Graznidos anti-mapuche en Mendoza

Malestar en grupos políticos y económicos por el reconocimiento territorial a tres comunidades originarias

 

El reconocimiento del territorio tradicional a comunidades del pueblo mapuche en Mendoza por parte de un organismo público nacional desató malestar en los grupos políticos y económicos que disputan el control territorial en la cordillera de los Andes. Tres comunidades quedaron encerradas en pocas hectáreas entre dos grupos económicos, uno transnacional y otro criollo, que juntos acaparan cerca de un millón de hectáreas en la zona de Malargüe, junto a la frontera con Chile. La dirigencia política local desvió el debate, poniendo en duda la condición originaria del pueblo mapuche en Mendoza, la constitucionalidad de las resoluciones del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) que otorgaron esos reconocimientos y el presunto riesgo para la explotación hidrocarburífera en las concesiones otorgadas en tierras comunitarias, entre otros puntos.

En enero pasado, el INAI publicó en el Boletín Oficial las resoluciones por las que reconoció la ocupación actual, tradicional y pública (ATP) de las lof El Sosneado y Suyai Levfv, cuyos espacios sumados no alcanzan las 22.000 hectáreas en el suroeste de la provincia. El gobernador Alfredo Cornejo anticipó que reclamará la inconstitucionalidad de ambas resoluciones y dirigentes de los partidos políticos tradicionales negaron la preexistencia del pueblo mapuche en Mendoza, a diferencia del huarpe, reconocido por una ley provincial específica. Después de un fuerte condicionamiento por parte de los medios de comunicación locales, el intendente de San Rafael, Emir Félix, interpretó que “quienes se consideren habitantes originarios deben poder demostrar tal condición, algo que no ocurre en este caso, desvirtuando el espíritu de la ley. La resolución del INAI sienta un precedente que genera tensión social y abre un panorama de reclamos a lo largo y ancho del territorio por parte de quienes dicen ser originarios, sin que tal condición este fehacientemente comprobada”.

Así, las clases dirigentes mendocinas se sumaron de pleno a la campaña negacionista con los mismos argumentos que en Río Negro, Chubut y Neuquén. En ese escenario político, la Nación redobló la apuesta y el viernes 3 de febrero publicó en el Boletín Oficial un tercer reconocimiento territorial a la lof Limay Kurref. Esta comunidad enfrentó un intento de desalojo por parte de la firma propietaria del centro de esquí Las Leñas, que está controlada por el grupo transnacional Walbrook. En su espacio se hicieron dos de los primeros pozos hidrocarburíferos con la técnica de fracking en Mendoza, los que rechazaron y por los cuales demandaron al Estado provincial.

El proceso reorganizativo del pueblo mapuche en esta provincia es más reciente respecto a las patagónicas, aunque por lo menos cuenta con quince años de experiencia acumulada. Oscar Soto, docente de la Universidad Nacional de Cuyo e investigador del CONICET, publicó recientemente “Etnopolítica mapuche-pehuenche: escenarios de reemergencia indígena en Malargüe, Argentina”, trabajo que confirma lo que vienen expresando desde hace años lxs vocerxs del propio pueblo originario.

 

 

El proceso reorganizativo del pueblo mapuche en Mendoza es más reciente respecto a las provincias patagónicas.

 

 

 

 

Emergentes

El INAI reconoció a la lof El Sosneado 21.370 hectáreas en tres fracciones ubicadas en el oeste del departamento San Rafael. Lleva el nombre del cerro que supera los 5.000 metros y también identifica al paraje ubicado junto al río Atuel, en la zona donde lo cruza la ruta nacional 40. También se llama así la estancia propiedad de Sominar S.A., que controla una franja con la naciente de dos ríos, el Diamante en la laguna del mismo nombre (al norte) y el Atuel en la alta montaña (al sur). Esa franja en el oeste tiene unos cuantos kilómetros de tierra sobre la frontera internacional.

A unos pocos kilómetros al oeste, ya en el departamento Malargüe, la lof Suyai Levfv consiguió el reconocimiento de tan solo 3.584 metros cuadrados, una fracción de tierra fiscal en la que se reasentaron después de ser despojados del espacio antiguo en la década de los '90, precisó Gabriel Jofré, werken (vocero) de la organización Malalweche que nuclea a estas comunidades. Suyai está ubicada en el paraje Los Molles, junto a un recodo del río Salado, codiciado lugar turístico y antesala del acceso al valle de Las Leñas, que desde el 2001 es propiedad del grupo que preside el empresario malayo Pakiri Arumugam.

