Una gran mayoría de analistas internacionales coincide en que la causa principal que impulsa las guerras que se vienen librando en Medio Oriente en los últimos 80 años es el expansionismo israelí. El deseo de ampliar el 57% que Israel recibió con la partición de Palestina, dispuesta por resolución de las Naciones Unidas del año 1947, ha sido la marca de identidad del sionismo. Esa fórmula ya suponía una injusticia, dado que ofrecía las mejores tierras a 600.000 colonos judíos que representaban sólo el 47 % de la población.
Apenas un año después de la resolución de la ONU, Israel proclamó su independencia, lo que provocó la reacción de los árabes. Al final de las hostilidades, en julio de 1949, Israel había obtenido el control de aproximadamente el 77 % del territorio del antiguo mandato británico, mientras que Cisjordania y Jerusalén quedaron bajo control jordano y la Franja de Gaza fue ocupada por Egipto. Alrededor de 750.000 árabes palestinos, aproximadamente la mitad de la población anterior a la guerra, fueron expulsados y sus aldeas destruidas. En la Guerra de los Seis Días, librada en junio del año 1967, Israel ocupó Cisjordania y la Franja de Gaza, así como los Altos del Golán en Siria. La totalidad de la Palestina histórica quedó de esta manera bajo control israelí, al igual que más de cinco millones de palestinos.
Siria
El proceso de expansión no se detuvo en el año 1967. Según un informe del diario El País de España, Israel ha ganado el control de unos 1.000 kilómetros cuadrados en Líbano, Siria y Gaza desde 2023. Tras la caída de la dinastía Asad en Siria, que tuvo lugar el 8 de diciembre de 2024, Israel invadió y ocupó una zona del suroeste de Siria. En abril de 2026, el gobierno israelí acordó destinar 334 millones de dólares al traslado de miles de civiles israelíes a los Altos del Golán, a pesar de que el derecho internacional prohíbe el traslado de civiles a un territorio ocupado. Los Altos del Golán habían sido declarados zona de amortiguación de Israel frente a Siria, y el 14 de diciembre de 1981, mediante la aprobación de la Ley de los Altos del Golán por la Knéset, Israel dispuso la anexión de ese territorio, lo que demuestra que las zonas de amortiguación de Israel son la etapa previa a la anexión posterior de las zonas ocupadas militarmente. “Hemos cambiado nuestro concepto de seguridad. Iniciamos, atacamos y hemos creado tres zonas de seguridad profunda dentro de territorio enemigo”, señaló Netanyahu el pasado marzo.
Líbano
Desde que se inició la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán, el 28 de febrero de 2026, las tropas israelíes han ocupado una extensa franja del sur del Líbano. Un 72% de las viviendas han sido destruidas, se ha exigido el desalojo de 300 municipios y provocado el desplazamiento forzoso de 1,4 millones de libaneses –una cuarta parte del total nacional–.
Las autoridades israelíes, al igual que aconteció con los Altos del Golán en Siria, la denominan “zona de amortiguación” necesaria para proteger a los residentes del norte de Israel de los cohetes de Hezbolá. Sin embargo, algunos funcionarios israelíes han amenazado con arrasar el territorio, anexionarlo y poblarlo de colonos. El ministro de Defensa, Israel Katz, declaró que Israel seguiría “el modelo que aplicamos en Rafah y Beit Hanoun (Gaza)” y el ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, dijo que “quien empieza una guerra contra Israel debe perder territorio”. Por su parte, Netanyahu ha asegurado que sus tropas seguirán controlando por un periodo indefinido la zona de Líbano hasta el río Litani. Solo concedió que “quizás” se retiren en el futuro “si Hezbolá resulta desmantelada”.
Gaza y Cisjordania
Desde que Hamás atacó a Israel el 7 de octubre de 2023, el expansionismo ha sido asumido abiertamente como política de Estado, a tenor de las declaraciones formuladas por los ministros extremistas del gobierno de Benjamín Netanyahu. Los colonos y otros israelíes religiosos que han cobrado poder en la coalición de extrema derecha de Netanyahu suelen invocar el derecho a un “Gran Israel”, cuyas fronteras se expandirían hasta abarcar toda la tierra supuestamente legada por Dios en el Libro del Génesis: Jordania y Líbano, junto con partes de Egipto, Siria, Irak y Arabia Saudita. Netanyahu, que considera que Israel ya es una superpotencia, persigue un objetivo más estratégico que espiritual: ganar territorio y debilitar o dividir a los estados vecinos para evitar que surja un rival.
