Buenos dias su señoría

Novedades del estado libre asociado de Comodoro Py en tiempos de cambios

 

En la puerta de salida, el procurador interino Eduardo Casal finalmente envió a la Corte un pedido para que se expida sobre el futuro de Carlos Stornelli en la causa D’Alessio. Se trata de un tramo de la investigación de Dolores, y de la puja inicial abierta en Comodoro Py para blindar la suerte del fiscal de los cuadernos. El juez Alejo Ramos Padilla considera que tiene jurisdicción para juzgarlo, su decisión fue respaldada por sus superiores de la Cámara Federal de Mar del Plata y la Casación pero Casal dice que todas esas instancias han dicho que la causa sigue en sus manos de manera provisoria. Por eso «urge» a la Corte que defina, y toma partido para que pase a Comodoro Py.

«No surge que el argumento de la provisionalidad —dijo Casal— aparezca relacionado con alguna tarea pendiente de adquisición probatoria dirigida a demostrar la existencia de puntos de contacto relevantes con la jurisdicción territorial del juez de Dolores”.

Pese a todo la presentación no es llamativa. Aunque puede parecerlo, como una última jugada para salvar al fiscal de los cuadernos de su destino en Dolores. Proteger los intereses de Comodoro Py en la causa que expande la mancha venenosa. O, incluso, como un paso más en la cadena de protecciones que llevaron al Procurador interino a jamás pronunciarse sobre la rebeldía de Stornelli con su demorada presentación ante Dolores. Lo que Casal hizo, en realidad, es apurarse a concluir un trámite que él mismo tenía demorado y archivado en un cajón y que tenía pendiente desde el mes de agosto.

Eso tampoco es un aval completo para el fiscal de los cuadernos. Aunque parezca lo contrario. Casal presentó el escrito sabiendo que se acerca la feria judicial con una Corte saturada y donde el expediente no será tratado de ninguna manera hasta el año entrante. De esta manera probablemente tampoco le sirva a Stornelli el escrito para evitar una definición del juzgado de Dolores donde ya declaró como imputado y decidirán si van a procesarlo.

En esta oportunidad, dicen sus críticos de Comodoro Py, Casal hizo lo que tenía que hacer. Está cerrando trámites pendientes en las puertas del recambio. El nuevo gobierno oficializó el impulso a la candidatura de Daniel Rafecas como su reemplazo.

Por su lado, la Corte anticipa que no tratará en diciembre porque sólo quedan dos fechas de Acuerdos. Y señalan con cierta ironía que tampoco se tomarán el tiempo que el jefe de fiscales interino se tomó para no resolver sanciones sobre la rebeldía del fiscal de los cuadernos. Sobre la prosperidad que pueda tener el pedido en el alto tribunal, vale remitirse al pasado. Hasta aquí han apoyado cada uno de los pasos de la investigación de Dolores sin resoluciones pero con hechos. El 19 de marzo de 2019 aprobaron una resolución para designar dos personas, jefe de despacho y secretario y entregaron un auto. Y el 22 de agosto aprobaron la designación de otros cuatro empleados: dos secretarios y dos prosecretarios. Hubo declaraciones en off de respaldo y también de Gabriel Bouzat, socio de Carlos Rosenkrantz.

La discusión de fondo, finalmente, hay que buscarla en Comodoro Py. Stornelli planteó el problema de competencia con Dolores el 12 de febrero de 2019 en el comienzo de la investigación de Alejo Ramos Padilla, cuando se presentó como querellante para denunciar a D’Alessio por defraudación. Hubo idas y vueltas hasta que tras una resolución del jefe de la Cámara Federal, Martín Irurzun, el juez Julián Ercolini indagó a D’Alessio por extorsión en una causa espejo a la de Dolores donde Stornelli no aparece como acusado sino como víctima. Ramos Padilla pide que se inhiba desde octubre.

 

 

Maldonado

Otro dato importante de la semana tuvo como centro el caso Maldonado. La Sala IV de Casación instó a los jueces de la Cámara de Comodoro Rivadavia a nombrar urgente un magistrado para la investigación pendiente de la muerte de Santiago Maldonado. En un voto por unanimidad, los jueces avalaron parte de las decisiones que tomó esa Cámara en el mes de septiembre, pero la urgieron a moverse. Además abrieron canales para mostrar que las investigaciones que aún deben hacerse deben ser «amplias» en referencia a las pendientes sobre el rol de Gendarmería. Hubo un voto en minoría que volvió a encuadrar el caso como desaparición forzada. Y una señal en el mismo sentido de otro de los jueces.

