Cómo apagar el incendio

La resistencia al próximo gobierno permitirá construir participación organizada, solidaridad y conciencia.


 

El país flota como un barco a la deriva a la espera de un cambio de gobierno el próximo 10 de diciembre. Una espesa ola de calor anestesia a la población mientras el sopor recubre a una gestión oficial que se limita a “dejar papeles sobre la mesa” que dibujan realizaciones inexistentes. El FMI y Macri han intentado atar de pies y manos al Presidente electo a las políticas de ajuste y de endeudamiento ilimitado. Antes de partir, Macri busca nuevos derroteros para imponer ese legado. En los últimos días ha convocado a sus seguidores a la Plaza de Mayo para festejar lo que nos deja: un país con “cimientos renovados”. Estos tiemblan, sin embargo, bajo el peso de un default inocultable. Ante la ausencia de recursos para enfrentar en los próximos meses vencimientos de la deuda por 15.000 millones de dólares, los acreedores muerden los tobillos del Presidente electo, imponiéndole urgencias de todo tipo. No son los únicos que lo acosan. La música ensordecedora de una estampida de precios anuncia la primera gran batalla que deberán dar Alberto Fernández y CFK ni bien lleguen a la Casa Rosada: poner fin al hambre y a la indigencia de importantes sectores de la población.

Entre los vahos de esta deriva caliente, se percibe a un Macri muy contento. Piensa que “hay gato para rato”, pues ha encontrado una nueva forma de imponer su legado. En un país económicamente devastado, con 17 meses consecutivos de caída de la producción industrial —que en el acumulado de los primeros meses de este año respecto a igual periodo del 2018 llega al 7,8%— la enormidad del desastre se ocultará tras un relato mentiroso que buscará ganar la calle para impulsar desde ahí la oposición al nuevo gobierno. En la intemperie institucional, Macri todavía tiene poder para sembrar el caos. Cuenta para ello con el apoyo incondicional de un blindaje mediático que no solo dibuja constantemente la realidad vaciándola de contenido, sino que inventa hechos que nunca ocurrieron y conspira impulsando divisiones a diestra y siniestra. Una estructura de relaciones mafiosas, insertada en todas las instituciones, es capaz de hincar los dientes para desgarrar hasta el hueso al nuevo gobierno con operaciones destinadas a impedir que el país cambie de rumbo. Tiene, además, la protección de poderosos vientos que, soplando desde el norte, siembran la violencia en el mundo entero.

La humanidad sobrevive desde tiempos inmemoriales gracias a su capacidad de iluminar el caos que la rodea y descubrir un nuevo principio de orden que, legitimado socialmente, permitirá la continuidad de la vida social en relativa armonía. En todas las culturas y formas de organización social la reflexión ha hecho posible encontrar un camino que permitió sustituir la desintegración social por un orden aceptado colectivamente. En nuestro mundo, sin embargo, esto es cada vez mas difícil. Hoy se siembra la apatía mental, se manipulan las ideas y los sentimientos y se construyen relatos y fake news que ocultan el saqueo y la usura e imponen subliminalmente la obediencia debida. Todo esto se hace con una eficiencia y sofisticación tecnológica inéditas en la historia de la humanidad. El orden que hoy se quiere imponer no encuentra ropaje que lo legitime. La violencia se descarna y anega al mundo entero: desde la militarización de conflictos para imponer una dominación geopolítica, a la eliminación de gobiernos democráticamente elegidos con el uso brutal de las fuerzas represivas y negando que esto constituya un golpe de Estado. En todos los casos el resultado es similar a pesar de las diferencias entre países y situaciones: el cambio de régimen y la proliferación de países inviables.

