AÑEZ Y AÑEZ

Sujetar la violencia de la derecha reaccionaria sudamericana sin relato justificador

 

Existe el peligro potencial de que la crisis se vuelva endémica, porque en Latinoamérica se sabe bien qué no se quiere de lo viejo pero bastante menos qué hacer para que aflore y se consolide lo nuevo. Dilma optó por la austeridad pero la austeridad no optó por Dilma, la repudió. La prisión ilegal del reciente liberado Lula coronó esa limitante jugada que envalentó a los esclavócratas. Cristina aprendió bien la lección de los límites del liderazgo y con una lucidez sin antecedentes en la historia argentina la puso en práctica para servir a los mejores intereses del movimiento nacional. Evo estaba en trance de entenderla, pero los ultramontanos internos o sinvergüenzas externos como el secretario de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, inhibieron que lo ponga en práctica. Y con relación a la desgracia boliviana también hay que considerar que a las contradicciones internacionales no siempre es posible analizarlas con la categoría lucha de clases. El comportamiento de Evo y su gente no da para ser abordado con el antagonismo hacia el gran capital, puesto que lo que estaba y está en juego es el exterminio físico por parte de sus connacionales. Cuando se trata de salvar la vida propia y de dirigidos, el resto de las consideraciones quedan al costado.

 

 

Guerra Fría

Durante la Guerra Fría, para la derecha sudamericana conservar el estancamiento era un chiste fácil. Bastaba con acusar de comunistas a cualquier grupo que buscara superar las limitaciones de la estructura subdesarrollada para que vastos sectores de la sociedad civil se inhibieran de identificarse con los nuevos aires, algún que otro general creyera que estaba oyendo los llamados de la historia y el Departamento de Estado actuara en función de honrar lo acordado con los rusos en Yalta y Postdam. Encima el pie izquierdo latinoamericano colaboraba con el sofocante e inefectivo foquismo o con el izquierdismo festivo que se manifestaba en desconsiderar olímpicamente que el problema básico de la estabilidad política proviene de asegurar la acumulación de capital.

Tras la caída del Muro, la sagrada escritura del fin de la historia, la globalización y la preeminencia del mercado le dio nuevo vigor a la coraza derechista a pleno entusiasmo por la victoria del capitalismo. Treinta años después de que un portavoz del Politburó de Alemania Oriental anunciara que todos los ciudadanos alemanes podían cruzar la frontera que dividía Alemania Oriental y Occidental, el capitalismo global no se repone de la crisis que se desató en 2008. Es más, todos los mitos a parche batiente que lo acompañaron desde 1989 están bajo el asedio de la realidad. Por caso, no es casualidad que las vociferaciones del mandatario brasileño contra los comunistas y las similares de Vainilla Pichetto caigan en saco roto y dejen en ridículo a sus heraldos. Este vacío sería la primera vez que acontece desde que terminó la Segunda Guerra. Conviene tomar nota. De ser este el caso, las dificultades de la derecha sudamericana hoy y en perspectiva pintan insalvables para cobijarse entre los mitos de siempre sencillamente porque se esfumaron.

 

 

Elite de Poder Global

Y parece ser el caso, si se lee en esa dirección lo que sugieren ciertos indicios. Uno muy estructural es el que proporciona el profesor de sociología política Peter Phillips en su reciente ensayo (2018) “Giants: The Global Power Elite” (Gigantes: Elite de Poder Global). Los 7.500 millones de seres humanos que actualmente habitan el planeta generan un producto bruto mundial de 80 billones de dólares. Phillips da forma al mastodonte que mueve ese amperímetro. La columna vertebral son las 17 corporaciones transnacionales de inversión más grandes. Cada una de esas 17 corporaciones con más de un billón de dólares de capital de inversión bajo administración cada una, colectivamente administran más de 41,1 billones de dólares en una red de capitales interconectados que se extiende por todo el mundo e invierten entre sí. Su prioridad fundamental es asegurar un retorno promedio de la inversión del 3 al 10 %. La élite de poder global (EPG) está conformada por las 199 personas que están en los directorios de esas 17 corporaciones más grandes. Esta trama moviliza la dirección del producto mundial a través de las 389 empresas más grandes del mundo, que así quedan primariamente interconectadas, y por eso se puede decir que es donde se encarna la concentración global de poder. Phillips acude a cuatro categorías para explicar el funcionamiento de esa elite, a saber: Gerentes, Facilitadores, Protectores e Ideólogos.

