El Ogro malo despide al Hada Buena

Robi Baradel realiza el balance de la gestión Vidal y señala el camino de recuperación de la escuela pública

 

Abogado, docente, uno de los más importantes gremialistas de la provincia de Buenos Aires. Soportó la campaña sucia de los animales sueltos de la TV que difundían las fotos de sus hijos que junto a otros nombres aparecían en pantalla, intentando desprestigiarlo ante los paros docentes. Vidal lo eligió como enemigo para señalar que el gremialismo docente era el mal en la educación y él su responsable mayor. Pero ante cada operación, ante cada ataque, recibió el apoyo y la solidaridad de sus pares. El tiempo demostró que el ajuste en educación y la desidia de la Gobernadora eran los verdaderos males y no había ogro malo sino que el Hada no era Buena. Roberto Baradel habla con El Cohete a la Luna, realiza un balance de estos años y marca los puntos centrales a tener en cuenta para la recuperación de la educación pública.

 

 

 

 

Disparen contra el gremialismo

“Ha sido el peor gobierno que ha tenido la provincia de Buenos Aires en los últimos años sin ninguna duda”, expresa Roberto Baradel. “No solamente por el ajuste que aplicó, sino por la desidia y un ataque frontal hacia la educación pública y los docentes”, explica. El Secretario General de SUTEBA fue el blanco de los ataques que lanzó en su gestión el Hada Buena pero la unidad plasmada con los demás sindicatos docentes, su firmeza y coherencia proporcional a su sensibilidad ante cada ajuste o cierre de establecimientos, hizo que el relato de Vidal se evaporara ante una realidad que más allá del blindaje mediático comenzó a aparecer en medios que no cambiaron pauta bonaerense por silencio, y mostraron que eran las políticas de ajuste de Vidal las que generaban el desastre.

“Primero se ensañó con los dirigentes sindicales, conmigo en particular. Basta repasar  algunas frases que son clave: ‘No es justo que el Estado invierta en universidades para pobres que nunca van a ir a una universidad’, ‘que digan si son kirchneristas’. O aquello de que ‘tomamos a los chicos de rehenes’; ‘que extorsionamos’. Todas conductas tipificadas en el Código Penal, intentando demonizar a los dirigentes sindicales y deslegitimar el reclamo”, dice.

“Cuando estábamos aplicando medidas de fuerza porque no nos escuchaban, intentaron reemplazarnos por voluntarios, tuvieran o no título docente, reemplazarnos en las escuelas o promover la desafiliación desde la página oficial de la Dirección General de Cultura y Educación, levantar sumarios masivos a aquellos docentes en huelga, practicar descuentos masivos, imponer multas millonarias al sindicato. Ese fue el accionar de María Eugenia Vidal contra los docentes, contra los sindicatos y contra la escuela pública”.

 

 

Termina con menos escuelas de las que recibió

El gobierno de Vidal “va a ser el primero de la provincia que termine con menos escuelas que las que recibió”. Enumera el cierre de “bachilleratos de adultos; escuelas rurales; escuelas de islas. Muchas de ellas pudimos revertir el cierre con la lucha del conjunto de los docentes y la comunidad educativa”.

Varias veces plantearon las necesidades de infraestructura. Meses antes que sucediera la explosión de la Escuela nº49 “donde murieron Sandra Calamano y Rubén Rodríguez, habíamos hecho un relevamiento parcial de todas las deficiencias que tenían las escuelas de la provincia de Buenos Aires”, pero “ni siquiera pudimos ir  a entregárselo en mesa de entrada porque Vidal cerró las rejas de la gobernación”. Sobre las responsabilidades después de la explosión de aquel 2 de agosto de 2018, Roberto Baradel señala a “la gobernadora, al Director General de Cultura y Educación, pero también el Ministro de Trabajo por no hacer las inspecciones correspondientes en las escuelas y garantizar su seguridad». No existió “ni siquiera un reconocimiento a la tarea que estaban realizando. Murieron preparando el desayuno a los chicos. La tragedia pudo ser mucho peor si los chicos hubieran entrado a la escuela cuando explotó, pero fue 15 minutos antes de que entraran”.

 

 

La calidad es el ajuste

“En dos escuelas rurales de Punta Indio plantearon que iban a fusionar cursos. Cuando les pregunté a los docentes cuántos alumnos tenían, en una escuela tenían 10 chicos y en otra 12. Pensé que era razonable. Pero me aclararon que no se trataba de dos segundos años, fusionaban segundo y tercer año. Una gran mentira, eso de la educación pública de calidad”, dice Baradel.

La eliminación de gran parte de los programas socioeducativos es también parte del balance negativo que deja Vidal. “Cortaron la entrega de netbooks, recortaron el presupuesto de las orquestas juveniles. Hacen campaña con el boleto estudiantil, pero en realidad se lo ordenó la Justicia y a pesar de eso la provincia no lo implementó  para los estudiantes de los institutos de formación docente”. Baradel también recuerda las grandes movilizaciones porque querían modificar el diseño curricular de las escuelas técnicas, de modo de «formar mano de obra barata y no que los chicos tengan los conocimientos necesarios para terminar la escuela técnica y continuar su carrera. Lo impidió la movilización de  estudiantes y profesores”, indica. En cuanto a los centros de formación profesional, manifiesta que “los trasladaron de la órbita de Educación a la del Ministerio de Trabajo haciendo grandes ajustes”.

En los comedores escolares, «la comida es de pésima o muy mala calidad. Están pagando 30 pesos y hacen falta por lo menos medio millón de cupos en la provincia de Buenos Aires”, afirma. Baradel realiza una salvedad al manifestar que en algunos distritos eso no sucede porque hay una intervención fuerte de los intendentes.

