El 28 de febrero de 2026 no solo se lanzó el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica, la operación conocida como "Furia Épica". Sino que, con un efecto avalancha, se generó una situación de crisis permanente en la región que está lejos de sanarse. Esto originó una serie de cambios que algunos años atrás eran imposibles de imaginar.
La crisis golpea visiblemente a Estados Unidos, que ha visto seriamente dañado su rol de líder de Occidente y aliado-protector de los países petroleros del Golfo. Además, hay signos de crisis dentro del país que la dirigencia parece no comprender en su magnitud política y que seguramente se asomarán en las elecciones de medio término.
The Wall Street Journal reveló el miércoles 16 de septiembre que aumenta la escasez de misiles interceptores. En la defensa de las instalaciones militares en Jordania del último ataque iraní se utilizaron 70 o más misiles, lo que puso a dura prueba el sistema defensivo.
En The Northeast Times del martes 15, Kevin Brannigan se refirió al informe del Pentágono donde se revelaron los costos de la operación "Furia Épica". Desde el 28 de febrero hasta el 30 de junio, la cifra fue de 33.000 millones de dólares. De estos, 22.300 millones fueron por adquisición de municiones (las cifras del costo de esta guerra varían según los segmentos tomados en consideración por cada analista). La nota indica las bajas materiales: cuatro cazabombarderos F-15, 30 drones del tipo MQ-9, siete aviones cisterna, un F-35 dañado.
Ya hemos hablado en El Cohete de solvencia estratégica, requisito indispensable para que una nación que se considera potencia de primer orden pueda seguir siéndolo. Una de sus condiciones es poder actuar simultáneamente en dos teatros de guerra. Los analistas del Pentágono fueron los que impulsaron a Joe Biden a abandonar precipitadamente Afganistán en 2021. La idea de que Estados Unidos debería concentrarse en el área del Pacífico en un hipotético enfrentamiento con China llevó a Washington a retirarse de Afganistán, dañando la imagen del país e incrementando la idea de potencia que, no obstante su poderío, no consigue ganar ninguna guerra. Dicho argumento ayudó a Trump en su campaña electoral en modalidad "pacifista", pero este Presidente egocéntrico y patriotero ahora se encuentra metido en la trampa que él mismo se ha construido.
También ha entrado en crisis la relación de Estados Unidos con Israel. La idea de que el gobierno de Netanyahu contribuyó a meter a Washington en este callejón se ha abierto camino poco a poco en la opinión pública.
No obstante, el miércoles The Washington Post reveló que Estados Unidos ha vendido un cargamento de bombas de 2000 libras por un valor de 2.800 millones de dólares. Lo novedoso de la transferencia es que será financiada por el Fondo de Financiamiento Militar para el Exterior, dinero que sale de los impuestos de los ciudadanos. Pero al menos una voz se alzó para comentar la difícil relación, el Vicepresidente J. D. Vance, quien indicó que no es posible que la política exterior estadounidense se subordine al Estado de Israel, y agregó (usando el verbo en tiempo pasado) que "ha sido un socio importante en lo que corresponde a la tecnología militar y el intercambio de información e inteligencia". También declaró: "El pueblo norteamericano necesita que nos movamos en una dirección diferente". Sin embargo, la intervención de Vance no basta para esconder que, a pesar del momento crítico, la alianza histórica con Israel subsiste.
La venta ha sido momentáneamente bloqueada por Gregory Meeks, el representante demócrata en la comisión de Exteriores del Congreso, según informó Associated Press el 16 de septiembre. El artículo explica que el bloqueo del Parlamento podría ser eludido por el secretario de Estado, Narco Rubio, con una declaración de urgencia basada en el interés nacional, método ya utilizado por Rubio en 2025, también a favor de Israel.
La otra relación que se está desgastando es la de Estados Unidos con los saudíes. El príncipe Bin Salman solicitó ayuda a Estados Unidos frente a la situación crítica en el Yemen occidental. Washington permaneció en silencio mientras los hutíes se apoderaban del área del estrecho de Bab el-Mandeb.
Trump, en evidente dificultad, ha intentado regresar a las negociaciones con Irán. La apertura fue rechazada públicamente por el portavoz del ejército iraní, que señaló nuevamente cuáles son las condiciones para volver a negociar. Son las mismas desde que comenzó la tregua armada: abandono del bloqueo marítimo, retiro de las sanciones, liberar los depósitos bancarios, compensaciones de guerra. En tanto el crudo se acerca a 110 dólares el barril.