  • Los Gerentes son las 199 personas señaladas que administran el capital global.
  • Los Facilitadores son las agrupaciones gremiales empresarias o de lobby donde la unión hace la fuerza para torcerle el brazo al gobierno o indicarle donde ponerlo, e incluyen entre sus miembros a burócratas y planificadores de políticas que administran el mercado capitalista global.
  • Los más conspicuos Facilitadores son el Group of Thirty (G30), la Trilateral Commission (TC), el Systemic Research Council, el World Economic Forum, el Bilderberg Group y el Council on Foreign Relations (CFR), así como organizaciones de élite de planificación de políticas como el G7, el FMI, la OMC y el Banco Mundial.
  • Los Protectores son lo que Phillips llama «el imperio militar de EE.UU. / OTAN», que engloba a la CIA y también a los mercenarios. Señala que Estados Unidos mantiene 800 (o más) bases militares en 70 países y territorios en todo el mundo; Gran Bretaña, Francia y Rusia tienen alrededor de 30 bases extranjeras. El autor señala que «la guerra […] cumple una función represiva de mantener a las masas sufrientes de la humanidad con miedo y obedientes”. El verdadero propósito de la guerra contra el terrorismo es la defensa de la globalización transnacional, el flujo sin trabas del capital financiero en todo el mundo y la hegemonía del dólar.
  • Los Ideólogos, señala Phillips, son los responsables de «casi todo el contenido dentro del sistema global de medios corporativos que está pre-empaquetado, administrando noticias, opinión y entretenimiento». El autor identifica a las seis principales «corporaciones transnacionales de noticias y entretenimiento» y sus ejecutivos clave: Comcast, Disney, Time Warner, 21st Century Fox, Bertelsmann y Viacom / CBS. En el mismo andarivel evalúa a las «empresas de propaganda», incluidas las empresas de relaciones públicas y las agencias de publicidad, tales como Omnicom, WPP e Interpublic Group.

Entre los comentarios que se hicieron de esta obra, en su comentario en Global Research, Robert J. Burrowes subraya que el relato de Phillips “me recuerda que la elite del poder global es extraordinariamente violenta y completamente insana […] Si no podemos persuadir a la élite del poder global para que responda con sensatez […] u obligarla sin violencia a hacerlo, el tiempo de la humanidad en la Tierra es realmente limitado”. Burrowes cree que el aporte de Phillips en ese sentido proviene de tratar de entender todo lo que se cocina en “la transición de las elites del poder del Estado Nación descritas por autores como [C. Wright] Mills, a una elite del poder transnacional centralizada en el control del capital global”. Por su parte, David Rosen apunta en el comentario del New York Journal of Books que “la elección de Donald Trump sugiere que el Estado Nación no es obsoleto y que, bajo un cierto tipo de condiciones anti-globalización, anti-capitalismo financiero, el sistema de poder que Phillips establece podría desestabilizarse”.

Y es en ese eventual proceso de desestabilización que hace hincapié Hiroko Inoue en la review que de la obra de Phillips redactó para el World Journal of World-Systems Research. Inoue dice que el énfasis de Phillips en el grado de coordinación y consistencia dentro de Global Power Elite y su independencia del poder de la Nación Estado es exagerado. Para Inoue “existe una competencia significativa entre los diferentes grupos de interés dentro de la clase capitalista global. Algunas teorías sociológicas reconocen que la sobreproducción de elites y la competencia entre ellas a menudo conduce a rebeliones lideradas por la elite”. Las teorías sociológicas a las que se refiere son las que por ejemplo pone en juego Peter Turchin, un académico norteamericano de origen ruso, que se define a sí mismo como mentor de la cliodinámica (Clío es la musa de la historia). La cliodinámica combina el análisis de datos históricos con las herramientas de la ciencia de la complejidad para identificar fuerzas estructurales profundas con capacidad para socavar la estabilidad social y la resistencia a los choques internos y externos.

