Canje de bancas

Enroques tras las sorpresas del escrutinio definitivo

 

El ingreso de Florencio Randazzo como diputado nacional fue a expensas de obturar una tercera banca para Avanza Libertad (AL). A cambio, el partido de José Luis Espert recibió el sillón de un importante cuadro de La Cámpora en la Legislatura de la provincia de Buenos Aires.

Esa es la principal novedad del recuento definitivo oficializado el martes por la Justicia Electoral bonaerense, que modificó las proyecciones hechas en base a los resultados conocidos el 14 de noviembre. Con aquellos primeros números –como se publicó aquí la semana pasada–, el ex ministro se quedaba afuera, mientras que el nuevo frente liberal ingresaba tres diputados. Eso cambió.

Esta semana, en La Plata, se definió que no entrará Hugo Bontempo, titular bonaerense del partido que inventó el derechista Álvaro Alsogaray, la Unión del Centro Democrático (UCeDé). Fuentes internas deslizaron ante El Cohete a la Luna que no eran muchos quienes lo lamentaban. Las internas ucedeístas se trasladaron a AL hasta el extremo de frustrar su presentación de listas de concejales para Avellaneda, donde esa porción fue votada en blanco por más del 10% de los electores, mientras que en las otras dos categorías oscilaba entre meros dos y tres puntos.

El enroque fue anunciado en las redes del líder neoliberal:

 

 

 

 

Quiénes son

De las tres bancas que entonces tendrá AL, una corresponde a un reelecto y dos a jóvenes que debutarán en la Legislatura. Los tres hacen del negacionismo sobre la dictadura una causa común.

El ex legislador entre 2015 y 2019 es el abogado y escribano Guillermo Castello, de Mar del Plata, aunque representará a la sexta sección (cuyo peso electoral está centrado en Bahía Blanca). Militó con Elisa Carrió y se hizo notar cuando fue el único que no votó la ley 14.910, promulgada por la gobernadora María Eugenia Vidal para determinar en 30.000 la cantidad de desaparecidos. “Es una ley fascista, stalinista”, declaró al respecto.

 

 

Legislador Castello, con un emblemático número.

 

 

A él se sumarán dos legisladores por la tercera sección.

Nahuel Sotelo Larcher es un defensor de las “víctimas del terrorismo” y autor de un pequeño volumen titulado Cartas de los ‘70, que define como “polémico, porque así es todo lo que, en Argentina, se corre un poquito del relato oficial o de lo políticamente correcto (…) El libro trata de dar una visión objetiva sobre lo ocurrido en Argentina durante el gobierno de la Junta Militar. También busca visibilizar a las miles de víctimas que dejaron los terroristas”.

 

 

 

 

 

Con esa mentalidad militó para el diputado Alfredo Olmedo desde Córdoba, su provincia natal, hasta que vino a probar suerte a Buenos Aires. Y no le fue mal: con 26 años, será uno de los diputados más jóvenes, aunque con ideas viejas, como lo demuestran sus discursos homofóbicos.

 

 

 

 

Su compañera de banca será Constanza Moragues Santos, quien se presenta como licenciada en Periodismo y reside en Banfield, la localidad donde viviera el brigadier Miguel Moragues, ex gobernador de la provincia de Buenos Aires (1971-1973) cuando comenzó la represión durante la dictadura de Alejandro Lanusse.

Ninguno de los dos quiso responder las requisitorias de El Cohete. Tampoco lo hizo Ricardo Bayés, apoderado partidario proveniente de la UCeDé. En su caso, al menos contestó la comunicación, pero no brindó ninguno de los tres datos que se le solicitaban.

 

 

Moragues y Sotelo cobrarán de la democracia mientras defienden a la dictadura. (Foto: Marcelo Brunwald, En La Mira).

 

 

El que cedió su silla

De acuerdo a la proyección de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), el Frente de Todos (FdT) podría haber ingresado diez legisladores en la tercera sección, pero el crecimiento de las fuerzas disidentes por derecha e izquierda, que se hicieron de una banca más para cada una, obligaron a reformular esa especulación.

