El ejercicio de la autoridad

Postales de la agitada semana que pasó en materia laboral

 

La declaración de la emergencia sanitaria y la cadena nacional del Presidente aportaron alivio en medio de la confusión mediática por la declaración de pandemia que realizó la Organización Mundial de la Salud por el coronavirus. La esperanza de un Estado presente que asuma la defensa colectiva es esencial en el marco de un sistema de salud pública depredado por el neoliberalismo. Las privatizaciones de servicios y la precarización laboral en el ombligo médico del país unitario, conformado por los otrora hospitales de excelencia ubicados en la Capital, son la peor retaguardia que se podía esperar para dar la batalla contra la enfermedad. La continuidad ideológica y política de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta en la CABA, aporta una enorme deuda en terrenos de logística elemental: menos mal que los trabajadores de la salud del Hospital Argerich advirtieron las gruesas fallas en los protocolos y del SAME y pusieron el alerta para toda la población tras el primer muerto. La víctima fue Guillermo Gómez, quien fuera militante del Movimiento Villero Peronista en los años '70, había sufrido el exilio y tras jubilarse en Francia (por eso no tenía obra social) había regresado de Europa y fue hospitalizado sin cuidados ni aislamiento tras acudir en brazos de su amigo Luis Contreras a la guardia (que quedó en “colapso operativo”) tras una insólita defección del servicio de asistencia a emergencias en manos del mediático Alberto Crescenti.

A diferencia de la abrumadora eficiencia estatal china en el combate contra la enfermedad, el caso de los EE.UU., con sistemas de salud estilo “si no paga se muere”, demuestra cuál es el camino. De ahí el alivio que supone la promesa presidencial de comunicaciones diarias que deberán atacar uno a uno o tal vez todos juntos, los problemas por enfrentar en el día a día. La emergencia sanitaria permitirá la compra de todo lo reclamado por los trabajadores en su lucha cotidiana. Los faltantes de respiradores o hasta artículos de limpieza, bolsas de residuos y lavandina incluidas, en las escuelas, subtes y hospitales son un ejemplo de desidia solo a veces suplido por la acción de cooperadoras y el esfuerzo de médicos, enfermeros o auxiliares de limpieza tercerizados y superexplotados con salarios de hambre. Si no se encara con decisión la crisis de salud deudora de enfermedades que vuelven (llámense tuberculosis, dengue, sarampión, sífilis o coronavirus), una mirada futurista nos confronta con las huelgas salvajes que recorren Italia y Francia contra el manejo de la crisis tras las drásticas reducciones en los presupuestos de salud de Europa en los últimos años. La cuarentena dispuesta no afecta a todos por igual. Los efectos según ingreso o pertenencia al sector formal o informal son un tema aparte. Cuentapropistas sin recursos versus habitantes de countrys con spa y gimnasios, colegios bacanes con clases online, escuelas pobres que no tendrán comedor y pertenecen a sectores sin redes de contención, necesitarán una urgente y poderosa asistencia del Estado. Por ahora se descartó la suspensión de clases, pero no es definitiva la decisión y solo cerrarán los establecimientos donde haya casos “sospechosos”.

 

 

 

 

El lockout patronal convocado por las Confederaciones Rurales Argentinas y la Sociedad Rural impuso sus urgencias políticas a Coninagro y a la devaluada Federación Agraria Argentina. El fracaso del cese de la comercialización de los productos agropecuarios define lo extemporáneo de la medida y las expectativas en la segmentación anunciada por el gobierno y desinformada para mal por la prensa hegemónica. Esta vez no funcionó, pero la trampa cazabobos sigue activada. El tema principal es el de la Federación Agraria, que durante todo el menemismo formó parte de la resistencia al neoliberalismo e históricamente confrontó con la Sociedad Rural. Los caminos recorridos desde 2008 hasta ahora fueron tan erráticos que hasta quien la condujo en los años de la mesiánica Mesa de Enlace, Eduardo Buzzi, salió a criticar la medida. “Un paro de cuatro días no es un hecho menor y el gobierno, seguramente, va a reaccionar”. Dejarlo en el olvido puede ser un incentivo para que sigan jugando a la desestabilización. Los asalariados y los trabajadores en la informalidad aguantan el mal trance con el telón de fondo de la ardua negociación por la deuda externa, porque por ahora depositan calmas expectativas en el gobierno de Alberto Fernández.