El líder del Partido Sionista Religioso, Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas de Israel, ha dicho que quiere un Estado judío "según los libros de nuestros sabios" que se "extienda hasta Damasco", la capital de Siria, y sugirió que Israel conquistará "lentamente" el otro lado del río Jordán. En una conferencia en marzo de 2023, antes de que comenzara el actual ataque militar de Israel a la Franja de Gaza, Smotrich habló detrás de un podio que mostraba un mapa del "Gran Israel", que abarcaba partes de Jordania, Siria y Arabia Saudita. Smotrich inauguró recientemente un nuevo asentamiento para 3.000 personas en la Cisjordania ocupada ilegalmente, conocido como E1, que, según él, "entierra la idea de un Estado palestino" porque "no hay nada que reconocer ni nadie a quien reconocer".
En relación con la Franja de Gaza, Netanyahu anunció que el ejército israelí extenderá su control al 70% del enclave y es probable que la expansión continúe. El ministro de Defensa, Israel Katz, sugirió que toda la población palestina de Gaza debería ser concentrada en una "ciudad humanitaria", construida sobre las ruinas de Rafah. Nadie podría abandonar la zona a menos que emigrara, lo que Katz calificó como un objetivo deseado por el gobierno israelí.
Informe de la ONU
Según un reciente informe de la ONU, la violencia de los colonos en Cisjordania se ha multiplicado y se ha registrado una media de cuatro ataques por día contra palestinos y sus propiedades en el último año. Desde el 1 de enero de 2023 hasta finales de junio de 2025, y según datos de la ONU, la violencia de los colonos logró desplazar a más de 1.100 palestinos de Cisjordania. “El civil que antes salía del asentamiento y atacaba a un palestino puede haberse convertido hoy en un tipo con uniforme que representa al ejército, ya que algunos colonos están entre los miles de reservistas llamados a filas por la guerra en Gaza”, afirma Yehuda Shaul, codirector del grupo de reflexión Ofek. Paralelamente, el avance de los asentamientos se ha acelerado. El último ejemplo es el plan para construir el nuevo asentamiento en E1 que separará el norte y el sur de Cisjordania y enterrará de facto la posibilidad de crear un día el Estado palestino.
Un informe, publicado el pasado martes por la Comisión de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado de Naciones Unidas, concluyó que las autoridades israelíes habían facilitado los ataques de los colonos mediante apoyo financiero y militar, en un clima de impunidad fomentado por los órganos judiciales y policiales. "La creciente participación de las fuerzas de seguridad israelíes en los ataques contra los colonos supone un colapso de facto de la distinción entre colonos y soldados", señala el informe. Afirma que dicha violencia se ha utilizado para promover la política estatal, incluida la ocupación ilegal, el desplazamiento de palestinos y la anexión de territorio palestino.
El informe señala que los ataques de colonos israelíes contra aldeas y tierras agrícolas palestinas se han disparado desde 2023, con un aumento del 130%, incluyendo incidentes protagonizados por grupos de asaltantes enmascarados. Según el informe, las fuerzas de seguridad israelíes acompañan habitualmente a los colonos y actúan como escudo contra la resistencia palestina. La comisión documentó casos de agresiones, secuestros y abusos contra niños palestinos por parte de colonos. En un incidente ocurrido el 19 de abril de 2025, una niña de 12 años y su hermano de 3 años fueron secuestrados a punta de cuchillo, arrastrados a un olivar y atados a un árbol con ataduras de plástico hasta que su familia intervino. La Comisión también afirmó que los colonos cometieron o amenazaron con cometer actos de violencia sexual para infundir miedo y acosaron a mujeres palestinas. "Los incesantes ataques diarios de los colonos israelíes contra los palestinos son intolerables y deben cesar", declaró el presidente de la comisión, S. Muralidhar, un exmagistrado indio. Instó a la comunidad internacional a presionar a Israel para que desmantele los asentamientos y puestos de avanzada y frene la violencia.