Turchin aplica lo que llama Principio de Superproducción de Elites (PSE). De acuerdo al PSE, la coyuntura económica favorable para las elites hace que crezcan las existentes y los grupos que aspiran a convertirse en elites y elite aspirantes. También se registra un aumento desbocado de los niveles de consumo de elite. Se genera así la superproducción de elites. Cuando los números de elites y la avidez exceden la capacidad de la sociedad para sostenerlas, se desata una conflictiva competencia intra-elites. La crisis de tal proceso la capta Turchin con el Principio de Inestabilidad, según el cual las principales causas de inestabilidad sociopolítica (en orden de importancia) son:

  1. La superproducción de elites lleva al conflicto,
  2. La caída en la pobreza y miseria de las grandes mayorías populares y
  3. La crisis fiscal del Estado.

 

 

Warren by Trump

Se puede o no concordar conceptualmente con la aproximación de Turchin, pero lo cierto es que estos tres factores estilizados de crisis parecen localizar adecuadamente dónde se encuentra el David que toda iniciativa política busca para derrotar al Goliat del estancamiento. Trump puso en jaque a las corporaciones para que no resuelvan la crisis a la manera del imperialismo decimonónico, expatriando inversiones. Esto lleva a generar más demanda interna en el centro, para lo cual hace falta aumentar la presión impositiva. Por irónico que parezca, el destino de la política de Trump está en manos de su más probable rival demócrata en la carrera presidencial, la senadora Elizabeth Warren, y su iniciativa de avanzar en gran forma en el aumento de los impuestos a los más prósperos.

Sin esa demanda sostenida proveniente de la seria mejora en la distribución del ingreso, la meta estratégica de Trump deviene inalcanzable. La mitad de los multimillonarios potencialmente afectados por la iniciativa fiscal de Warren está de acuerdo. La otra mitad le desea el destino de Juana de Arco. Ese debate se inscribe en un clima cultural en pleno cambio. Pankaj Mishra reflexiona en The New Yorker (04/11/2019) sobre “Liberalismo de acuerdo a The Economist” y observa que la revista fundada en 1843 ha tenido una influencia como ninguna otra publicación para difundir y defender la doctrina liberal. Se pregunta Mishra: ¿a qué costo? Al de volver aparentemente sólido un sistema de ideas de lo más inadecuadas para los tiempos que corren, consigna como respuesta.

Impuestos al alza, política fiscal como gran solución, los ingleses de The Economist acusados de abuelos de la nada, elites que no congenian, todo esto que pasa en el centro desampara las elites de la periferia, las deja sin cobertura ideológica. ¿Es posible que mientras le meten duro a la regulación en el centro sigan recomendando libre mercado en la periferia? Es posible, sería algo así como le pasó al director del Cohete en los ’90. En un programa televisivo, un general norteamericano recomendaba el uso de las fuerzas armadas en seguridad interior. El director del Cohete en el mismo programa le planteó el dilema de si la propia constitución norteamericana con sabiduría prohibía eso allá, de dónde surgía que eso sería recomendable acá.

Más allá de las posibles réplicas del militar gringo, la reacción derechista sudamericana  debe ser sujetada con un andamiaje político, para que no se vuelva completamente violenta y amenazante como en Bolivia; una manifestación del movimiento nacional que la obligue a la negociación pacífica, porque bajo ninguna circunstancia puede expresar electoralmente a más de un tercio de la sociedad. Esa es la condición necesaria para lograr el uso más rentable de las contradicciones del sistema tanto en la tendencia como en la coyuntura signada por el endeudamiento.

 

 

 

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5 Comentarios
  1. Luis Juan dice

    Estimado Enrique:

    Totalmente de acuerdo.

    Una digresión, si me permite:

    En el libro “Las tropas norteamericanas y la geografía del saqueo: América Latina, Mercosur y Paraguay en la mira” (biblioteca.clacso.edu.ar) del año 2005, podemos leer en el capítulo 2, bajo el título “La dominación imperialista en América Latina”, lo que Robinson Salazar Pérez, refería:

    “…Dictaduras militares en el cono sur durante los años 50 hasta finales delos80, intervenciones militares en Centro América durante todo el inicio del siglo XX, financiamiento de grupos paramilitares en Colombia y en los procesos revolucionarios de Centro América durante la década de los 70, adiestramiento de las fuerzas militares en todos las países desde México hasta Argentina, planes económicos, han sido y continúan siendo algunos de los mecanismos utilizados por parte de los EE.UU. con complicidad de los gobiernos y élites nacionales para mantener el domino y el control sobre los pueblos.”

