Cinco siglos y mil días

La arbitraria detención de Milagro Sala y las tupaqueras, en el contexto regional

 

Milagro Sala y las compañeras de la Túpac Amaru llevan 1000 días detenidas. En un principio se escribieron muchas notas en los diarios y se usaron muchísimas palabras para describir su peligrosidad, para denostar toda protesta y demonizar la construcción social. Ahora, ya casi ningún medio habla de ellas. Ya se logró el objetivo: avisar al conjunto que cambió la época, que éste es un tiempo de cárcel para las mujeres que luchan y organizan, y de impunidad y libertad para Carlos Pedro Blaquier, el socio de la dictadura y de la desaparición de cientos de personas.

Los 1000 días se cumplen a poco del triunfo parcial de Jair Bolsonaro en Brasil, el cual nos atormenta porque no alcanzamos a comprender las causas por las que un fascista gana en el país hermano. Quizá podemos mirar lo que pasa en Argentina y encontrar, en los 1000 días de prisión de las tupaqueras, los orígenes de lo que ocurre en la región.

Las presas políticas sufren hostigamientos y maltratos por parte del Estado y del sistema penitenciario, y han puesto en peligro su vida e integridad física. Lo más grave es la fuerte violencia institucional que se ejerce contra ellas, ya que en primer lugar están encarceladas sin ser juzgadas y porque además, como sabemos, ante sus enfermedades son agredidas, se acosa a sus visitas, no se les permite la domiciliaria, las requisas son violentas, las insultan y las amenazan de muerte.

La creación de miedo en la sociedad, de la amenaza de “lo otro”, lo diferente, del uso del Poder Judicial para encarar la persecución política, los medios hegemónicos para la demonización de la protesta social y de la oposición política y el desprecio por toda legalidad democrática, crean las bases para el avance de todo sistema totalitario y fascista.

Esto que ocurre en Brasil y que tratamos de comprender con sus matices, sucede en nuestro país y particularmente en Jujuy, donde hace 1000 días Blaquier goza de toda la impunidad mientras su empresa ajusta, despide y tiene la intención de flexibilizar a quienes queden en las peores de las condiciones humanas y laborales.

Hay una clara acción en toda la región de debilitamiento de las democracias para poder instalar los planes de injusticia social, ajuste que favorecen a las corporaciones financieras.

Nuestra tarea es exigir la libertad de los presos y las presas políticas, no dejar que se apaguen las luchas, seguir alzando la voz, hacer y trazar las redes luminosas entre las organizaciones libres de los pueblos y no permitir que las luchas se vean aisladas y se desconecten.

Por eso, en este Encuentro Nacional de Mujeres, a Trelew llega la marea pero las olas romperán en Jujuy, desde donde seguiremos exigiendo por cada compañera presa y no dejaremos de cantar: “Para Milagro la libertad, para nosotras que el aborto sea legal”.

 

 

  • Foto principal: Tati Almeida, Eduardo Tavani y Eli Gómez Alcorta, en la conferencia de prensa del Comité por la Libertad de Milagro Sala, antes de la proyección del emotivo documental «Milagro», dirigido por Cynthia García y Martín Adorno.

 

1 comentario
  1. Isabel Cullen dice

    Excelente nota y bellisima foto.Libertad a Milagro y todxs lxs presxs politicxs YA!

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