Probablemente Trump esperaba que la reunión anunciada para el lunes 14 entre los ministros de Exteriores de los países del Golfo con el de Teherán, cuyo objeto era definir el estatus de Ormuz, se realizara y le creara una situación favorable para negociar con Teherán. Como sabemos, la cumbre en Omán fracasó por un ataque de falsa bandera contra un oleoducto saudita. Si se consolidaba la situación del Estrecho, a Trump le quedaba negociar el veto a las armas atómicas y anunciar después que Estados Unidos se retiraba de la guerra. Era una posibilidad; sin embargo, las fuerzas que necesitan que la región arda lo han impedido. Obviamente, no podemos señalar un responsable directo.
Mientras, algunos medios atribuyeron el ataque a los hutíes de Ansarallah, sin detenerse a pensar por qué los yemenitas arruinarían lo que sin duda hubiera sido una victoria diplomática de sus aliados de Teherán.
Bin Salman probablemente sabe el origen del ataque pero no puede decirlo en voz alta. A la vez, se reunió con el comandante del Centcom norteamericano, el almirante Brad Cooper; no se reveló el lugar del encuentro.
En tanto, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Aragchi, aterrizó en Pekín. Significativamente, Al Jazeera, al anunciar la noticia, señaló que precede a la visita de Xi Jinping a Washington el jueves 24 de septiembre. Nuevamente, el medio comunicó el jueves 17 que Trump, en un mitin republicano en Carolina del Norte, volvió a insistir en que el fin de la guerra del Golfo estaba cerca y que había hablado directamente con dirigentes de Teherán. No hay confirmaciones de dichas declaraciones.
Pero Arab News anunció que el Presidente, al margen de la reunión de la ONU el próximo martes, se encontrará con la dirigencia de los países del Golfo para hablar de la guerra contra Irán y "los planes estadounidenses para una estrategia de posguerra".
Dichos planes consisten en disminuir la presencia estadounidense en Medio Oriente, como ya había anticipado The Washington Post el mes pasado. Reconstruir instalaciones y regresar a una situación anterior al 28 de febrero es costoso; los norteamericanos intentarán en cambio sanar las relaciones con los países de la región, que se han sentido abandonados durante la guerra; el último caso es justamente Arabia Saudita.
Tampoco le faltó tiempo al Presidente para amenazar a la Unión Europea con interrumpir todos los intercambios comerciales por el desafío recibido de los pávidos europeos, que han decidido incorporar a Canadá como Estado asociado a la Unión Europea, recibiendo a Mark Carney en el Parlamento Europeo con una ovación de pie. Como sabemos, Trump aspira a anexar Canadá como el Estado 51 de su país. La crisis con Canadá es otro de los cambios que hacen tambalear equilibrios otrora consolidados.
Yemen, una batalla detrás de otra
Le bastaron 36 horas a la resistencia hutí para desbaratar el diseño militar creado por los sauditas y sus aliados para someter a Ansarallah. La primera en caer fue la ciudad de Mokha (nombre que conocemos a raíz de la cafetera italiana Moka, llamada así en honor a esta ciudad); el empuje continuó hacia el sur en dirección de Dhubab y Bab el-Mandeb.
Este avance formaba parte de una operación más amplia llevada a cabo por las Fuerzas Armadas Yemenitas (YAF) denominada "Alá es más grande en potencia y más severo cuando castiga", que ha incorporado bajo su control aproximadamente 5.400 km², correspondientes a seis distritos de las gobernaciones de Taiz y Hodeidah.
Y justamente en las zonas rurales de Taiz comenzó el avance. La táctica consistió en tomar el control de las carreteras que conectan el interior con la zona costera donde se situaba el aparato militar de la coalición saudita. La caída de Kadaha fue decisiva para controlar la arteria principal de abastecimiento, que era la carretera Taiz/Mokha; este descenlace cortó cualquier conexión entre las ciudades internas y el Mar Rojo.
El aislamiento sobreviniente transformó la línea coordinada de defensa costera en una serie de avanzadillas expuestas; el avance de las YAF y Ansarallah se repartió en varios frentes; el comando de la coalición saudita fue retirando tropas para preservar las vías navegables, particularmente el estrecho.
Lo notable es que el avance se realizó sin apoyo aéreo, por lo que la aviación saudita actuó solitaria en los cielos, pero su intervención fue impotente para recuperar el terreno perdido o restaurar la cadena de mando.
Las fuerzas pro sauditas fueron abandonando las ciudades de Hays, Khokha, Waziiyah y Mawza. La más importante de estas brigadas en fuga era la de Tariq Saleh, sostenida por los Emiratos Árabes; combatieron junto a la Brigada de los Gigantes salafista. El problema de la coalición es que existían dentro comandantes rivales y protectores diferentes; estas lealtades divididas minaron la posibilidad de construir un frente unido y transformaron la retirada en un colapso.
