La exacerbación del Presidente Javier Milei y el matiz depresivo que se insinúa en su hermana corren paralelos a la dificultad del jefe de gabinete Manuel Adorni por dejar en reposo la máquina de empeorarlo todo, sin por ello perder el tono de superioridad que vuelca contra quienes suponía que acudirían en su rescate.

La agresión de su amigo Marcelo Grandío contra la secretaria de la línea aérea privada en que los Adorni volaron a Punta del Este, porque se negó a destruir la documentación del viaje, está en línea con el maltrato habitual que el jefe de gabinete dedica a los periodistas en sus conferencias de prensa. También con la declaración de las dos jubiladas que dijeron no conocer a Adorni y sin embargo le vendieron un departamento por el que sólo les entregó 30.000 dólares, y restan 70.000 en una hipoteca, que vencerá en noviembre. El contratista Matías Tabar le facturó obras y servicios por 245.000 dólares, para remodelar otro departamento, que según Adorni le costó 120.000 dólares. Los fue cobrando en cuotas pero al contado y sin dejar registro. Que la hipoteca otorgada por el vendedor triplique el efectivo entregado por el comprador, y que el gasto en las refacciones insuma el doble que la propiedad, son desproporciones inusuales, sobre todo si la deuda no está documentada, como afirman. ¿O tal vez proviene de un origen aún menos confesable? Adorni llamó al contratista para condicionar su declaración pero Tabar lo rechazó, porque le habían advertido que, de mentir bajo juramento, podía terminar en la cárcel. Es decir, amigos que sabían que la versión oficial era falsa.
El fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo fueron escépticos desde el primer día con las afirmaciones del jefe de gabinete, pidieron todo tipo de documentos, levantaron el secreto fiscal y bancario del matrimonio Adorni, encararon la reconstrucción del patrimonio previo a su ingreso a la función pública, y examinan las variaciones patrimoniales antes y después de ese hito. Pero recién llegarían a la indagatoria y eventual procesamiento luego de un peritaje contable del que surgiera una contradicción ostensible entre ingresos y gastos y/o entre testimonios y documentos. Todo depende de la calidad del dibujo. La diligencia del fiscal y el juez guardan relación con la voluntad de Lijo de cobrarse la humillación a la que fue sometido con su candidatura a la Corte Suprema de Justicia, que no alcanzó los votos necesarios. Lo que no está claro todavía es si Lijo persigue una simple venganza, o si su juego es más complejo: de ser así, cuando ya haya ceñido el nudo en torno del cuello de Adorni podrá negociar aflojarlo a cambio de su designación como Procurador General de la Nación, un cargo que también apetece el actual Ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques.
La secuencia descripta sugiere que el caso está atrancado en el barro, lo cual repercute sobre todo el gobierno. Pocas cosas enfurecen más a Milei que una pregunta sobre las líneas internas en su gobierno. Cuando terminó de entender que no podría evitarlas comenzó a responder que la diversidad de puntos de vista amplía el conocimiento. Pero diversidad con balas dum dum no es la munición más adecuada para un diálogo cordial. Hasta Tchouameni y Federico Valverde son más precavidos cuando discuten en el vestuario del Madrid. Además, el lanzamiento de la criptomoneda y el consiguiente tironeo de alfombra le sirvieron a Milei como un curso rápido de carrera de obstáculos, equilibrando el Código Penal sobre la cabeza. Si en esa causa, donde centenares de personas de distintos lugares del mundo perdieron en unos minutos centenares de millones de dólares, a nadie le tocaron un pelo pese a las filmaciones y grabaciones que documentan los hechos, no es tan irracional la empecinada defensa de Adorni por los Hermanos Milei.

Al fin y al cabo estamos en la Argentina, donde sobran los antecedentes. Por ejemplo, en 1987, el Presidente Raúl Alfonsín despidió a su subsecretario de cultura, el arquitecto y novelista cordobés Marcos Aguinis, porque el secretario, Carlos Gorostiza, le informó que Aguinis utilizaba el auto oficial para los menesteres domésticos de su esposa. Aguinis me amenazó con un juicio, pero Gorostiza confirmó el episodio y Aguinis eligió otra venganza: puso a otro resentido en contacto con medios sedientos de escándalo, para que desacreditara a quien dio la noticia. Nadie les creyó, como les ocurre hoy a los Hermanos Milei y su tropa.