En medio de la penumbra y la destrucción, sin embargo, un nuevo orden puja por nacer, construyendo con el lenguaje del viejo mundo nuevas formas de solidaridad social. En un contexto mundial de crisis sistémica, la protesta social se abre camino tratando de crear al mismo tiempo una nueva legitimidad institucional. Nuestro país esta inmerso en esa crisis global que en buena parte explica el caos que hoy enfrentamos. En la polvareda que levantan los conflictos actuales algo empieza, sin embargo, a ser cada vez más claro. Mas allá de las características económicas, políticas y culturales de las sociedades hay un intento de creación desde abajo hacia arriba, de nuevas relaciones sociales más inclusivas y solidarias. Esto explica la violenta represión de las movilizaciones populares que hoy azotan tanto a Chile como a Bolivia. A pesar de las diferencias entre una Bolivia plurinacional que busco democráticamente la inclusión social y la soberanía nacional sobre sus recursos naturales y un Chile dominado por un puñado de familias que durante tres décadas impuso la fantasía oligárquica de un “oasis neoliberal” con “concertación política” entre partidos de izquierda y de derecha, la represión salvaje de las movilizaciones populares tiene un mismo objetivo: impedir la gestación de nuevas formas de solidaridad social y legitimidad política.

El gobierno del FdT estará flanqueado por las llamaradas en estos países vecinos y asumirá en un escenario interno muy complejo, un verdadero laberinto. Sin embargo, no está condenado al fracaso. La alternativa al caos actual es la creación de un nuevo orden social basado en la inclusión y la solidaridad. Esto no se construye de un día para el otro. Implica recorrer un largo camino de cambios estructurales y búsqueda de legitimidad a través de la reflexión, la transparencia de los actos de gobierno y la participación de los ciudadanos de a pie en la toma de las decisiones en todos los niveles de la vida social.

 

 

La batalla contra el hambre

El 15 de noviembre Alberto Fernández convoco a la primera reunión del Consejo Federal Argentina contra el Hambre, el programa que se implementará a partir del 10 de diciembre para abordar el objetivo prioritario de su gobierno. Hoy “no hay nada más urgente que la pobreza y el hambre… si digo que la deuda es tan importante como la pobreza y el hambre ya empiezo a condicionar” (pagina12.com 17 11 2019). En este contexto, lo fundamental es “que todos puedan acceder a la canasta básica de alimentos” (cronista.com 15 11 2019), porque en un país “que produce alimentos, comer es un derecho, una regla, no es un debate” (Daniel Arroyo telam.com 19 11 2019). El programa alcanzará a millones de personas y será acompañado por un seguimiento de la inseguridad alimentaria severa, la malnutrición y la pobreza. Incluye, entre otras iniciativas, una tarjeta de alimentos para las madres que tienen hijos menores de seis años.

En una economía con fuerte formación monopólica de precios en el sector de la alimentación, el programa contra el hambre puede provocar una tormenta de envergadura. El Presidente electo es consciente de esta situación y busca comprometer en esta iniciativa a los empresarios, sindicatos, movimientos sociales y a una economía popular “que llegó para quedarse” (telam.com 13 11 2019). Propicia además otras medidas, entre ellas una ley de góndolas con el objetivo de impulsar la competencia de precios en los comercios y grandes supermercados. Estos anuncios han despertado la inquietud de las organizaciones empresariales del campo y de la agroindustria que han expresado su rechazo a las retenciones a las exportaciones y a todo intento de control o supervisión de precios, incluida la ley de góndolas

El sector agropecuario en su conjunto constituye uno de los principales apoyos políticos del gobierno de Macri quien se ha despedido de ellos convocándolos a cuidar su «legado». El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca y ex presidente de la Sociedad Rural ha asegurado que “desde otro lugar vamos a ir por más”. Otros dirigentes han hecho explícito que “el campo aprendió del pasado “y si es necesario se hará una 250”, es decir una movilización contra las retenciones que duplicará el tamaño de la que en 2008 se concreto contra la resolución 125. Esta resistencia es compartida por los distintos segmentos de las cadenas de valor agroindustriales (bae.com 19 11 2019). Asimismo, grupos de productores han manifestado en las redes sociales su voluntad de “responder a cualquier medida autoritaria y abusiva… que nadie se equivoque: aceptar la decisión de la mayoría no significa permitir que nos pasen por encima” (eldestape.com 20 11 2019).

