El mando de la política

Lock out agropecuario, la burocracia sindical y la necesidad de recuperar el mando de la política

 

La ira puede convertirse en alegría, y la cólera puede convertirse en placer. Pero una nación jamás puede ser reconstruida, y una vida no puede volver a nacer.

(Sun Tzu, El arte de la guerra)

 

Jineteros de las 4×4

El mensaje se hace explícito debido a las circunstancias en las que se emite antes que por el mismo contenido que encierra. Jorge Chemes, presidente de Confederaciones Rurales Argentinas, y Daniel Pelegrina de la Sociedad Rural Argentina explicaron el motivo del lock out agropecuario en el programa “Desde el Llano” que conduce Joaquín Morales Solá. El “paro” patronal se debe al mal humor de los “productores agropecuarios” ante el anuncio, finalmente desistido, de prohibir las exportaciones de maíz. No conforme con la justificación, Pelegrina aseguró que el ánimo del sector es continuar con el boicot porque el gobierno desde que asumió se metió con el campo recreando el clima de la pelea por la 125. A ello sumaron la resolución del Banco Nación que ordenó como requisito para prestar dinero a la actividad haber liquidado la cosecha anterior, y sus propias quejas por “haberse metido” (sic) en el caso Vicentin.

 

Violentos ataques a transportes que no acataron el lockout. Comandos ruralistas al estilo Trump.

 

El entrevistador, lejos de poner en evidencia la alevosía de las amenazas, animó a los ruralistas para seguir adelante en la pelea. La hegemónica prensa y los poderosos hombres de negocios pretenden que el poder político no avance sobre el statu quo que consagró el macrismo y se limite a solucionar los desaguisados del gobierno anterior so pena de enfrentarse a las milicias camperas y a 4×4 montadas por jinetes justicieros que dicen representarlas. Duras respuestas para la convocatoria al diálogo que está pergeñando Alberto Fernández.

De aquellos fuegos, estos incendios. En la vereda de enfrente, el secretario general del sindicato de Canillitas, Omar Plaini, reclamó al gobierno “replantear el comercio exterior y volver a controlarlo” y recordó que el país “alguna vez tuvo una Junta Nacional de Granos”. En declaraciones radiales el dirigente moyanista sostuvo: “Tenemos que repensar el Estado para llegar a la soñada Justicia Social.”

 

Que todo quede como está

Coincidente en el tiempo y el espacio la CGT convocó a una reunión de urgencia “en defensa de las Obras Sociales” en respuesta al comentario de la vicepresidenta Cristina Fernández sobre la necesidad de poner en agenda una reforma al sistema de salud para racionalizar el gasto per cápita en el rubro de nuestro país, uno de los más importantes de la región. El comentario de CFK no fue más allá de una simple mención que señalaba una necesidad y planteaba un derecho, pero la ocasión de la respuesta de la vetusta burocracia sindical y los golpistas agroexportadores construye un frente de tormenta perfecta que busca amedrentar al gobierno en defensa del statu quo. Héctor Daer, su adjunto Andrés Rodríguez, José Luis Lingeri (Obras Sanitarias y principal operador en la materia dentro de la central obrera), Armando Cavalieri (comercio), Antonio Caló (metalúrgicos) y Jorge Solá (seguros) dieron el presente. Todos tienen mejor diálogo con la Mesa de Enlace campera que con el kirchnerismo.

Un veterano dirigente de la UOM que fuera miembro del secretariado se quejaba amargamente de una realidad que conoce a fondo: “Ellos están cuidando su quinta porque interpretan que Cristina se quiere meter. Quieren seguir manejando cada uno su obra social de acuerdo a las sociedades que tengan establecidas. Vos como secretario general si querés manejar tu obra social no necesitas un socio capitalista, necesitas un buen equipo de profesionales que garanticen lo mejor como beneficio para los afiliados, además de alguien capacitado en el tema de la Administración de Programas Especiales del Estado. Pero no necesitás un socio capitalista como tiene Antonio Caló, que ahora dice que es Alberto el presidente y que Cristina se tiene que dedicar al Senado.

 

Antonio Caló: un albertista sin convicción que odia a CFK mientras hace negocios en la UOM.

 

“Caló es apenas el vocero de otros que son mucho más inteligentes que él: Lingeri, Rodríguez, Cavalieri, son todos aviones al lado del tonto que tenemos nosotros en la UOM, y lo utilizan para declarar porque le gusta figurar y siempre la odió a Cristina. La prueba fue aquella encuesta en el congreso nacional de delegados donde la inmensa mayoría terminó apoyando a Cristina cuando él apoyaba a Daniel Scioli. Volviendo al tema: ¿por qué lo tiene Caló a Olmos? Porque es su socio, juegan a que se pelean pero son socios indestructibles porque lo son en los negocios. ¿De dónde sacó Olmos a Crónica, las clínicas privadas que tiene por todo el país? Lo hizo con los fondos de los aportes de los trabajadores metalúrgicos que maneja Caló”, finalizó el entrevistado metalúrgico sin delicadeza.