Informe de Amnistía Internacional
Según otro informe publicado el miércoles por Amnistía Internacional, la comunidad internacional está permitiendo que el gobierno israelí lleve a cabo una política explícita de "limpieza étnica" contra los palestinos en Cisjordania. Amnistía Internacional determinó que al menos 117 comunidades, predominantemente beduinas y dedicadas al pastoreo, sufrieron un desplazamiento total o parcial entre enero de 2023 y abril de 2026, y que unas 45 comunidades quedaron totalmente despobladas. Durante ese período, cerca de 6.000 personas se vieron obligadas a abandonar sus hogares, lo que representa aproximadamente el 17% de la población palestina en las comunidades beduinas y de pastores de la Zona C, controlada por Israel. Amnistía Internacional constató que las autoridades israelíes demolieron más de 3.400 viviendas y estructuras palestinas en la Zona C durante ese período. El informe considera este desplazamiento sistemático como una política explícita del Estado israelí. El gobierno impulsó planes para la construcción de más de 50.000 viviendas para colonos entre 2023 y 2025, y autorizó 102 nuevos asentamientos para abril de 2026, la mayor cantidad jamás aprobada por un gobierno israelí.
El organismo de derechos humanos afirmó que el mundo debe intervenir para detener lo que describió como una campaña de desplazamiento forzoso, violencia desenfrenada respaldada por el Estado por parte de colonos israelíes, demoliciones de viviendas palestinas y restricciones cada vez mayores al acceso de los palestinos a la tierra y al agua.
La política europea
La Unión Europea no logra ponerse de acuerdo para imponer algún tipo de sanción efectiva a Israel por el drama humanitario que ha provocado en la franja de Gaza y los pogromos contra los palestinos de Cisjordania. Ni siquiera el anuncio de que Netanyahu dispuso una ocupación mayor en la Franja de Gaza ha servido hasta el momento para que haya un consenso en la Unión sobre el asunto. Algunos países de la Unión Europea, como España, Irlanda y Eslovenia, reclamaron la suspensión del Acuerdo Comercial con Israel debido a la preocupación por la expansión de los asentamientos en Cisjordania, la crisis humanitaria en Gaza y la propuesta de ley de pena de muerte de Israel. Pero este paso requiere de una mayoría cualificada de los Estados miembros a favor (un 55% de países de la Unión Europea que representen al menos el 65% de la población). En la reunión que tuvo lugar en Luxemburgo el 21 de abril, fueron Italia y Alemania los países que encabezaron la oposición a la suspensión del acuerdo comercial.
El informe Importing Occupation (Importar la ocupación) de la organización Global Echo detalla cómo productos de asentamientos israelíes son introducidos en países europeos etiquetados como 'Producto de Israel', beneficiándose del régimen fiscal preferencial que Europa concede a los productos israelíes, “lo que socava la legislación de la Unión Europea y de Reino Unido”. El 71% de los productos de asentamientos israelíes que están entrando en la Unión Europea lo hacen a través de Francia, Países Bajos y Alemania. De los más de 5.900 envíos israelíes de cítricos, dátiles y otros productos frescos a Europa durante los últimos ocho años (2017-2026) examinados por Global Echo, uno de cada seis (17,2%) procedía de asentamientos israelíes. De modo que la Unión Europea tiene a su alcance una herramienta que podría dañar de modo efectivo a Israel.
Por su parte, Gran Bretaña, Canadá, Francia, Australia y Noruega anunciaron el martes 9 de junio que sancionarán a seis grupos israelíes de derecha y a un activista de extrema derecha, describiendo las medidas como una "acción coordinada" destinada a "exigir responsabilidades a los colonos extremistas" por la "violencia contra la población civil palestina". Los sancionados enfrentarán la congelación de activos y la prohibición de viajar, con el objetivo de "interrumpir los flujos financieros" que les han permitido "actuar con impunidad en Cisjordania", según indicaron los países. Francia también anunció que sancionará al ministro de Finanzas israelí, Bezalel Smotrich, y le prohibirá la entrada al país por "promover activamente la anexión de Cisjordania".
El gobierno de Netanyahu parece burlarse de estas medidas meramente simbólicas, que carecen de todo poder disuasorio, y está culminando una amplia iniciativa para la legalización y financiación generalizadas de puestos de avanzada ilegales más allá de la Línea Verde en Cisjordania. Algunos de estos enclaves penetran en lo profundo del Área A, administrada y protegida íntegramente por la Autoridad Palestina, y el Área B, donde la Autoridad Palestina comparte las funciones de defensa con las autoridades israelíes. Si los Estados de la Unión Europea y el resto de naciones del mundo no adoptan una política de mayor contundencia, el expansionismo israelí basado en la limpieza étnica continuará adelante, alimentando las trágicas guerras que desangran Medio Oriente.
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