Caos en Ciudad Gótica

La duda es si Trump consigue arrastrar al Pentágono o si la democracia prevalece

 

“Mi papá cambió el mundo.” La frase de la hija de seis años de George Floyd conmueve y describe. El caos empezó en Minneapolis, se expandió 75 ciudades en 20 estados de Estados Unidos: el crimen de Floyd fue un pequeño suceso casi habitual en un país acuciado por enormes demandas estructurales. El toque de queda en Washington llegó a tiempo para tirarle la toalla en la Casa Blanca y obligar a POTUS a encerrarse en un búnker parecido al de Hitler en Berlín durante la Segunda Guerra que vimos en la película La Caída. Adolf Trump amenazó con tiros y se hizo el malo, pero una profunda razón humana asiste a la protesta. Los 110.000 muertos por coronavirus se integran con una cantidad desproporcionada de negros. El sistema construido sobre la base de la “supremacía” blanca y la opresión por la “raza” como ideología dominante se asegura de que corran mucho más riesgos de contagio.

Cuando Trump invocó un acta de 1807 para que fuera el Ejército a reprimir las protestas, el Pentágono se negó, pero los militares patrullan las calles de Los Angeles, Washington  y otras ciudades. Como si fuera un caos en la Ciudad Gótica, el Joker interpretado por el Presidente oscila entre la negligencia y la provocación, al filo del “fascio” mussoliniano. Trump muestra credenciales de militarista y autoritario para unas elecciones donde van pocos a votar porque no es obligatorio y donde su contrincante demócrata tiene menos cintura que un pollo. Para “ayudarlo”, las protestas surfean el país en toda la extensión de la ola y varios gobernadores demócratas acuden a la Guardia Nacional como cualquier republicano.

 

Las manifestaciones masivas recorren las ciudades pese al toque de queda y la represión.

 

Como la tolerancia es un bien no renovable, debe tenerse en cuenta que los ciudadanos negros fueron perseguidos por el Ku Klux Klan, violados, linchados, asesinados. La guerra necesaria ya tiene sus mártires. En ese marco, la quema de edificios y el saqueo de vidrieras de marcas suntuarias debe entenderse como un vuelto menor a los supremacistas. En Yankilandia el desempleo afroamericano creció al 16%; su clase media se empobrece (41% desde febrero); la pandemia los golpeó el doble que a otros sectores. Minnesota es una ciudad próspera, progresista, pero esconde profundas diferencias raciales. Los negros están cabreros y con razón.

Las protestas saltaron las fronteras y conmueven el mundo. Manifestaciones en las embajadas de Londres, Rotterdam y París. Copenhague, Amsterdam o Berlín acogen al movimiento Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan), que ocupa el vacío que dejan republicanos y demócratas. Decenas de miles de luchadores antifascistas miran hacia el Sueño Americano sin esperanza, con repudio a la barbarie y  recorren el propio ombligo racista y clasista de cada país. Debaten si los supremacistas blancos constituyen una amenaza real. Según el filósofo Gilles Deleuze, “las masas no fueron engañadas, ellas desearon el fascismo”. La duda que recorre las calles de Europa es si Trump consigue arrastrar tras de si al Pentágono y coloca su estrella en los Estados Unidos o si la democracia derrota a la Noche de los Cuchillos Largos. La lucha en las calles tiene la palabra.

 

Sin industria no hay nación

“La situación de los trabajadores metalúrgicos es sumamente crítica y el futuro que se avizora después de la peste, más grave aún”. Rubén Urbano, secretario general de la UOM Córdoba, es uno de los críticos más duros de Antonio Caló. A diferencia de otras actividades que tienen como contraparte grandes empresas multinacionales o conglomerados locales, lo que quedó de la producción metalúrgica es un entramado de pequeñas y medianas empresas vinculadas al mercado interno y a la producción de partes tanto para la industria automotriz como de la maquinaria agrícola local. Las 1.500 empresas de la ciudad de Córdoba, la mayoría pymes y familiares, están penando entre la ayuda oficial y la quiebra.

 

 

UOM. Una lucha cotidiana por mantener abiertas las fábricas.