 

Trenzas y transas del juego

Los dirigentes sindicales que confrontaron con Macri, en sus distintas vertientes, desde el Fresimona capitaneado por los Moyano, pasando por la Corriente Federal de Trabajadores, ambas CTA y las regionales de la propia CGT en el interior del país aspiran a un sindicalismo unitario para defender el proyecto nacional, pero tampoco aciertan en la línea a seguir para lograrlo.

No solamente la pandemia desnuda las contradicciones que frenan el desarrollo social del país sino las alianzas preexistentes tejidas en la década del noventa con el desguace brutal del Estado y los negocios entrelazados entre grandes empresarios y la cúpula sindical que desde esa época ha devenido en una suerte de sindicalismo empresario. La caja de las obras sociales ha sido desde la recuperación de la democracia la principal fuente de financiación de la política con el duopolio bipartidista que la administró, con hombres y conducción del Coti Nosiglia por el radicalismo y el pejotista Luis Barrionuevo. Es la explicación de por qué el mínimo comentario sobre posibles cambios en el rubro obras sociales irrita tanto a la conducción cegetista. Tanto como el anuncio de la expropiación de la fallida Vicentin exaspera a la Mesa de Enlace. Y ambos a sus mandantes y a sus mandados.

 

Hartos, exhaustos, castigados

Los trabajadores de la salud, con su ánimo abatido por tanta negligencia social, amparada y fomentada por la oposición política y los grandes medios, sienten la soledad ante un sindicalismo más ocupado en sus propios negocios que en representar sus reclamos salariales y de condiciones de trabajo. La vacunación, un proceso más lento de lo que se piensa, está dando sus primeros pasos y muestra una salida estrecha y dificultosa para la pandemia. Pese a los esfuerzos oficiales por el rápido acceso a las vacunas, la inmunización de rebaño como estrategia global está aún lejos de concretarse.

La batalla por el sentido común está entrando en un cono de sombra. Por un lado, un discurso triunfalista seguido de la descalificación barata quita toda posibilidad de construir una épica colectiva que le dé sentido al sacrificio. Los jóvenes son desacreditados como responsables del contagio de sus abuelos y la transgresión condenada como una travesura del día del estudiante. ¿Será necesario un gesto de autoridad que ordene el desborde? La muestra cotidiana de las consecuencias de la segunda ola no está generando por sí misma ninguna respuesta colectiva.

 

Chantas del odio y de la muerte

Para Lilian Capone, secretaria de Salud Laboral de la CTA provincia de Buenos Aires, “la vacuna es una herramienta de carácter colectivo que dará un alivio en esta pandemia que tiene al mundo en jaque. Existen varios tipos de vacuna con métodos nuevos y conocidos, pero la esquizofrenia mezquina de una parte de la oposición política apela y fomenta al desconocimiento y a la confusión, que es lo que mejor les sale en este contexto. Antes eran infectólogos, luego epidemiólogos y ahora son especialistas en vacunas, o sea nada saben y sólo ofrecen odio y muerte. Pero gran parte de la comunidad en general y la sanitaria en particular defienden el Plan Estratégico para la vacunación contra la COVID-19”, diseñado por el Ministerio de Salud.

 

La segunda oleada sin cuidados es la antesala de la tragedia con el personal agotado.

 

“En nuestro país la vacuna, el plasma de convalecientes y el suero equino son estrategias colectivas que dan cuenta de la batalla que estamos dando al coronavirus. Estas dos últimas estrategias de origen nacional ya cuentan con el aval científico internacional. Esto debe ser un orgullo, pues partiendo de una devaluada ‘Secretaría de Salud’, de investigadores despreciados, trabajadores ninguneados y vacunas vencidas se ha logrado poner un sistema de salud de pie y estar a la altura de las circunstancias cuyo eje es la población y no la concentración financiera y son planteadas por el gobierno como derecho humano y no como bien de mercado, es decir que nuevamente ejercemos derechos con igualdad y equidad”, explica Capone.

Para la coordinadora del Espacio Intersindical Salud, Trabajo y Participación de los Trabajadores, conformado por la CGT, Corriente Federal y CTA (T), “lo ideal es que la mayor parte de la población esté vacunada (más del 60%) para lograr una contención epidemiológica que permitirá menor hospitalización y muerte con disminución de la circulación virulenta del coronavirus, pero seguiremos alerta en las recomendaciones pilares de prevención: mantener la distancia, uso de cubre nariz-boca, lavado de manos frecuente y ventilación de los ambientes. Esto seguirá igual hasta que este germen diminuto que nadie ve ni huele sea vencido por las sociedades bien informadas, organizadas y vacunadas”.

 

No es que cualquiera decida

La desconexión entre los anuncios que se piden y la evolución de la pandemia es asombrosa. Se pretende garantizar el comienzo de las clases presenciales para comienzos de marzo cuando todo señala que estaremos en un nivel muy alto de contagios. Para Sonia Alesso, secretaria general de la CTERA, “las y los docentes queremos volver a la presencialidad. Esto debe darse en condiciones seguras. Garantizando la vacunación de docentes y personal de apoyo en las escuelas. También deben garantizarse el cumplimiento de los protocolos de salud, seguridad y condiciones de infraestructura adecuadas. Llamamos también la atención a los gobiernos provinciales que no han convocado a paritarias salariales, ni trabajado sobre la infraestructura”.

