Chau prejuicio

La música que escuché mientras escribía

 

En la mañana del domingo pasado, después de una última mirada a la edición de El Cohete, me puse a boludear por YouTube. Así me topé con algunas de las partitas y sonatas de Bach para violín solo. Creo que alguna vez te dije que mis grabaciones preferidas son las de Jascha Heifetz, que fue un intérprete tan asombroso que lo llamaban El violinista de dios.

 

 

El domingo escuché una versión de Hilary Hahn. Tenía 16 años cuando la grabó y una cara de niña buena que daba ganas de salir corriendo. Pensaba que una adolescente estadounidense no podía captar la profundidad de sentimientos que Bach expresa, sobre todo en estas obras para un instrumento que no fue pensado como solista. La escuché sin gran expectativa, pero me sorprendí. Además de una exactitud técnica absoluta, percibí una intensidad que me hizo pensar en los prejuicios, en este caso respecto de ls adolescentes.

Si te ponés a pensarlo, lo que a veces tienen es dificultad para comunicar todo lo que sienten, que no suele ser trivial ni escaso. Nunca es tarde para corregir la ignorancia y ampliar el radio de las cosas que proporcionan placer.

 

 

Hoy tiene 40 años y ha seguido tocando esas piezas maravillosas que llegan de más de tres siglos atrás. A ver qué te parecen.

 

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4 Comentarios
  1. pablo dice

    Hola Horacio. Te sigo hace décadas como lector. No voy a abundar en las razones.
    Pero si algo me provoca satisfacción de leerte en El cohete es tomar nota del hombre que hay detrás del periodista implacable.
    Y de ese aspecto me dicen más tus comentarios sobre las músicas que escuchás que tus propias notas.
    Muy seguido encuentro que compartimos preferencias musicales y que compartimos un eclecticismo que sólo se deja guiar por la calidad, más que por géneros o estilos.
    Creo que el camino que uno va haciendo como oyente es similar al que vamos haciendo como lectores. Cada uno elige una secuencia, pero a la larga el tren pasa por las mismas estaciones.
    Y hoy he descubierto otra característica digna del mayor elogio: reconocer autocriticamente el poder de los prejuicios.
    Gracias a eso, me pudiste hacer conocer una intérprete fantástica.
    Y lo más valioso aún, pusiste en palabras una característica que que abunda entre los mayores, que es la dificultad para escuchar el mensaje de los adolescentes.

  2. Daniel de Puelo dice

    «Cumplió los requisitos para graduarse en el Curtis Institute a los 16 años, pero decidió permanecer allí algunos años más para recibir varios cursos optativos de literatura, poesía, inglés, alemán e historia» (Wiki).
    No sé si eso influye en su interpretación (intuyo o deseo que sí), pero alguien con esas inquietudes puede eludir el detalle mínimo de la nacionalidad, del árbol genealógico (suena alemán) o incluso de la edad…
    Gracias otra vez, Horacio.

  3. Favio dice

    A Hilary la apodan «Princesa de Hielo» por su forma inexpresiva de tocar (desde lo físico). Hace unos meses publicaron en Youtube una grabación suya tocando el concierto de Sibelius, y en tercer movimiento se la ve sonriendo… Toda una rareza!!!
    Técnicamente es perfecta, y sin dudas ya se ganó un lugar en el Olimpo de los violinistas!
    El año pasado publicó la segunda parte de las Sonatas y Partitas del Maestro Bach.
    Y hablando de adolescentes, les recomiendo que busquen el video de Vadim Repin tocando el concierto de Tchaikovsky durante el Concurso Reina Elizabeth de 1989. Tenía en ese momento 17 años. Lo toca de una forma tan conmovedora que sí no lo ves jamás creerías que alguien tan jóven puede llegar a transmitir tanta emoción.

  4. Acho Estol dice

    Tremenda Hilary tocando Bach. Gracias Horacio!

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