 

 

“Venimos con la industria nacional hecha mierda desde hace mucho tiempo, gobierno tras gobierno no le han dado importancia a la industria nacional, cuando esto se normalice el gobierno deberá prestar atención a los componentes importados que tiene la línea blanca o el autopartismo que hoy no se pueden importar. ‘Sin industria no hay Nación’, según dijeran Carlos Pellegrini y Juan Perón o cualquiera que tenga dos dedos de frente. Tenemos empresarios a los que les interesa comprar bonos o letras antes que meter la plata en producción. Yo veo cosas de este gobierno que las aplaudo hasta con los pies, pero veo algunas otras que se deberían estar haciendo para que tanto empresarios como trabajadores puedan remontar esta crisis. El secretariado no ha comenzado a discutir las paritarias y este mes que viene el medio aguinaldo será sobre la base de la paritaria del año pasado y no de este año como correspondería. Vamos a ver un fin de año de mucha pobreza y de muchas penurias, no solo por la pandemia sino también porque los dirigentes no supimos estar a la altura de las circunstancias para actuar en el momento necesario”.

El panorama no difiere del que pinta Hugo Melo desde La Matanza, capital nacional de la pequeña industria, donde la mayoría de las empresas cuentan entre 5 y 50 trabajadores. Valora la política de Repros y de ayuda directa para pagar salarios, pero también vislumbra un futuro de muchas complicaciones para mantener la actividad metalúrgica. Su expectativa con respecto a la conducción nacional es casi nula. Sabe que tendrá que rebuscársela porque la preocupación de Antonio Caló pasa por otros círculos de interés: su alter ego Raúl Olmos, gerenciador de la Obra Social, es un hombre que ha incursionado en los medios y abandonó a su suerte la salud de los metalúrgicos, lo que no para de generarle problemas con las seccionales. El servicio de ambulancias ha quedado en manos de su hijo y estas anomalías se transforman en quejas cada vez más potentes cuando el sistema no funciona.

 

 

Un burgués encuadernado

¿Fue un gesto de dignidad? ¿Fue por no bancarse la lluvia de críticas demoledoras a su oportunismo? Las condiciones que limitaban la especulación y la fuga llevaron a Paolo Rocca a devolver lo que ya recibió de parte del gobierno. La negociación de la deuda y la presión local para que el gobierno ceda y no llegue el default, la recesión heredada y profundizada por la pandemia; Rocca, como un gurú endiosado por los mercados, está implicado en todas estas cuestiones, amén de Vaca Muerta y de la reactivación de la siderurgia. A diferencia de otros nuevos ricos que deambulan por la Argentina, el “Tano” Rocca y su multinacional operan en todo el mundo y su capacidad de imponer condiciones a los sucesivos gobiernos es para tener muy en cuenta.

El gobierno nacional oficializó las restricciones impuestas a empresas que tomen el beneficio salarial contemplado en el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP). La Techint de Paolo Rocca rechazó la asistencia para el pago de sueldos de mayo y devolvió el dinero recibido por abril. De paso, cerró la planta de tubos sin costura en Campana desde el 24 de mayo hasta el 8 de junio y luego todos los meses quince días. Tenaris Siderca “redimensiona” para reducir sus costos a nivel global, y a nivel local tensa la relación con el gobierno por el impacto de la cuarentena sobre la economía y la prohibición de despidos y suspensiones. Rocca y sus seguidores decidieron darse de baja del plan de ayuda estatal para pagar sueldos de mayo. Los renunciantes son pocos pero significativos frente a las 250.000 pymes que se acogieron al beneficio porque lo necesitan para sobrevivir.

El aluvión de protestas que llovió sobre el gobierno cuando los trabajadores palparon la grasa acumulada por las vacas sagradas de la economía tuvo ribetes de disconformidad social y agotó la tolerancia sindical. En la vereda de enfrente, tampoco le gustó a Rocca que no podría distribuir utilidades, ni recomprar acciones o adquirir títulos o valores en pesos para su posterior e inmediata venta en dólares. No podrán realizar pagos  a sujetos con domicilio en “guaridas fiscales”. Encima, las empresas que tengan más de 800 personas no podrán hacerlo por cuatro años y la AFIP remitirá al Banco Central y a la Comisión Nacional de Valores la nómina de beneficiarios para que tengan la posibilidad de acceder a información referida a la operatoria. Lo cierto es que el Estado viene a sustituir con los ATP un seguro de desempleo. Alberto, lúcido contemporizador, pudo salvarle la ropa a Claudio Moroni, enredado en desentendimientos con cooperativas y la gestión de beneficios gremiales de dudoso rigor.