El futuro gobierno planea “encender los motores de la economía” con las exportaciones y piensa que sus “socios mas importantes… van a ser los que exporten” (pagina12.com 17 11 2019). Esto otorga al sector agropecuario y agroindustrial —principales proveedores de divisas— capacidad de veto ante políticas que consideran contrarias a sus intereses inmediatos. Temiendo aumentos futuros de retenciones, hoy remarcan sus precios y venden anticipadamente cereales y soja de la cosecha 2019/2020 para evitar pagar más retenciones cuando asuma el próximo gobierno. En el caso de la soja, las ventas anticipadas crecieron un 161% interanual. En el caso del maíz, un 172%. El valor de lo vendido en forma anticipada ya asciende a 6.600 millones de dólares (cronista.com 19 11 2019). Los exportadores se han plegado a esta maniobra, presentando anticipadamente la declaración jurada de operaciones a realizarse en los próximos meses. Todo esto busca quitar recursos al gobierno entrante.

Por otra parte, el éxito de la política contra el hambre también dependerá de las políticas que se adopten en relación al tipo de cambio, tarifas, combustibles y salarios y a la reacción a las mismas por parte de los distintos sectores empresarios. Así, es posible esperar que en los meses que vienen aumente la conflictividad y la resistencia a estas políticas. Si esto ocurre, el gobierno tendrá la posibilidad de utilizar las leyes de competencia y desabastecimiento, generar nuevas leyes y/o articular nuevas medidas de control de precios a nivel de las cadenas de valor y del consumo. En estos casos, se abrirá una instancia sumamente importante para construir participación organizada, solidaridad social y conciencia sobre los fines que se persiguen con las políticas económicas que se aplican.

 

 

Crisis de legitimidad institucional y geopolítica

En vísperas de una nueva elección presidencial, una crisis de legitimidad arrasa a las instituciones norteamericanas. El segundo intento de juicio político a Trump la deja al desnudo. Esta semana continuaron las declaraciones públicas de varios testigos. Acusado de supuestas maniobras realizadas en Ucrania para perjudicar al ex Vicepresidente Joe Biden, uno de los candidatos demócratas a la presidencia en las próximas elecciones del 2020, Trump habría secuestrado ayuda militar a Ucrania atentando así contra la seguridad nacional. Para el destacado periodista Glenn Greenwald [1], la novedad más saliente de esta semana ocurrió cuando un abogado demócrata le preguntó al teniente coronel Alexander Vindman, Director de Asuntos Europeos en el Consejo de Seguridad Nacional, si era consciente de que Trump, con sus acciones “había violado la política oficial del Estado norteamericano”. Dejaba así al desnudo la creencia de que la política exterior norteamericana está determinada por el Consejo de Seguridad Nacional y no por el Presidente de la Nación elegido por el voto popular. Según Greenwald, Trump es considerado un peligro por ciertos sectores de inteligencia del gobierno norteamericano (CIA, Pentágono, Consejo de Seguridad Nacional, agencias de inteligencia en distintos sectores del gobierno etc.), porque pretende imponer una política exterior que ellos no comparten. Realmente peligroso es el hecho de que funcionarios de los organismos de inteligencia y del Departamento de Estado tengan precedencia sobre un Presidente, en la determinación de la política exterior norteamericana. Para Greenwald este segundo juicio político habría sido provocado por la furia de estos sectores contra Trump, como consecuencia del intento de este ultimo de apaciguar a Rusia desvinculando a los Estados Unidos de la ayuda militar a Ucrania y del conflicto entre esta última y Rusia.

 

 

 

 

Así, los dos intentos de juicio político contra Trump: el Rusiagate y el Ukraniagate, responderían a operaciones políticas de facciones del Estado en las Sombras, para impedir que Trump determine la política exterior norteamericana. En la campaña presidencial de 2016, asesorado por Kissinger, Trump planteó una estrategia basada en la distensión con Rusia y la finalización de algunas guerras localizadas con el objetivo de disminuir gastos militares y repatriar a parte del personal militar. Su triunfo electoral detonó las investigaciones de Robert Mueller (Special Prosecutor) sobre su supuesta connivencia con Rusia para ganar las elecciones (Rusiagate) y su supuesta obstrucción de esta investigación. Luego de dos años, se llego a la conclusión de que no había pruebas suficientes. Poco tiempo después se inicio el Ukraniagate. En el ínterin, todos los intentos de Trump de introducir cambios en la política exterior fueron saboteados, incluyendo en algunos casos acciones militares de dudosa procedencia en el Medio Oriente. Los incidentes más notables ocurrieron en relación a negociaciones con Corea del norte, Irán y Siria. Los mismos tuvieron consecuencias derivando en cambios de personal jerárquico en los organismos de inteligencia norteamericanos, incluyendo una reestructuración del propio Consejo de Seguridad Nacional.

