De Facto

Una investigación cinematográfica sobre los golpes de Estado del siglo XX. Capítulo 1

 

¿Quiénes gobernaban la nación cuando los derechos de todos y todas fueron conculcados? ¿Cuál era ese pasado castrense que habilitó a Videla a tomar el poder? ¿Cómo se ha vinculado el pueblo argentino con lo militar? De Facto es una serie documental de ocho capítulos, basada en entrevistas, material de archivo e ilustraciones animadas, que intenta abordar estas preguntas.

Raúl Zaffaroni, Eduardo Jozami, José Pablo Feinmann, Horacio Verbitsky, Stella Calloni, Alejandro Cattaruzza, Eduardo Aliverti, Jorge Luis Bernetti, Eduardo Anguita, Gabriel Di Meglio, Fernando Devoto, Atilio Borón e Isidoro Gilbert analizan respectivamente cada una de las presidencias de facto.

Mientras estaba investigando para realizar esta serie, pregunté de manera azarosa a distintos grupos de personas, cuántos presidentes de facto había tenido la Argentina. Las respuestas oscilaban entre 3 y 5. Faltaban 8. No es casual. Como los secretos familiares, que se van guardando debajo de la alfombra, generación tras generación, la historia militar parece quedar siempre para el próximo año en el colegio. Porque nadie se enorgullece de tanto dictador. Sobre todo porque ningún gobierno de facto se sostiene sin cierto aval popular. Como ninguna acción reprobable sucede al interior de ninguna familia, sin la complicidad de un tío o una tía que callan. Mirar de frente a ese pasado militar es también mirarnos a nosotros mismos. A nuestros padres y abuelos. A nuestras madres y abuelas.

¿Por qué el orden es tan seductor? Y sobre todo, ¿por qué creemos que el Estado de derecho es caótico?

La Argentina tiene en su historia 13 mandatarios de facto, 12 de los cuales fueron militares. Todos ellos ocuparon el poder luego de alguno de los seis golpes de Estado que tuvimos a lo largo del siglo XX.

Pero si los Presidentes y los golpes son tantos, es porque también la resistencia fue feroz.

No estamos hablando de un dictador que se queda en el poder 40 años, con un pueblo dormido. Estamos hablando de múltiples, sistemáticos y sucesivos avances militares. ¿Militares? En el golpe de 1955 el componente militar fue mínimo. Necesitamos entonces también leer esta historia en clave de medios de comunicación, en clave clerical, judicial y empresarial.

La historia de los presidentes de facto, Uriburu, Ramírez, Farrell, Lonardi, Aramburu, Guido, Onganía, Levingston, Lanusse, Videla, Viola, Galtieri, Bignone, es a su vez la historia de una democracia que se abre camino. ¿Es justo mencionarlos así? ¿Ponerlos en un pie de igualdad? ¿Qué continuidades y qué abismos presentan? ¿Se hubiera sentado Farrell a la mesa con Videla?

Como reza la introducción de cada capítulo: “Los militares nunca actuaron solos, esta serie cuenta la historia de esos hombres y de las corporaciones que los sostuvieron”.

Manuela Irianni

Directora de la serie

 

 

 

3 Comentarios
  1. Héctor dice

    José María Guido asumió la Presidencia por su condición de Presidente Provisional del Senado. Técnicamente, no fue Presidente de facto. La circunstancia que lo llevó ahí sí fue provocada por una facción militar.

  2. Patricia dice

    Gracias Manuela Irianni por dirigir esta serie, pero mas que eso por pensar esta serie, por creer que era necesaria y realizarla.
    Gracias Cohete por difundirla.

  3. claudio jaider dice

    gracias horacio por seguir divulgando e informando……un grande ..

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