 

 

Y si alguna deuda chica sin querer se me ha olvidado…

 

El “Tano” fue encuadernado junto a otros empresarios en una maniobra sin límites morales ni legales, y espera pacientemente el momento en que saldará sus cuentas con Mauricio Macri. En todos los posibles escenarios de la post pandemia lo veremos actuar en la política local a través de sus cuadros políticos como pocas empresas globales pueden hacerlo en nuestro país. El crecimiento permanente en los últimos 50 años da cuenta de una sólida estrategia de acumulación de poder económico y de gran capacidad de incidencia política. La firma Techint ha sido la más determinante en todas las negociaciones paritarias allí donde tiene empresas implicadas. Durante los 12 años del kirchnerismo fue la voz más influyente en las paritarias. Habrá que ver quienes imitan su decisión y quienes huyen despavoridos por temor a la Justicia.

 

La paradoja de Pianelli

El conflicto que tuvo semiparalizado el transporte del interior del país sin gran repercusión en la vidriera nacional y amenazaba con paralizar la zona del AMBA se detuvo al filo del precipicio. Miguel Angel Bustinduy, opositor a Roberto Fernández en la UTA, demostró tener la llave de la negociación. El paro llevaba varias semanas en algunas provincias en reclamo del pago de sueldos.

 

 

Beto Pianelli: Invicto con la UTA en cuartos separados y con el poder de fuego intacto.

 

Tal como se dibujan los acuerdos entre la UTA y los Metrodelegados del Subte hace años, las negociaciones reales son con el Sindicato del Subte y cuando todo está resuelto se firma “oficialmente” con Fernández, dueño de alguna legalidad formal. Paradoja del destino, las huestes de Pianelli, “bandidos rurales difícil de atraparles” como diría León Gieco, le enseñaron el camino de ida al ex secretario de Organización de la UTA devenido opositor, y la jugada terminó siendo un reconocimiento a la representatividad que en estos años consiguió Bustinduy entre los delegados gremiales de DOTA con el impulso de la megaempresa de colectivos.

Para el periodista Jorge Duarte, “varios secretarios generales del interior empezaron a cruzar de vereda. Es que luego de un mes sin que la conducción nacional del sindicato consiguiera resolver nada, una amenaza de huelga de Bustinduy derivó en soluciones en 72 horas. Pequeños movimientos que pueden desencadenar un tembladeral”. Según el documento que fue dado a conocer por el sitio InfoGremiales, el acta tripartita de la FATAP con el gobierno tuvo la novedad de la presencia de los opositores a Fernández en las discusiones y garantiza el pago del 100% de los salarios. Bustinduy había lanzado una medida de fuerza en solidaridad con el interior, y hubiera afectado a más de 80 líneas de colectivos en el AMBA. El gobierno nacional aceptó producir una asistencia financiera “indispensable” para afrontar el inmediato pago de los salarios.

 

 

Patéticas miserabilidades

En la Rotonda de Pasco, mientras los trabajadores del Frigorífico Penta de Quimes realizaban una asamblea para discutir la forma de cobrar las cinco quincenas que llevan sin percibir sus salarios, una patota contratada por el “empresario” Ricardo Bruzzese intimidó desde el predio de la empresa con disparos de armas de fuego a los presentes, sin que alcanzaran a herir a nadie. Tras las rejas, los agresores se pusieron a resguardo demostrando su pertenencia a la firma. Los trabajadores buscan la reactivación de la planta, mientras el insólito Bruzzese no acepta abrir las puertas si los trabajadores insisten en tener representación sindical.

