Diario de la semana feminista

El pueblo feminista se prepara para el 34 Encuentro, pero el mundo no se detiene

 

Que el bosque no te impida ver el árbol. Esta semana previa al Encuentro (Pluri) Nacional de Mujeres (Lesbianas, Travestis, Trans y No  Binaries), toda la atención del pueblo feminista (como dice Graciela Di Marco) está puesta en cómo será el fin de semana platense, cómo lidiar con el patriarcado del clima, qué talleres destacarán, qué pasará en las plazas, en las marchas (hay al menos dos: una contra los travesticidios, el día sábado, y otra es la marcha tradicional, el domingo), qué pasará frente a la Catedral y si se repetirá la costumbre policíaca de tirar balas a las que protestan, entre otras ansiedades. Pero no queremos dejar que el bosque platense tape esos escollos diarios que vivimos esta semana en la arena política nacional e internacional. El pueblo feminista respira cada día del año todo tipo de gases.

 

Lunes 7

Mauricio Macri besó un pañuelo celeste en un acto en Tucumán. Muchas agradecieron el gesto. Hablaba sobre un escenario cuando una mano le alcanzó un pañuelo celeste del tamaño de uno de bolsillo de traje y sin parar de hablar lo agarró, se lo llevó a la boca, lo besó y devolvió. También en ese mismo acto subieron de los brazos a una mujer al escenario, Macri la besó en el pie y la bautizó su «Cenicienta». Días atrás en su paso por Mendoza, había dicho como un autómata que repite lo que lee en un cartel, que estaba “por las dos vidas”. El posicionamiento personal del Presidente saliente respecto a la interrupción del embarazo fue tibio durante todo 2018, pero durante este tramo de la campaña en el maniqueísmo verdes-celestes se definió por la posición que pretende recortar los derechos de las personas gestantes. Por si quedaban algunas dudas de que Macri, el liberal, el feminista menos pensado, juega para el equipo conservador, esta semana se despejaron todas. Se trata sin dudas de otra estrategia de campaña, esta vez un guiño al movimiento religioso restaurador que trae alivio a varies.

 

 

 

Martes 8

Un día como este pero hace 3 años, en Mar del Plata, moría Lucía Pérez. La chica de 16 años fue violada y torturada hasta que murió. En repudio del crimen y con la consigna “Ni una menos” se organizó el primer paro nacional de mujeres, el 19 de octubre de ese año. Cientos de miles de personas salieron masivamente a las calles reclamando justicia. Dos años después, en 2018, se realizó el juicio oral y público. La justicia dictaminó que nadie era culpable por el femicidio de Lucía. El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Mar del Plata absolvió a Matías Farías (25) y Juan Pablo Offidani (43) de los cargos por abuso sexual en el marco de la muerte de la adolescente. Por otra parte, decidió condenar a ambos hombres a 8 años de prisión y el pago de $135.000 en concepto de multa bajo el cargo de coautores del delito de venta de drogas. Alejandro Maciel (61), en tanto, fue absuelto de la acusación de encubrimiento agravado y fue excarcelado.

Marta Montero y Guillermo Pérez, xadres de Lucía, viajaron este martes desde Mar del Plata hasta los tribunales de La Plata a reclamar la anulación del fallo absolutorio y la realización de un nuevo juicio. La decisión está en manos del juez Carlos Natiello de la Cámara de Casación Penal bonaerense.

 

 

 

Miércoles 9

Al mediodía, un grupo de mujeres pertenecientes a diversos pueblos-nación indígenas del territorio argentino irrumpieron en el Ministerio del Interior ante la sorpresa de los empleados. Clamaban ser atendidas por el ministro Rogelio Frigerio. “Las mujeres indígenas en Argentina decimos BASTA al terricidio”, escribieron en un manifiesto titulado La rebelión de las flores nativas. En la puerta del Ministerio colgaron una bandera que los turistas miran con cara de sorpresa: “Sembraron terricidio, cosecharon rebelión». Por terricidio entienden un tipo particular de crimen ligado al territorio y al cuerpo de las mujeres. “Denunciamos terrorismo de Estado ya que sufrimos cotidianamente detenciones y allanamientos arbitrarios; desapariciones y torturas; desalojos a nuestras comunidades que son una violación a nuestros derechos y leyes vigentes que nos resguardan. Así como no se respeta la consulta previa informada. También denunciamos la militarización de los territorios”, dijeron a El Cohete. Durante todo el día esperaron a ser atendidas, se hizo la noche y seguían ahí. La toma del Ministerio se convirtió en vigilia.

