Defensores de la salud pública, expertos legales y miembros del Congreso se encontraban entre los indignados el jueves por el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos a favor de Monsanto y, en la práctica, en contra de miles de personas que argumentan que su herbicida Roundup les causó cáncer.
Jay Feldman, director ejecutivo de la organización Beyond Pesticides, criticó duramente la decisión de 7-2, calificándola de “un trágico revés para la salud pública y el medio ambiente, que permite a las empresas que producen pesticidas tóxicos eludir la más básica de las responsabilidades: advertir a los consumidores de que sus productos pueden causar cáncer y otras enfermedades mortales”.
“En una era de desregulación, la capacidad de los agricultores, los trabajadores agrícolas y los consumidores para exigir responsabilidades a los fabricantes de productos químicos por las advertencias sobre los peligros es la piedra angular de la protección mínima de la salud pública, ya que la demanda en el mercado de los productos más seguros posibles crece a diario”, dijo Feldman en un comunicado.
El caso, que ha generado gran expectativa, se originó a partir de una demanda estatal y un veredicto favorable a John Durnell, un hombre de Missouri que alegó que el herbicida Roundup de Monsanto, a base de glifosato, le causó un linfoma no Hodgkin, un cáncer de sangre que se encuentra en remisión tras varias sesiones de quimioterapia. Un jurado dictaminó que la etiqueta del herbicida debería haber incluido una advertencia sobre el riesgo de cáncer.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud clasificó el glifosato como probablemente cancerígeno para los humanos hace más de una década, pero la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos y Bayer insisten en que es seguro. En una opinión mayoritaria redactada por el juez Brett Kavanaugh, el Tribunal Supremo del país coincidió con el argumento de la empresa de que la Ley Federal de Insecticidas, Fungicidas y Raticidas (FIFRA, por su sigla en inglés) prevalece sobre la demanda de Durnell por falta de advertencia según la ley estatal.
En una opinión disidente a la que se unió el juez Neil Gorsuch, la jueza Ketanji Brown Jackson escribió que “la mayoría interpreta la Ley Federal de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas como un requisito de etiquetado que no existe, y excluye de la misma la prohibición vigente de la publicidad engañosa. Esta interpretación no se ajusta al texto de la ley ni a nuestros precedentes. En definitiva, el efecto de la interpretación de la mayoría es notable y lamentable, pues cierra injustificadamente las puertas de los tribunales a demandantes estatales por responsabilidad civil extracontractual como Durnell”.
Bayer, que compró Monsanto en 2018, señaló en un comunicado que el fallo “debería ayudar significativamente a contener el litigio de Roundup después de casi una década de batallas legales”. Agregó que seguirá tratando de resolverlo buscando la aprobación final de su propuesta de acuerdo colectivo de 7.250 millones de dólares.
“Este caso nunca se trató solo de Bayer”, enfatizó el jueves Ken Cook, presidente y cofundador del Environmental Working Group. “Se trataba de si los Estados conservan la autoridad para brindar mayor protección a sus residentes cuando las regulaciones federales son insuficientes, y si los ciudadanos estadounidenses comunes pueden exigir responsabilidades a las corporaciones poderosas cuando sus pesticidas causan daños”.
A pesar de haber regresado al poder con la promesa de “hacer que Estados Unidos vuelva a ser saludable”, junto al secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., la administración del Presidente Donald Trump “no se quedó de brazos cruzados sino que presionó a la Corte Suprema para privar a los estadounidenses de su derecho a demandar. Y sus tácticas funcionaron”, señaló Cook. “Cuando un Presidente utiliza el inmenso poder del gobierno federal para proteger a una empresa de pesticidas de la rendición de cuentas, en lugar de a las personas a las que juró servir, nuestro sistema ya no funciona para los ciudadanos comunes”.
“Los principales perjudicados son los estadounidenses”, concluyó Cook. “Las personas expuestas, los trabajadores que nunca fueron advertidos, los consumidores que confiaron en una etiqueta, ahora tienen menos herramientas para defenderse. Y las corporaciones responsables de ese daño gozan de mayor protección que nunca”.
BREAKING: The Supreme Court just blocked thousands of lawsuits claiming Roundup causes cancer.
