El camino para retomar el desarrollo inclusivo

Los países más ricos lo son por lo que invierten en ciencia y tecnología

Retomar el camino del desarrollo inclusivo implicará complejizar la matriz productiva argentina mediante la producción autónoma de tecnología; lo que involucra la transformación local de conocimientos científicos en tecnología productiva y por lo tanto requiere inversión en (I+D) (investigación y desarrollo). (1)

 

¿Qué hace el resto del mundo?

Para contestar esta pregunta hemos seleccionado un grupo de 11 países que incluye el nuestro. En este grupo hemos incorporado países en diferentes estadios de su desarrollo productivo y con gobiernos de diferente visión socio-política.

Llamamos: (I+D) a la inversión anual en investigación y desarrollo y %(I+D/PIB) al porcentaje del (I+D) respecto del PIB. Los valores de PIB los expresamos en dólares PPP (Purchasing Power Parity) que establece un valor de cambio entre monedas basado en su poder adquisitivo local y no en los valores de cambio de mercado, lo que torna más realistas las comparaciones.

 

Figura 1: Inversión en (I+D) en función del PIB per cápita (2).

 

En la Figura 1, para el grupo de países seleccionados vemos que al crecer el PIB per cápita crece el porcentaje del PIB destinado a (I+D). Dentro del grupo seleccionado, ejemplos destacados son Israel, Corea (3) y China; países que vienen desarrollando desde hace muchos años políticas de Estado que impulsan la complejización de sus matrices productivas. También debemos destacar el caso de Brasil que hasta el año 2016 vino desarrollando políticas que impulsaban el desarrollo tecnológico autónomo.

Hay dos lecturas posibles del gráfico de la Figura 1:
1) La lectura Barañao-Macri: los países más ricos, por el hecho de serlo, pueden darse el lujo de invertir en (I+D).
2) La lectura propuesta por Houssay e implementada por CFK: los países más ricos lo son por los grandes beneficios que acarrea la inversión en C&T (ciencia y tecnología).

Sin duda alguna la lectura Houssay-CFK explica el desarrollo y la anacrónica lectura Barañao-Macri justifica el subdesarrollo. Una pregunta no trivial, adoptando la lectura Houssay-CFK: ¿cómo se transforman los conocimientos científicos en valor agregado tecnológico?

Mirando la ejecución de los fondos de (I+D), en la Figura 2 llamamos BEXRD (business executed research and development) a la inversión en (I+D) ejecutada en empresas estatales y privadas; mirando el origen de los fondos llamamos BERD (business expenditure on research and development) a los fondos de (I+D) aportados por empresas estatales y privadas (4).

Figura 2: Ejecución de (I+D) en empresas estatales y privadas. La tendencia clara es que a medida que crece el valor del PIB per cápita crece el valor porcentual del BEXRD. Nuevamente China, Corea e Israel constituyen casos muy destacados. Para nuestro país, el bajo valor relativo del BEXRD es indicativo de nuestra baja producción de tecnología. Esto indica que a partir de diciembre del 2019, por un lado habrá que reconstruir el sistema científico al que Barañao-Macri sometieron a ajuste de inversiones, bajos salarios, reducción de nuevas incorporaciones y continuar con las políticas de crecimiento científico del período (2003-2015). En paralelo habrá que retomar el camino de los desarrollos autónomos de tecnología ya transitados en los desarrollos de radares, satélites de comunicaciones, lanzadores satelitales, aviones, tecnologías de fracking, centrales nucleares. Habrá que reconstruir y potenciar la base de esos desarrollos que lo constituye el triángulo conformado por Empresas Estatales- Pymes-SNC&T (sistema nacional de C&T). (1)

En el próximo período nacional y popular, el desarrollo autónomo de tecnología deberá enfocarse, además de hacia los desarrollos en los que el usuario final es el mismo Estado nacional, hacia los sectores productivos que hoy constituyen verdaderos sumideros de divisas: industrias automotriz y de autopartes, industrias de generación de energías renovables, industrias de electrónica de consumo, etc.

