El eterno retorno

El Consejo de Derechos Humanos de la ONU envia expertos a Palestina

 

Otros dos jóvenes, de 20 y 21 años, y una persona de 59 murieron el sábado 19 de mayo como consecuencia de los ataques del ejército de Israel sobre decenas de miles de personas movilizadas en la denominada Gran Marcha del Retorno, contra el traslado de embajada de Estados Unidos a Jerusalén. Con las tres nuevas muertes, el número de víctimas fatales que dejaron las protestas del lunes 14 supera las 80 y alcanza las 115 si se toma en cuenta el número de muertos que crece desde la ola de protestas iniciada el 30 de marzo. El Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas convocó el viernes a una reunión urgente, y con el voto en contra de Estados Unidos y la abstención de Alemania, decidió enviar de modo urgente una comisión de expertos independiente para determinar las violaciones extremas en la región.

«El traslado de la embajada de Estados Unidos a Jerusalén es un acto que equivale a colocar la primera piedra de un asentamiento de avanzada en los territorios palestinos ocupados», dijo el secretario general del Consejo Central de la Organización para la Liberación Palestina, Saeb Erekat. «Tenemos un nuevo asentamiento de avanzada —dijo— llamado Estados Unidos». Explicó que las acciones constituyeron “un infame acto hostil contra el derecho internacional y contra el pueblo de Palestina, que coloca a Estados Unidos del lado de la potencia ocupante, Israel”.

Mientras para Israel el asentamiento de la embajada significó el reconocimiento de Estados Unidos a la ocupación del territorio, para los palestinos significa que perdió el papel de mediador neutral. El aterrizaje de la embajada norteamericana en el lado este de Jerusalén muestra en realidad un cambio estratégico de Estados Unidos en la zona. El establecimiento de embajadas en los territorios palestinos quedaron prohibidos en 2006, cuando se cerró la última en cumplimento de la posición de consenso sostenida por la comunidad internacional en Naciones Unidas desde que en 1980 la ciudad fuera proclamada unilateralmente capital de Israel. Aquella resolución de la ONU consideró la zona donde se encuentra la ciudad vieja y algunos de los principales lugares religiosos, como territorio ocupado. Las embajadas habían sido retiradas hasta ahora de un lugar que Palestina reclama como capital. Por eso, la decisión Trump incendia Medio Oriente, una medida que va de la mano con la salida del acuerdo nuclear con Irán.

La delegación norteamericana estuvo integrada por la hija y asesora del presidente Donald Trump, Ivanka Trump; su esposo, Jared Kushner; el secretario de Tesoro, Steve Mnuchin, y el subsecretario de Estado, John Sullivan. «Es un gran día para la paz», dijo Netanyahu en la apertura de la ceremonia con miles de personas en la calle. «Presidente Trump, al reconocer la historia, ha hecho historia. Todos nosotros estamos profundamente conmovidos y agradecidos». Dijo que Israel «no puede tener un mejor amigo en el mundo» que Estados Unidos. Trump, a su vez, envió un mensaje grabado en vídeo en el que proclamó que «Israel es una nación soberana con derecho a determinar su propia capital».

Mientras tanto el Ejército reprimía a cerca de 40.000 movilizados. La costa quedó bañada en sangre en medio de una huelga general que clausuró los comercios y centros oficiales y educativos. Los hospitales, que atendían en tiendas de campaña situadas en los aparcamientos, se vieron desbordados y solicitaron ayuda a las autoridades de Egipto.

«Aquellos horribles eventos no aumentaron la seguridad de nadie”, dijo el Alto Comisionado de la ONU para los derechos humanos Said Raad luego de convocar a la reunión de forma urgente. Explicó que el “injustificado uso de la fuerza letal por parte de Israel” podría ser considerado «una grave violación del derecho internacional».

En las últimas horas las agencias internacionales dieron cuenta del nuevo número de víctimas, los últimos tres luego de los disparos recibidos en las protestas del lunes.

El primer ministro palestino, Rami Hamdala, condenó el traslado la Embajada de EE UU en la víspera de la Nakba. “La Nakba representa una serie de tragedias colectivas que se plasmó en la destrucción de al menos 418 poblaciones y el desplazamiento forzoso del 70% de nuestro pueblo”, dijo. Además de la ONU y la Unión Europea, el lunes Francia y Reino Unido llamaron a la contención en la frontera de Gaza y ese mismo día los países árabes eran convocados a una reunión de urgencia. El canciller ruso, Serguei Lavrov, reiteró la objeción de Moscú y sostuvo que Rusia «cree firmemente que es inapropiado revisar unilateralmente las decisiones de la comunidad internacional de esta manera». En tanto, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan, durante una visita a Londres, consideró que «con su último paso, EEUU optó por ser parte del problema, no una solución, y perdió su papel de mediador en el proceso de paz».

La embajada de Estados Unidos en Jerusalén fue inaugurada oficialmente durante una ceremonia que formalizó la decisión del presidente Donald Trump de reconocer a la ciudad santa como capital israelí, con el rechazo de la comunidad internacional. «En nombre del 45 presidente de los Estados Unidos de América, le damos la bienvenida oficialmente, por primera vez, a la Embajada, aquí en Jerusalén, la capital de Israel», declaró la hija del mandatario estadounidense, Ivanka Trump, al descubrir la placa en la que hasta ahora fue sede consular estadounidense. «Gracias, Trump, por tener el coraje de cumplir tus promesas», agradeció el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en referencia a la promesa de Trump en campaña. «Presidente Trump, con reconocer la realidad usted hizo historia», agregó. «No tenemos amigos mejores en el mundo, ustedes defienden Israel y defienden Jerusalén. Gracias».

Estados Unidos se convirtió así en el primer país en tener embajada en Jerusalén. El lunes lo hará Paraguay con asistencia de su presidente, Horacio Cartes. «Hace 70 años, David Ben Gurion proclamó la independencia» del Estado de Israel, dijo el embajador de ese país ante Israel, David Friedman, y añadió: «Setenta años después, EE.UU. por fin da el siguiente paso».

La Embajada de Estados Unidos abrió sus puertas de forma provisional en una oficina consular ya existente, en un distrito periférico del sur de la ciudad. La policía israelí, que había desplegado un millar de agentes, cerró el paso a los grupos de manifestantes israelíes y palestinos que protestaban contra el traslado. La legación se ubica en plena Línea Verde, la tierra de nadie o zona tapón que separó la parte occidental —donde Israel instaló su capital tras su nacimiento, hace 70 años— de la zona Este —entonces con mayoría de población palestina y bajo administración jordana—, que incluye la Ciudad Vieja y los santos lugares de las tres religiones monoteístas.

1 comentario
  1. alberto baru dice

    Espero que esta me de un acuse de recibo.
    Cuando leo y veo sobre lo que está haciendo Israel con el pueblo de Palestina, ya no siento el dolor que sentía al ver y leer sobre el holocausto.

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