De pesca en la Pampa Húmeda

Alberto hace pie en la Santa Fe recuperada por el peronismo tras 12 años de gobierno socialista

 

 

Después de la reunión en Puerto Madero hogar y centro de operaciones del candidato del Frente de Todxs (FDT) donde afinaron agenda y discurso, Alberto Fernández y Omar Perotti se internaron en el centro norte de la provincia recuperada de Santa Fe, uno de los tres y decisivos distritos sojeros que conformaron el corazón del voto cambiemita en 2015.

En la recorrida que incluyó tres ciudades (Reconquista, Rafaela y Santa Fe capital) se consolidaron varios ejes de la campaña tripartita del FDT. Cristina tiene los votos, pero Alberto es el candidato y los centrifuga a la perfección, se construye una línea de gestión federal que supone relaciones directas entre el candidato y los gobernadores y se interpela a los más golpeados por el modelo de exclusión de mayorías: jubilados, docentes, desocupados y porqué no productores agropecuarios e industriales. Luego de mediatizar buena parte de los anuncios que hizo en el Litoral, volvió a Santa Fe para terminar la recorrida transversal de norte a sur y cerrar (cierre bis en la estancia conservadora y fernetera de Juan Carlos Schiaretti) en la ciudad de Rosario ante más de 100.000 personas. Crónica de una recorrida completa y acaso inédita en una provincia de la que se esperan los votos que permitan compensar buena parte de los que Macri piensa obtener en la república cordobesista donde manda un ex gerente de Fiat en Brasil.

 

Y rasguña las piedras

Sabido es que las preferencias musicales de Alberto Fernández se concentran en el rock nacional que se desplegó entre las décadas del ’60 y ’70 y que reconoce una tríada fundacional acaso indiscutible: Nebbia, Moris y Spinetta. Pero el motiv que guió la campaña en estas PASO de definición inminente es el estribillo de un himno trágico y obstinado de Sui Generis: Rasguña las piedras, incluso riégalas. La Santa Fe recientemente recuperada por Perotti, la Córdoba que pide boletas por millones de Les Fernández mientras apuesta surtido y el Entre Ríos del resbaladizo Gustavo Bordet aseguran un piso destinado a mejorar la performance de 2015 pero son territorios donde resisten núcleos duros de voto antiperonista mucho más que macrista por convicción. Productores agropecuarios chicos, medianos y grandes, cámaras industriales de variado tamaño y consistentes prejuicios ideológicos, jubilados y docentes y científicos y por supuesto la confirmación de la lealtad multitudinaria del peronismo reunificado; Alberto se debate en cualquier cancha (foro, distrito, estudio televisivo o radial), promete alto y claro, cierra el 7 de agosto la campaña con Cristina en la provincia que podría compensar las preferencias macristas y menguadas de Córdoba y no regala ningún voto.

 

Gentileza Marcelo Martín.

 

Santa Fe / Primera vista

Mucho se habló del diseño y ejecución de la campaña del Frente de Todxs, resultante de una decisión tan práctica como controversial: marcar la cancha con los desastrosos indicadores económicos y sociales del neoliberalismo inexplicable, pero mantener independencia de equipos, con discurso y logísticas propias, las que identificaron a los 19 partidos y organizaciones que se aglutinaron en el Frente de Todxs. Semejante decisión produjo cortocircuitos y ruidos preliminares en la fase de ajuste contra la unidad monolítica de la campaña hueca de JPC (ex CAMBIEMOS) pero arrojó un activo que es la principal preocupación del establishment y sus mandaderos políticos: la recuperación y consolidación de una doctrina común peronista basada en la recuperación del poder adquisitivo del salario (poner por abajo y no por arriba), el fortalecimiento del mercado interno, la defensa de las pymes y un sólido pacto social y económico, es recitada sin fisuras tanto por Alberto como por Cristina, Massa, Kiciloff, Solanas, Perotti, Bordet, Manzur y el pleno de los intendentes del conurbano bonaerense. El compacto descalabro producido por el gabinete de millonarios más despiadado de los últimos 50 años logró lo que parecía imposible (aun siendo una incógnita la gobernabilidad y el loteo final de gobierno): que el peronismo recupere una identidad transversal y compartida de izquierda a derecha.