    “Los actuales mecanismos de dominación ejercidos sobre América Latina, los cuales se sustentan en la hegemonía militar, económica y cultural de los EE.UU., son respuesta tanto a la competencia entre centros de poder imperial por apropiarse de los mercados y los recursos naturales de los países de la periferia, como al despertar de movimientos sociales y gobiernos populares con proyectos políticos y económicos alternativos.”

    “Los documentos seleccionados en este capítulo muestran que la importancia de América Latina para los intereses estadounidenses radica en varios aspectos: en primer lugar, es una de las regiones que cuenta con más recursos naturales, tanto para la posibilidad de garantizar la acumulación de capital, como para la subsistencia de la vida misma, como lo es el agua, las fuentes de energía y la cantidad de especies animales y vegetales de gran importancia para el desarrollo tecnológico y medicinal, entre otros. En segundo lugar, la necesidad de crear condiciones más favorables de competencia a las empresas estadounidenses con procesos como la flexibilización/precarización laboral de las maquilas o los acuerdos bilaterales y regionales que posibilitan un mercado continental en situación asimétrica para los países de América latina. En tercer lugar, el surgimiento de movimientos sociales y gobiernos populares con proyectos alternativos opuestos al proyecto hegemónico estadounidense.”

    “El documento de Marcelo García plantea que el proceso de dominación se ejerce como un movimiento de pinza, por un lado el complejo militar estadounidense que mediante la construcción de bases militares y el adiestramiento de los ejércitos nacionales logra ejercer un control de zonas estratégicas tanto de recursos naturales como de luchas sociales y por otro lado los planes económicos, los cuales se sustentan en los acuerdos tanto bilaterales como regionales.”

    “Ana Esther Ceceña ilustra la complejidad de la dominación, esta complejidad, según la autora, se debe al involucramiento de una cantidad de instituciones tanto privadas como publicas, de carácter civil y militar, universidades, institutos de investigación, ONGs que están vinculadas a intereses transnacionales y a organismos de la banca internacional y que desarrollan una forma de dominación no en el ámbito militar sino en el ámbito del conocimiento y de la apropiación de tecnología. Esta forma de dominación y de intervención por ser de carácter civil y escudada en el discurso del desarrollo sostenible y de la cientificidad, suele pasar desapercibida.”

    “Planes económicos y de dominación marcial de los conflictos sociales, emplazamiento de bases militares y ejercicios entre las fuerzas armadas de distintos países del continente americano. Estos tres son los basamentos fundamentales con los que el imperialismo de los Estados Unidos avanza sobre Latinoamérica para apropiarse de los mercados económicos y los recursos naturales (particularmente agua y petróleo).”

    “Para garantizarse el control de las naciones de América Latina, un mercado de 800 millones de habitantes, EE. UU. ha diseñado un esquema de opresión que está esencialmente garantizado por la militarización de la región. América Latina se está convirtiendo en una de las piedras preciosas más codiciadas por el imperio construido por los Estados Unidos. Para conseguir instrumentar su plan de colonización ha comenzado a militarizar los países de la región, proceso que marcha de manera paralela a los propósitos económicos y comerciales. Las luchas entre imperialismos, el yanqui y el europeo, por obtener la conquista de nuevos mercados en Latinoamérica está modificando el mapa económico y militar del continente. Las inversiones europeas han sido las preponderantes durante toda la década de 1990, mientras que para contrarrestar esta avanzada de las multinacionales del viejo continente los Estados Unidos han pergeñado una serie de planes militares y económicos.”

    “La metodología utilizada por el imperio estadounidense puede resumirse como un movimiento de pinza en el que sus dos tenazas son la militar y la económica. Para concretar esta última ha diseñado una serie de programas de liberalización de mercados latinoamericanos, apropiación de recursos naturales (fundamentalmente petróleo y agua) y reducción de costos laborales con la expansión de las maquilas -fábricas conformadas por obreros de bajos valores salariales y condiciones de semiesclavitud- que fueron instrumentadas en México tras la puesta en marcha durante 1994 del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés).”

    “Justamente el NAFTA, el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA), el flamante TLC firmado entre Estados Unidos y Chile, la Iniciativa Andina y el Plan Puebla Panamá son las herramientas con las que el imperialismo estadounidense se propone la colonización definitiva del continente.”

