CRISIS Y DESPUÉS…

El círculo vicioso de la valorización financiera

 

Es indiscutible que la megadevaluación preanuncia una gran crisis antes que una fase recesiva pasajera, con sus efectos perniciosos en materia de caída del salario real y el empleo y, por consiguiente, en la participación de los trabajadores en el ingreso.

Tampoco es una crisis fiscal como sostiene el gobierno. Se trata de una crisis pergeñada por el modelo de acumulación que instauró Cambiemos y en la que poco tiene que ver la “herencia recibida”. La crisis de restricción externa que caracterizó el fin del ciclo kirchnerista se sustentaba en la economía real, en tanto que la escasez de divisas en la administración de Macri se basa en las consecuencias de la valorización financiera.

Eliminar el déficit del 3,7% del PIB equivalía a 20.000 millones de dólares antes de la corrida y a 12.500 millones de dólares con el tipo de cambio actual. Se trata de un monto muy inferior a la deuda externa pública acumulada en los dos primeros años de gobierno (65.500 millones de dólares) y que se podría financiar por varios años con el crédito del FMI. Incluso, la pérdida de reservas después del primer desembolso del FMI ya supera los 10.000 millones de dólares, es decir, poco menos que el desbalance actual de las cuentas públicas.

Es llamativo que el gobierno insista en esta cuestión cuando el problema principal es la bola de nieve de vencimientos de capital e intereses de la deuda externa y la fuga de capitales que incubó y promovió su propio planteo económico. De hecho, en los anuncios del lunes pasado el Ministro de Hacienda presentó una propuesta financiera que sólo incluye el financiamiento de los vencimientos de la deuda, dejando afuera no solo los requerimientos de divisas por la vía de la balanza comercial y de servicios sino también la fuga de capitales al exterior que en los primeros siete meses de este año ya acumuló 20.000 millones de dólares. Los números no cierran ni con esas exclusiones.

La corrida cambiaria constituye un punto de inflexión que marca el fin de la primera etapa del gobierno de Macri. Por un lado, cristaliza el agotamiento de la burbuja financiera creada en base a las altas tasas de interés de las LEBACs respecto a la variación del tipo de cambio. De allí que la devaluación que se inició en abril y que experimentó una velocidad inusitada en los últimos días, no constituye una devaluación cuyo propósito sea el de recuperar niveles de competitividad para reactivar la economía con sesgo exportador, sino que no es otra cosa que la consumación de la valorización financiera por la vía de la fuga de los activos financieros.

Por otro lado, con la vuelta al FMI se consolida la hegemonía del capital financiero internacional, a punto tal de desplazar al partido de gobierno de la conducción política del proceso económico. Es decir, queda erosionada la autonomía relativa de Cambiemos, que se había reflejado en una primera etapa en su política “gradualista”, frente a los intereses del capital extranjero y dentro de ellos del capital financiero internacional que constituyen su principal respaldo social.

Que el gobierno pueda llevar a cabo (o no) las políticas impuestas por la fracción dominante dependerá de las relaciones de fuerza y los realineamientos que se produzcan en las alianzas sociales que se enfrentan a este régimen de acumulación. Una alternativa política solo puede reconocer la implementación de un giro copernicano en el proceso económico, que vuelva a recrear las condiciones para la expansión de la economía real. De lo contrario, como ha ocurrido a lo largo de la historia argentina —como por ejemplo, tras la hiperinflación de 1989-1990—, solo es esperable de este gobierno la reinvención de la valorización financiera bajo nuevas modalidades.

 

 

  • Coordinador CIFRA/CTA. Profesor e investigador del Área de Economía y Tecnología de la FLACSO y del Departamento de Economía y Administración de la UNQ.
2 Comentarios
  1. JUAN CARLOS dice

    Correcto análisis y conclusión. Sólo salimos de,esto con políticas totalmente inversas a las actuales. No hace falta pensar mucho qué fuerza política puede intentarlo.

  2. Teresa Doti dice

    Ruego me aclare el autor de la nota por qué define a los intereses del capital extranjero como ppal.respaldo social de este gobierno. Qué sector social se identifica con dichos intereses extranjeros de modo tan directo? Gracias por aclarármelo. Muy interesada en notas como ésta, atte.lo saluda.

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