Conexión Washington

Las características del golpismo neoliberal

 

Ningún golpe de Estado puede llevarse a cabo en América Latina sin la habilitación, aprobación, planificación o complicidad del Departamento de Estado. Solo Estados Unidos posee la capacidad de legitimar la discontinuidad de los sistemas institucionales dentro de la región. Hace cinco décadas se llevaban a cabo en nombre de la Guerra Fría, basados en una doctrina de la seguridad nacional difundida por la Escuela de las Américas. Luego de la caída del muro de Berlín, la estrategia del Pentágono redujo su legitimidad. La posterior lucha contra el fundamentalismo islámico no logró cuajar como justificativo en América Latina, por lo que fue necesario apelar a otra doctrina. Se sistematizó entonces como nueva formulación de la seguridad regional (funcional a los intereses de Estados Unidos) una doctrina de sostén al denominado Consenso de Washington. Esta nueva plataforma se basa en promover una institucionalidad frágil y quebradiza, subalterna del cumplimiento de los principios emanados del neoliberalismo extractivista y financiarizado.

Los responsables últimos de la Doctrina de la Seguridad Nacional eran –hasta la década del ’80– los oficiales de las fuerzas armadas de los países latinoamericanos. Su formación se instituía en la Escuela de las Américas, radicada en Panamá desde 1946, y sus órdenes –legitimadas por la necesaria salvación de la supervivencia del occidente cristiano— incluían la tortura, la desaparición forzada y el exterminio de opositores. El pretendido triunfo del capitalismo fue conceptualizado como el “fin de la historia”, y fue necesario generar un nuevo cuerpo de protagonistas de la manipulación geopolítica, más coherente con la etapa. Las representaciones diplomáticas de Washington readecuaron sus dispositivos hacia la financiación de:

  •  iglesias neo-pentecostales, cultoras de una teología de la prosperidad individual, enemigas de cualquier opción al servicio de los humildes;
  • grupos periodísticos, convertidos en agentes de operaciones psicológicas destinadas a debilitar vínculos entre los referentes políticos y sus bases sociales;
  • actores seleccionados del Poder Judicial, cooptados ex profeso para actuar como cuña (pseudo) republicana disfrazada de prudencia, cordura y equilibrio de poderes; y
  • grupos empresariales y financieros acoplados a la lógica corporativa global, cuyos intereses son convergentes con los directorios de las transnacionales.

En esta nueva etapa, los ejecutores de los golpes de Estado ya no rotulan como sus enemigos a los grupos insurreccionales —hoy inexistentes—, sino a quienes promueven la inclusión social, el pleno empleo, la defensa soberana de los recursos estratégicos y la integración regional. Dado que no resulta políticamente muy redituable justificar la persecución de estos defensores de la equidad, se los caratula como responsables de toda forma de corrupción e incluso del narcotráfico. Las usinas ideológicas que fundan dicha tarea son los think-tanks (centros de investigación ligados mayoritariamente al Partido Republicano), que suelen canalizar sus formulaciones y apotegmas a través de ONGs seleccionadas, con amplia capacidad de penetración al interior de los cuatro actores colectivos mencionados. Como staff de apoyo de las mismas, se suman las agencias de inteligencia y espionaje con doble comando: empresarial y subsidiario de la Agencia de Seguridad Nacional con sede en Maryland.

Este nuevo modelo de interrupción de los sistemas democráticos de la región se inició en 2002, con el frustrado golpe contra Hugo Chávez. Continuó en junio de 2009 con la destitución forzada de Manuel Zelaya en Honduras y se prolongó ese mismo año, en septiembre, con otra intentona malograda (en Bolivia), que produjo la matanza de Pando. El 30 de septiembre de 2010, le tocó el turno a Ecuador, a través de una asonada policial, pero Rafael Correa logró abortarla gracias a la movilización popular. En junio de 2012 el golpe logró consumarse en Paraguay, y Fernando Lugo fue desplazado gracias a la eficiente labor del representante diplomático de la embajada de Washington, que se negó a condenar el quiebre institucional.