Santa Fe es un caso ejemplar de este movimiento y la gira de Alberto Fernández lo pudo relevar directamente. Sepultadas quedaron las suspicacias acerca de si Perotti apoyaría explícitamente a Les Fernández antes de las PASO, algo que la flamante vicegobernadora Alejandra Rodenas manifestó la mismísima noche en la que el socialismo entró en un estupor del que aún no se recupera. El rafaelino que encabeza el Frente que recuperó la provincia de Santa Fe luego de 12 años, se pegó a Alberto en tres distritos claves del centro norte provincial en una caravana que recogió el clima de movilización festiva y multitudinaria de un peronismo recientemente reunificado.

La unidad del peronismo santafesino –que incluye en el Frente a catorce partidos y organizaciones políticas— es uno de los efectos más potentes y fructíferos del enorme gesto de Cristina Fernández y consiguió conjugar en una electoral estable todas las vertientes internas y resolver la convivencia de tres liderazgos potentes (Perotti + María Eugenia Bielsa + Rossi) que jamás se habían sumado antes. El resto lo hace Alberto ocupando el centro de la escena con anuncios de la agenda que importa discutir y donde el gobierno no tiene un solo número para mostrar (encima los kilómetros de ruta que mienten por WhatsApp equivalen a unos 3 millones de sánguches de asfalto regados con litro y medio de agua de flamante cloaca son el último fake…y todo con zapatillas blancas). El centro de la disputa está en el conglomerado sojero que representa el 54,14 por ciento del padrón electoral y que conforman Buenos Aires, Córdoba –que fue sede del cierre de Juntos por el Cambio y cierre bis del Frente de Todos— y una Santa Fe recuperada y capaz de compensar la diferencia que Marcos y Jaime esperan obtener en Córdoba.

 

 

Gentileza Maiquel Torcatt.

 

 

Asfalto que no has de comer

“Yo me esperaba algo como esto, nos conocemos con Omar, me llevó a ver las rutas destrozadas del centro y el norte provincial, como la 11 y la 34”, declaró el candidato presidencial del Frente de Todxs en la conferencia de prensa realizada en el Hotel de ATE Santa Fe, y afirmó que estas y otras obras pendientes están presentes en el pacto que firmaron con el gobernador electo. En Reconquista tiene sede además uno de los famosos cinco hospitales de alta complejidad que el socialismo dijo haber construido y puesto en funcionamiento durante estos doce años de gestión e inauguró el 31 de mayo pasado, después de diez años de postergaciones con varias redeterminaciones de precios y sin terminar.

En Reconquista, Rafaela y Santa Fe, Omar Perotti presentó a Alberto Fernández como el “Presidente que todos queremos” y un hombre “con el que tengo enormes coincidencias desde hace muchos años”. Ambos recordaron frecuentemente el tipo de relaciones que trabaron entre 2003 y 2007, cuando eran intendente y jefe de gabinete del proyecto político que buscaba sacar al país del estrago económico y social producido por la Primera Alianza. Siempre se supo que Rafaela era el modelo a escala del ideal de país que imaginaban Néstor y Cristina: producción industrial pujante con sólida base agropecuaria, relación armónica entre empresas y sindicatos, pleno empleo y paz social.

“Nosotros les decíamos a los intendentes de todo el país que había uno en Santa Fe que hacía las cosas como nosotros queríamos y ese intendente era Omar”, aseguró Alberto durante la gira, confirmando el amplio favoritismo del que gozó Perotti incluso cuando sus posturas y medidas declaraciones no satisfacían al kirchnerismo de paladar negro.

 

 

Gentileza Marcelo Martín.

 

 

Ambos saben que el fondo del agujero presupuestario y las hipotecas sobre el futuro de las gestiones que reciben aún no se conoce en toda su magnitud. Perotti ya designó un equipo que monitorea la estructura estatal y las cuentas que deja ese “progresismo sin mácula” que es el socialismo, con muy buenas pautas de prensa en CABA. La pesada herencia relevada hasta el momento incluye un déficit presupuestario proyectado en 23.000 millones de pesos (si no siguen redeterminando precios de obra en curso por decreto o tomando nueva deuda), el segundo mayor endeudamiento del país sólo superado por María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires (el 99% en dólares), una planta de personal político que cuadruplica la recibida de Jorge Obeid (1678 cargos) y un déficit proyectado para la Caja de Jubilaciones de casi 8.000 millones de pesos, entre otras calamidades. Las cifras gruesas y dramáticas del descalabro macro y micro económico que deja Macri están en todos los discursos públicos de Alberto Fernández, 4 millones de nuevos pobres, caída de la producción industrial acumulada del 17% en tres años y medio, cierre definitivo de 15.424 pymes desde diciembre de 2015, capacidad instalada de las empresas sobrevivientes al 50 por ciento de sus posibilidades, caída de la recaudación impositiva en pleno ajuste y 10 puntos por debajo de la inflación y derrumbe del consumo con expresiones dramáticas en rubros esenciales (leche, carne y pan).