Hoy un juramento
Patio Bullrich es quien dispara con más persistencia sobre Adorni, tanto en conversaciones privadas con el Presidente como en declaraciones públicas. La última semana dijo que debía presentar ya mismo su declaración jurada de bienes. Desde Estados Unidos, Milei dijo que Patio Bullrich espoileaba el acto de Adorni, una forma de ocultar que la senadora obligó a adelantar esa prueba. Y el aludido recurrió a su mejor sonrisa para decir que Bullrich es "una fenómena". ¿De algún circo? Desde el primer momento, Adorni se excusó en que tenía tiempo hasta el vencimiento del plazo para presentar la declaración jurada, a fin de julio. Pero nunca intentó explicar cuál era la ventaja de esperar hasta el último día, con la fuerte erosión que el episodio atrae sobre todo el gobierno. A 17 meses de la elección presidencial está por verse el efecto sobre el electorado que tendrá tanto estrépito y tal cantidad de dólares que circulan por donde no deben. Una porción creciente de LLA ya dice sin reparos que la ofensiva bullrrichonista apunta directamente contra la Zarina. Y él decodifica: si vienen por mi hermana, después vienen por mí. Todo un razonamiento. En la reunión de gabinete del viernes, con asistencia de Adorni, Milei refutó las observaciones, pero también los temores, de sus colaboradores: "No lo voy a liquidar por ganar una elección". Esto indica que los secretos del vocero son más graves de lo que creemos. Vamos a indagar en ellos, ya que por preservarlos no importa perder la elección. ¡Outsiders nunca más!
Ante los primeros episodios (ANDIS, Calvete, $Libra, los laboratorios medicinales), Milei confiaba en la aprobación a sus políticas por parte de los gobiernos y los grandes capitales del primer mundo. Lo decía irónicamente, con la frase "Fenómeno Barrial", que es como otras fuerzas políticas lo llamaban para tranquilizarse cuando comenzó a crecer en las encuestas. La grabación sobre "el 3% es para Karina" comenzó a inquietarlo y la letra especial para la Guantamera inauguró una nueva etapa. El 5 de mayo la revista de economía más antigua del mundo, The Economist, varió el enfoque y el tono hacia Milei. Hasta entonces, todo era encomio. Pero la semana pasada mutó hacia la advertencia, desde el título, Javier Milei está en serios problemas. También dijo:
- La aprobación neta de Milei se ha desplomado recientemente.
- No llega a 30 puntos, la peor desde que llegó al gobierno.
- Los escándalos de corrupción proliferan en una economía en dificultades.
- Milei arremetió furioso contra periodistas….

Ya es tarde
Tal vez ahora Milei preferiría retornar al casillero de fenómeno barrial. Pero ya es tarde.
La Argentina, y específicamente Milei, tienen un lugar prevaleciente en un nuevo plan de intervencionismo de Estados Unidos en la región, que Trump puso en práctica desde que regresó a la presidencia: sus amenazas a Panamá, Groenlandia y Canadá, a las que se sumó el secuestro de Nicolás Maduro de su residencia blindada en un cuartel de Caracas. La guerra con Irán puede demorar los siguientes pasos e incluso frustrar el plan estadounidense, dado el poder militar persa, su solidez ideológica, el apoyo que le brindan China y Rusia y el temor de los países del golfo a la generalización de la guerra que agote sus recursos. Si esto no ocurre así, o si Estados Unidos supera el obstáculo y apura los pasos siguientes, los próximos blancos designados son Colombia y México, con una escala posterior en Brasil, si es que Bolsonaro (jr) no recuperara el poder por medios más o menos legítimos en las próximas elecciones. Y cuando Trump considere conveniente, prepararía el zarpazo contra Cuba, que apenas tiene combustible para unas pocas funciones vitales de su economía, pero que no tendría cómo poner al país en pie de combate para resistir a la superpotencia.