 

 

El movimiento se demuestra andando

El paro de las mujeres en el marco de los reclamos por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora marcó un nuevo récord de masividad. Las 300.000 mujeres en el Congreso nacional y las 50.000 en el Monumento a la Bandera en Rosario tuvieron réplica en todo el interior del país y dan cuenta de la estatura de la jornada, que una vez más inicia el ciclo de los marzos movilizados. La presencia creciente del mundo sindical en este movimiento explica la superación histórica de la cultura machista y patriarcal que anidó en la esfera del gremialismo. El lunes negro para las bolsas y los negocios fue luminoso para el feminismo en todo el mundo con Chile y sus millones de mujeres a la cabeza. La renovación sindical no viene solamente por el relevo de viejos dirigentes por otros más jóvenes sino por la presencia creciente de mujeres, jóvenes en su gran mayoría, en cargos que históricamente estaban destinados a varones. La mesa intersindical de mujeres, la intersindical de salud y de cultura como también la intersindical de DD.HH. tienen un componente femenino mayoritario, un signo de la época que vivimos.

 

 

Con la crisis internacional como telón de fondo, el coronavirus y la caída de las bolsas, la hecatombe abierta en 2008 en el mundo parece estar entrando en una fase cualitativamente más complicada. La herencia maldita de Mauricio Macri con su endeudamiento frenético y fuga de capitales equivalentes condiciona la negociación con los bonistas y con el FMI. Marzo aparece así como un momento clave de esta historia. Los destemplados discursos del titular de UPCN, Andrés Rodríguez, y del jefe de los albañiles, Gerardo Martínez, reflejan la presión de sus bases ante la falta de respuesta que impone el presente económico. Es obvio que resulta muy difícil articular un reclamo que abarque a todos y el único denominador común parecen ser los dineros de las obras sociales. No a toda la cúpula sindical le ha generado la misma alegría el triunfo de Alberto Fernández, así como no les generaba la misma sensación de agobio el gobierno de Macri. Algunos fueron a la cárcel, otros intervenidos, muchos silenciados con aprietes judiciales y una minoría intensa y desigual ganó la calle y luchó consecuentemente. El grado de movilización logrado por las bases constituye una mirada crítica colectiva y una exigencia que, a los más jóvenes, les resulta más fácil que a la mayoría de los dirigentes actuales. “Seguimos trabajando para llegar en unidad a las elecciones de agosto”: el ferroviario de la Unión @sasia_sergio, desde las redes sociales, explicó su visión sobre el verdadero peso de la “rosca” en todas las gestiones y declaraciones de la cúpula cegetista.

En el terreno de los reclamos impostergables, los estatales explotaron por el descubrimiento de infiltrados policiales que sacaban fotos en las asambleas de trabajadores del INTI. La conducción de ATE Capital, a solicitud de la agrupación Verde y Blanca del INTI, solicitó y obtuvo audiencia con la Ministra para presentar la denuncia del caso y “exigir una investigación de los responsables de semejante atropello, que no es más que la continuidad del accionar de las fuerzas de seguridad al que fuimos sometidos por muchos años, profundizándose con el macrismo. El apoyo al nuevo gobierno no implica bajar ninguna bandera, ni tolerar ningún atropello, sino que nos pone en la responsabilidad de exigir el total esclarecimiento de lo sucedido y el cese de cualquier medida que implique violar nuestros derechos”.