La idea del pacto sugerida por Perotti  —y que Alberto tomara para replicarla con el resto de los gobernadores peronistas recientemente electos— regulará su intensidad y cronograma de cumplimientos a las realidades económicas y sociales heredadas y relevadas con detalle con el ejercicio efectivo del poder.

 

 

Gentileza Marcelo Martín.

 

 

Ayer huevos, hoy expectativas y esperanza

En la ciudad de Reconquista, cabecera del Departamento donde el clan Batistuta es dueño de miles de hectáreas fértiles para soja, maíz y cría de ganado y donde Agustín Rossi fuese atacado a huevazos en 2009, los contactos directos fueron con productores agropecuarios y cámaras de comercio. Pasando por alto el reclamo superficial de actos conjuntos, el FDT hace campaña dividiendo los esfuerzos, eligiendo interlocutores capaces de recolectar votos en todos los segmentos disponibles y como se dijera en la introducción: sin dar por perdido ningún voto e incluso regando piedras. Así Fernández y Perotti prometieron políticas segmentadas para el campo, créditos a tasas accesibles, desdolarización de tarifas e insumos para el sector productivo y mesas de diálogo permanente con federaciones y cámaras y una inmediata recuperación de las jubilaciones y los salarios.

Alberto y Omar podrían haber obviado las menciones y esquivar el teatro de operaciones secundarias y repletas de distractivos mediatizados de Juntos por el Cambio, pero eligieron escuchar, afrontar y prometer concreto. Sobre dos de los mantras más conocidos del sector agropecuario sin importar la cantidad de hectáreas o la relación de propiedad con ellas (retenciones y precio del dólar exportador) el candidato estrenó dos afirmaciones que aún sostiene y fueron utilizadas para fustigarlo por derecha e izquierda: primero hay que reactivar la economía y luego discutir el tema retenciones cultivo por cultivo y el dólar atrasado deberá sincerarse alrededor de los 50 pesos. Soluciones complejas, combinadas y mucha heterodoxia; diálogo permanente con los actores involucrados y voz y voto para los gobernadores de las provincias agropecuarias. ¿Todxs contentxs? Todxs atendidxs.

Sobre la 125, Alberto cuenta una anécdota en el desayuno compartido en Santa Fe con cámaras y productores agropecuarios: “No tengo ningún problema en reconocer errores, pero el que hizo la 125 es candidato de Cambiemos y el que tengo que dar las explicaciones soy yo, cosas que pasan en este país. Siempre me acuerdo de que estábamos en la primera reunión con la Mesa de Enlace ya desatado el problema con el campo y Eduardo Buzzi me explica que el 80 por ciento de la producción estaba concentrado en el 20 por ciento de los productores, yo lo escribí en un papelito y se lo paso a (Martín) Lousteau preguntando “¿Esto que está diciendo Buzzi es cierto?” Me contestó que no tenía idea. Volví a mi casa la una de la mañana y encontré el dato en la página de la Secretaría de Agricultura, entonces la llamo a Cristina y le digo necesito verte ya. Ahí armamos lo de la devolución para los productores chicos y medianos. Esto lo aprendí: yo reviso, me hago cargo de los errores y prometo no cometerlos más. Los otros dicen que los van a cometer más rápido, así que átense los cinturones”.

 

 

Gentileza Alejandro Carreras.