Ante semejante desigualdad, el desenlace depende del frente interno estadounidense. El heroísmo de los cubanos ante la invasión en Bahía de los Cochinos en abril de 1961, y la resistencia de Vietnam hasta el retiro de Estados Unidos en 1975, levantaron un fuerte malestar al interior del país, en especial entre jóvenes y afro-estadounidenses, con Muhammad Ali como símbolo. Sólo un tímido reflejo de eso se ha producido ahora con las guerras que Trump se atribuye terminar. Esa locura tiene su lógica. Sabe tan bien como el resto del mundo que el pueblo estadounidense puede ser indiferente a una guerra e incluso apoyarla, siempre que no implique que sus botas pisen el suelo, y desde aquellos conflictos del siglo pasado, la tecnología ha reemplazado el aporte humano, de modo que sólo haya bajas del otro bando. La guerra con Irán sólo produjo 13 muertes estadounidenses. La jactancia de Trump, quien dice que en La Habana lo harán Presidente de Cuba, su imagen como Cristo y disparates por el estilo, tienden a reforzar su convicción de que el mundo lo ama.

Como parte de ese plan, la última semana la fiscalía federal de Wall Street, que la Argentina conoce bien, dictó orden de arresto y pidió la extradición del gobernador, del senador y de ocho funcionarios del Estado mexicano de Sinaloa, el del Chapo Guzmán. Las denuncias contra Rubén Rocha Moya comenzaron durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador. El secuestro de Maduro en Caracas anticipó la intención de Estados Unidos de detener a gobernantes en funciones. La actual Presidenta Claudia Sheinbaum leyó en una de sus conferencias diarias la respuesta de México. Declara su acatamiento al marco legal vigente, pero afirma que para su aplicación hacen falta pruebas, que aquí faltan, por lo cual no se concederá la extradición solicitada. Este es uno de los momentos más difíciles en la siempre compleja relación de México con su vecino que en la guerra del siglo XIX le arrebató más de la mitad de su territorio. Ese 55% de superficie comprende 2,1 millones de km2, en los actuales estados estadounidenses de Texas, California, Nevada, Utah y grandes partes de Arizona, Nuevo México, Wyoming, Colorado, Kansas y Oklahoma.
Desde los últimos días de abril las plataformas Diario Red / Canal Red América Latina, vinculadas al líder político español Pablo Iglesias, y Hondurasgate.ch, un sitio suizo creado ad hoc, está publicando 37 grabaciones y documentación asociada que incluyen una conversación entre el Presidente de Honduras, Nasry Asfura, y el ex Presidente Juan Orlando Hernández. Asfura se impuso por un mínimo margen, con el explícito apoyo de Trump, denuncias de fraude y el indulto al ex Presidente Juan Orlando Hernández, quien cumplía una pena a 45 años de prisión por narcotráfico y que tendrá un rol central en el sabotaje y la desestabilización de los movimientos antiimperialistas. Hernández cuenta en uno de los audios que Trump lo indultó, con dinero aportado por una junta de rabinos respaldada por Benjamín Netanyahu. También le informa que se ha reunido con Milei, quien le prometió apoyo económico para montar una base de trolls, que serán operados desde Estados Unidos por técnicos aportados por Trump, para que no sea evidente que transmiten desde Honduras, donde están preparando una operación contra los ex Presidentes Mel Zelaya y Xiomara Castro. El aporte sería de 350.000 dólares.
La Argentina, Estados Unidos y Honduras han mantenido una estrecha relación con sectores aliados y adversarios, desde tiempos de la dictadura argentina, cuando el Ejército entrenó a los contras en distintos países de Centroamérica, con apoyo del Ejército de Estados Unidos y la CIA, a espaldas del Presidente James Carter. Mel Zelaya y Xiomara Castro han sido después de la guerra interna una pareja gobernante nacional y popular, como los Kirchner aquí. Zelaya fue derrocado de la presidencia en 2009. Cristina, que llevaba dos años de su primer mandato, exigió su restitución al poder y apoyó las movilizaciones encabezadas por Xiomara con el mismo fin. Llegó a organizar su viaje para acompañar el intento de regreso de Zelaya, pero lo canceló por razones de seguridad. En una cumbre del Mercosur y en la OEA Cristina señaló lo sucedido en Honduras como una regresión democrática e instó a no permitir la reaparición de los golpes en la región.
