BUENA VIBRA

La música que escuché mientras escribía

 

Después de un año de virtualidad por la pandemia, el Lincoln Center de Nueva York reanudó sus recitales de cuerpo presente. La semana pasada presento al vibrafonista Warren Wolf, discípulo de Bobby Hutcherson, a quien acompañó en el piano el argentino Leo Genovese. El vibráfono es un instrumento inspirado en la marimba centroamericana, pero en algunos casos reemplazando la madera por placas metálicas. Según el vifrafonista y percusionista Gerardo Verdún no tiene más de 100 años.

Aquí podés escuchar a Wolf en una presentación de 2013.

 

 

 

 

Como no todos saben quién es Bobby Hutcherson, aquí pueden escuchar a su cuarteto, en un show de 2007.

 

 

 

 

El vibráfono, y su pariente el xilofón, es el instrumento más característico del jazz. Tal vez eso es lo que atrajo a Pantaleón, cuando grabó con Gary Burton en 1987.

 

 

 

 

Como ves, estamos yendo hacia atrás. Pocos conjuntos fueron más conocidos e idolatrados que el Modern Jazz Quartet, donde el vibráfono de Milt Jackson dialogaba con el piano de John Lewis. Tuve la enorme suerte de escucharlos en una de sus últimas presentaciones, poco antes de que ambos se fueran, con año y medio de diferencia, en 1999 y 2001.

 

 

 

 

Antes de ellos, dos grandes instrumentistas le sacaron chispas al instrumento. Uno fue Red Norvo, a quien aquí podés escuchar junto a dos gigantes, Benny Goodman y Charles Mingus,

 

 

 

 

 

Y tal vez el más celebre de todos ellos, al menos para mi generación, Lionel Hampton. Aquí podés escucharlo en una pizza impresionante, con el pianista inglés George Shearing, Louis Armstrong, Jack Teagarden, Gerry Mulligan y Gene Krupa, nada menos.

 

 

 

 

El tango tampoco se privó de ese instrumento. La primera orquesta que lo incluyó fue la del bandoneonista Osvaldo Fresedo, de regreso de un viaje a Estados Unidos en 1935, según estableció Verdún.

 

 

 

 

Quien le dio mayor protagonismo fue el violinista Florindo Sassone, que además de Fresedo escuchaba con mucha atención a Carlos Di Sarli.

 

 

 

 

De mejor calidad fue la incorporación que hizo Miguel Caló, uno de los grandes del ’40.

 

 

 

 

En 1959, casi 30 años antes de encontrarse con Gary Burton, Pantaleón ya había grabado algunos temas con el vibráfono de Eddie Costa, por supuesto en Nueva York, su otra ciudad de infancia.

 

 

 

Pantaleón,segundo a la izquierda, con Eddie Costa, inclinado sobre el vibráfono. (http://jazzofftherecord.blogspot.com/2013/04/piazzolla-en-nueva-york-iii-take-me.html)

 

 

Y para terminar, Sonia Possetti, que ya en 2005 incluyó el vibráfono en su formación. En esta versión de 2013, sumó un trombón.

 

 

 

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