El regador regado

La gran familia del campo tiene un solo miembro y le pagan chaucha y palito

 

Satus Ager S.A. nació en 1996 y produce semillas de maíz para clientes del hemisferio norte y del mercado local, con servicios de producción para soja, girasol y semillas de sorgo. En 2014 Victoria Capital compró el control de la compañía. Victoria Capital también se quedó con más del 70 por ciento del Grupo Los Grobo en 2016. “La gran familia del campo se ha transformado en el gran motor que tiene la República Argentina”, expresó Macri en la Expoagro de marzo de 2018. Pero la gran familia no es la que se encuentra en las grandes superficies de hectáreas como las de Satus Ager, donde solamente una persona es empleada para realizar la tarea de riego con aspersores en el campo Santa Celestina de la localidad El Paraíso partido de Ramallo.

Rito Ferreyra se encuentra en una casilla cortando algo de carne de pollo y verduras en una tabla para echarle luego a la olla. Hace cuatro meses que está en Ramallo en soledad, trabajando para Satus Ager. Su labor consiste en regar. “No tengo horario fijo, puedo trabajar hasta diez horas”, dice. “Manejo los pivotes de riego”, explica Rito sobre su tarea, que es la de “encender el motor, controlarlo en aceite y agua y verificar que no se caiga ningún pico”. Se refiere a los picos del sistema de riego automatizado.

 

Rito Ferreyra, el regador solitario.

 

Vino desde Santiago del Estero desde el departamento Quebrachos. Pero es en Loreto donde Satus Ager tiene la oficina donde se inscriben los aspirantes a trabajar para la firma. La empresa le pagó el viaje, cuenta Rito. La tormenta con fuerte viento que se hizo sentir en Ramallo antes de fin de año tumbó una de las casillas. “Por suerte no había nadie”, dice. Se salvó porque estaba ubicado en otra, cercana a la que volteó el viento.

 

Así quedó la casilla después de que el viento la tumbó.

 

Todavía no sabe si le pagaron o no el bono de fin de año. Escuchó algo pero nadie le informó oficialmente. Tampoco tiene idea de cómo funciona la Obra Social de Guincheros, a cuenta de la cual le descuentan de su salario. Necesita medicamentos por su asma, pero no sabe si esa mutual los cubre. Todavía no llegó la cuadrilla para el desflore del maíz pero vendrá en estos días, asegura Rito. Ellos cobran más pero, por su asma, a Rito le es imposible realizarlo. Los baños químicos que están al menos desde el año pasado en el lugar también sufrieron rotura por la tormenta y el viento. Se observa la falta de mantenimiento y deterioro de los que quedaron sanos.

 

Baño químico en condiciones de abandono.

 

Por su trabajo de “Regador Especializado”, tal cual reza en sus recibos de sueldo, Rito percibió el 1/11/2018 un salario básico de 15.918 pesos. Había cobrado en octubre lo trabajado en el mes de septiembre cuando llegó a Ramallo: unos 15.122 pesos con veintisiete centavos. En diciembre cobró 21.626 pesos. Así es como funciona el “gran motor” del campo, como lo describió Macri: a través de la tecnología y los magros salarios, Satus Ager llegó a ser líder en servicios de producción de semillas.

 

Recibo de sueldo pagado por Satus Ager S.A.

 

La empresa cobró notoriedad en el verano de 2011, a causa de unos artículos de Horacio Verbitsky. El 2 de enero desde Página/12, con el título “Esclavos, modelo 2011”, y el 9 de enero con “Nido de ratas”, el periodista dejó en evidencia la explotación laboral. La empresa se vio obligada a realizar mejoras para no tener a sus trabajadores en condiciones inhumanas, aunque todavñia no les concede condiciones dignas de alojamiento.

En la especie de gazebo-comedor armado el viento rompió parte de las lonas, que fueron reemplazadas por madera. Allí un cartel dice “en Satus Ager S.A. promovemos y luchamos por los derechos de las personas, por tal motivo recuerde que nadie debe ser forzado a trabajar contra su voluntad, siempre tiene que haber mutuo acuerdo. Recuerde que los trabajadores tienen la libertad de salir del establecimiento cuando lo deseen. En carteleras se encuentra exhibido el mapa de acceso al establecimiento”.

Carlos García presidente, socio director y presidente del comité de inversiones de Victoria Capital que se hizo del control de Satus Ager, declaró en una entrevista que “no es que seamos inversores orientados al sector agrícola, pero vemos en él que la Argentina tiene una ventaja competitiva y sostenible”. Cuando el sector empresarial habla de competencia, se refieren a ganar más en poco tiempo. La ganancia rápida para unos pocos a costa de las mayorías fue permitida por Cambiemos con la baja de las retenciones y un sistema laboral por goteo salarial para los trabajadores rurales que contaban hasta no hace mucho con una mejora en el campo de Satus Ager en Ramallo: un buzón de sugerencias estaba en el comedor, pero el viento se lo llevó.

 

 

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