CORONAVIRUS Y MINOTAUROS

Nuevas formas de esclavitud social en un mundo al borde de la crisis sistémica

 

Desde los más remotos tiempos, la humanidad ha vivido al borde del caos provocado por fenómenos cuyas causas desconoce y son imposibles de controlar. Las catástrofes naturales, las plagas y epidemias fueron originariamente interpretadas como expresión del castigo divino ante la desobediencia humana. En los mitos griegos los dioses desencadenaban cataclismos, pestes y enfermedades para demostrar su poderío e imponer obediencia a sus mandatos. El castigo divino a la ruptura de tabúes y creencias aparece en distintas épocas y latitudes, en pueblos primitivos y religiones de la Antigüedad, incluyendo el Antiguo Testamento y la Torá.

En el siglo IV A.C., una epidemia azotó a Atenas y dejó, según Tucídides, una destrucción nunca vista. Existen registros de epidemias que, desarrolladas en distintas épocas y regiones, causaron numerosas muertes. Hoy el mundo se ve amenazado por un virus cuyo origen, desarrollo e impacto sobre la vida y la economía es desconocido.

A principios de este año el coronavirus (Covid-19) irrumpió sobre el escenario mundial como un rayo parido por un cielo sereno. Lejos de arroparse con un halo divino, el virus ha empezado a descarnar la crisis que asuela a nuestra civilización. Actuando como un cisne negro —un evento inesperado y exógeno que irrumpe y desmorona un orden establecido— el virus expone una crisis sistémica que tiene múltiples dimensiones. La misma se deriva de una forma de acumulación del capital basada en el monopolio de todos los aspectos de la vida social: desde la economía y la política hasta la información, las ideas y la cultura. Este monopolio multifacético ha dado lugar a nuevas formas del dominio político y a nuevas formas de extracción de riqueza acumulada, recursos naturales e ingresos de la población mundial. Entre estas formas se destaca el espionaje y manipulación de la vida cotidiana, situación posible gracias al enorme control existente sobre tecnologías de avanzada.

 

 

La venganza divina

En el mito de la Antigua Grecia, Minos le pide a un dios que lo ayude a conseguir el reino de Creta. Este accede a su pedido y le obsequia un magnifico toro blanco que Minos deberá sacrificar en su honor. Fascinado con el toro, no cumple con lo pactado y se lo apropia. El dios, buscando vengarse, instila en la esposa de Minos una pasión incontenible por el toro. El Minotauro, fruto de esta pasión, es un monstruo con cabeza de toro, cuerpo de hombre y un apetito insaciable por devorar carne humana. Minos lo oculta en un laberinto sin salida y lo alimenta con la carne de jóvenes atenienses. Uno de ellos, Teseo, decide matar al Minotauro y salvar a Atenas. Ariadna, hija de Minos, conoce el secreto del laberinto y da a Teseo un ovillo de hilo para que al entrar, este lo desenrolle marcando así su camino de salida. Muerto el Minotauro, Teseo podrá volver sobre sus pasos y encontrar la libertad.

El núcleo del relato ilumina el rol inherente a la codicia humana. Esta conduce a la ruptura de pactos de reciprocidad esenciales a la vida comunitaria, generando canibalismo y autodestrucción social. Sin embargo, la reflexión critica y creativa podrá iluminar las causas del problema y descubrir el camino de la liberación. Este relato condensa la esencia de la actual fase del capitalismo basada en la usura y la expoliación, formas de explotación que hacen posible la acumulación sin límites de poder y su creciente concentración en pocas manos.

Hoy el Minotauro es un capitalismo global monopólico que se expande por el mundo, incorporando regiones y países con culturas y sistemas políticos diferentes y con economías y mercados con distinto grado de regulación. Una red de monopolios y oligopolios multinacionales, privados y públicos, integra la producción y las finanzas en una estructura global de dimensiones únicas en la historia de la humanidad. Las rentas monopólicas de índole productiva, financiera y tecnológica aseguran la dinámica de esta estructura.