Los conflictos internos de los Estados Unidos han alcanzado un gran nivel de conflictividad e impregnan hoy a la política exterior norteamericana. Esta se ha vuelto más violenta en su búsqueda desembozada de dominio sobre recursos naturales y regiones. En América Latina, el FMI y las fuerzas represivas locales (policía y fuerzas armadas) ocupan un rol central. La política económica del primero ha provocado masivas protestas en Ecuador y otros países de la región, incluyendo esta semana a Colombia. En nuestro país, el FMI se apresura ahora a presionar para imponer los tiempos y los términos de la negociación de la deuda externa. Sin embargo, según Alberto Fernández “los tiempos hay que medirlos para lograr acuerdos cuando más nos convenga. Tampoco es cuestión de firmar cualquier cosa. No hay que correr detrás del tiempo de los acreedores, hay que correr detrás de los tiempos de los argentinos» (pagina12.com 17 11 2019).

 

 

 

[1] Greenwald es quien reveló la participación del juez Moro, actual ministro de justicia brasileño, en la fabricación de pruebas falsas y en la implementación de una operación mediático-judicial para encarcelar al ex Presidente Lula.
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11 Comentarios
  1. Pablo Grigera dice

    Excelente análisis sobre lo doméstico y los «usual suspects» que ya están conspirando para el próximo golpe económico (ojalá elijan a un imbecil como Macri para liderarlos. Podría ser peor). Y a propósito de Trump , el personaje del peinado absurdo ya ha aprendido la lección neocon y a asesinado (al 7/1/20) un líder iraní (y otro iraki) en visita diplomática a Baghdad, violando reglas de juego básicas hasta ahora (no más) respetadas por todos. Todo muy interesante pero el tema es si, y como, se podrá sobrevivir al daño.

  2. Luis Juan dice

    Estimada Mónica:

    Excelente análisis.

    Me parece central -prestando mucha atención a infiltrados deliberados- el acompañamiento social de los cambios necesarios. La participación popular, me parece, puede resultar imprescindible. Más allá de la importancia del aglutinamiento político que el contexto amerita; si sólo queda en esa instancia, las vulnerabilidades estarán presentes más temprano que tarde. En la vereda de enfrente, son expertos para estas tareas y ni que hablar del Dragón.

    Respecto de la formación monopólica de precios (desde mi punto de vista, el objetivo debería resultar desmonopolizar), hay que tener presente que, más allá de la escandalosa transferencia de recursos a favor de los grandes intermediarios -especialmente los últimos dos años-, lo ocurrido a partir de las elecciones de octubre, resultó un exabrupto que tranquilamente podría representar la estabilidad de precios de los cementerios.

    Sin desmonopolización de la economía, el control de los recursos energéticos por parte del Estado y un estricto control sobre la banca y sus oscuras maniobras; una AFIP al servicio de los intereses del Estado e implacable en sus objetivos; el control del contrabando vía aduanas, aeropuertos y fronteras; y el control sobre el sector externo, resultan requisitos indispensables para poder creer en la posibilidad de revertir el caos. La cuestión no se agota en ello, pero sin resolver estas cuestiones, las demás, más temprano que tarde correrán el riesgo de fracasar.

    Una digresión, si me permite:

    Tom Barry, en el capítulo 2, bajo el título “Nuevas prioridades para el Comando Sur” del libro “Las tropas norteamericanas y la geografía del saqueo: América Latina, Mercosur y Paraguay en la mira” (biblioteca.clacso.edu.ar) del año 2005, refería:

    “El vuelco de buena parte de América Latina hacia gobiernos de centroizquierda-es decir, el ascenso de lo que el Comando Sur de las fuerzas armadas estadounidenses denominan «populismo radical» obligó a altos funcionarios del gobierno a recorrer la región. Nada menos que el secretario (ministro) de Defensa, Donald Rumsfeld, y la secretaria de Estado (canciller) Condolezza Rice, visitaron América Latina este año, tratando de reparar los huecos en la hegemonía estadounidense.”