 

 

 

 

Mientras esto ocurría, en las redes sociales circulaba la autoincriminación del periodista Guillermo Andino, quien confesó haber efectuado violencia obstétrica contra la madre de su hija, Carolina Prat. En rigor no fue así que lo dijo, pero la sorna delató su indiferencia ante el dolor ajeno. En diálogo con una radio, decía esto: «Mi hija tenía que nacer el 6 de noviembre, pero yo arreglé con el obstetra para adelantar el parto al 4. Él no entendía nada de fútbol, pero como tenía un torneo de golf el lunes 6, me dijo: ‘Por mí, mejor’. Finalmente Sofi nació el 4». El periodista fanático de Racing quería que su hija naciera el 4 de noviembre para que coincidiera con el día que en 1967 el Chango Cárdenas hizo el gol que consagró a la Academia como el primer equipo argentino campeón del mundo.

También contó que en el parto adelantado la mujer tuvo 10 horas de contracciones inducidas y que mantuvo su decisión en secreto durante ocho años, hasta que decidió contarle a Prat lo que había convenido con el obstetra. ¿Por qué es violento adelantar un parto y más aun sin decirle a la persona embarazada? Diez horas de contracciones inducidas innecesariamente equivalen a un gran caudal de violencia física. Las mujeres padecen cesáreas e inducciones no consentidas y sin motivos médicos que las justifiquen. En esta nota contábamos hace unos meses un caso sin precedente de judicialización de la violencia obstétrica. Según los datos del Observatorio de Las Casildas, la mitad de las mujeres tiene a sus hijxs a través de una cesárea y el 74,6% declaró haber sufrido maltrato verbal y/o físico durante su parto. Sin embargo el 94,5% no denuncia los hechos de violencia, por el alto nivel de naturalización que recae sobre estas prácticas.  

 

 

Jueves 10

¡Día de debate! Todo lo que le gusta a la puebla feminista. Como antesala del debate de candidatos presidenciales, en la capital del país se realiza el primer debate público de los candidatos a Jefes de Gobierno. Con un “formato jaula”, como dijo Pino Solanas al ser entrevistado por dos periodistas del Canal de la Ciudad minutos después, el debate fue monótono y plagado de ausencias. Por ejemplo, nadie dijo ni una vez la palabra mujer ni la palabra género. El tema, adelantaron los moderadores, ingresaba en el eje de Educación, salud y desarrollo humano. Cri cri. Nada. Cero. La única mención a la pasada la hizo el candidato Gabriel Solano, cuando se refirió a la implementación de la Educación Sexual Integral (ESI) en escuelas confesionales. 

¿Por qué ninguno mencionó el impacto de género de sus propuestas? Un misterio. Lo que podemos decir es por qué Larreta hizo bien en callar: porque si hablaba iba a tener que decir el desastre que fue su gestión en el área. En la Ciudad de Buenos Aires solo se destinó el 0,08% del presupuesto total de 2019 para la Dirección General de la Mujer, el área que brinda asistencia, orientación y acompañamiento a mujeres víctimas de violencia. La cifra equivale a 250 millones de pesos. Mientras tanto, se destinan 2.300 millones para el arreglo de veredas. Sí, en la ciudad PRO, las veredas valen más que la vida de las mujeres.

 

Nora Cortiñas visita la toma del Ministerio. Foto de Irupé Tentorio.