 

 

 

 

Finalmente, a Limay Kurref el Estado nacional le reconoció 4.477 hectáreas en dos fracciones, una de invernada y otra de veranada, ubicadas en la margen sur del río Salado, junto a la laguna La Niña Encantada, otro de los atractivos turísticos de la zona. Esta comunidad está muy próxima a Suyai, a unos 10 kilómetros, y a unos 30 del complejo invernal.

Sobre la cordillera, Walbrook acapara unas 500.000 hectáreas a través de Nieves de Mendoza S.A., Valle de Las Leñas S.A., Valles Mendocinos S.A. y Altos Cerros S.A., además del arrendamiento a terceros, de acuerdo a lo que constató el Ministerio Público Fiscal mendocino al investigar la responsabilidad empresarial en la muerte por envenenamiento de 34 cóndores en Los Molles en 2018. Ese bloque de tierras linda con el sur de la estancia El Sosneado, controlando la costa del Atuel también desde su nacimiento.

 

 

El área del conflicto en Mendoza.

 

 

Estrategia del tero

El tero grita en un lado y pone los huevos en otro, aseguran quienes observan la naturaleza.

Sominar S.A. es una vieja firma minera de origen nacional, que modificó su objeto social hacia el inmobiliario y, más solapadamente, al cobro por servicios ambientales y control de fuentes de agua dulce. Mantiene 328.400 hectáreas por las que “transcurren todos los afluentes de la margen derecha del río Diamante y de la margen izquierda del río Atuel, contando además con los nacimientos de ambos ríos en lagunas homónimas, dando origen a dos reservas naturales provinciales: la Reserva Natural Provincial Laguna del Diamante, declarada en 1994 y ubicada en el norte de la estancia, y la Reserva Natural Provincial Laguna del Atuel, declarada en 2012, ubicada en el sector oeste de la propiedad”, informa la propia empresa.

El directorio lo preside Pablo Yoshimitsu, quien también formó Luncay S.A. para operar en las tierras propiedad de Sominar. Con estas dos firmas, los privados acordaron con el gobierno mendocino la creación de dos áreas naturales protegidas privadas, que incluyen las lagunas Atuel y Diamante.

Para algunos críticos, los alcances del acuerdo implican una privatización encubierta del agua. El enojo se extendió hasta La Pampa, ya que esta provincia llegó a la Corte Suprema de Justicia en el reclamo por el derecho a las aguas del Atuel que Mendoza le priva. Los privados replicaron las críticas hace dos años, aportando elementos fundamentales para entrever el papel del agua en la pulseada por su acceso y control en esta etapa. Informaron que Luncay “posee manantiales y surgentes de agua natural mineral dentro de la misma estancia El Sosneado que no se encuentran en explotación”, pero las autorizaciones debe habérselas otorgado la autoridad de aplicación local de la ley de aguas. Además, indicaron que “conviven con las actividades de los crianceros que arriendan los puestos para la cría de animales y el arrendamiento de los potreros en el Área Protegida”, interpretándose que los pobladores despojados de las antiguas veranadas libres y abiertas ahora pagan por su uso. Finalmente, recordó que desde 1997 tiene un acuerdo con el Instituto de Sanidad y Calidad Agropecuaria provincial (ISCAMEN) para el cultivo rotativo de ajo, papa y alfalfa, entre otros.

En La Adela, el sur de La Pampa, conocieron a estos mismos empresarios como los propietarios de la salinera industrial El Progreso (Cipsa S.A.), que cerró en 2018, después de varios años con despidos y recortes.

 

 

La naciente del río Atuel.

 

 

Territorio y escenario

“La historia del departamento de Malargüe se inscribe en la larga memoria de los pueblos colonizados, lo que en lengua mapudungun se denomina Malal-Hue. El actual territorio malargüino evoca la ancestralidad de quienes ocupan la tierra de tiempos milenarios: ‘El país de los corrales de piedra’ para el pueblo mapuche”, recordó Soto. Aun así, el gobernador Rodolfo Suárez aseguró que “nunca hubo mapuche” al inaugurar el ciclo escolar 2023.

Más sincera pareció la respuesta de la Dirección de Hidrocarburos, que alertó sobre la existencia de al menos 61 pozos petroleros en el territorio reconocido a la lof Sosneado.

En el cruce de posiciones, desde el dominio de la documentación y la tecnología, proliferaron cartografías con errores para hacer coincidir los presuntos riesgos económicos y políticos con las pequeñas fracciones que defienden las comunidades de aquel antiguo Wallmapu (territorio ancestral mapuche) que iba de mar a mar, antes de la fundación de los Estados nacionales de Chile y la Argentina.

 

 

 

 

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