The court sided with chemical giant Monsanto, ruling that federal law preempts cancer victims from bringing these lawsuits in state courts, where most of the claims are filed. pic.twitter.com/roEcjIAQ4X
— More Perfect Union (@MorePerfectUS) June 25, 2026
Los legisladores federales que se han opuesto a los esfuerzos del Partido Republicano por aprobar una protección legal para las empresas de pesticidas, entre ellos el senador Cory Booker (demócrata por Nueva Jersey) y el congresista Thomas Massie (republicano por Kentucky), se unieron a Cook para criticar duramente el fallo, al igual que la abogada principal de Earthjustice, Patti Goldman, quien afirmó que “permite a Monsanto y a otras empresas químicas eludir la responsabilidad cuando sus etiquetas dejan a las personas desprotegidas ante daños graves”.
Mientras que la presidenta de Farm Action, Angela Huffman, también advirtió que el fallo “establece un precedente peligroso para otras corporaciones que buscan una inmunidad similar”, Sarah Starman, activista sénior de alimentación y agricultura de Friends of the Earth, criticó a la Corte Suprema por emitir una decisión que “vende a los agricultores, jardineros y comunidades rurales a corporaciones multimillonarias de pesticidas”.
La directora jurídica de Food & Water Watch, Tarah Heinzen, también condenó la decisión, declarando que “una vez más, el Tribunal Supremo se ha puesto del lado de las grandes empresas en detrimento de las personas y el medio ambiente”.
“El fallo de hoy es un desastre para la salud pública, y lleva el sello inconfundible de Trump”, declaró Heinzen. “Si hacía falta alguna prueba más de que la supuesta misión del Presidente de ‘hacer que Estados Unidos vuelva a ser saludable’ era una farsa, la decisión de hoy es toda la evidencia necesaria. Trump ha estado demasiado dispuesto a respaldar la cruzada de Bayer para contaminar con impunidad, mientras que la administración insiste en un fallido plan de regulación de pesticidas”.
“La agricultura industrial está envenenando a Estados Unidos”, recalcó. “La lucha contra los pesticidas tóxicos no termina aquí. El Congreso debe aprobar la Ley de Responsabilidad por Daños Causados por Pesticidas para garantizar el acceso a la justicia a todos los perjudicados por estos químicos tóxicos, y una Ley Agrícola que finalmente priorice la salud pública. Hasta entonces, la Corte Suprema ha cerrado las puertas de los tribunales a decenas de miles de estadounidenses enfermos y que sufren”.
Today, the Supreme Court ruled to shield Monsanto from accountability for the harm caused by its toxic pesticide, and in doing so wrote a playbook for how giant corporations can poison people for profit. Again and again, this Court has shown it has one goal: protect the powerful… pic.twitter.com/ctXS3L924g
— Demand Justice (@WeDemandJustice) June 25, 2026
Kayla Hancock, directora del Proyecto de Salud Pública de Protect Our Care, también criticó a Trump por enviar al procurador general de Estados Unidos, D. John Sauer, para defender el caso a favor de Bayer y su equipo legal.
“Primero, Donald Trump firmó una orden ejecutiva que allanaba el camino para aumentar la producción de glifosato a pesar de los riesgos para la salud que se conocen, con el fin de incrementar las ganancias de sus donantes de la industria química”, dijo Hancock. “Luego, Trump envió a sus abogados [del Departamento de Justicia] para ayudar a las grandes empresas químicas a obtener inmunidad total frente a al menos 100.000 demandas por responsabilidad civil relacionadas con el glifosato”.
“Lamentablemente, la Corte Suprema accedió a darles a los fabricantes de glifosato vía libre para envenenar a los estadounidenses sin previo aviso”, añadió. “Donald Trump siempre ha priorizado y siempre priorizará los intereses de las grandes corporaciones que lo benefician, incluso si eso significa marginar al movimiento MAHA (Make America Healthy Again, Hagamos que Estados Unidos vuelva a ser saludable) y a las madres preocupadas. Y cada vez que Trump vende la salud pública al mejor postor de la industria, no hay mayor defensor que su falso secretario de salud, RFK Jr.”.
* Publicado por Common Dreams.
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