La educación como negocio también lo aprovechó Cambiemos. “Interrumpieron el Programa Nacional de Formación Docente que era universal, intervenían las universidades, los institutos de formación docente y lo mercantilizaron”, sostiene. “Se lo entregaron a determinadas fundaciones, pagándoles millones de pesos y en algunos casos dólares. Llegan a un sector muy reducido de los docentes y no incluye los conocimientos socialmente necesarios que necesita un docente para brindar una mejor enseñanza”.

 

 

Luche que se escuche

El deseo de María Eugenia Vidal era torcer el brazo a la lucha del sector gremial docente. “Con el salario docente querían imponer una pauta salarial a la baja y no lo aceptamos. Intentaban disciplinarnos y bajarnos el salario conforme a lo que requería su programa económico. Nosotros dijimos que hicieran lo que hicieran no íbamos a firmarle una paritaria con la imposición del salario a la baja. Por eso peleamos tanto el tema de la cláusula gatillo y la recuperación de la pérdida del poder adquisitivo”, manifiesta. El sindicalista recuerda que por ese entonces “salió una nota en el diario El País de España que se reprodujo en distintos diarios, diciendo que Vidal iba a ser la Margaret Thatcher de la Argentina porque iba hacer con los sindicatos docentes lo mismo que Thatcher con los sindicatos de los mineros, donde adquirió cierta legitimidad política a base de derrotar el sindicato”.

 

 

“Se equivocaron. A María Eugenia Vidal los bonaerenses le dijeron el 11 de agosto que se tiene que ir. Y nosotros tenemos el orgullo de haber defendido la escuela pública, la educación pública y sentar las bases para la reconstrucción de la provincia y de nuestro país. Eso va a suceder luego del 27 de octubre, cuando definitivamente los bonaerenses le digan a María Eugenia Vidal que se terminó la desidia, el ajuste, la desconsideración y el ataque a la escuela pública. Y también cuando le digan a Mauricio Macri que se tiene que ir porque le hizo mucho daño a nuestro país”.

 

 

Reconstruir la educación pública

Antes de dar los pasos fundamentales para la reconstrucción de la educación pública es necesario “restituir la paritaria nacional, para acortar la  desigualdad que hay con los diferentes salarios docentes en todo el país”, indica Baradel. “Hay que reinstalar un mecanismo de envíos de fondos a las provincias con asignación específica. Que no lo puedan utilizar para otra cosa, sino que vaya directamente para educación. En cuanto a salario docente, infraestructura, políticas socioeducativas, programas de formación docente, hay que devolverle al Estado Nacional la responsabilidad del sostenimiento  de la Educación Pública en conjunto con las provincias que es lo que marca la Ley de Educación”.

Baradel señala los puntos fundamentales para reconstruir una educación pública de calidad:

  • “Que los chicos y los trabajadores estén en escuelas seguras”.
  • “Que se aumenten los cupos en comedores escolares y el monto. Tema que está enmarcado en el programa que Alberto Fernández planteó de lucha contra el hambre en Argentina. Parar la caída y garantizar que los chicos de todos los niveles puedan comer”.
  • “La paritaria docente: el gobierno tiene que escuchar las necesidades de los trabajadores y nosotros escuchar las posibilidades del gobierno. Encontrar un punto de acuerdo para no perder el poder adquisitivo del salario y poder avanzar en mejoras concretas como el tema de los básicos”.
  • “Retomar la formación y la actualización docente: a través de las universidades, a través de los institutos de formación docente, para llevar adelante una actualización y formación masiva de todos los docentes de la provincia de Buenos Aires pensando en una educación pública de calidad”.
  • “Se tiene que trabajar en escuelas de jornada completa o extendida: más y mejor educación es fundamental. Habrá que empezar en los sectores más vulnerables pero hay que darle continuidad y esto tiene que ver también con una nueva ley de financiamiento educativo que se tiene que sancionar a nivel nacional”.

La demonización de los dirigentes sindicales tenía como objetivo «enseñar para la resignación basada en el individualismo. Pretendían que  los docentes enseñemos que pobres hubo siempre. Como una realidad que no se puede modificar”. La respuesta debe ser “formar sujetos de derecho, ciudadanos críticos, capaces de apropiarse del conocimiento necesario no solo para el desarrollo individual y una movilidad social ascendente, sino  para la transformación de la realidad, en sociedades más justas, más igualitarias, más tolerantes y con plena vigencia de los derechos humanos”.

 

 

 

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1 comentario
  1. Gonzalo dice

    Me parece que es importante que, de una vez por todas, se tome con seriedad y real determinaciòn que un docente, en cualquier nivel, que trabaja frente a un grupo cinco dìas a la semana, ocho horas, no està en condiciones saludables de elevar la calidad educativa de nadie. Por otro lado, hablar de «su firmeza y coherencia proporcional a su sensibilidad ante cada ajuste o cierre de establecimientos», cuando se habla de Baradel me genera muchas dudas. Entiendo y reconozco que la persecución fue terrible y un sello màs del autoritarismo de este gobierno, pero me resulta una cobertura extremadamente sesgada del periodismo en general el tratamiento de la figura de Baradel. En parte porque, màs allà de que ser el Secretario General del gremio docente màs importante de la provincia, el entramado sindical docente en Bs. As. es amplio, complejo y lleno de contradicciones como para tomar la figura de Baradel como luchador ejemplar. No se, me parece que el periodismo tiene la deuda de una sincera, objetiva y profunda investigaciòn y difusiòn sobre la educaciòn argentina porque, por algo, la sociedad no respeta, no empatiza y no comprende al docente. Creo que, como en tantas otras cosas, porque no sabe sobre el docente. No sabe sobre educaciòn.

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