Grave problema para Riad: será imposible reconstruir un sistema defensivo donde los caminos, las alturas y los comandantes se derrumbaron simultáneamente.
Alí al-Imad, de la oficina política de Ansarallah, declaró que Arabia Saudita ha presentado la guerra como un conflicto civil; en el campo de batalla los soldados de la coalición se mostraron frágiles y permanecieron siempre divididos por partido, secta, región o protectores.
También cedieron las defensas de las islas, entre ellas Mayyun (o Perim), situada en el centro del estrecho de Bab el-Mandeb, que divide el pasaje navegable en dos canales; el lado oeste de la isla se encuentra a 20 km de la costa africana, por lo tanto, se trata del punto estratégico marítimo más importante que conecta el Mar Rojo y el golfo de Adén.
Mientras se desarrollaba la ofensiva costera, las fuerzas de la resistencia atacaron también en territorio saudita. Riad respondió con ataques aéreos para proteger la retirada de la coalición. Saná ha dirigido sus ataques en territorios históricamente reivindicados por Yemen, como Jizan, Najran y Asir, pero la ofensiva prosiguió también contra las bases aéreas King Khalid y King Fahd y los aeropuertos de Abha y Jizan e instalaciones de Aramco.
Hamid Abdul Qadir Antar, consejero de la oficina del Primer Ministro yemenita, ha declarado que los ataques en profundidad en territorio saudita fueron "dolorosos y precisos". Y ha agregado que Yemen tiene en vista una serie de objetivos como instalaciones petroleras, centrales desalinizadoras, centrales eléctricas, aeropuertos y puertos.
La presión de las fuerzas de Saná es evidente; Arabia Saudita ha comunicado a la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) que la producción de crudo ha descendido a 6,2 millones de barriles al día en agosto, respecto a los 10,9 de febrero. Es el nivel más bajo de los últimos 30 años.
Antar sostiene que las incursiones aéreas no restablecerán los equilibrios perdidos en el campo de batalla, y que la salida para Riad es cumplir las condiciones que Saná ha solicitado desde siempre: retirar el asedio, reabrir puertos y aeropuertos, pagar indemnizaciones, retirar tropas del territorio yemenita y terminar con las interferencias en los asuntos del país.
Es notable la cantidad de material abandonado en la retirada: tanques, artillería, centenares de vehículos blindados, misiles Kornet y TOW. Todas las instalaciones de vigilancia y radares, sitios de defensa aérea y pistas de aterrizaje han pasado bajo el control de las YAF.
Todo cambia, también en esta parte importantísima para el comercio mundial; bastaron 36 horas.
Hay que subrayar las declaraciones de Antar respecto a la navegación comercial del estrecho de Bab el-Mandeb: permanece libre para todo el mundo, excepto para Arabia Saudita, lo que transforma el pasaje en una formidable arma de presión contra Riad.
Proseguir esta guerra para Arabia Saudita es profundizar una situación insostenible. Bin Salman debería encontrar el coraje para declarar caduco el embargo contra los hutíes; no está de más recordar que esta guerra tiene su origen en el impulso combinado neocom-Tel Aviv. Las consecuencias se ven tanto en Riad como en Washington y salir de la telaraña de intereses que la alimentan no es fácil.
Los sauditas deberán moverse con mucha cautela, y quizá ya lo están haciendo, según indicó el analista MenchOsint en X el 15 de septiembre: "Interesting flight... Iranian Government Avro RJ85 (EP-IGF) just landed in Riyadh". Un avión iraní aterrizó en Riad; la denominación IRAN06 podría indicar que el viajero era el ministro de Defensa iraní o el secretario del Consejo Supremo de la Seguridad Nacional; aunque fuera un funcionario de menor rango, estaríamos frente a una noticia importante.
La noticia tuvo otra confirmación de flightradar24.com, que presentó fotos del avión y las respectivas matrículas.
Para asegurar que algo se está moviendo, el jueves 17 el medio informativo Al-Akhbar tituló "Arabia Saudita hizo una oferta urgente a Ansar Allah: una tregua de dos semanas con diálogo y un acuerdo". Esta fue transmitida por un mediador de Omán; los sauditas estarían dispuestos a revocar el bloqueo y consentir el ingreso de ayuda humanitaria; la propuesta no entusiasma a Saná, que quiere una solución definitiva y completa del conflicto. Por el momento es sólo un comienzo.