En 2013, Xiomara perdió la elección presidencial con Juan Orlando Hernández, con lo que también comenzaron a entrecruzarse los personajes de derecha y de izquierda (el zelayismo tiene puntos en común con el peronismo). Hernández fue reelecto en 2017 (42,9% vs 41,4%). Acusado de fraude, Hernández enfrentó protestas masivas, encabezadas por Xiomara. Hernández fue extraditado a Estados Unidos y condenado por narcotráfico y Xiomara llegó a la presidencia en 2022. Uno de sus primeros anuncios al asumir fue que las familias más pobres no pagarían más de 150Kw mensuales de electricidad. En 2026 la sucedió Asfura. Lo primero que hizo fue volar a Mar-A-Lago para reunirse con Trump. Y la semana pasada estuvo en el foro del Instituto Milken, que reúne a fondos de inversión, grandes empresarios, tecnócratas y operadores globales de influencia. Su origen es turbio. Lo creó Michael Milken, un especulador con bonos basura que en 1990 fue condenado a 10 años de prisión, pero sólo pasó 22 meses detenido. Al ser indultado se dedicó a la filantropía para limpiar su imagen. En 2020, Trump anuló las últimas consecuencias de su condena, porque sostenía que el castigo fue excesivo.
En su diálogo con Asfura, el ex Presidente Hernández se congratula por el excelente resultado de su encuentro con Milei. Así se supo a qué había viajado esta vez el Presidente argentino. Otros de los audios, que además de Asfura y Hernández incluyen a la Vicepresidenta María Antonieta Mejía, también revelan el ofrecimiento de una nueva base militar a Estados Unidos, un canal interoceánico para General Electric y legislación favorable a las empresas del mismo origen que trabajan en inteligencia artificial. Con el aspecto de una killer de un filme de James Bond, la Vicepresidenta María Antonieta habla como una killer de una película de James Bond y postula asesinatos y represión para impedir el regreso al poder de los comunistas, pese a que dice que hicieron un buen gobierno. Otra de las tareas es "meterle lo contrario en la cabeza a la gente".
La gangrena se extiende
Las peleas al interior del gobierno se multiplican. La semana pasada renunció el presidente de la Obra Social del Ejército, general Sergio Maldonado, a quien reemplazó en forma transitoria el vicepresidente, general Oscar Domínguez. El clima interno es denso. La Obra Social tenía hace tres años un déficit de 18.000 millones de pesos, que en dos años se quintuplicó, llevó al relevo de dos sucesivos directores y a un cambio de estructura de funcionamiento y de nombre. El año pasado un suboficial intentó suicidarse por falta de atención para un cáncer y para una infección en el cerebro, pero el disparo no afectó ningún órgano y sobrevivió. Dejó una nota para el Presidente Milei y grabó un video, luego de lo cual reincidió, esta vez con éxito.
El vaciamiento de la Obra Social se produjo durante la gestión del ex ministro de Defensa Luis Petri, quien esta semana quedó involucrado en el escándalo de Adorni. Uno de quienes objetaron la situación fue el general Carlos Alberto Presti, quien llegó a reemplazar a Petri, primer militar que ocupa el Ministerio de Defensa en más de medio siglo, pero ahora en actividad, cuando esa era una posición desde la que socavar las posiciones del secretario de guerra y del Comandante en jefe del Ejército. La esposa de Petri, María Cristina Pérez, cuestionó en La Nación+ al jefe de gabinete y presentó un informe sobre sus gastos y movimientos. Adorni le respondió desde el streaming de Fantino, quien hizo todo lo posible para que el jefe de gabinete no identificara de quién hablaba, más allá de su profesión. Dijo que se sentía traicionado por ella y concluyó que ella y su esposo iban a viajar con él y con Angeletti, como parejas amigas. Y después se horrorizó al aire. Pérez respondió desde su noticiero que eran amigos, pero ella ante todo cumple su deber periodístico. Se quejó de que se hubiera referido a ella pero no a Eduardo Feinmann, "que lo echó". Y sentenció que "si hablás de traición, mucha gente que te votó y creyó también se siente traicionada". Fin.
La música que escuché mientras escribía
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