 

Un par de horas antes de que los candidatos debatieran  —y qué duda cabe, hicieran nula mención a los pueblos indígenas— con lluvia esporádica y el silencio exasperante como respuesta, llegó la visita de Nora Cortiñas a la toma del Ministerio del Interior. La madre de Plaza de Mayo se refirió a la injusticia que atraviesan los pueblos todos e invitó a las mujeres a unirse a la ronda de los jueves en torno a la Pirámide de Mayo. Al caer la tarde, un comunicado de las mujeres indígenas autoconvocadas señalaba “la firme decisión de permanecer dentro de las instalaciones del Ministerio del Interior, hasta tanto el señor ministro Rogelio Frigerio se acerque a dialogar”. Todo indicaba que las mujeres pasarían otra noche en la toma pacífica del Ministerio del Interior. “La rebelión de las flores nativas sigue resistiendo”, cantaban. Y pasaron otra noche tormentosa en el hall.

Este mismo jueves, en Honduras, el Ministerio Público informó que un coimputado en el asesinato de Berta Cáceres confesó que el presidente de la empresa Desarrollos Energéticos Sociedad Anónima (DESA), Roberto David Castillo Mejía, pagó 500.000 lempiras para acabar con su vida. Berta Cáceres era una mujer indígena Lenca y una de las defensoras de derechos humanos más conocidas en Honduras. El 3 de marzo de 2016,  atacantes irrumpieron en la casa y la asesinaron. El Tribunal Penal Nacional de Honduras condenó a siete hombres por el feminicidio (¿y terricidio?) de la defensora de derechos humanos.

 

Viernes 11

Finalmente, cerca de las 10 de la mañana del 11 de octubre, último día de libertad de los pueblos indígenas de Indoamérica, el ministro Frigerio recibió a ocho de las mujeres indígenas autoconvocadas. Les dijo que él no tenía competencia para solucionar sus problemas y que les ofrecía conseguirles pasajes para volver a sus provincias. Las mujeres indígenas decidieron mantener la toma por tiempo indeterminado: “Exigimos una mesa de diálogo multisectorial con los responsable políticos de las demandas realizadas ante el ministro Rogelio Frigerio. Las mujeres indígenas no nos movemos”, dijeron. La noche del viernes hicieron una olla popular en la puerta del edificio.

El mismo 11 de octubre es el Día Internacional de las Niñas. Uno de cada dos niños y niñas en el país es pobre. El último informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) señala que el índice de pobreza en la infancia alcanzó el 51,7%. Y es esperable que ese porcentaje sea aún mayor hacia fines de 2019. La pobreza es uno de los factores determinantes del embarazo de niñas y adolescentes. En provincias del Norte, como Chaco, Formosa o Misiones, uno de cada cinco nacimientos corresponde a niñas y adolescentes de entre 10 y 19 años. Feliz día. 

 

Diana Sacayan recibió su DNI de manos de Cristina Fernández de Kirchner.

 

Otro aniversario coincide con este viernes tormentoso. El 11 de octubre de 2015, mientras se desarrollaba el Encuentro Nacional de Mujeres en Mar del Plata, Diana Sacayán, activista por los derechos de las travestis y por los Derechos Humanos, era asesinada. El de Sacayán es el primer travesticidio reconocido por la Justicia argentina, que por primera vez calificó el asesinato de una travesti como un crimen de odio a la identidad de género. El 18 de junio de 2018, el Tribunal Oral Criminal Nro. 4 de la Ciudad de Buenos Aires condenó a su asesino en una sentencia histórica.

Diana Sacayán, presente. Berta Cáceres, presente. Son muchas las que se hacen presentes en la caravana hacia La Plata. Miles de personas de todo el país y países vecinos se suben a micros, trenes, motos, bicis y autos manejados por no-varones, para reunirse en el mitin anual del pueblo feminista, plurinacional y con todes.

 

 

 

 

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2 Comentarios
  1. ROSA DOBRY dice

    Excelente la nota

  2. Helida López dice

    «Que la tortilla se vuelva que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda!» parte de una de las canciones que sobreviven como recuerdo de la España Republicana. Al igual que ayer, hoy, Diana Sacayán, Berta Cáceres y tantas y tantas que lucharon hasta volverse bandera de la dignidad.

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