Algo huele mal en Argentina

¿Meritócratas contra el Colegio Nacional Buenos Aires?

 

Las cacatúas del Presidente, como Tony Aracre, Eduardo Feinmann, Esteban Trebucq y Jony Viale, estuvieron insultando y maltratando a menores de edad del Colegio Nacional Buenos Aires (CNBA) y, en general, a las Universidades Nacionales en esta última semana. Como padre de una egresada del CNBA, pareja y amigo de egresados de esta misma institución, me gustaría contarles mi experiencia:

1.- Hablar de los méritos del Colegio Nacional Buenos Aires requeriría miles de páginas de historia. Desde Mariano Moreno, Manuel Belgrano hasta premios Nobel, Presidentes de la Nación, funcionarios políticos y dirigentes sociales han pasado por sus aulas y siguen pasando.

2.- El CNBA debe ser una las instituciones más plurales y democráticas de la Argentina. Conviven desde libertarios hasta troskos, radicales y peronistas. Más pluralista (sigue) que en los medios de incomunicación donde ustedes militan a favor de Milei. La UBA deber ser la institución donde hay más radicales por metro cuadrado.

3.- Exigen meritocracia y los colegios de la UBA son de los meritocráticos del país. Para ingresar hay que realizar un curso de ingreso con séptimo grado y rendir seis exámenes. Pocos ingresan.

4.- Los programas de estudio son (siguen siendo) excelentes. Mi hija tuvo que leer desde La Ilíada, La Odisea, Tito Livio (con 13 años), La Edad Media de José Luis Romero, el Facundo de Sarmiento completo y Borges, por solo nombrar algunos libros que me acuerdo. Esta exigencia y pluralidad académica solo existe en estos colegios y en las universidades nacionales.

5.- La exigencia no termina ahí. Los chicos y chicas pasan cinco años estudiando todos los días. Toda la familia cursa el CNBA. Ayudando a estudiar, poniendo profesores particulares o, simplemente, acompañando emocionalmente.

6.- La educación no son datos y fechas. Se les enseña a pensar, a estudiar, a tener pensamiento crítico y a ser ciudadanos. En efecto, estos colegios y las universidades forman ciudadanos para que ejerzan sus derechos democráticos. Esto es lo que más les molesta. Ciudadanos que no sean arriados como ovejas por los gobiernos y los poderes fácticos de turno. No quieren que sean ciudadanos, pero sí estarían dispuestos a condenarlos a muerte, como más de una vez lo han afirmado en los medios de incomunicación.

7.- Aprenden a convivir con ideas distintas, con compañeros de procedencias sociales diferentes y con docentes que dan clases en las mejores universidades del país con carreras de grado, maestrías y doctorados.

8.- Las decisiones no las toma el presidente del Centro de Estudiantes. No es una monarquía como nuestro país. Las decisiones son colectivas y democráticas, donde todos y todas pueden opinar.

9.- Atacan (pónganle, preguntan) a un menor de edad (sigue) que responde con conocimiento y argumentos sin insultar, como nos tiene acostumbrados la actual dirigencia política y social. Ha demostrado que sabe hilvanar un discurso (sujeto y predicado), que sabe hablar y escribir, que además ganó una beca para ir a Francia. Al Presidente le piden permiso y/ o el asesor presidencial les dicta las preguntas.

10.- Califican de delito algo que no es delito y aplauden al Presidente cuando viola sistemáticamente la Constitución, cuando toma ilegalmente deuda, cuando ingresan militares de Estados Unidos de manera ilegal y cuando no cumple leyes aprobadas por el Honorable Congreso de la Nación, que fueran vetadas y que fueron insistidas con dos tercios de los votos. Una Ley de Financiamiento Universitario que establece la realización de auditorías que tanto piden para las Universidades. Aceptan alegres la degradación de la democracia y aplauden cuando los insultan.

11.- Muchos de los integrantes de la elite conservadora-liberal de fines del siglo XIX y principios del siglo XX fue al CNBA; por ejemplo, Juan Bautista Alberdi. Hemos pasado de intelectuales de fuste a la actual dirigencia libertaria y sus cacatúas. Tal vez si la derecha de los años ‘90 con Méndez, Cavallo y Decibe no hubiera destruido el Sistema Educativo Secundario no estaríamos tan mal. Hoy están buscando destruir el Sistema Universitario Argentino y el Sistema de Ciencia y Tecnología.

Something is rotten in the State of Argentina y no son ni estos colegios ni las universidades. Por eso, las quieren destruir.

 

* El autor es orgulloso padre de una hija egresada el Colegio Nacional Buenos Aires (CNBA), orgulloso de mi mujer egresada del CNBA, orgulloso de mis amigos egresados de esta institución y secundariamente, doctor en Ciencia Política de la Universidad Nacional de San Martín y profesor concursado de la UBA.

 

 

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