Colaterales
- Vecinos inestables. Con las novedades de Bab el-Mandeb, la República de Yibuti se encuentra en una situación que recuerda el sultanato de Omán, pero sólo superficialmente. Está situada en el Cuerno de África, se independizó de Francia en 1977 y tiene un régimen presidencial estable. Es un país pequeño con una superficie similar a Tucumán y una población de 1.200.000 habitantes.
El país tiene sus costas frente a Bab el-Mandeb y el Golfo de Adén, lo que lo coloca en una posición estratégica, de donde deriva su importancia geopolítica; de hecho, varias potencias tienen bases militares allí, Francia en primer lugar. A partir de los años '90 Yibuti se acercó a Estados Unidos y otros países occidentales en función anti-islámica; después del 11 de septiembre de 2001, este acercamiento se consolidó. Desde el 2002 en adelante, un contingente de tropas estadounidenses reside permanentemente en el ex cuartel de la Legión Extranjera en Camp Lemonnier. En 2013 se creó la base anti-piratería italiana, destinada a la protección del comercio marítimo italiano.
Hacia el continente africano limita con Etiopía, Eritrea, Somalia y el territorio secesionista de Somaliland. Yibuti tiene dos tradiciones arraigadas, neutralidad y tierra de asilo; siempre ha recibido prófugos de la región sin problemas. Las novedades en el Yemen occidental han puesto en alerta al gobierno, que anunció que está preparado para recibir en torno a 10.000 prófugos.
Etiopía, su gigantesco vecino, anhela una salida al mar; actualmente exporta el 95% de sus productos a través de Yibuti, que recibe por derechos portuarios en torno a 1.500 millones de dólares anuales. En un país predominantemente agrícola, los pulmones importantes de su economía son el puerto y el ferrocarril que une la capital, que también se llama Yibuti, con Adís Abeba, capital de Etiopía.
Lucia Ragazzi, del ISPI (Istituto Studio Politica Internazionale), analizando la situación de Yibuti, teme que la inestabilidad regional lleve al pequeño país africano a "tomar decisiones difíciles" en un futuro próximo. - Naves protegidas. El ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, anunció que Italia podría actuar antes que la Unión Europea en la nueva situación creada en Bab el-Mandeb, destacando naves de guerra para proteger el comercio marítimo italiano en la zona. El ministro quiere desfondar una puerta abierta, ya que Saná ha declarado que la única interdicción en el estrecho apunta sólo a las naves sauditas. El ministro hace una demostración de fuerza que no se vio, en cambio, en el estrecho de Ormuz, donde la guerra se hacía en serio.
- Elecciones en Mecklemburgo-Pomerania hoy domingo. El viernes pasado, por primera vez, los sondeos electorales indicaron que la coalición de la popular política Manuela Schwesig del SPD superaba a AfD: 37% a 36%. Esta noche tendremos la respuesta.
Epílogo musical
En 1983 en Alemania se publicó el tema 99 Luftballons, que integraba el álbum Nena del grupo homónimo, que además era el seudónimo de la cantante, Nena Kerner. El tema también se dio a conocer en su versión inglesa titulada 99 Red Balloons, donde los globos originales se volvían rojos. El tema fue compuesto por dos integrantes del grupo: el texto por el guitarrista Carlo Karges y la música por Uwe Fahrenkrog-Petersen. Se trata de una crítica a la paranoia de la Guerra Fría. Cuenta cómo 99 globos liberados alzan vuelo y un radar los confunde como una amenaza o un ataque; despegan los aviones para interceptarlos, comienza una escalada militar y todo termina en un apocalipsis nuclear.
El disco fue un éxito de ventas notable, y en estos tiempos europeos de rearme y belicismo ostentado, la memoria vuelve al tema de Nena y al film de Kubrick Doctor Insólito. Ya se han verificado casos de confusión de radares. El más reciente y clamoroso fue el 13 de septiembre pasado en Lituania. Los radares revelaron una huella sospechosa proveniente de la frontera con Bielorrusia, identificada inicialmente como un posible dron hostil. La OTAN ordenó el despegue inmediato de un caza Eurofighter Typhoon de la base de Šiauliai para una identificación visual; después de 38 minutos, el piloto informó que se trataba de una nutrida bandada de pájaros y no de un dron.
Ahora cualquier hecho se transforma en un evento de "guerra híbrida", concepto que parece surgido de un publicitario y no de doctrina política, pero sirve para alimentar incertidumbre y paranoia.
En estos tiempos donde la conducción de los destinos de Europa parece regida por una compañía de cretinos, esperamos con los dedos cruzados que no suceda nada. Y ya que no podemos confiar en la inteligencia de la clase dirigente, esperemos al menos que nos salve su cobardía.
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