El acuerdo Foradori-Merlot

Las concesiones de Macri sobre Malvinas las negoció un vicecanciller borracho en la embajada británica

 

  • El viceministro de Asuntos Exteriores de la Argentina, Carlos Foradori, negoció un acuerdo ampliamente criticado con Gran Bretaña en 2016, por el que se consensuó “eliminar todos los obstáculos” para la prospección de petróleo alrededor de las Islas Malvinas, y añadir “más enlaces aéreos” desde terceros países.
  • Su homólogo británico, Alan Duncan, afirma que Foradori “le estrechó la mano” al concluir el acuerdo a las 2 de la madrugada en la bodega de la embajada británica en Buenos Aires, y que estaba “tan borracho” que olvidó lo que había acordado cuando se despertó a la mañana siguiente.
  • Foradori le dice a Declassified que la historia de Duncan es “completamente fantasiosa”.
  • El ministro argentino responsable de las islas en disputa, Guillermo Carmona, nos dice que el acuerdo “podría haber traído graves consecuencias para la posición de la Argentina”.
  • La ex embajadora argentina en el Reino Unido, Alicia Castro, dice que las revelaciones significan que la Argentina “debería rescindir el acuerdo Foradori-Duncan inmediatamente”.

Las recientemente publicadas memorias de Alan Duncan, ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido para las Américas entre 2016 y 2019, suman nuevas afirmaciones sobre un acuerdo “histórico” entre Gran Bretaña y la Argentina que ha sido fuertemente criticado por el actual gobierno de izquierda en Buenos Aires.

Las tensiones entre el Reino Unido y la Argentina aumentaron recientemente, después de que Declassified revelara que Gran Bretaña desplegó 31 armas nucleares en el Atlántico Sur durante la guerra de 1982. Los dos países están conmemorando el 40º aniversario del conflicto, que se desarrolló entre abril y junio de ese año.

Las relaciones entre el Reino Unido y la Argentina habían “mejorado” después de que el gobierno de derecha de Mauricio Macri asumiera el poder en Buenos Aires a finales de 2015.

El veterano diputado conservador Alan Duncan asumió como ministro de Asuntos Exteriores poco después, en julio de 2016, y en dos meses estaba en la capital argentina, Buenos Aires.

En sus memorias, In the Thick of It, Duncan señala que el 12 de septiembre, su primer día en la ciudad, se reunió con el “excelente” nuevo embajador del Reino Unido en Argentina, Mark Kent.

“Bajo la residencia de la embajada hay una fabulosa bodega, muy bien iluminada, con las paredes forradas de botellas de Merlot”, continuó Duncan. “El escenario es bastante agradable para una reunión y nos juntamos allí con Carlos Foradori, el viceministro de Asuntos Exteriores”.

“Fue un buen telón de fondo diplomático para las delicadas negociaciones para asegurar la obtención de vuelos adicionales a las Malvinas; por millones de razones se requiere la cooperación de la Argentina para cualquier conexión que pase por tierra firme”, añadió Duncan. “A medida que una botella tras otra iba pasando de la pared de la bodega a la mesa, las negociaciones mejoraban. A eso de las 2 de la mañana nos dimos la mano con un acuerdo general”.

 

 

Tan borracho

Al día siguiente, el 13 de septiembre, Duncan escribió: “Mark Kent dice que Foradori acaba de llamar por teléfono para decir que estaba tan borracho anoche que no podía recordar todos los detalles. Como un auténtico británico, Mark le recordó lo que había acordado, fielmente y sin adornos. Así que creo que seguimos bien encaminados”.

Carlos Foradori refutó el recuerdo de Duncan sobre los acontecimientos en la bodega y dijo a Declassified que “lo que describe ahí es completamente fantasioso”.

Foradori, un diplomático con 40 años de experiencia que actualmente está a la espera de un destino, dijo que el comunicado conjunto es “demasiado largo para haber sido formulado en una noche”.

Agregó que los distintos niveles de autorización que se requieren dentro del Ministerio de Relaciones Exteriores “impiden que cualquier funcionario o diplomático pueda decidir arbitrariamente sobre algún tema, en particular sobre uno tan sensible como el de las Malvinas” Y añadió: “Cada tema analizado en la declaración necesitaba ser validado posteriormente en acuerdos formales”.

Mark Kent, que ahora es director ejecutivo de la Asociación del Whisky Escocés, no respondió a las preguntas de Declassified sobre la noche de septiembre de 2016 en la bodega de su embajada.

 

 

Acuerdo histórico

Más tarde, durante su segundo día en Buenos Aires, Duncan añadió: “En la reunión del Foro de Inversiones de la Argentina tuve un breve encuentro con el Presidente Macri, quien dio su bendición a nuestros esfuerzos”.

Concluyó: “Subimos un peldaño desde anoche para llevar a cabo nuevas negociaciones (sobrias) con la ministra de Asuntos Exteriores, Susana Malcorra, que duraron hasta el último minuto. Hubo momentos donde parecía que no íbamos a llegar a un acuerdo, pero salimos con la primera declaración conjunta positiva desde 1999, cubriendo comercio, seguridad y apertura de nuevas líneas aéreas a las Malvinas. Un verdadero acuerdo histórico”.

El gobierno del Reino Unido no tardó en informar que “se ha acordado una declaración conjunta entre el Reino Unido y la Argentina tras una serie de reuniones de alto nivel en Buenos Aires. Se identifican nuevas áreas de colaboración y se reactivan las consultas bilaterales de alto nivel”.

