CONURBANO AL PODER

Descojonante crónica metafísica de Pedro Saborido en las barriadas del hecho bendito del país trabajador 

 

“Este es el culo del mundo”, espetó el 17 de diciembre de 1832 el insigne naturalista Charles Darwin (Reino Unido, 1809-1882) frente a les estribaciones andinas de Tierra del Fuego, según consta en sus Diarios de Viaje. Fresquísimos descubrimientos realizados por un equipo de investigadores de la Saint Andrew of de Giles University y la Universidad Nacional de Lomas de Zamora en los manuscritos originales custodiados por el Museo Británico han revelado que, al momento de la primera edición de aquellos documentos en 1837, la célebre frase fue cambiada por la censura victoriana a fin de morigerar la verdadera, que rezaba “This is de bloody conurban’s world”.

Dato crucial para el relevamiento histórico y etimológico sobre el concepto, precisamente, de “conurbano”, llevado adelante como tesis de posdoctorado por el académico Pedro Saborido (Gerli, 1964), al que lamentablemente llegó tarde, por minutos. Se ignora por lo tanto qué pudo haber agregado al completo informe de avance que acaba de ser publicado en forma simultánea en una veintena de localidades. Cada una de las cuales figura representada mediante peculiares historias, dando forma a los respectivos capítulos. Figura relevante dentro de la especialidad de la crónica metafísica, Saborido (actual voz de La Cuidadanía) aporta variables de relevancia al esclarecimiento conceptual de la noción. Mediante su característica prosa entre canyengue y plebeya, propia de un objeto de estudio del que el autor es parte, Una historia del Conurbano aplica el marco metodológico de la narración historiográfica a fin de recortar un universo que, en su constante expansión y retracción, obstaculiza las definiciones taxativas.

 

 

El autor, Pedro Saborido.

 

 

 

Espacio donde el agro se detiene ante el desborde humano que aún evita convertirse en ciudad, la aproximación al fenómeno resulta establecida por Saborido mediante categorías interdisciplinarias. Converge de tal modo todo aquello imposibilitado de “acomodar bien dentro del capitalismo” que pierde “eficiencia en el reparto de piedad hasta llegar a zonas donde ya no le queda más que crueldad para distribuir”, tanto como la efectiva materialización de “un noviazgo entre Ken y Barbie, entre la civilización y la barbarie… Una tensión entre la ciudad, el imperio del noble cemento y el heroico hormigón en su lucha contra la naturaleza”, mixtura “entre la razón y lo que no lo es”. Conglomerado humano productor de una “asimetría del conocimiento” se extiende desde los volúmenes astronómicos, donde el planeta Tierra sería el Conurbano de la galaxia, hasta las intimidades anatómicas, donde esas partes de las que no se habla configuran el Conurbano del cuerpo. En esta tesitura, el autor propone una inversión del paradigma epistemológico que abarca hasta la distribución cardinal. De tal modo, los dominios de Larreta —sin ir más lejos— quedarían al norte de Quilmes, como Nueva York, y Australia al oeste de Aldo Bonzi.

Estructura y a la vez herramienta metodológica idónea a fin de concretar tal inversión, según se desprende de las consideraciones y testimonios relevados en Una historia…, como no podía ser de otra manera, emerge el peronismo (“el Yo del Conurbano”). Fuerza impulsora, al tiempo material e intrapsíquica, que atraviesa el conjunto del estudio donde se despliega el centro del “sistema solar justicialista”, opera como “fuente de vida y de los votos necesarios para que el peronismo conquiste para siempre el universo”, con primordial clivaje en La Matanza. Más que sucesivas tesis, cada capítulo constata, a través de la realidad efectiva, sucesos y conductas ejemplares que van componiendo el mosaico conurbánico. Un descubrimiento sorprendente brindado por la conurbanología comparada es la existencia de Simuladores que reproducen en forma exacta parcelas extensas de diversos territorios y barriadas, bonaerenses en buena medida, en distintas geografías de China. Allí un grupo selecto de chinos se entrena a fin de interiorizarse de la idiosincrasia argenta a los efectos de la convivencia y, principalmente, evitar ser currados por la picaresca de los lugareños, que fluye en los supermercados de tal origen. Similar función la cumplen los relevamientos de los universos paralelos —ora simétricos, ora inversos— donde ocurren situaciones atinentes al análisis comparativo, regidos por pormenorizadas explicaciones provenientes de una revisitada física cuántica. Mancias mediante las cuales, Saborido maniobra políticamente al interpelar, cuando no invertir, el patrón jerárquico de poder y prestigio que rige el modelo hegemónico metrópoli/periferia; reproducido en la dialéctica barbarie/civilización, porteño/conurbánico, su ruta…

 

 

Foto: The Walking Conurban

 

 

Cada capítulo se halla antecedido por un epígrafe de tinte filosófico, abstraído de figuras históricas, y luego por un copete contextual que anuncia la ejemplificación subsecuente desde el marco teórico que provee la crónica metafísica. Modalidad de comprobada eficacia didáctica, ya experimentada por el autor en sus ensayos audiovisuales distribuidos en la serie Peter Capusotto y sus videos (2006-2016). Sin desmerecer ni excluir las conclusiones a las que pueda haber arribado el curioso lector, cada apartado goza de un colofón a cargo de destacados especialistas de la talla de Marisa Tometti, “antropóloga gringa del Conurbano”; Richie Deivid, hippie “que cursó dos materias del CBC de la UBA”, o Clarisa Argüelles, “vecina de la lanusita de uno de estos emprendimientos gastronómicos”, en el capítulo ad-hoc.

Libro que echa por tierra todos los anteriores trabajos provenientes de las ciencias sociales y aledaños, con su prosa tan coloquial como sistemática, esta primera entrega (amenaza con una próxima continuación) de Pedro Saborido sobre la especificidad conurbánica revela insospechados aspectos de la estructura nacional y popular que hasta el momento han resultado del todo inaccesibles por el pacato academicismo vigente, arrasado durante décadas por el caretismo gorila. Inmersión en la quintaesencia peroncha que atraviesa el tiempo y el espacio, expone al detalle una eficacia social y política, que resume el cartel que, con un augurio y un reparo, da la bienvenida en uno de los simuladores chinos: “El Conurbano es la adolescencia de la ciudad. Todo allí ha sido y está por ser. Incluso la ley. Y es donde viven los que empujan. De los Conurbanos cuelgan los países y el mundo. Porque es en los Conurbanos donde el fuego siempre puede empezar”.

 

 

FICHA TÉCNICA

Una Historia del Conurbano

Pedro Saborido

 

 

 

 

Buenos Aires, 2020

220 páginas

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