En septiembre, la Cámara de Comodoro Rivadavia dio un primer paso en la reapertura del caso Maldonado al anular el sobreseimiento de Echazú. El juez Gustavo Lleral lo había desvinculado de la muerte al sostener la hipótesis de la muerte por ahogo en un río frío y sin contexto de persecución ni violencia. La Cámara ordenó reabrir la investigación y producir medidas de prueba, pero también dijo que la hipótesis de desaparición forzada había quedado “definitivamente descartada”, en línea con la posición del gobierno. Varias querellas apelaron, entre ellas la de Sergio Maldonado y también la defensa del gendarme.

El fallo de la Casación discute si ahora es necesario definir el hecho o sólo avanzar con la investigación. Los tres jueces Gustavo Hornos, Javier Carbajo y Mariano Borinsky coincidieron en que es necesario avanzar urgente en la investigación. Y hacer medidas de prueba. Incluso para ampliar el peritaje. Luego hubo diferencias sobre la necesidad de describir el hecho como desaparición forzada o no. Carbajo y Borinsky dijeron que será el juez a cargo de la instrucción el que, con sentido amplio, continúe la pesquisa y brinde una respuesta rápida y eficaz, respetando el contradictorio con todas las garantías del debido proceso. Carbajo orientó lo que dijo con la incorporación de un antecedente del primer fiscal de la causa, que abrió la investigación con la hipótesis de la desaparición forzada. Y Hornos dijo que debía caratularse de esa manera porque sólo así «será posible desterrar toda sospecha que aún persista en relación con los involucrados directamente en los hechos, las fuerzas de las que forman parte y las autoridades políticas que las comandan».
Lo importante ahora es que las tres líneas apuntalan una apertura en una causa que aún debe buscar el modo de agrupar investigaciones que tramitan en expedientes separados, entre ellos el ingreso ilegal de la Gendarmería al territorio de la Pu Lof en Resistencia de Cushamen antes de la muerte de Santiago. Los jueces lo saben.

Lo más urgente, sin embargo, es la designación del juez. Lleral se excusó de continuar con la investigación porque dijo que ya había dicho todo lo que tenía para decir. Luego pasó a manos del juez federal de Rawson, Hugo Sastre, que la rechazó en noviembre porque dos años antes había decidido el archivo de una denuncia contra la ministra Patricia Bullrich sobre el caso. Hubo otros sondeos, pero hasta ahora el expediente sigue sin juez. La Sala IV evaluó tres palabras alternativas para buscar la manera de hacer saber a la Cámara que magistrados existen de sobra, pero hay que buscarlos. Uno de los jueces propuso usar la palabra exhorto, la más grave. Otro la palabra recomendar. Y otro la palabra instar como término medio, que finalmente fue la que se usó.

«Toda vez que en la audiencia celebrada ante esta Sala las partes han informado que la causa actualmente carece de un juez a cargo del trámite, en razón de reiteradas inhibiciones, se insta a la autoridad judicial que ejerce la pertinente facultad de superintendencia que desinsacule, con la premura que el caso requiere, un magistrado para proseguir con la investigación»

No es habitual un pronunciamiento del tipo. La designación de jueces dejó de ser atribución de la Casación y pasó a competencia de las Cámaras locales.

 

 

Santoro

Finalmente hubo otra novedad vinculada a Daniel Santoro. El juez Luis Rodríguez lo citó a declarar como imputado en un tramo de la causa D’Alessio para un día antes de la Noche Buena, el 23 de diciembre a las 11. Es la segunda vez que es convocado por la Justicia. En este caso, Rodríguez lo investiga como partícipe de extorsión en grado de tentativa. El empresario Daniel Traficante acusó al espía Marcelo D’Alessio de pedirle dinero para limpiarle antecedentes en una causa penal, en un esquema que contaba con la colaboración del periodista de Clarín que iba reforzando las verosimilitud de la historia con la publicación de los datos.

Santoro ya fue procesado por el juez Ramos Padilla en Dolores en el marco de la extorsión a otro empresario. Rodríguez investiga si el empresario Gabriel Traficante fue víctima de aprietes y seguimientos para involucrarlo en el expediente conocido como “la mafia de los Contenedores”. Rodríguez ya procesó en esta causa a todas las personas a las que llamó a indagatoria: D’Alessio, al fiscal suspendido Juan Ignacio Bidone y a los espías Rolando Barreiro y Claudio Álvarez. Los procesamientos fueron ratificados por la Cámara Federal, que le había marcado un coto a la búsqueda con una frase que decía «hasta acá». Ahora escuchará a Santoro. Y a esperar el final.

 

 

 

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1 comentario
  1. Edgardo dice

    Es mas confiable lo que dice el horoscopo que lo que dictamina nuestra justicia
    Hagannos un favor, no vayan a trabajar, el resultado seria el mismo pero ahorrariamos luz y papel…

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