Y añadió: “El viceministro de Asuntos Exteriores Foradori y el ministro Duncan mantuvieron conversaciones bilaterales en las que se repasaron los principales temas de la agenda bilateral”.

Se estipularon diez áreas de mayor cooperación. Duncan y Foradori han “resuelto identificar oportunidades de inversión en cada país, con especial atención a áreas tales como infraestructura, energía y minería”.

El comunicado también señalaba que los ministros habían “acordado reforzar las relaciones entre las dos fuerzas armadas”.

 

 

Medidas apropiadas

La última área de mayor cooperación fue la más controvertida y se tituló “Atlántico Sur”. La declaración señala que “se acordó tomar las medidas adecuadas para eliminar todos los obstáculos que limitan el crecimiento económico y el desarrollo sostenible de las Islas Malvinas, incluyendo en el comercio, la pesca, la navegación y los hidrocarburos”.

Entre estos obstáculos se encontraba la firme oposición argentina a que el Reino Unido realizara prospecciones de recursos en el Atlántico Sur.

En 2010, la empresa británica Rockhopper Petroleum realizó el primer descubrimiento significativo de yacimientos de petróleo –estimado en 242 millones de barriles– frente a las Islas Malvinas. En su momento, esto “despertó las esperanzas de otros exploradores en la región del Atlántico Sur”. En 2015 y 2016 se produjeron más descubrimientos.

Al llegar a la presidencia en 2015, Macri nombró al ex director general de la petrolera británica Shell en la Argentina, Juan José Aranguren, como ministro de Energía.

El propio Alan Duncan fue un ejecutivo petrolero antes de entrar en política, y volvió al sector tras dejar de ser diputado en 2019.

Al solicitar la aprobación para ocupar un puesto de trabajo en una empresa petrolera después de dejar su cargo gubernamental, Duncan declaro al gobierno británico que mientras era ministro de Asuntos Exteriores no había tomado “ninguna decisión que afectara al sector del petróleo, salvo la de ser informado del régimen de licencias que podría aplicarse a la exploración petrolífera respecto a las Isla Malvinas” (sic).

 

 

Consecuencias graves

La sección del Atlántico Sur del comunicado conjunto de 2016 también señaló que “ambas partes acordaron que se establecerían más enlaces aéreos entre las Islas Malvinas y terceros países”.

Esto fue de nuevo controvertido. La política argentina antes del gobierno de Macri, y también ahora, ha sido la de oponerse firmemente a cualquier nuevo vuelo de terceros países a las Islas Malvinas.

Actualmente, sólo hay un vuelo de un tercer país, que va desde Chile a las Malvinas y hace escala cada dos semanas en Río Gallegos, en la Argentina. Las compañías aéreas argentinas tienen prohibido volar a las islas.

Guillermo Carmona, ministro para las Malvinas y el Atlántico Sur, dijo a Declassified: “La política del gobierno de Macri después de la intervención de Foradori podría haber traído graves consecuencias para la posición de la Argentina sobre las Malvinas”.

Y añadió: “En su momento pedimos la dimisión de Foradori porque creíamos que había hecho cosas fuera de lugar, y si no hubiera sido por la oposición del Parlamento las consecuencias podrían haber sido muy graves”.

Sobre las revelaciones relacionadas con la bodega, Carmona añadió: “No me sorprende en absoluto”, y añadió que “Foradori tendrá que rendir cuentas de lo que haya dicho y hecho”.

Sin embargo, a pesar de algunas presiones, el actual gobierno de izquierda de Alberto Fernández se ha negado hasta ahora a revocar el comunicado conjunto Reino Unido-Argentina de 2016.

 

 

Consecuencias políticas

En el tercer aniversario de lo que se conoce en la Argentina como el “acuerdo Foradori-Duncan”, Daniel Filmus, actual ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación, calificó el acuerdo como “uno de los hechos más perjudiciales para nuestro interés nacional en general y para nuestra histórica reivindicación histórica por el ejercicio de la soberanía sobre las Islas Malvinas en particular”.

Agregó que “propuso hacer concesiones a los intereses británicos en cuanto a la explotación de los recursos naturales argentinos en la región y bajar la intensidad del reclamo de soberanía”.

Parece que el gobierno de Macri era consciente en ese momento de que estaba ofreciendo a los británicos más de lo que la población argentina estaba dispuesta a dar.

Al año siguiente de su viaje a Buenos Aires, en marzo de 2017, Duncan informó de una llamada que mantuvo con la entonces canciller argentina Susana Malcorra. Escribió: “Habla con mucha franqueza y explica que no pueden dar más pasos para ayudar a las Malvinas hasta después de las elecciones de mitad de mandato de octubre, porque no pueden arriesgar las consecuencias políticas”.

Malcorra no respondió a la solicitud de comentarios de Declassified.

Alicia Castro, embajadora de la Argentina en Gran Bretaña entre 2012 y 2015, dijo a Declassified: “Estas nuevas revelaciones significan que el gobierno argentino debería rescindir el acuerdo Foradori-Duncan inmediatamente”.

Añadió: “El acuerdo fue un regalo masivo de Foradori a los británicos, que con razón causó indignación en la Argentina. Ahora que tenemos una mejor idea de cómo se dio este regalo, parece aún peor. Como ex embajadora, puedo decir que ésta no es en absoluto la forma de llevar a cabo una diplomacia seria. Es hora de cancelar el acuerdo en su totalidad”.

El Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido no respondió a nuestra solicitud de comentarios.

 

 

 

 

 

* El artículo se publicó en el portal Desclassified UK.

 

 

 

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