    “Mientras, el Comando Sur, una de las siete divisiones territoriales de las fuerzas armadas estadounidenses en todo el planeta, se adapta a los cambios en su área, que incluye toda América Latina y el Caribe.”

    “Todo eso en el marco de una nueva política de prioridades, fuertemente influenciada por la «guerra contra el terror» emprendida por Washington. Se trata de siete puntos, dos de ellos «clasificados», es decir, que no pueden revelarse al público.”

    “En los últimos meses, el jefe del Comando Sur, general del ejército Bantz J. Craddock, emitió documentos doctrinarios en que se establece una nueva «estrategia de teatro de comando» y una nueva «declaración de postura».”

    “La primera de las prioridades, establecidas en el documento sobre «estrategias», es garantizar «el flujo libre del suministro regional de energía a los mercados internacionales, sin que sea objetivo de agresión», para lo cual el Comando Sur debe colaborar con las fuerzas nacionales en la «protección de la infraestructura crítica».”

    “El segundo objetivo es asegurar que «los países ejerzan soberanía sobre su territorio». El Comando Sur, antes radicado en Panamá y desde 1997 en Miami, ha diseñado una forma muy instructiva de ayudar a los «30 países aliados» a proteger su soberanía nacional.”

    “Para cumplir con esta meta, el Comando se comprometió a ayudar «a las naciones andinas en su esfuerzo por dominar espacios no gobernados» y a todos los países de la región a impedir el «efecto derrame» de sus vecinos inestables.”

    “El tercer objetivo es lograr que «los aliados regionales tengan capacidad y voluntad» de participar en una serie de «operaciones combinadas», como acciones antiterroristas, intercepción marítima, operaciones de paz y asistencia humanitaria.”

    “Los objetivos «clasificados» ocupan el cuarto y quinto sitio entre las prioridades. La sexta es «impedir que los estados renegados apoyen organizaciones terroristas»… si bien esos estados y organizaciones no son identificados en el documento. El séptimo y último objetivo es «fortalecer y mantener gobiernos estables y democráticamente electos» en toda el área de acción del Comando Sur.”

    “América Latina es una región que gira a la izquierda, fuera del control de Estados Unidos. El extravertido presidente venezolano Hugo Chávez encarna este vuelco, con su retórica antiimperialista.”

    “La tendencia se constata en las urnas y en las encuestas, mientras los presidentes Néstor Kirchner de Argentina, Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil, Ricardo Lagos de Chile, y Tabaré Vázquez de Uruguay, desafían a Washington e intentan marcar un rumbo independiente en lo económico y en lo político.”

    “En las calles de las ciudades y en los parajes rurales, organizaciones populares desafían a las élites tradicionales y elevan a sus propios líderes, ninguno de los cuales apoyan las políticas del gobierno de George W. Bush.”

    “Poco después de declarada la guerra contra el terror por parte de Estados Unidos, prominentes dirigentes del gobernante Partido Republicano advirtieron que el problema en América Latina procedía de un «eje regional del mal» que partía de Cuba y pasaba por Venezuela yBrasil.”

    “Pero hoy, el establishment de la seguridad de Estados Unidos se da cuenta de que la amenaza al dominio de Washington en América Latina es más amplia.”
    “El nuevo director nacional de Inteligencia de Estados Unidos, Porter Goss, advirtió al Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que el viraje a la izquierda puede volverse aun más pronunciado tras las ocho elecciones presidenciales programadas para 2006 en países con fuertes candidatos centroizquierdistas, como el vecino México.”

    “Cualquier «desestabilización o retroceso de los principios democráticos no ayudará a nuestros intereses y probablemente amenace nuestra seguridad en el largo plazo», aseguró Goss.”

    “El Comando Sur, con sus 1.400 efectivos y su presupuesto de 800 millones de dólares, tiene más funcionarios en el terreno que todas las restantes agencias del gobierno estadounidense sumadas.”

    “Este comando entrena a más soldados extranjeros que los restantes seis, y maneja un amplio programa de asistencia militar, incluidos 700 millones de dólares asignados todos los años a Colombia.”

