En Córdoba, Chocobar y Bullrich se dice Suárez

El lunes 19 comienza el juicio al ex jefe de Policía por amenazas a un periodista

 

Finalmente el ex Jefe de Policía de la Provincia de Córdoba, Julio César Suárez (foto principal), irá a juicio por el delito de coacción en contra de un periodista que investigaba las tramas de abuso policial y corrupción de la fuerza. El acusado se desempeñó como jefe entre diciembre de 2013 hasta el final del mandato de José Manuel De la Sota, en 2015. El juicio llega después de tres años y medio de dilaciones judiciales.

Suárez está acusado de amenazar al periodista Dante Leguizamón luego de que este denunciara una serie de abusos policiales entre los cuales se encontraba el homicidio de un chico de barrio Los Cortaderos, llamado Fernando “Gueré” Pellico. El hecho, que la Policía presentó como un tiroteo entre dos policías y dos ladrones, fue investigado por el periodista que determinó que no sólo no había existido tiroteo, sino que fue un asesinato a sangre fría. En el episodio también resultó herido de bala un primo de Pellico, llamado Maximiliano Peralta. La investigación periodística también probó que los policías (defendidos públicamente por Suárez) habían intentado plantarle una arma al chico asesinado para fraguar la escena del crimen.

Días después de hacerse pública la investigación (dos años después esos policías fueron condenados a reclusión perpetua), en otro operativo policial realizado en el mismo barrio, el testigo clave de la causa de homicidio fue baleado con disparos de goma. Esto movilizó a Leguizamón que fue contactado por los vecinos a denunciar el hecho en redes sociales y motivó que el Jefe de Policía se presentara en el lugar de trabajo del periodista (los Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba) exigiendo hablar con él. Al no encontrarlo se entrevistó con sus compañeros de trabajo a quienes exigió que borraran los tweets escritos por Leguizamón y más tarde lo amenazó telefónicamente con la frase “Me voy a encargar de vos”. Según la instrucción del caso llevada adelante por el fiscal Alfredo Villegas, en el marco de esa misma conversación telefónica Suárez le exigió a Leguizamón que le diera la dirección de su casa para ir a verlo personalmente. Cuando el periodista se negó fue que se produjo la frase: “Si no venís a verme, yo me voy a encargar de vos”.

Después de todo eso el propio jefe escribió un mensaje en el Twitter oficial de la Policía de la provincia —que luego borró—, en el que decía: “Sr. Dante Leguizamón, no mienta más” y lo firmaba con su nombre.

 

El periodista Leguizamón muestra la amenaza.

 

La situación derivó en una denuncia que por sorteo cayó en la fiscalía de Villegas. Ese fiscal consideró que Suárez había amenazado a Leguizamón para coaccionarlo en detrimento a su derecho a informar. Desde ese momento se inició un largo proceso penal lleno de estrategias dilatorias por parte de la defensa de Suárez, que finalmente terminará el lunes con el comienzo del juicio.

En su momento Suárez pidió disculpas públicas a Leguizamón a través de un comunicado oficial, pero el periodista le contestó públicamente que –si bien aceptaba las disculpas personales- “los hechos penales no se resuelven con disculpas, sino en el ámbito de la Justicia”.

El ex jefe de Policía también es investigado en otras causas. Una de ellas lo vincula con la desaparición de 78 armas oficiales que habrían terminado en el mercado negro de Córdoba.

El juicio comienza el lunes 19 y continúa hasta el viernes 23 de febrero, durante toda la próxima semana. Se llevará a cabo a partir de las 9.30 de la mañana en la Cámara 4ta del edificio de Tribunales II de Córdoba (Fructuoso Rivera 720). El tribunal va a estar conformado por Antonia de la Rúa, Jorge Montero y Luis Miguel Nassiz. El fiscal de la cámara que debe llevar adelante la acusación es Raúl Gualda. La querella está representada por Claudio Orosz, abogado de Dante Leguizamón y por un representante del Circulo Sindical de la prensa de Córdoba. La defensa de Suárez tiene como abogado a Ernesto Gavier que en sus últimas declaraciones aseguró: “Leguizamón no pertenece a la prensa libre”.

 

Quién es Suárez.

Julio César Suárez asumió como máxima autoridad de la Policía de Córdoba después del acuartelamiento policial que se inició el 3 de diciembre de 2013 en el marco de un reclamo salarial de los policías cordobeses. Tras ese levantamiento se produjeron hechos similares de fuerzas de seguridad otros sectores del territorio nacional. El propio Leguizamón realizó una investigación en la que reconstruyó la trama por la cual muchos comisarios de alto rango —entre ellos el propio Suárez— habrían tenido información que podría haber evitado el levantamiento.

Según esa investigación de Leguizamón —publicada en el sitio Infojus Noticias— el día antes del acuartelamiento, Suárez pidió licencia por una colitis que recién logró superar cuatro días después cuando el levantamiento de los policías había terminado. Al regresar de la licencia, Suárez emergió como Jefe de Policía.

Paralelamente al juicio por las amenazas (el 26 de febrero) se iniciará en los tribunales de Córdoba otro juicio, contra 58 policías involucrados en el acuartelamiento. Ninguno de ellos era oficial superior.

Al asumir Suárez la Policía de Córdoba tenía una imagen negativa en el 72 por ciento de la sociedad. La estrategia de Suárez para revertirla fue mostrar una policía de mano dura en la que se fueron multiplicando los casos de abusos. En ese contexto, ante las denuncias, Suárez acuñó una frase que resumió su concepto de la gestión policial: “Es importante establecer claramente que entre el accionar legítimo de un policía en el uso de sus facultades como corresponde dentro del marco de la ley y el exceso que sería lo que normalmente la gente dice gatillo fácil, hay una línea muy delgada”. Aquí su declaración: https://soundcloud.com/dante-leguizamon/su-rez-delgadal-nea01

En la causa por las amenazas a Leguizamón está incorporado el expediente completo de la causa que investigó el homicidio de Gueré Pellico por el cual los dos policías (Lucas Chavez y Rubén Leiva) fueron condenados a cadena perpetua. El fiscal de ese caso, Pablo Molina, también es un testigo clave del caso de las amenazas. Según declaró el fiscal cuando trasncediò que iba a imputar a Leiva y Chavez, tuvo una conversación telefónica con el Jefe de Policía en la que Suárez tuvo hacia él “manifestaciones inoportunas o poco felices”.

Historia.

La Policía de Córdoba tiene una oscura historia de abusos. Al igual que otras fuerzas de seguridad en la Argentina no asumió nunca una autocrítica sobre su participación en la represión previa y durante la última dictadura. Al menos dos de los condenados por crímenes de Lesa Humanidad (los hermanos Raúl y Carlos Yanicelli) fueron en tiempos de democracia directores de la escuela de oficiales y suboficiales de la provincia. Esas instituciones formaron cuadros policiales como Julio César Suárez. Carlos Yanicelli llegó a ser integrante del Estado Mayor Policial en tiempos de la gobernación de Ramón Mestre, cuando Oscar Aguad era la máxima autoridad política de la administración provincial y tenía a su cargo la conducción de la Policía de la provincia. Desde el regreso de la democracia, Julio César Suárez es la máxima autoridad policial que es llevada a juicio.

 

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