El desarrollo de la tecnología de punta ha abierto un enorme campo de apropiación de recursos y maximización de ganancias: todas las circunstancias de la vida diaria, desde los mensajes, las ideas y conversaciones, las acciones, las compras y su contenido, los impulsos y las búsquedas especulativas, etc. pueden quedar registrados por cámaras y transformados en “datos” que, al margen del conocimiento de los actores, pueden ser procesados, vendidos, agrupados con otros datos y nuevamente vendidos como las hipotecas subprime y otros activos financieros complejos. La vida cotidiana de los ciudadanos de a pie deviene así en una mercancía que, al margen de su conocimiento y control, rinde enormes ganancias en mercados que especulan con predicciones de consumo futuro e inducen las necesidades correspondientes. Por este camino no solo se maximizan ganancias, sino que se manipula el comportamiento y las decisiones que se toman en todos los ordenes de la vida, sea individual o social. El control absoluto de estas tecnologías y su total falta de regulación aseguran a las corporaciones tecnológicas (privadas y publicas) una posición dominante en todos los mercados y en el escenario político. Asistimos así, a la emergencia de nuevas formas de esclavitud social en un mundo al borde de una crisis sistémica.

 

 

El laberinto

La cara oculta de esta expansión de la acumulación es el desarrollo de una industria de guerra, centrada en tecnologías de avanzada que apuntan al control integrado de todos los espacios: territorial, marítimo, espacial, estratosférico y cibernético, con el fin de garantizar el dominio sobre el mundo y maximizar la apropiación de riqueza y recursos. Este tipo de acumulación reproduce la militarización de los conflictos a una escala global inédita y ha puesto al mundo al borde de su extinción. Esta forma de acumulación tuvo su origen y tiene su centro en el desarrollo de la industria de guerra en Estados Unidos y en la expansión de grandes corporaciones multinacionales norteamericanas, en cadenas de valor global dominadas por el control de la tecnología de punta (MPR, IADE, 2017).

El Minotauro está hoy escondido en un laberinto político cada vez más dominado por un Estado de Seguridad Nacional, controlado por sectores de una burocracia administrativa compuesta por múltiples agencias del Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial y de los distintos estados que, operando muchas veces en forma clandestina, se dedican a la inteligencia y el espionaje. El complejo político-militar-industrial, que en el albor de la década de los ’60 fuera denunciado por el general Eisenhower como principal amenaza a las instituciones de la democracia, ha sido absorbido por este Estado de Seguridad Nacional. Acumulando poder político y recursos de toda índole, trasciende la esfera de lo público y penetra en diversos estamentos de la sociedad civil. Configura, así, un Estado en las Sombras, con un núcleo que concentra las decisiones que se toman en materia de política local e internacional.

El Minotauro y el Estado en las Sombras están recorridos internamente por conflictos cada vez mas agudos entre grandes corporaciones tecnológicas y financieras, entre estas y facciones de las elites políticas y burocráticas con acceso a la toma de decisiones y entre estas últimas. Esto ocurre en un ámbito global donde los territorios, las fronteras y el sentido de identidad nacional continúan vigentes. En este escenario existe una disputa creciente por la hegemonía mundial entre los Estados Unidos y China y en todo el mundo aumentan las demandas de los excluidos de los beneficios económicos y políticos.

Todos estos conflictos erosionan la legitimidad de las instituciones en el mundo y permiten que la violencia, la expoliación y la usura que caracterizan al Minotauro empiecen a salir a la luz del día. Una de las estrategias de dominio global norteamericano ha sido el impulso dado en las economías emergentes a los golpes blandos liderados por el aparato mediático y judicial, con el objetivo de provocar cambios de régimen político. Estos cambios también han sido inducidos a través de la militarización de la política económica norteamericana, llegando en ciertos casos a la intervención militar y a las guerras localizadas. A esto se suma una integración cada vez mas estrecha de la vida de los ciudadanos de a pie —más allá de su conciencia, nacionalidad y condición política— en las redes ocultas de un sistema de espionaje global que busca maximizar ganancias económicas y dominio político.

 

 

Coronavirus y crisis internacional

En un escenario mundial integrado económica y financieramente y caracterizado por un creciente endeudamiento global, proliferación de burbujas de precios en los mercados financieros, disminución del crecimiento de la producción y del comercio global y guerra de tarifas entre China y los Estados Unidos, la aparición del coronavirus en enero llevo a la paralización de la economía y las finanzas de China. Esto afectó a las cadenas de valor global, impactando inmediatamente sobre las importaciones y la producción en diversas regiones del mundo (wsj.com 25 2 2020). En particular, desarticuló el normal abastecimiento de partes y productos de grandes corporaciones norteamericanas, erosionando drásticamente las estimaciones de sus ingresos futuros y afectando el precio de sus acciones (zerohedge.com 19 2 2020, 27 2 2020).