    “Pero no todo concluye allí ya que en la carpeta de los Estados Unidos un capítulo vital ocupa la dolarización de América Central y América del Sur. La instauración de una moneda única en un mercado de 34 países (excluyendo por ahora a Cuba), con un total de casi 800 millones de habitantes y el PBI regional, sumando a Estados Unidos, sería de 11,5 billones de dólares, casi un 30% mayor al de la Unión Europea. De esta manera EE.UU. estaría al comando del mayor mercado unificado del planeta, con un tercio del PBI mundial y más de un quinto del comercio planetario.”
    “Para poder garantizar la concreción de todos estos objetivos económicos expansionistas Estados Unidos necesita «domesticar» y «combatir» a los pueblos de las naciones latinoamericanas, esencialmente a las FARC colombianas, los Sin Tierra brasileños y los Zapatistas mejicanos, pero también en esa lista se inscriben los pueblos rebeldes de Bolivia, Argentina, Ecuador, Perú, República Dominicana, Venezuela, etc. Lo cierto es que en la actual situación política de Latinoamérica, lejos está Estados Unidos de imponer sus designios.”

    “En la búsqueda de abrirse camino el imperialismo estadounidense ha generado todo un andamiaje de intervención militar en América Latina, que a lo largo de la última década ha tomado diferentes formas. Por un lado se destacan las más de 10 bases militares instaladas y por situar en la región, como así también los ejercicios conjuntos con fuerzas armadas de los distintos países del continente, muchos de los cuales tienen características estrictamente militares pero otros aparecen disfrazados de misiones humanitarias, de ayuda social o de investigación médica y ecológica.”

    “Es así como se llega a la complementación de las bases militares instaladas en Centro y Sur América, las que están estrechamente unidas al Plan Colombia, el Plan Dignidad e Iniciativa Andina, que tienen su correlato en los ejercicios llamados Cabañas, Águila, Unitas, Cielos Centrales, Nuevos Horizontes, Fluvial, etc. Todas estas piezas son parte de una misma pinza que busca apoderarse del continente latinoamericano.”

    “La instalación de enclaves militares estadounidenses en zonas estratégicas tuvo sus orígenes en la apropiación del Canal de Panamá, lugar donde se estableció el centro de operaciones estadounidenses para toda Latinoamérica denominado Comando Sur (USSOUTHCOM según sus siglas en inglés) -aunque ahora se trasladó a Miami-, luego sus ramificaciones se extendieron a casi todos los puntos claves del continente. Colombia y los países que circundan a la nación dividida en dos mitades entre las guerrillas insurgentes y las instituciones burguesas son el epicentro de los asentamientos del imperio, pero los brazos del imperio se extienden hasta los confines patagónicos de América Latina.”

    “En Colombia, y en el marco del Plan Colombia se instalaron las base de Tres Esquinas, Larandia y Puerto Leguizamo. Estos tres sitios de interés en la lucha contra las guerrillas se convirtieron en receptores permanentes de armamentos, logística y militares estadounidenses de estrategia, pero también de tropas de combate.”

    “Dentro del territorio colombiano los marines e instructores yanquis ya se desplazan con absoluta normalidad y el presidente colombiano Alvaro Uribe Vélez ha solicitado dos elementos novedosos y absolutamente peligrosos: por un lado, durante la reunión de Davos de enero de 2003, le pidió a los Estados Unidos que invada la zona del Amazonas para poder así concluir la lucha contra las guerrillas que operan en esa región; por el otro parece haber sido el impulsor de que se cree una «fuerza de paz americana» para intervenir militarmente en Colombia, lo que por ahora no ha logrado consenso. En los alrededores de Colombia, Estados Unidos consiguió instrumentar un complejo militar- económico más que importante, que está basado en el Plan Iniciativa Regional Andina. Es así como en Ecuador, luego de reencauzar en el 2000 las instituciones burguesas, los estadounidenses instalaron la dolarización y la base Manta, a escasos kilómetros de la frontera con Colombia. En Perú se han establecido las bases de Iquitos y Nanay, esta última en la zona amazónica, ambas con intervención del personal militar de Estados Unidos.”

    “A pocos kilómetros de allí, en la Amazonia brasileña, EE.UU. pretende apoderarse de la base de Alcántara pero por ahora los gobiernos verde amarillos se han resistido a cederles esa zona y la controlan ellos mismos.”

    “Un cable de la agencia Bolpress dio cuenta de la posibilidad que el brazo armado estadounidense llegue hasta Bolivia e instale una base militar en las orillas del río Itonamas.”