 

Las revelaciones de Rosario

El cierre de la gira con intervalo fue casi perfecto, en los alrededores del Monumento a la Bandera. Con un predominio evidente de militancia perteneciente a todas las organizaciones que componen el Frente que cortó la racha socialista (en Rosario Perotti ganó ampliamente en la categoría de gobernador y Javkin retuvo la intendencia por 1,5 puntos sobre el candidato del peronismo unificado), jóvenes y trabajadorxs sindicalizados, se anotaron también los colectivos a los que apuntan los anuncios de la fórmula del Frente de Todxs: jubilados, desempleados, familias completas finalmente que desafiaron el viento y el frío desde muy temprano para presenciar lo que arriba del escenario fue una demostración de la eficacia indudable de una campaña que arrancó dispersa en los esfuerzos y los discursos, a la que le costó sortear la maraña de distractivos propuestos por Juntos por el Cambio.

Escenografía espectacular y a la vez despojada, de frente a una multitud diversa, desprolija y bullanguera, sin derecho de admisión como le gusta al peronismo, al mismo tiempo que Macri suplicaba un voto inexplicable en Córdoba, en un estadio cerrado y ante 5000 personas que habían sido escrupulosamente cacheadas y «escaneadas» para evitar la enésima sorpresa desagradable de la campaña.

Como pocas veces, los que pudimos contemplarlo en directo y los que lo vieron por TV o streaming en redes sociales, vimos dos fotos impactantes en plano y contraplano: la multitud inabarcable y una escena donde Alberto y Cristina circularon y dijeron lo suyo con 14 gobernadores y candidatos a serlo prolijamente sentados detrás, mostrando cuál va a ser la dorsal sobre la que acumulará poder el FDT si llega a ser gobierno. Hasta Sergio Massa se dio el gusto de saludar a miles, de abrazarse y tender la mano a quienes no lo trataron como a un activo tóxico e impredecible sino a un compañero que volvió para aportar lo suyo, en esa enorme bolsa de arena que es el peronismo, como le gustaba decir a Santoro (el artista y el bueno), o a esa imprescindible bolsa de gatos que señalaba Néstor al decir «sin éstos no se puede, te transformás en una secta».

 

 

Gentileza Maiquel Torcatt.

 

Tres frases potentes elegidas por este corresponsal

«Ningún dirigente duerme en la calle, se queda sin trabajo ni come una vez al día o salteado. No podíamos darnos el lujo de pelearnos entre nosotros, de no unirnos para defender a los que realmente la están pasando mal» (Cristina).

«Cristina, yo y todos estos gobernadores saben qué intereses representamos. Nosotros, entre los que especulan con la timba financiera y los que invierten para producir en la Argentina, votamos a los que invierten y producen. Entre los empresarios que dan trabajo y los que andan comprando LELIQs, votamos por los que dan trabajo. Entre los jubilados y los bancos, elegimos a los jubilados, no tengan dudas» (Alberto).

«Nosotros, el primer semestre que gobernemos, vamos a cambiar la Argentina, porque la suerte va a depender de nosotros. No vamos a estar esperando que alguien venga a invertir lo que nunca trajo. Nosotros vamos a ser los que recuperemos las fábricas y dar trabajo» (Alberto).

 

 

Gentileza Alejandro Carreras.

 

 

El cierre en Rosario implicó una revelación dialéctica notable: los que estuvimos frente al escenario pudimos contemplar y experimentar la enorme y compacta diversidad que es capaz de movilizar el panperonismo unificado (que incluya a una gran variedad de partidos y organizaciones de centro izquierda) y los otrora díscolos gobernadores y dirigentes peronistas pudieron llenarse los ojos desde el escenario con la convocatoria popular más numerosa y potente de estos cuatro años de repliegue, confusión y resistencia.

Todxs tomaron nota, todas las crónicas y reseñas se rindieron ante esa potencia, ni Clarín se animó al clásico gorileo del choripán, los bondis, los cantitos de La Cámpora y las patotas sindicales. Santa Fe no es la de 2015, tampoco Córdoba y en la Provincia de Buenos Aires temen por una derrota de Vidal. La pampa húmeda ya no se conmueve con arengas de autoayuda y estigmatizaciones repletas de odio y racismo ideológico. Saben que pierden, Marcos lo sabe y la esperanza se agranda con la responsabilidad. Resta saber si las sensaciones, la euforia que quiere pero no puede dejar de presentir el fin del neoliberalismo más despiadado y persuasivo de los últimos cien años.

 

 

Gentileza Alejandro Carreras.

 

 

 

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