Sin embargo, el verdadero cimbronazo económico habría de llegar la semana pasada. Al constatarse que el virus se propagaba en los Estados Unidos, y en determinadas áreas de Europa y de Corea del Sur que son de importancia crucial para las exportaciones industriales del mundo, se produjo la peor caída de los índices bursátiles y financieros de los Estados Unidos. El Dow perdió 12% de su valor, cayendo más de 3.500 puntos, la mayor perdida de valor en tan poco tiempo de toda su historia. Esto desencadenó una presión furiosa del Presidente Trump sobre la Reserva Federal para que baje las tasas de interés (marketwatch.com 3 3 2020). El recorte “de emergencia” de 0,5%, no impidió que la caída de los precios de acciones y bonos continuara esta semana. Hacia el jueves, todos los índices de Wall Street caían entre 3 y 4%, siendo las acciones de los grandes bancos y corporaciones tecnológicas especialmente golpeadas. Paralelamente se estimaba una próxima caída del 11% de los índices bursátiles de Wall Street y la OECD comunicaba que el crecimiento global caería a la mitad de lo esperado (reuters.com, zerohdge.com 5 3 2020).

Por otra parte, y a pesar de la disminución de la tasa de interés, recrudeció dramáticamente la crisis de liquidez que afecta al mercado interbancario de pases (repro) desde septiembre de 2019. Así, la Reserva Federal malgastó munición para capear la crisis disminuyendo la tasa de interés, pero sin lograr el objetivo propuesto.

Paralelamente, se intensificó la puja política entre los demócratas inmersos en las elecciones primarias, y entre estos y un Trump dispuesto a impedir que el virus empañe sus chances de ser reelecto. La politización creciente de la política sanitaria contribuyó a provocar pánico en las finanzas y en una población lanzada a stockear productos, previendo cuarentenas masivas (zerohedge.com 5.2 2020). En este contexto el jefe del CDC (Center for Disease Control, principal organismo de investigación y control de enfermedades infecciosas) advirtió sobre la posibilidad de que el impacto del virus desborde la capacidad del sistema de salud existente para contenerlo y tres Estados declaraban la emergencia sanitaria (zero hedge 5 3 2020).

 

 

 

El coronavirus en el país

El proyecto oficial de reconstrucción de la solidaridad social encuentra una oposición encarnizada por parte de sectores empresariales, que buscan maximizar ganancias manteniendo el control monopólico de sus respectivos mercados. A estos se suman los medios de comunicación más concentrados y un macrismo que busca mantener el control sobre resortes y miembros del Poder Judicial y del Legislativo. Busca así obstaculizar las políticas del gobierno e impedir el avance de las investigaciones sobre corrupción y violaciones del Estado de Derecho ocurridas durante los últimos años. Esto ocurre en momentos en que se precipitan los plazos de la negociación de la deuda con los acreedores, y se agolpan grandes vencimientos de deuda en los próximos meses. En este contexto apareció el coronavirus en la Argentina.

En su discurso de apertura de sesiones del Congreso, Alberto Fernández hizo especial referencia a los formadores de precios que sabotean la política oficial remarcando precios para “preservar” su rentabilidad con aumentos de precios “preventivos”, a pesar de que el tipo de cambio está contenido y el precio de las tarifas y combustibles sigue congelado. Asimismo, advirtió a los acreedores internacionales que el gobierno estará del lado de los argentinos y no aceptará condiciones que impliquen un ajuste fiscal y se comprometió a la realización de una investigación sobre el origen del endeudamiento externo y su relación con la fuga de capitales. Adelantó, además, otras medidas entre las que se incluyen el envío al Congreso de proyectos de ley sobre el aborto, la reforma judicial y la reforma del sistema de inteligencia necesarias para sanear «los sótanos de la democracia».

Dos días después el Presidente señaló al sector alimenticio como principal responsable de una remarcación abusiva de precios que no será tolerada e identifico al “campo” como un “aliado estratégico del gobierno nacional” (telam.com, bae.com 4 3 2020). Paralelamente, el Ministro de Agricultura comunicó que, luego de las conversaciones mantenidas con las entidades gremiales del campo, el aumento del 3% de las retenciones a la soja solo se haría efectivo para los que producen más de 1000 hectáreas de soja: un 26% del total de productores. Para los más chicos, las economías regionales y los otros cultivos las retenciones se mantendrían tal cual estaban o serían reducidas en porcentajes significativos con la intención de redistribuir ingresos dentro del sector con cero impacto sobre la recaudación fiscal.

