El neoliberalismo es para los pobres

Las grandes corporaciones han emprendido la lucha de clases, son auténticos marxistas con valores invertidos

 

En marzo de 2018, al cumplir 90 años, Noam Chomsky recibió en su despacho de la Universidad de Arizona a Babelia, la revista cultural del diario español El País, del Grupo Prisa. Su conexión entre el neoliberalismo y la manipulación mediática (o fake news) tiene absoluta actualidad en la Argentina, donde el lingüista es un autor de culto.

Chomsky remonta el problema a cuatro décadas atrás, cuando «el neoliberalismo, de la mano de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, asaltó el mundo. Y eso ha tenido un efecto. La concentración aguda de riqueza en manos privadas ha venido acompañada de una pérdida del poder de la población general. La gente se percibe menos representada y lleva una vida precaria con trabajos cada vez peores. El resultado es una mezcla de enfado, miedo y escapismo. Ya no se confía ni en los mismos hechos». Esa «desilusión con las estructuras institucionales ha conducido a un punto donde la gente ya no cree en los hechos. Si no confías en nadie, por qué tienes que confiar en los hechos. Si nadie hace nada por mí, por qué he de creer en nadie». El neoliberalismo, agrega, sólo existe para los pobres. «Las grandes corporaciones han emprendido la lucha de clases, son auténticos marxistas pero con los valores invertidos. Los principios del libre mercado son estupendos para aplicárselos a los pobres, pero a los muy ricos se los protege. Las grandes industrias energéticas reciben subvenciones de cientos de millones de dólares, la economía high-tech se beneficia de las investigaciones públicas de décadas anteriores, las entidades financieras logran ayudas masivas tras hundirse… Todos ellos viven con un seguro: se les considera demasiado grandes para caer y se los rescata si tienen problemas. Al final, los impuestos sirven para subvencionar a estas entidades y con ellas a los ricos y poderosos. Pero además se le dice a la población que el Estado es el problema y se reduce su campo de acción. ¿Y qué ocurre? Su espacio es ocupado por el poder privado y la tiranía de las grandes entidades resulta cada vez mayor».

Se vive la ficción de que «el mercado es maravilloso porque nos dicen que está compuesto por consumidores informados que adoptan decisiones racionales. Pero basta con poner la televisión y ver los anuncios: ¿buscan informar al consumidor y que tome decisiones racionales? ¿O buscan engañar? Pensemos, por ejemplo, en los anuncios de coches. ¿Ofrecen datos sobre sus características? ¿Presentan informes realizados por entidades independientes? Porque eso sí que generaría consumidores informados capaces de tomar decisiones racionales. En cambio, lo que vemos es un coche volando, piloteado por un actor famoso. Tratan de socavar al mercado. Las empresas no quieren mercados libres, quieren mercados cautivos. De otro modo, colapsarían».

Cuando Chomsky entró en la adolescencia, su familia de clase trabajadora padecía la desocupación  y no tenían educación. Objetivamente, la Gran Depresión «era un tiempo mucho peor que ahora, pero había un sentimiento de que todos estábamos juntos en ello. Había un Presidente comprensivo con el sufrimiento, los sindicatos estaban organizados, había movimientos populares… Se tenía la idea de que juntos se podía vencer a la crisis. Y eso se ha perdido. Ahora vivimos la sensación de que estamos solos, de que no hay nada que hacer, de que el Estado está contra nosotros».

En apariencia, la contestación social frente a esto es muy débil. Para Chomsky «hay muchos movimientos populares muy activos, pero no se les presta atención porque las élites no quieren que se acepte el hecho de que la democracia puede funcionar. Eso les resulta peligroso. Puede amenazar su poder. Lo mejor es imponer una visión que te dice que el Estado es tu enemigo y que tienes que hacer lo que puedas tú solo».

 

7 Comentarios
  1. German Rios dice

    Impecable el analisis de Chomsky. Siempre de una lucidez y una claridad admirables.

  2. Kurt Brainin dice

    ¿Qué decir de Chomsky que no se haya dicho? Beber sus palabras, admirar su lucidez y agradecer que nos guíe en este desgraciado mundo en que nos toca vivir.
    Con respecto al asalto del neoliberalismo, creo que no es casualidad que haya coincidido en el tiempo con la implosión de la Unión Soviética. Parecería que ésta nos hubiera beneficiado más a los de afuera que a los de adentro, una vez que dejó de existir los capitalistas perdieron el miedo, se sintieron impunes y vinieron el neoliberalismo, la globalización y la destrucción del estado de bienestar.

  3. Pablo Grigera dice

    Chomsky siempre «spot on».

  4. Lia dice

    Servicio civil obligatorio. La comunicación, relación, pensamiento, es una simultaneidad que debe hacerse evidente con la obvia práctica del ejercicio de la humanidad y así reconocer los verdaderos sentidos de la vida, nuestras facultades y potenciales, que definen la verdadera riqueza del ser, y que no está a la venta. En el instante que se le pone un precio a una persona, sea un empleado comercial o el querido Messi, tanto las reglas de juego como las sensaciones se ponen turbias.
    Se necesita del arte y actuación en las escuelas para encontrar y comprender los matices del alma humana y desarrollar la creatividad, espontaneidad y un buen pensamiento crítico para generar soberanía física-mental. El resto se ordena automáticamente, los artefactos lógicos ya están al servicio y al alcance de la mano, como todos los contenidos, solo faltan buenos conductores, en última instancia, un nuevo paradigma económico será un efecto coherente del sistema educativo, la idea está siempre a la altura de la consciencia que pueda interpretarla, y los que se creen dueños de las doctrinas van a tener que ceder y ayudar a incorporar las referencias al sistema educativo en la formación del ser comunitario o político. ¿Podrá más la patria o el ego mesiánico?¿No será hora de despertar esa heroicidad desde la soberanía individual?¿Querrán los padres ser superados por sus hijos?
    Si las farmacéuticas y los paradigmas económicos usan a las sumisas poblaciones como un gran laboratorio de pruebas con total libertad, no creo que haya problemas para algo tan insignificante como la autodeterminación.
    ¿O no?

  5. Ernesto Oscar dice

    Noam Chomsky, un grande. Algún día alguna buena y absolutamente democrática persona pondrá en una de nuestras mejores plazas un busto o monumento a este hombre que es un faro para la humanidad.

  6. Marta Torres dice

    Si, he sentido eso, es la lucha de clases de marx pero los proletarios no son tales son siervos o esclavos, tal vez porque su explotación como clase en si no se produce en el proceso de producción porque ya no existe, los dueños de los medios de producción hacen su riqueza sin producir, la riqueza fruto de la especulación financiera, no requiere mano de obra ni plusvalia, tal vez por eso aplastan y denigran a las personas que no cuentan y son descartadas como basura.Esta nueva era tal vez como en la época de los dinosaurios provocara la muerte de todo lo conocido .

  7. Stella Cattaneo dice

    Impecable interpretación de la realidad

Dejá tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.