 

 

La tela de araña

 

 

Presidenta en sí y ante sí Jeanine Añez.

 

La oleada de golpes del siglo XXI tiene la impronta del denominado poder blando teorizado por Joseph Nye, quien sugiere implementar estrategias de acción publicitaria, simbólica y cultural en vez de recurrir, como se estilaba durante el siglo XX, a modelos contrainsurgentes de coerción. Esta conceptualización fue profundizada por el militar y politólogo estadounidense Gene Sharp, quien considera que “la naturaleza de la guerra en el siglo XXI ha cambiado (…) Nosotros combatimos con armas psicológicas, sociales, económicas y políticas”. Uno de los más conocidos trabajos de Sharp, “De la dictadura a la democracia”, ha sido el material más difundido por quienes asimilan democracia (únicamente) con neoliberalismo, y asocian toda forma de promoción de Estado de Bienestar con dictadura.

Los antecedentes del reciente golpe contra Evo Morales fueron prologados por declaraciones altisonantes de Roger Noriega –ex director de USAID y subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental—, quien instigaba una semana antes del quebrantamiento institucional a derrocar al líder del MAS: “Bolivia podría estar cayendo en espiral hacia una dictadura absoluta o un conflicto sangriento”. Las operaciones de la embajada contra Morales, son numerosas y se retrotraen al mismo inicio de su presidencia. Los cables divulgados por WikiLeaks –complicados en el libro BoliviaLeaks— muestran la sistemática faena desarrollada durante más de una década: “El trato con el gobierno del MAS requerirá una cuidadosa aplicación de zanahoria y palos para alentar los buenos comportamientos y políticas, y desalentar los malos”.

El formato de este nuevo golpe neoliberal busca presentarse como el resultado de la crisis institucional, ajena a la disputa de intereses, y apela –como factor de última instancia– a las FFAA como garantes de la gobernabilidad, cuando en realidad sus oficiales han sido parte constitutiva de la paulatina deslegitimación de los gobiernos populares.

Frente a la lógica del supuesto poder blando emanado de las embajadas, se imponen tres desafíos epocales. En primer término, lo que Samir Amin denominó la “desconexión”, es decir la sutil y gradual disminución de los lazos tóxicos que unen a América Latina con Washington. En segundo término, la indagación y problematización del lugar de las FFAA en la democracia (su reclutamiento y capacitación para cumplir el rol de garantes de la soberanía, y no –como en la actualidad—como gendarmes del neoliberalismo). Y por último pero no menos importante, la profundización de la organización y la movilización social, capaces de constituirse en defensa de la voluntad mayoritaria y popular. Sin estos tres elementos, todo tejido político –incluso el más eficaz— quedará aislado, navegando en aguas turbulentas, monitoreadas por satélites supeditados al Departamento de Estado. Un escenario demasiado arriesgado.

 

 

 

 

 

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5 Comentarios
  1. Sonia Luisa Scotti dice