A pesar de ello, CRA convocó a un paro a la comercialización de productos agropecuarios de cuatro días a partir de mañana y amenaza con cortar las rutas si se aumentan las retenciones. Tras cabildeos, las otras organizaciones empresariales que tenían algunas disidencias con CRA se sumaron al paro. Así, en esta coyuntura los intereses de los agronegocios y pools de siembra hegemonizaron a los productores rurales, convirtiendo al conjunto en el principal ariete para poner en jaque a la política alimentaria y antiinflacionaria. El rechazo del conjunto del sector a la brecha creciente entre el tipo de cambio que rige para sus exportaciones y el que rige para sus importaciones altamente dependientes de tecnología extranjera, seguramente ha incidido en este resultado.

Hay sin embargo algo más: sectores del macrismo impulsan desde diciembre asambleas de productores autoconvocados en diversas regiones y pretenden hacer converger la protesta en una asamblea a realizarse la semana que viene en la Expoagro, evento organizado por los diarios La Nación y Clarín en una fecha que conmemora el lockout patronal de 2008 contra las retenciones y el gobierno de CFK. Este evento ocurrirá en un contexto de intensificación de las denuncias contra las operaciones mediático judiciales acicateadas esta semana por las revelaciones de un periodista importante de La Nación, sobre la participación de este diario en el armado de causas judiciales.

El broche de oro a la protesta contra el gobierno lo puso Macri. Probando las dotes de bailarín que dice tener, zapateó sobre sus palabras y acciones pasadas, vaciándolas de contenido para invisibilizar la miseria que su gobierno produjo adrede y convocó a luchar “contra el populismo que es más peligroso que el coronavirus… destruye la cultura del trabajo… y la ley… e hipoteca el futuro” (clarín.com, 4 3 2020).

La propagación del coronavirus en el contexto de un sistema sanitario vaciado por el gobierno de Macri puede detonar una emergencia sanitaria de gran impacto social, que radicalizaría los conflictos. De ahí la importancia de dar prioridad al escenario local, visibilizando el contenido de los conflictos y las negociaciones posibles; movilizando el apoyo a la solidaridad social e impulsando el debate y reflexión colectiva sobre los condicionantes de nuestro presente.

 

 

 

 

 

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10 Comentarios
  1. cristina nagy dice

    Brillante, impecable. Encima hermosamente escrito, algo difícil de encontrar en nuestros días.
    Gracias, Mónica.
    Apenas una pequeña observación: lástima la omisión -en el descarnado comienzo, describiendo el desquicio global- de la feroz y, al mismo tiempo, alegre destrucción del Planeta en curso.

  2. Eduardo dice

    Hace 50 años, los norteamericanos Paul Baran y Paul Sweezy publicaron un libro que se llama -en la edición de S XXI- El capital monopolista. Desarrollan allí un pomenorizado análisis de la corporación gigante y llegan a una conclusión temible: la gran corporación se apoya en un estado nacional porque de él obtiene protección política, jurídica y militar. Pero tiene intereses que en algún punto coinciden y en otros no con el estado que les da cobijo. Tiene, por lo tanto, un acotado margen para actuar, en la medida que haga coincidir sus intereses con los del Estado. Pero en la medida en que se desarrolla su poder, adquieren cierta independencia. Steve Jobs lleva a fabricar sus I Phones a China, porque allí le cuestan U$ 100 menos, pero deja sin laburo a ta y tantos norteamericanos. Se queda si, con el desarrollo tecnológico, porque sabe que allí está la clave. Idean y desarrollan sus productos en Silicon Valley, pero lo producen en China. Los chinos, por su parte, ponen al servicio de Steve técnicos e ingenieros que colaboran en el día a día de la producción… y aprenden, maduran.
    Para ordenar ese desaguisado vino Trump

  3. Germinal dice

    Uno de los objetivos del Poder Global (Estado en las sombras) es revertir el crecimiento demográfico y lograr una disminución de la carga planetaria que significa mantener tantos seres humanos. Los recursos son finitos, y prefieren ser ellos los que controlen esa reducción, antes de que sea la propia naturaleza la que indiscriminadamente lo haga. El instrumento para llevar a cabo dicha tarea ya está en marcha y es justamente la fase actual del capitalismo global, el control monopólico sobre la vida y la muerte.
    Los países pobres y periféricos como Argentina se encuentran totalmente a merced de las decisiones del Poder Global y serán los primeros en desaparecer, pero es presumible que el bloque China-Rusia reaccione ante la amenaza a su supervivencia. Creo que estamos en los preliminares de una nueva Gran Guerra, la válvula de escape a la que siempre se ha recurrido para superar las presiones interbloques.

