EL RITMO DEL CONFLICTO SOCIAL

El objetivo de la oposición es obstruir las políticas del gobierno e implantar el relato de su inoperancia

 

A un mes de gestión del gobierno del FdT, la propuesta de un cambio de rumbo de las políticas económicas choca con una oposición frontal en todos los planos del accionar político, económico e ideológico. La máxima dirigencia de Juntos por el Cambio podrá estar dispersa por el mundo gozando de sus lujosas vacaciones, pero los medios de comunicación hegemónicos y los legisladores y dirigentes macristas de segunda línea han pasado al frente con los tapones de punta, unificados en su objetivo de obstruir las políticas del gobierno e implantar rápidamente el relato de su inoperancia, ineficiencia, parcialidad y peligrosidad para los intereses de los sectores medios de la población.

En la ultima nota decíamos que la estrategia de la oposición gira en torno a desfinanciar al gobierno, resistiendo toda transferencia de ingresos desde los que tienen mas hacia los que tienen menos. Tanto la actitud belicosa del “campo” y de los grandes intereses económicos ante el anuncio de los aumentos de los impuestos que los gravan, como la amenaza de paro de la comercialización de productos agropecuarios y la persistente formación de precios en los mercados monopólicos, indican que la producción y comercialización de alimentos será el teatro privilegiado para el estallido del conflicto social. Esto es de crucial importancia, pero también lo es conocer el ritmo y los tiempos de desarrollo de este conflicto.

El accionar del macrismo muestra que busca violentar el plazo de los 180 días dispuesto por el gobierno para evaluar sus políticas. Presiona en todos los frentes para acortar los tiempos que conducen al estallido del conflicto social. Busca que esto ocurra cuando el gobierno se encuentre embretado negociando la reestructuración de la deuda y amenazado al mismo tiempo por el desencadenamiento de una corrida cambiaria y un desmadre de la inflación.

A medida que pasan los días, el ritmo del enfrentamiento entre dos proyectos radicalmente diferentes se acelera, impulsado por las acciones y el discurso de una oposición que busca polarizar al escenario político. A la propuesta oficial de introducir cambios en forma “pausada y prudente” buscando terminar con el hambre, “tranquilizar a la economía”  y poner un piso a la recesión en un periodo de 180 días, la oposición responde con acciones que buscan trabar las políticas, desfinanciando al gobierno. Al mismo tiempo, usando su control sobre los medios de comunicación hegemónicos, busca polarizar a los sectores medios de la sociedad machacando el discurso del miedo y del odio hacia “los de abajo” impulsado  por Macri durante toda la campaña electoral. Desplegando tácticas que recuerdan los principios seguidos por Goebbels para manipular a la opinión publica alemana, el macrismo desconoce y vuelve invisible a la pobreza y al hambre e intenta hipnotizar a los sectores medios de la población con el fétido aliento del estilo de vida de la “gente linda” que consume viajes y dólares y hace siempre lo que quiere.

 

Joseph Goebbels, el santo patrono de la manipulación política.

 

Una clase media que en buena parte ha caído en el agujero negro de los 2.800.000 nuevos pobres creados por las políticas del gobierno de Macri es ahora interpelada por la oposición macrista, con cantos de sirena que responden a los intereses de los sectores mas ricos. Esto quedo patente en la discusión sobre los aumentos de impuestos propuestos para financiar las políticas del gobierno nacional y de la provincia de Buenos Aires. En la manipulación de la subjetividad de los sectores medios de la sociedad sobrevuela el fantasma de una forma de sometimiento: el síndrome de Estocolmo. Este alude a un estado psicológico en el que la víctima de un secuestro, o persona detenida contra su propia voluntad, desarrolla una relación de complicidad con aquel la capturó y puede acabar ayudando a los captores a realizar sus fines.