En un reportaje con Lucas Molinari en Radio Gráfica, el adjunto del Sindicato de la Carne, Juan Córdoba, explicó que la Comisión Interna es resistida por la patronal porque no quiere ningún sindicato e insiste en despedir a la interna y sus allegados. Córdoba denunció la ausencia en la cobertura del conflicto de los medios nacionales pese a que han realizado marchas a la plaza de Mayo, ollas populares y conferencias de prensa que solo cubren medios alternativos. La influencia de Bruzzese, presidente de la Cámara del sector, es de tal importancia que se sienta en la mesa del Consejo contra el Hambre que preside Victoria Tolosa Paz con la misma cara que se presentaba como “amigo” de María Eugenia Vidal y fundaba “Carne para Todos” en tiempos del inefable Guillermo Moreno.

 

 

Penta: Marcha en plena cuarentena llegando al Puente Pueyrredón.

 

 

El episodio es parte de una larga secuencia de ataques de patotas amañadas por grupos policiales que llevaron a que el comisario perteneciente a la comisaría 5ª de La Cañada fuera separado de sus funciones. La represión ilegal fue condenada por la intendenta Mayra Mendoza y la gobernación, y pasaron sin pena ni gloria varias audiencias de conciliación donde la empresa no se aviene a cumplir con las intimaciones del ministerio de Trabajo provincial que conduce Mara Ruiz Malec. Córdoba señaló que “los 240 trabajadores cuya fuente de trabajo está en riesgo conforman un caso testigo para todo el gremio. Lo que los propietarios quieren es trabajar sin convenio ni leyes”. Luego de una asamblea en Quilmes, denunciaron que fueron amenazados con fierros, palos y revólveres por gente contratada por Bruzzese y marcharon rumbo a la Casa Rosada, aunque fueron contenidos en el Puente Pueyrredón.

La denuncia de la CTA ciudad por la grave negligencia de McDonald’s sobre el contagio de coronavirus en su local de Recoleta deja al descubierto que detrás del edulcorado informe que presenta Rodríguez Larreta, existe otra realidad que pone en último lugar la salud de los trabajadores. La denuncia detalla que, si bien todo el personal reclamó por esta situación, la única respuesta de McDonald’s fue mantener abierto el local sin tomar medidas preventivas ni aplicar ningún protocolo. Las consecuencias no se hicieron esperar. Ahora la gerenta del turno noche pasó a engrosar la lista de contagios de Covid-19. A pesar de ello, el gobierno de la Ciudad no intervino y la empresa se niega a cerrar preventivamente el local. Lxs Secretarixs Generales del tridente sindical capitalino —Daniel Catalano (ATE), Angélica Graciano (UTE) y Roberto Pianelli (AGTSyP)— cuestionaron duramente al gobierno porteño por la gestión de la crisis sanitaria en el marco de una política sistemática de reducción de la inversión en salud, educación y áreas sociales.

El mes de junio y el medio aguinaldo irrumpen como un tema adicional para los asalariados. Las paritarias vienen rezagadas y la inflación acumulada es muy grande. Cobrarlo y actualizarlo es un tema complejo y amaga con complicarles la vida a patrones y trabajadores. Las actividades productivas se van normalizando lentamente pero la pandemia no ha llegado a la cima. La crisis se seguirá profundizando. Como bien señala Eduardo Basualdo, “las sociedades holdings inciden de manera determinante en la formación de precios (y, por lo tanto, en los procesos inflacionarios) al dominar a través de sus distintas empresas los núcleos claves de actividades y sectores de la economía (lo que los economistas, técnicamente, definen como ‘integración vertical’). Tres prácticas recurrentes de esos holdings –la distribución de dividendos y remisión de capitales al exterior, el otorgamiento de créditos entre empresas del propio grupo económico y la manipulación de precios al controlar oligopólicamente núcleos estratégicos del aparato productivo— debilitan de modo sistemático a los Estados. “El Frente de Todos es una alianza de sectores populares con grupos económicos locales”, traducido a política es una carrera contra el tiempo. O el Consejo Económico y Social genera el marco para la postpandemia, o la restauración de lo peor que acabamos de derrotar ocupará nuevamente la escena. Con Alberto no alcanza, faltan los otros jugadores para hacer un equipo. La globalización del coronavirus derrumbó el escenario neoliberal. Lo que sigue será reconstrucción desde lo local a lo regional, y el plano internacional. Hay demasiados escombros del viejo régimen como para asegurar el futuro.

 

 

 

 

1 comentario
  1. Boris dice

    Un amigo diria claridad Capablanquina. Excelente analisis.

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