    “Y si de intenciones se trata, la mirada yanqui llega mucho más lejos. Durante todo el 2001 se mencionó la posibilidad de afincar una base militar y nuclear en la Patagonia argentina, la que podría establecerse en la provincia de Tierra del Fuego, a escasos kilómetros del estrecho de Magallanes que une el Atlántico con el Pacífico, o en la de Chubut.”

    “En este último caso podría tratarse de una ampliación de la famosa, torre Omega, que fue puesta en marcha(entre las ciudades de Trelew y Puerto Madryn) desde hace ya varios años, y que durante la guerra de Malvinas se especula que facilitó el envío de información estratégica a las tropas británicas.”

    “En lo que respecta a la isla Grande del extremo más austral del continente el gobernador Carlos Manfredotti sancionó en el año 2001 el decreto 1.369 que habilitó la instalación de una base del Sistema Internacional de Vigilancia para la Prevención y Prohibición de Ensayos y Explosiones Nucleares, y posibilita a los integrantes de la base el libre tránsito por toda la provincia si así lo requieren para sus estudios.”

    “Desde el Mar Caribe, el control lo ejercen a partir de las bases militares establecidas en Vieques (Puerto Rico), Reina Beatriz en la isla de Aruba, y Hato en la isla de Curazao. A todas estas bases hay que incluirle la perla caribeña que los yanquis conquistaron en la propia isla de Cuba al quedarse con parte del territorio y montar la base de Guantánamo.”

    “En la parte continental de Centroamérica la presencia de bases estadounidenses es muy notoria y concentrada. En Honduras los militares de EE.UU. se establecieron en Soto Cano; en Costa Rica en Liberia y en El Salvador lo hicieron en Comalapa. Tal como ya quedó expresado anteriormente el enclave de Panamá persiste más allá del traslado del Comando Sur.”

    “Otra de las piezas claves para comprender el plan colonizador de los Estados Unidos está dirigida hacia los países centroamericanos. Se trata del Plan Puebla Panamá (PPP), un proyecto generado desde la presidencia del mejicano Vicente Fox y obviamente impulsado y auspiciado por el gobierno estadounidense. Involucra a México, Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.”

    “Uno de los pocos países que se mantenía al margen de este tipo de planes e incursiones militares era Nicaragua, fundamentalmente por su historia reciente de lucha guerrillera del sandinismo, pero tras la llegada al poder central de Alemán y Bolaños los militares yanquis comenzaron a transitar el suelo nicaragüense con la excusa de brindar ayuda humanitaria, lo que incluye el compromiso de que los más de 4.000 militares estadounidenses que ingresarán se encargarán de construir escuelas, centros de salud y brindar asistencia médica a las comunidades campesinas.”

    “La Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay es otro de los desvelos de George Bush y sus secuaces. Con la nueva impronta que le ha dado a los Estados Unidos la lucha contra el terrorismo, el codiciado vértice sudamericano se transformó en una piedra preciosa de la que prontamente quiere apropiarse el imperio estadounidense. En esta región se concentra otro de los centros acuíferos, de reservas subterráneas de agua y de biodiversidad más importantes del continente y por eso está puesta la mirada imperial sobre la zona.”

    “Con la excusa de controlar y combatir a las «células dormidas» del terrorismo islámico internacional, los Estados Unidos vienen pergeñando con insistencia la instalación de una base militar en dicho territorio, aunque en realidad lo que está buscando es apoderarse de una de las más grandes reservas subterráneas de agua del mundo ya que para el año 2050 esta prevista que la demanda del vital fluído se acerque al 100 por ciento del suministro posible.”

    “Sobre finales de noviembre de este año se llevó a cabo en Brasil el Foro del Acuífero Guaraní, que se convirtió una forma de rechazar la avanzada imperialista sobre ese sector, ya que desde el Banco Mundial se viene impulsando con más fuerza su relevamiento y «protección» mientras se impulsa considerar al agua un bien comercial y no bien social.”

    “Un capítulo aparte se merecen los ejercicios militares conjuntos entre fuerzas estadounidenses y latinoamericanas, lo que les posibilita a los yanquis «desnacionalizar» ideológicamente a los militares de los países del continente y además adiestrarlos bajo las doctrinas generadas desde Washington. Quizás el más emblemático sea el de las operaciones militares llamadas Cabañas, las que se concretaron en Panamá, Puerto Rico y en dos provincias de la Argentina (Córdoba y Salta).”

