El ideal pre-peronista

Cambiemos pretende poner a la Justicia Laboral al margen de la Constitución Nacional

 

Al núcleo duro de los empresarios más poderosos de este país ya no le alcanza con los fallos regresivos de la Corte Suprema y los proyectos de ley que quieren derogar indemnizaciones y todo tipo de derechos de trabajadores y trabajadoras.

Necesitan asegurarse tribunales pro-empresariales. Eso, descaradamente, es lo que busca el proyecto del diputado Jorge Enríquez presentado esta semana: poner la competencia laboral en manos de los jueces de Macri & Larreta.

Las sentencias de la Justicia Nacional del Trabajo y su doctrina jurídica son referencias insoslayables para los tribunales laborales de todas las provincias. En contra del prejuicio patronal, debe aclararse que los tribunales nacionales del trabajo no están compuestos por jueces y juezas que practican una suerte de activismo “pro-obrero” ni son proclives a los sindicatos. Nada de eso. En su gran mayoría, son jueces y juezas que aplican la ley con imparcialidad. Lo que ocurre es que, tal como les manda la Constitución, no son “neutrales” porque, como corresponde a los tribunales laborales, deben dictar sentencias con imparcialidad pero con compromiso con la materia laboral, cuya línea directriz está fijada en el precepto constitucional de proteger al trabajador. Justamente para eso fue creada la Justicia Laboral en 1943 por Juan Domingo Perón. Los franceses dicen que la Justicia Penal se instituyó para evitar que los pobres roben a los ricos. Y que la Justicia Civil se concibió para garantizar que los ricos despojen a los pobres. La Justicia Laboral surgió precisamente para que, en la relación asimétrica entre el rico y el pobre, el peso de la ley protegiera a la parte más débil. Esa protección es la que taxativamente el artículo 14 bis ordena a quienes integran del Poder Legislativo y el Judicial.

La intención de transferir la competencia laboral al Poder Judicial de la Ciudad de Buenos Aires no es otra que poner en manos del macrismo la justicia laboral para volver a convertirla en la justicia propatronal del preperonismo. Como decía Mauricio Macri: “Terminar con los errores de los últimos 70 años”. Algo parecido a la cloaca judicial que crearon con el único objeto de favorecer al ex Presidente en la causa del Correo Argentino y otras que eventualmente puedan seguir apareciendo.

Este proyecto, ingresado a la Cámara de Diputados, tiene por objeto favorecer a los fundamentalistas neoliberales que hacen verdaderas operaciones de propaganda con la machacona consigna de la “industria del juicio”.

Algo parecido a esto se intentó hace 15 años y generó que la comunidad de magistrados, abogados y empleados del Poder Judicial se revelara y conformara el Foro en Defensa de la Justicia del Trabajo, que integró la CTA, entre muchas organizaciones de abogados y abogadas, juristas, jueces, trabajadores del fuero laboral y organizaciones sindicales. Ese Foro que convocó a importantes movilizaciones llegó a lograr un pronunciamiento de la Organización Internacional del Trabajo, que manifestó que la esterilización de los tribunales del trabajo significaba eliminar las garantías del respeto a los derechos laborales.

En definitiva, al igual que con el proyecto de eliminación de las indemnizaciones, lo que se pretende es abolir los derechos de los trabajadores para llevarnos a una especie de Parque Jurásico donde los grandes empresarios, aquellos a quienes representan el diputado Enríquez y el intendente Larreta, se liberen definitivamente de la presión y el estrés que les produce el hecho de que los que forman parte de la clase trabajadora puedan gozar de algún tipo de protección frente a sus atropellos.

 

 

 

* El autor es secretario general de la CTA y diputado nacional.

 

 

 

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