El oficialismo consiguió ocho bancas. La novena era la de Facundo Tignanelli, de La Matanza, dirigente de La Cámpora. Es nada menos que el actual titular del bloque oficialista de Diputados. Si a partir de diciembre quiere continuar como legislador, debería renunciar alguno de los ingresantes desde la boleta encabezada por el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares, quien a su vez vería con agrado que lo convocasen al Poder Ejecutivo. No debería sorprender otro enroque.

Su sección, la que más votos aporta y única donde siempre gana el peronismo, quedó así:

FdT: 1.415.539 votos / 8 bancas

Juntos: 1.023.619 votos / 6 bancas

Frente de Izquierda y de Trabajadores Unidad (FIT): 244.300 votos / 2 bancas

Avanza Libertad: 221.210 votos / 2 bancas

 

 

Cómo queda la Provincia

 

 

Composición actual de la Cámara baja bonaerense.

 

En la Cámara baja, los de Juntos festejan porque ganaron 22 escaños y porque el oficialismo retrocede de 44 a 42 bancas. El FdT sólo obtuvo 19; Avanza Libertad, 3 y el FIT, 2. Pero como el poder desgasta a quien no lo tiene, poseerlo permite deglutir mejor las inclemencias. El oficialismo celebra porque seguirá como primera minoría, ya que Juntos sumó sólo 3 lugares y quedará con 41.

Hasta ahora, del total de 92 diputaciones, el FdT tenía 44, más algunos aliados, como las dos bancas del bloque 17 de Noviembre (17N) de Fabio Britos y Mario Giacobbe (quien termina su mandato este año). Así controlaban la mitad del recinto.

Con los recambios, todavía puede negociar con cuatro líberos que tienen mandato hasta 2023: Britos (17N), Natalia Sánchez Jauregui (Partido FE), o los menos amigables Walter Carusso y Martín Domínguez Yelpo (Cambio Federal).

En tanto, los diputados a asumir pertenecen a las secciones segunda, tercera, sexta y octava (La Plata).

 

 

 

En la Cámara Alta, con el repunte de casi medio millón de votos, el oficialismo le quitó la mayoría a Juntos, que tenía 26 de las 46 bancas. A partir de diciembre tendrán 23 cada uno. Cualquier desempate queda en manos de Verónica Magario, la vicegobernadora.

Los senadores se renuevan en las secciones primera, cuarta, quinta y séptima:

 

 

 

Todo el poder a los intendentes

Tal como se adelantó aquí el domingo pasado, la tracción desde las comunas hizo posible trocar lo que parecía derrota en casi un empate que apenas superó el 1,3%. Se empató en los quince diputados nacionales que cada fuerza mayoritaria ingresa. Quedó empatado el Senado bonaerense. ¿A quién hay que reconocerle los méritos?

Desde los distritos más populosos, presurosas manos se alzan para recibir las cucardas. Algunos ya ostentan puestos de conducción provinciales. Hay lugar para otros más. No obstante, el premio colectivo al que la mayoría aspira es al de la reelección comunal. Eso ya está prohibido por una ley que motorizó la gobernadora Vidal, pero ya se sabe cuán empecinados son los barones del Conurbano.

El más longevo de ellos, Juan José Mussi, de Berazategui, había presentado en 2014 –a meses de asumir como legislador provincial– un proyecto para reformar la Ley Orgánica de las Municipalidades. Insistió hacia octubre de 2020 su par de Florencio Varela, Julio Pereyra, quien acaba de ser elegido como diputado nacional. Mussi controla la intendencia hace 34 años, desde 1987. Pereyra, desde 1992.

El ánimo de reformar esa ley es lo que llevaban bajo el poncho cuando se reunieron con el Presidente Alberto Fernández o cuando los recibió el gobernador Axel Kicillof. En ninguno de los encuentros de esta semana se habló del tema en voz alta. En ninguno se los desairó; todo lo contrario.

 

Martín Insaurralde, Máximo Kirchner, Axel Kicillof, Verónica Magario y Mayra Mendoza, en primera línea.

 

 

 

 

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