    Estimado Jorge: estoy totalmente de acuerdo, con todo lo expuesto, y pienso que en un planeta «finito», el crecimiento, no puede ser «infinito», con esta concentacion absurda de la riqueza y del Ingreso, y una poblacion mundial cuya tasa de crecimiento sigue aumentando, y recursos que se estan extinguiendo, como el agua. La excesiva concentracion de la riqueza y del Ingreso, a su vez, frenan el crecimiento del Producto mundial, y esto entorpece la inclusion social, con supertasas de ganancias, en los grupos concentrados, que tienden a reducirse, y se estan manteniendo altas con politicas de «control poblacional»( guerras regionales, el crimen organizado, en todas sus formas, especialmente la droga, y las Politicas Neoliberales de exclusion Social, destruyendo las actividades sociales de los Estados). Estados Unidos, intenta recrear , por la fuerza la «hegemonia Unipolar», en un mundo que es «multipolar».Solo ofrece guerras, porque la industria de la muerte ocupa un porcentaje elevado en su PBI, y en su Nivel de Empleo. America Latina, en estos momentos pareceria que es la region, que esta reaccionando contra las Poiliticas Neoliberales de Exclusion social . Es la region mas desigual del planeta, con oligarquias locales, que carecen de horizontes de grandeza, para generar crecimiento, con desarrollo economico y progreso social. EEUU, con OTAN, despues de haber destruido , en gran parte (Afganistan, Irak, Siria, Yemen, incluso Libia en Norte de Africa, Ucrania para complicar a Rusia, provocaciones en Hong Kong, en Mar de la China, en Taiwan, en Cachemira, etc, etc), repito despues de haber generado las guerras señaladas, entre otras, ¿ quiere, ahora repetir lo mismo en America Latina? Es muy preocupante, porque como vos muy bien lo señalas, mencionando a Samir Amin, al referirte a la necesidad de desconexiones toxicas de America Latina, con Washington, necesitamos que esta desconexion se concrete, y que nuestras Fuerzas Armadas, tengan otra formacion, para que dejen los argumentos «trillados», relacionados con el temor al «comunismo», que no existe ne ningun lugar del planeta, en sus formas originales, y comiencen a tener el rol de «defensoras de nuestra sobernia», porque las regiones que no sepan defender sus recursos, seran esclavas futuras, en un mundo dominado por la «real politik». Estoy muy preocupada., por el futuro de nuestra region, y de nuestro mundo.

  2. apico dice

    Muy bueno su análisis, como siempre. Las condiciones que Ud. describe, para la injerencia de USA en sus zonas de interés, están todas y cada una,intactas en nuestro País. Ya que alguien citó a Peron, sería bueno empezar a generar los anti-cuerpos necesarios para neutralizar, al menos en parte, al diseño imperial. Agregaría incluir a las fuerzas de seguridad interior, que hoy por hoy ,reúnen mayor poder de fuego y de corrupción que las FA. UN saludo peronista.

  3. Elida Conde dice

    Excelente análisis.

  4. gerardo senderowicz dice

    Jorge: desde dentro de la democracia, y hoy viendo el panorama, entiendo que la influencia directa de la educación militar que provee USA y el lavado de cerebro a que se someten los militares argentinos (y latinoamericanos).
    Por eso hay que luchar desde hoy mismo por:
    LEY DE PROHIBICIÓN DE CUALQUIER ENTRENAMIENTO DE TODAS LAS FUERZAS ARGENTINAS QUE UTILICEN ARMAS EN EL EXTRANJERO.
    QUIEN ASISTA, O INCLUSO PROPONGA DESDE CUALQUIER ÁMBITO, PUBLICO PRIVADO O “PERIODISTICO” DICHO ENTRENAMIENTO, O QUIEN CAMBIE LA LEGISLACIÓN, VOTE A FAVOR O DECRETE LO CONTRARIO SERÁ INCLUIDO EN EL DELITO DE «TRAICIÓN A LA PATRIA».
    PARA ANULAR ESTA LEY, 2/3 DE LOS VOTOS DE LAS CÁMARAS.
    A ver si con eso se revierte el tema.
    Como siempre, excelente artículo.
    Abrazo

  5. Juan carlos dice

    EN EL DIA DE LA MILITANCIA

    *Porque la reacción interna y apoyada desde afuera, es sumamente poderosa*……..

    y aquí todavía hay tipos que están mirando por debajo de la reja de los cuarteles para ver cuándo pueden salir.
    A ese intento hay que oponerle un poder político *UN PODER POLÍTICO MUY COHESIONADO Y SOLIDO*
    De manera de evitar caer de nuevo de todo lo que hemos pasado en estos diez y ocho años. «De modo que este trabajo está por desarrollarse todavía».
    No Nos hagamos ilusiones:
    *Ya demasiado se ha hecho hasta alcanzar esto*
    Cualquier otro modo, quién sabe sí nos hubiera podido salvar de la misma manera que nos ha salvado éste.
    *JUAN DOMINGO PERON*
    «Conducción politica»
    Pag.407
    CS Ediciones
    Abril 1998

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