El infiltrado que detectaron los trabajadores del INTI

 

 

Problemas sin resolver, deudas sin pagar

Numerosos reclamos siguen su curso como estigmas de un pasado moroso que cuesta mover con la celeridad de los tiempos urgentes que vivimos, arrancando desde las catacumbas de la secretaría de Trabajo a cargo de Dante Sica. La ratificación de la nueva conducción de la FATPREN, cuya anulación fuera uno de los mayores papelones de la secretaría macrista, puso las cosas en orden. Carla Gaudensi, de SIPREBA, quedó confirmada en la secretaría general.

 

 

 

 

La Justicia se expidió en favor de la Unión Informática. Los jueces ordenaron la inmediata reincorporación del compañero Ariel Santillán a sus funciones habituales en la multinacional española Indra (la misma del escándalo por los escrutinios electorales con dudosas demoras), en calidad de empleado, delegado gremial y miembro de la comisión directiva del sindicato. Tras sucesivas dilaciones, Indra concurrió sin explicaciones a la audiencia generada tras la feria judicial.

El Sindicato del Subte había comenzado un Plan de Lucha “debido a las propuestas insuficientes relativas al cierre de la paritaria del año 2019”. Al cierre de esta edición, los metrodelegados recibieron una oferta de 48,7% contra una inflación del 50,25% para el período paritario considerado. La propuesta se pondrá a consideración en un plenario de delegados que se realizará los primeros días de la semana venidera. A renglón seguido comenzará la discusión de la paritaria 2020. Otro impacto en el transporte de un sector de la población lo ocasionó el paro en el servicio de lanchas que mantiene incomunicados a los habitantes del Delta bonaerense. La medida por tiempo indeterminado fue decidida por el SOMU (marítimos) debido al atraso en el pago de haberes y del bono acordado con las patronales, en especial la tradicional Interisleña. El secretario general de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, Pablo Biró, afirmó que la cuarentena debe tener un “formato voluntario”. El dirigente sindical sostuvo que “si la cuarentena es obligatoria y en la totalidad de los pilotos que vuelan, más temprano que tarde va a colapsar el servicio. Lo que estamos haciendo como gremio es defender a nuestros afiliados y que tengan pleno ejercicio de sus derechos”, concluyó.

 

El metrodelegado en jefe, Beto Pianelli

 

 

En Chubut los estatales estuvieron en la calle por segunda semana luchando por el salario diferido que pretende Mariano Arcioni. “Miles de manifestantes salieron pacíficamente a buscar respuestas ante esta crisis que nos golpea y que ningún laburante generó. El ajuste no lo tiene que pagar ni sufrir ningún Estatal ni los ciudadanos”, afirmó Edgardo Hompanera, secretario general de ATE Chubut. Los docentes chubutenses llevan también dos semanas de medidas por el retraso en los pagos.

En la provincia de Santa Fe se realizó un paro de 48 horas con altísimo acatamiento que templó los parches para una movilización de los dirigidos por Sonia Alesso, que llevaron 15.000 manifestantes a exigir un aumento salarial acorde a la inflación proyectada. Junto a SADOP (privados), los maestros de la escuela pública nucleados en AMSAFE rechazaron una segunda oferta del gobierno provincial. El encuentro paritario de la ministra de Educación, Adriana Cantero, y los representantes de los gremios santafesinos puso sobre la mesa una oferta salarial de alrededor del 10%. Los titulares de los distintos gremios no dieron a conocer la cifra que negocian en paritarias, pero sí adelantaron que esperan obtener "un método que pueda garantizar mantener el poder adquisitivo”, como reclamó Alesso.

 

 

 

 

La pandemia muestra el lado B de la vida cotidiana que no nos merecemos. Es hora de que encontremos la salida y hagamos pesar la autoridad de lo colectivo y la vida contra los sueños individuales y su secuela de muerte.

 

 

 

 

 

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