Atentado contra Maduro en Venezuela

Mediante drones cargados con explosivos

 

En las décadas del ’70 y ’80 la doctrina de la seguridad nacional cumplimentaba los diseños represivos planificados en la Escuela de Las Américas. El neoliberalismo, legitimado como Consenso de Washington (sin que nadie lo haya consensuado), se ocupó de asociar democracias fláccidas con sistemas de control policial dispuestas a actuar rápidamente frente a la flexibilidad laboral y la desocupación, quirúrgicamente instituida para bajar salarios. Las revueltas “populistas” de America Latina –iniciadas en 1999 por el chavismo— fueron víctimas permanentes del acoso mediático-judicial. En la última década se buscó incorporar a las Fuerzas Armadas para volverlas contra sus propios pueblos, tal cual lo sucedido 4 decenios atrás. Ahora se le suman los intentos de asesinato político, como el sufrido ayer por Nicolás Maduro, mediante drones cargados con explosivos, que produjeron 8 heridos. El neoliberalismo conservador no es solo un modelo de gestión económica, como se pretende difundir. Es, sobre todo, un programa para evitar formas alternativas de gestión social democrática. No le tiembla el pulso si tienen que dejar millones de personas sin trabajo. Tampoco si tienen que asesinar con modernos sistemas teledirigidos. Ergo: la ingenuidad no es buena compañera a la hora de analizar procesos históricos y determinar hasta dónde son capaces de llegar para impedir la soberanía de los pueblos.