 

¿La ciencia y la tecnología compiten por fondos o se complementan?

Figura 3: Ejecución y origen de fondos tecnológicos

 

Como vemos en la Figura 3 para los países que estamos analizando, el BEXRD es equivalente al BERD. En el eje horizontal de la Figura 3 hemos adicionado los aportes ROW (rest of the world) que son los aportes desde el exterior, solamente relevantes para el caso de Israel. No hay debilitamiento de la inversión en ciencia básica como resultado de la inversión en desarrollo autónomo de tecnologías. Más aún ambos sectores se potenciarán mutuamente, como sucede en los países de mayor desarrollo. Barañao-Macri no debilitaron los fondos destinados a ciencia para aumentar los fondos asignados a desarrollos tecnológicos autónomos pues a estos últimos los cancelaron a todos.

Siendo las tesis doctorales eslabones fundamentales en la investigación científica, otra medición alternativa la presentamos en la Figura 4. Vemos que los países con mayor BEXRD son, notablemente, los que más tesis doctorales producen (5), salvo China; pero el muy acelerado crecimiento del sistema universitario chino durante las últimas décadas permite predecir que, a pesar del enorme número que representa la PEA china, la posición de China en la Figura 4 crecerá rápidamente.

Figura 4: Producción de tesis doctorales y BEXRD

 

Algunas conclusiones

Retomar el camino del desarrollo inclusivo requerirá: 1. Invertir fuertemente en desarrollos tecnológicos autónomos revitalizando el triángulo Empresas Estatales-Pymes-SNC&T; 2. Paralelamente, volver a invertir con fuerza en el sector científico, no sólo por su enorme potencialidad como generador de nuevas ideas capaces de transformarse en valiosos desarrollos tecnológicos (6) y por ser generador de jóvenes científicos, un porcentaje de los cuales devendrá en tecnólogos; sino también por su imprescindible contribución en campos fundamentales como la enseñanza, la historia, la urbanización, las problemáticas de los jóvenes y de los adolescentes, la salud pública, etc.

El desarrollo tecnológico local no es neutro en lo referente al flujo de divisas y en los primeros años de desarrollo local de una nueva cadena productiva. Hasta que se logren desarrollar localmente insumos y herramientas, habrá un importante requerimiento de divisas. De no estar esas divisas disponibles, el proceso de desarrollo local no es factible. La complejización de la matriz productiva necesita un flujo de divisas entrante al país y disponible para su inversión en bienes de capital e insumos (7). La base del desarrollo autónomo serán en consecuencia las divisas provenientes de las exportaciones de productos primarios y de commodities industriales; el Estado nacional deberá administrar el sector externo de la economía para que el desarrollo argentino sea factible.

 

Referencias:

(1) E. Dvorkin, ¿Qué Ciencia Quiere el País? Los estilos tecnológicos y los proyectos nacionales, Buenos Aires: Colihue, 2017.
(2) Los valores de inversión en (I+D) para cada país (salvo Brasil) los tomamos de las estadísticas de la OECD; para Brasil los tomamos de las estadísticas de Ricyt. Los valores de PIB y de población los tomamos de las estadísticas del Banco Mundial.
(3) Corea del Sur.
(4) Los valores de BEXRD los tomamos, excepto para Brasil, de las estadísticas de la OCDE. Para Brasil usamos las estadísticas de Ricyt que no proporcionan el BREXD sino el BERD. Como veremos en lo que sigue, salvo para el caso de Israel los valores de BEXRD y BERD son prácticamente iguales.
(5) Los datos sobre la cantidad de doctores graduados por año, salvo para Israel, los hemos obtenido de las estadísticas de la OCDE y para el caso de Israel de estadísticas publicadas por su gobierno.
(6) A. Flexner, «The usefulness of useless knowledge», Harpers, nº 179, 1939.
(7) A. Ferrer, La economía argentina en el siglo XXI, Capital Intelectual, 2015.

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