  4. Luis Juan dice

    Estimada Mónica:
    Impecable, como siempre.
    Una digresión, si me permite.
    Recuerdo una canción de Los Iracundos: “…El mundo está cambiando y cambiará más…”.
    Y vaya si cambió. Hoy las catástrofes pueden ser naturales, pero también inducidas (H.A.A.R.P. y otros) y que decir de las plagas y epidemias creadas en los laboratorios de bases militares con fines humanitarios o laboratorios de hiper-seguridad. Hasta los dioses fueron absolutamente desplazados por algo más terrenal: los imperios, las corporaciones y las elites dominantes. Y, el castigo ya no es divino, es demasiado terrenal. Entre paréntesis, siempre me llamó la atención la falta de temor de los poderosos -desde que el tiempo es tiempo- a esos castigos divinos.
    “…Yoshihiro Kawaoka. El ‘científico rebelde’, como lo ha apodado la prensa anglosajona, había mantenido en secreto el desarrollo de esta nueva cepa mortal del virus de la gripe aviar (H1N1), resistente al sistema inmune… Los resultados del trabajo de Kawaoka no han sido publicados en ninguna revista científica, ni siquiera se ha dado cuenta de ellos en los informes sobre las investigaciones de su departamento de la universidad. Ahora se sabe que el pasado mes de enero reveló su experimento a un grupo de científicos durante una reunión secreta. Sin embargo, el diario The Independent ha sacado a la luz esta información, sobre la que se han mostrado “horrorizados” los virólogos consultados. Sus efectos serían mucho mayores a los causados por la gran gripe española de 1918, que en tan sólo un año acabó con la vida de entre 50 y 100 millones de personas.… “A través del diseño de nuevos virus resistentes al sistema inmune, hemos sido capaces de identificar los elementos clave que favorecen la propagación del N1H1 en los humanos, para poder avanzar en su contención”, explicó Kawaoka mediante un correo electrónico. Una escueta respuesta con la que salió al paso de la información revelada por el diario británico, a la que criticó de “sensacionalista”. (elconfidencial.com-4/7/2014).
    Soy de los que creen en lo que se denominan “teorías conspirativas”, porque la historia de los poderes de dominación de la humanidad se encargó de confirmármelo; desde Malthus hasta nuestros días.
    Algunos esbozos: zocalo.com.mx/new_site/articulo/10-epidemias-creadas-intencionalmente
    espanol.cdc.gov/enes/flu/pandemic-resources/reconstruction-1918-virus.html
    tendencias21.net/La-proxima-epidemia-mundial-sera-algo-nunca-visto_a44446.html actualidad.rt.com/ciencias/view/93463-china-virus-pandemia-influenza-gripe-aviar
    Malthus y después el memorando NSSM200, tal vez hayan colaborado para la ficción de las películas “Resident Evil” (La Corporación Umbrella). El problema es que “cuando lo imaginario no se inspira en algo de la realidad, no sirve. No hay suspenso sin lo verdadero o lo verosímil”, como diría el Fiscal de la película I Cómo Ícaro.
    Tal vez “Parque Jurásico” no estaba hablando de dinosaurios, sino de mutaciones genéticas manipuladas y virus.
    Paul Ehrlich dijo: «La solución fundamental es la reducción de la escala de las actividades humanas, incluso el tamaño de la población, manteniendo su capacidad de consumo de recursos dentro de la capacidad de carga que tiene la Tierra». «Nadie, en mi opinión, tiene derecho a tener 12 hijos o incluso tres, a menos que el segundo embarazo sea de gemelos».
    El viceprimer ministro de Japón, Taro Aso, hablando sobre los pacientes con enfermedades graves, dijo: «No se puede dormir bien cuando se piensa que todo está pagado por el Gobierno. Esto no se resolverá a menos que les demos prisas por morir».
    El esposo de la Reina Isabel II y cofundador del Fondo Mundial para la Naturaleza, Príncipe Felipe de Edimburgo: «Si pudiera reencarnarme, me gustaría volver como un virus mortal con el fin de contribuir a resolver la superpoblación».
    No obstante, también hay razón en otras cosas que tratan de explicar estas cuestiones:
    “…Con el ébola el mundo se ve nuevamente enfrentado a una pandemia y con ella a las teorías de la conspiración que aseguran que el ébola no es un fenómeno natural sino un arma biológica desarrollada por el hombre en laboratorios. Lo increíble es que en este caso los conspiracionistas podrían no estar tan lejos de la realidad como sí lo estuvieron con los judíos en el siglo XIV. El ébola, el sida y muchas otras epidemias han sido creados por el hombre en el laboratorio más grande, sofisticado y eficiente: la desigualdad y la indiferencia.” (Daniel Quintero-elespectador.com-20/10/2014)
    “Joseph Stiglitz afirma que cuando se permite que sea el mercado el que nos gobierne en lugar de nosotros gobernar al mercado, este tiende a acumular la riqueza en las manos de unos pocos, quienes, con el gobierno a su favor, dejan a millones sin educación, justicia y medicina. El resultado: desigualdad extrema y pobreza. Lamentablemente, concluye, para pesar de todos, incluso de ese 1% que tiene todo lo que el 99% necesita, dicho modelo es insostenible: incrementa los índices de criminalidad, reduce el crecimiento económico, genera inestabilidad política y es caldo de cultivo de crisis sanitarias.” (Idem)
    “El ébola es una de esas crisis sanitarias de las que habla Stiglitz. Descubierta en 1976 en una pequeña aldea africana donde faltó todo: educación, medicina, oportunidades. Se propagó en brotes esporádicos que pese a su virulencia y letalidad no llamaron la atención ni de gobiernos ni de las potencias farmacéuticas que no hicieron nada para detenerlo. El mercado, en uno de sus acostumbrados actos de crueldad, decidió que salvar la vida de unos cuantos africanos no era ni cool ni rentable. Nuevamente, en marzo de este año, cuando la epidemia ya tomaba visos de catástrofe, no sólo no atendieron los llamados de los países africanos y especialistas que clamaban por ayuda, sino que a la crueldad de los poderosos se sumaron la apatía y el racismo de la sociedad en general, que a pesar de estar informada, se mantuvo impávida ante la muerte de miles de africanos. La ecuación cambió sin embargo cuando el virus tocó Europa y los Estados Unidos. La muerte de uno de sus ciudadanos acaparó los titulares de todos los medios. Ahora sí era importante hacer donaciones a los países africanos, desplazar equipos para cerrarle el paso a la enfermedad, las farmacéuticas entonces sí encontraron conveniente o rentable darle prisa a la tarea de encontrar una vacuna que salvara millones de seres humanos. Claro, humanos que tienen recursos con qué pagar la vacuna.”
    Durante la última década infame de los noventa, había una publicidad -creo que de las telefónicas- sobre la que no pude encontrar la imagen por internet, pero la recuerdo patente: un hermoso bebé (rubio y de ojos claros, por supuesto) y un cartel que refería: A qué mundo me trajeron. Naturalmente, la idea del mensaje publicitario nada tenía que ver con los pensamientos que se me disparaban con ello.

  5. Cristian dice

    Por nada. Y claro que no son definitivas! En eso estamos de acuerdo. Sobre por qué mutó en 2020 y no antes… si nos atenemos a la teoría de Darwin, las mutaciones son al azar. Mutó en este momento de modo de poder atacarnos y matarnos, como en su momento sucedió con la gripe A en 2009 (inicialmente porcina), la aviar en 2003 o todas desde el principio de la humanidad. Los virus están desde siempre y van a seguir estando. Sí creo que la gran aglomeración humana que se da hoy en día en China y en muchas metrópolis en el planeta ayudaron que el virus se contagie interespecies de forma más rápido. Si, como se cree, el virus vino de un animal que estaba en un mercado abarrotado de gente (cosa no confirmada) tal vez el escenario hubiese sido diferente si el animal hubiese sido cazado por una sola persona en un bosque o en un ambiente más desolado: menor probabilidad de transmisión y de contagio a otra persona. Igual entiendo que tus cuestionamientos son más profundos, intenté responder sólo algunas cosas. Saludos!

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