El gobierno de Horacio Rodríguez Larreta confirmó que las clases presenciales comenzarán el 17 de febrero y el incinerado Ministerio de Educación de Soledad Acuña convocó a los gremios docentes a una reunión para definir cómo será el regreso a las aulas. Fue luego de que Eduardo López, secretario general de CTA y adjunto del gremio docente porteños, anticipara que por el aumento de contagios no comenzarían las clases presenciales. Desde el larretismo se bajaron del caballo marketinero y ahora proyectan un “inicio de clases con la mayor presencialidad posible”.

 

Manteros, vendedores y migrantes. Desesperación ante la falta de ayuda oficial de Ciudad.

 

Con el apoyo de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) se sintió la protesta de los “Manteros de Flores”, que cortaron las vías del Sarmiento por más de tres horas con el apoyo de vendedores ambulantes y organizaciones sociales y políticas en un sólido frente contra el ecléctico conjunto clasemediero de señoras incómodas para mirar las vidrieras, comerciantes y policías que no recaudan. Fue en rechazo a los operativos policiales que despliega Ciudad para impedir la instalación de puestos ambulantes de ropa, juguetes y otros objetos. La sola idea de supervivencia gana simpatía para migrantes y pobres de todo tipo que buscan el mango a falta de cualquier ayuda porteña.

 

Subsidiame o me voy

Irrita la noción de Patria la política de los intendentes mandados por Gerardo Morales en Jujuy a realizar despidos masivos de personal. El conjunto de municipales cesanteados en cada municipio son precarizados (jornalizados y planes en negro) que cobran entre 2.500 y 10.000 pesos mensuales, que cumplen tareas de servicios esenciales (como recolección de residuos) y son en su mayoría mujeres, único sostén de familia. Desde el SEOM afirman que están violando decretos nacionales que prohíben despidos en el marco de la declaración de Emergencia Sanitaria y que consideran inaceptable que encima de que les pagan salarios de indigencia los dejen sin trabajo en la pandemia. Realizaron un nuevo paro activo en las localidades afectadas con movilización a las rutas.

Se concretó la audiencia entre los representantes de los trabajadores de Mina El Aguilar, la patronal y el gobernador Morales. La multinacional Glencore realizó una nueva oferta en la que reconoce la doble indemnización, accede a mantener el hospital de la localidad durante seis meses hasta que se haga cargo la provincia, y el gobernador se comprometió a llevar sus equipos de gobierno para analizar los proyectos productivos posibles y también hacerse cargo del tema de vivienda de los trabajadores no residentes en la localidad y gestionar la jubilación para quienes no tengan los requisitos de edad o de aportes ante el ANSES. La reunión estuvo precedida de una nueva marcha hasta la capital de la provincia. La abogada de HIJOS, Paloma Álvarez Carreras, que lleva adelante la causa por violación a los derechos humanos en la década del ‘70 contra la minera, comentó al final de la audiencia: “A esta película ya la vi en el cierre de Altos Hornos Zapla”. Glencore tiene en su haber el cierre de Sulfacid, en la santafesina Fray Luis Beltrán, para trasladar la producción a Brasil.

 

El sindicato aceptó el acuerdo. El 95% del pueblo depende de la multinacional Glencore.

 

El cierre de empresas emblemáticas es parte de la estrategia de las multinacionales que van adaptando su esquema de producción a la política de subsidios que van obteniendo de los gobiernos locales. El cierre de la Ford de Brasil, con sus plantas de Bahía y de Taubaté, está en línea con esta política y el impacto en el mundo sindical es muy fuerte. La producción de la automotriz en Pacheco abastecería al mercado de ese país. Ford en Brasil nunca fue marca dominante. Y está por detrás de GM y de Volkswagen en ese mercado. El gobierno de Bolsonaro eliminó una serie de subsidios y esto terminó por definir la decisión.

 

Ansias de libertad

El conocido equilibrio internacional va dando lugar a un desconocido mundo de incertidumbres. Los nuevos fascistas del siglo XXI acaban de atacar el Capitolio y la supuesta democracia perfecta está empantanada buscando respuestas. El coronavirus sigue haciendo estragos y la crisis mundial progresa raudamente. El escandaloso lawfare, herramienta de excelencia para chantajear la democracia, goza de muy buena salud y la impunidad una vez más amenaza con borrar el pasado. Milagro Sala (¡lleva cinco años detenida arbitrariamente!) y Amado Boudou son emblemas de la libertad y la democracia que deberemos reconquistar. No es amnistía o indulto. Es sí o sí recuperar el mando de la política.

Son momentos de fuertes definiciones y de pocos lamentos. El movimiento obrero debe reaccionar hacia la unidad con un programa que garantice sus derechos. Producir lo necesario y redistribuir todo. Trabajar menos para que trabajemos todos por un salario digno y condiciones de trabajo decentes.

 

 

 

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