    “Los ejercicios militares denominados como ‘Cabañas’ son sólo uno de los tantos que se realizan constantemente en las naciones latinoamericanas, pero es justamente uno de los casos más paradigmáticos. El Cabañas 2001 se realizó en la provincia del norte argentino de Salta. Allí justamente se desarrolla desde hace un lustro uno de los movimientos de trabajadores desocupados más importantes de la Argentina.”

    “Nunca se dieron a conocer formalmente las motivaciones verdaderas de los ejércitos de los gobiernos intervinientes, pero una de las grandes verdades es que allí se ha generado una protesta social muy fuerte y con rasgos de organización que por momentos llegó a plantear una dualidad de poder -entre piqueteros, sindicatos y los gobiernos municipales- en el manejo de las localidades salteñas de Tartagal y General Mosconi. Lo que sí se dice es que «el propósito apunta al entrenamiento de las Fuerzas Armadas de la región en un campo de
    batalla compuesto por civiles, organizaciones no gubernamentales y agresores potenciales». El Operativo Cabañas 2001 reunió durante el mes de septiembre de 2001 a 1.500 efectivos militares de 9 países del continente y se informó que el mismo fue dirigido personalmente por el subjefe del Comando Sur de los Estados Unidos, el general Gary Speer -ex director de operaciones antiterroristas- del Departamento de Estado de EE.UU. Las Fuerzas Armadas que participaron nunca tuvieron el aval del Congreso de la Nación -tal como lo establece el artículo75, inciso28, de la Constitución Nacional y solamente se los autorizó con un proyecto de ley elaborado por el ex presidente Fernando De la Rúa.”

    “El Aguila III se ha convertido en el caso más emblemático de los ejercicios combinados militares. Este entrenamiento aéreo debió concretarse en octubre en la zona comprendida por las provincias de Mendoza y San Luis.”

    “Lo cierto es que el Aguila III no se realizó por un fuerte rechazo social previo y se avizoraban grandes movilizaciones para recibir con un repudio categórico a las tropas extranjeras, aunque mientras se discutía sobre el Aguila III, en el Mar Argentino se realizó una nueva edición del ya legendario operativo naval UNITAS.”

    Me parece, estimado Enrique, que alguna de las consecuencias, pueden ser contrastables.

  2. apico dice

    Me parece que el comentario de Hector, expresa cabalmente las aseveraciones del autor respecto a la violencia e inconsistencia de las derechas latino-americanas. Solo saben ladrar, hasta que como en Bolivia o Chile comienzan a morder. Coincido con su análisis, pero no dejo de advertir que la posibilidad cierta de la continuidad de Trump, nos lleve hacia horizontes de violencia desconocidos hasta hoy. Cuando un imperio comienza a tambalear,los mas débiles serán quienes mas sufran. Solo me da esperanza que nuestro pueblo ya ha pasado por tremendas situaciones de crisis, que mas tarde o temprano ha sabido sortear. A ese fenómeno político yo lo llamo peronismo, (hueso duro de roer para la oligarquía nacional). Un saludo peronista.

  3. Enrique Aschieri dice

    Gracias por su opinión. Acumulación de capital es sinónimo de inversión. Si no se invierte no se crece y si no se crece se declina llevando el sistema a la crisis.

  4. Santiago dice

    Excelente, como siempre. Pero qué significa exactamente que «el problema básico de la estabilidad política proviene de asegurar la acumulación de capital»? Gracias por aclararlo!

  5. Héctor dice

    Enrrique usted si que colmo la copa de la mentira y el engaño ,como pueden existir escritores como usted que con un leguaje tan arcaico y poco irracional e ilogico pueda defender el crinen tan orrendo que hoy comete la izquierda que usted defiende ,no siente usted vergüenza de que los pueblos ,las personas en su mayoria saben que usted miente ? O es que no tiene? Como tamooco la izquierda extrema la llamada socialista o comunista la tiene? Pelele de los dictadores es usted ,semejante paladin como usted no tiene espacio en esta tierra ,si no es al lado de los que defuende dictaduras como la Cubana, Bolivia, Venezolana, NICARAGÜENSE ,esos ,esos usted difuende ,donde estan las dictaduras de derecha en América, digame una señor traga monedas !!!!

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