    “Los dos documentos firmados por Craddock enmarcan la seguridad regional en la «guerra mundial contra el terror» declarada por Estados Unidos tras los atentados que dejaron 3.000 muertos en Nueva York y Washington el 11 de setiembre de 2001. Pero estas nuevas políticas constituyen un reconocimiento evidente, aunque no explícito, de la preocupación por la pérdida de control por parte de Estados Unidos sobre su propio hemisferio.”

    “También resulta evidente el autoengaño del gobierno, percibido en las declaraciones que ignoran el fracaso de la guerra contra el narcotráfico, el carácter antidemocrático de la política estadounidense y el simple hecho de que Washington y sus fuerzas armadas continúan siendo parte de los problemas de América Latina y no de las soluciones. Este autoengaño quedó de manifiesto, cuando Rumsfeld y militares a él subordinados insistieron, a pesar de la creciente evidencia en contrario, que el tratamiento de los detenidos por la «guerra contra el terror» en la base naval en el enclave estadounidense en Guantánamo, Cuba, no constituía una «vergüenza internacional», como aseguran legisladores oficialistas y del opositor Partido Demócrata.”

    “En su declaración anual ante el Congreso legislativo presentada en marzo, el general Craddocka firmó que los militares estadounidenses continúan «enfatizando el compromiso del país en tratar humanamente a los detenidos» y «de modo consistente con los principios de Ginebra».”

    “Las Convenciones de Ginebra constituyen la base del derecho internacional humanitario, que protege a la población civil afectada por conflictos armados y a los prisioneros de guerra. Craddock afirmó ante los legisladores que el Comando Sur «ha jugado en los últimos 25 años un papel clave» en alentar las transiciones democráticas en América Latina y logró «avances significativos contra la industria ilícita de narcóticos», y que «la rápida reacción» de las tropas salvó «la vida de civiles inocentes».”

    “Craddock atribuyó la inestabilidad política en la región a los sospechosos de siempre: «Demagogos antiestadounidenses, contra la globalización y contra el libre comercio. Estos sectores «no están dispuestos a participar en el proceso democrático y son demasiado impacientes para tomar acciones políticas legítimas», por lo que deciden «incitar a la violencia contra su propio gobierno y su propio pueblo», según el militar.”

    “La respuesta, de acuerdo con el comandante Craddock, es consolidar la «capacidad de las fuerzas de seguridad de nuestra región, pues un ambiente seguro es un cimiento no negociable para una sociedad civil en funciones».”

    “Las «amenazas» actuales en la región son «el terrorismo transnacional, el narcoterrorismo, el tráfico ilícito, falsificación y lavado de dinero, el secuestro, las pandillas urbanas, los movimientos radicales, los desastres naturales y la migración masiva», aseguró.”

    “Las últimas declaraciones estratégicas del Comando Sur marcan un retorno de Estados Unidos a la doctrina de la seguridad nacional que, al igual que en la guerra fría, implica el involucramiento de las fuerzas armadas estadounidenses en los asuntos internos de los países a los que califica de «aliados».”

  3. Raskólnikov dice

    El análisis de la política de EEUU carece de agudeza. En primer lugar, Trump no ganó el voto popular; es presidente gracias al colegio electoral, una herencia de los estados esclavistas. En segundo lugar, las fuerzas de seguridad ayudaron a Trump a llegar a la presidencia con la investigación por el servidor de email a Hillary Clinton. Finalmente, el juicio político apunta a impedir que las elecciones de 2020 se disputen bajo condiciones espurias, ya que Trump estaría buscando (más) investigaciones espurias contra los demócratas, subordinando la política externa a esos fines.

  4. Juan dice

    EN UNA LATINOAMÈRICA EN GUERRA (`civil, ètnica, econòmica, psicològica, judicial y militar) no cabe una estrategia que se agota en administrar y participar en decisiones de la administraciòn pùblica.
    GOBERNAR Y DAR LA LUCHA POLÌTICA son dos riendas muy distintas, y hay que manejar las dos.

    Ni hablar de estrategias ya perimidas por ingenuas e ineficaces como «consenso y diálogo», propio de de democracia consensual ya calificada como posdemocracia (democracia SIN Pueblo, POLICIA, orden y ley , en lugar de conflicto, antagonismo y soberanìa popular).

    Tampoco alcanza la presidencia de la repùblica para dar la lucha polìtica en este estado de guerra en suramèrica

    1. Ricardo Alberto Comeglio dice

      La ingenuidad está del lado del que cree que la imposición es el camino y no tiene dinero para pagar y sostener las armas que se necesitan a tal fin. A no ser que se crea que no es de ingenuos e ineficaces apelar a la ideología en lugar de a los billetes en el bolsillo para tener de tu lado al poder.

      1. Juan dice

        AHÁ, por eso propone «armar una mesa de enlace con el sector rural». Además de ingenuo eso es pasarse al bando enemigo.
        No le daràn los dòlares y lo tumbaràn igual.

        Hiper-ingenua la propuesta

        1. Ricardo Alberto Comeglio dice

          Parece que ud. se menosprecia y nos menosprecia a los que pensamos diferente de los que estarán enfrente en esa mesa de enlace, declarando la derrota en la discusión y por ende su menosprecio lo lleva a concluir que la propuesta es muy ingenua. Quizás si no tiene fuertes convicciones y no sabe llevar adelante una discusión, teniendo previamente conocimiento exacto de quién está frente suyo y cuáles son sus fortalezas y debilidades, entonces sí pueda ud. tener razón.
          Pero si no es un chantapufe quizás ud. tenga previamente trazada una estrategia y una táctica que le dará resultados positivos y entonces ya no nos vea como ingenuos.
          Profesionalice su pensamiento por favor.

  5. Ricardo Alberto Comeglio dice

    Fe de errata: donde dice «bastos» debe leerse «vastos».

  6. Ricardo Alberto Comeglio dice

    Consenso y diálogo es la salida, aislando a los violentos a través de una estrategia de ignorarlos.
    Se debe armar una mesa de enlace con el sector rural y poner ahí en discusión todas las alternativas para no hablar a través de voceros, medios o redes sociales que son fácilmente cooptadas por poderes violentos. Hay que hablar cara a cara y buscar consensos.
    Así como el sector rural no quiere que se le saque dinero, también hay que exponerles que ningún sector quiere que se lo saquen y que hay bastos sectores de población que necesitan ser apoyados, por lo que cada uno explique cómo harían para que todo eso se conjugue sin que nadie ponga nada.
    Imposible, ¿no es verdad?. Bueno, hay que buscar análisis compartidos y encontrar soluciones, más que enfocarse en los problemas o en las diferencias.
    Si el campo se cree que puede ser todo lo violento que quiera ya que así obtendrá el poder total e impondrá un gobierno afín, deberá reconocer que ese gobierno afín se enfrentará con la oposición, también violenta, de sectores marginados por las políticas que ese sector rural cree le corresponde imponer.
    ¿Y entonces? ¿Acaso sólo la violencia es posible? No. Eso es de gente poco evolucionada.
    Consenso y diálogo y entendimiento cara a cara.
    Es hora de dejar de lado a los medios de comunicación como factor de diálogo, como así también a las redes sociales como elemento de divulgación de la opinión.
    HAY QUE HABLAR CARA A CARA y hacerlo desde que sale el sol y hasta que las velas no ardan. De lo contrario esto es un show mediático o un foro on line, lo cual no tiene nada que ver con la realidad.

  7. maria elena dice

    MUY BUEN ANALISIS LA DIRIGENCIA POLITICA ADEMAS DE NO SERVIR A LOS PUEBLOS HA DEJADO DE SER UTIL TAMBIEN PARA EL PODER REAL ??

    1. kristián dice

      Bravo Mónica ! A tu análisis se le podrían agregar los 8′ de Youtube del galardonado Dr. Dietrich Klinghardt y ahí ya es para salir corriendo a comprar fósforos ! De todos modos, antes de encender los fósforos según nos enseñaron nuestros ancestros Jujeños habría que hacer unas «rogativas» para que desde…Enero, el fuego incendie de una vez y para siempre a los propios territorios imperiales…
      https://youtu.be/mmk8WKT7pww

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