Para el macrismo ese es el nudo de la cuestión: convencer a la clase media que “los de abajo” no trabajan porque no quieren. Grabar a fuego en la psiquis social que llenarse de dólares es un derecho humano. Persuadir de que la licuación de los ingresos y el endeudamiento para llegar a fin de mes no son consecuencia de las políticas de la vieja administración y que el macrismo es la fuerza política democrática y republicana que representa a los sectores medios de la población y la esperanza de un futuro mejor. Este mensaje se arropa en la impunidad, ese codiciado y reluciente halo que emana de los poderosos en un mundo cada vez más corrupto. Impunidad tanto para hacer ganancias extraordinarias como para subvertir normas y vaciar de contenido a los valores y  al propio lenguaje. En el mundo cerradodel poder macrista, la impunidad es oro en polvo. Su fulgor paraliza los disensos.

 

 

 

Naturalización de la pobreza y la impunidad

Esta semana Miguel Pichetto, ex candidato a la vicepresidencia de Juntos por el Cambio, denostó la política contra el hambre del gobierno reconociendo al mismo tiempo que no conoce como funciona. Naturalizando la pobreza y el hambre, reiteró su creatividad lingüística afirmando que en la Argentina “no existe el hambre famélico para andar repartiendo vales y valecitos… un invento de los curas y del gobierno para sacar redito político”, y terminó su diatriba advirtiendo a la clase media que será perjudicada por estas políticas (ámbito.com, 13 y 14. 1 2020).

 

Miguel Pichetto: el hombre que no estaba ahí.

 

Mientras tanto, el Presidente del Uruguay contribuyó, a su manera, a desnudar la impunidad de nuestra elite: convoco a 100.000 argentinos a invertir en el Uruguay ofreciéndoles beneficios fiscales de distinto tipo. También prometió flexibilizar las regulaciones para facilitar su residencia legal en el país. El atractivo principal de esta propuesta reside en evadir impuestos argentinos. El hermano de Macri, ducho en estas cuestiones, no tardó en anunciar su decisión de mudarse al país vecino. Otro episodio  ocurrido en Punta del Este y subido a las redes sociales sintetizó el sentido común de amplios sectores de la elite argentina. El festín de un cordero que fue arrojado vivo desde un helicóptero a la pileta de uno de los comensales que filmaba el episodio es otra gota por la que transpira el océano de impunidad y degradación de valores que se generalizó durante los últimos años de macrismo (infobae.com 15 1 2020). El exponente más claro de esta aberración es la conformación de una organización mafiosa paraestatal enquistada en los servicios de inteligencia, en los tres poderes del Estado y en los medios de comunicación hegemónicos y dedicada a extorsionar y realizar operaciones mediático-judiciales para perseguir y encarcelar a CFK y otros adversarios políticos del macrismo.

 

 

El proyecto de cambiar el rumbo económico del país y avanzar hacia un país más solidario e inclusivo depende de la capacidad del gobierno para empezar la enorme tarea de reformar al sistema judicial, desarticular el poderío de los medios de comunicación hegemónicos y decodificar la confusión que por años ha sembrado el macrismo  naturalizando la  impunidad mafiosa y buscando despolitizar y dividir a los ciudadanxs.  La transparencia del caos de corrupción y degradación de valores de la experiencia macrista y la visibilidad del hambre y la degradación social que el macrismo ha naturalizado, permitirán construir un sentido común centrado en la solidaridad social. El impulso que el gobierno dé a la participación activa y organizada de la ciudadanía en las decisiones y en el control de gestión de las políticas que se implementan en todos los niveles, desde el municipal hasta el nacional, será decisivo para crear este nuevo sentido común, bloquear el embate del macrismo y cambiar el ritmo que pretende imponer al conflicto social.

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Oposición en un contexto turbulento

Las políticas del gobierno operan en un contexto caracterizado por varios frentes de turbulencia entre los que se destacan el financiero y el cambiario. El gobierno baja lentamente las tasas de interés para incentivar el crédito a la producción. Al mismo tiempo debe impedir que los pesos se trasladen a la compra de dólares y que los precios se dolaricen. Mientras tanto, el engendro de las LELIQs ( letras de liquidez del BCRA) yace agazapado, amenazando el futuro del proyecto oficial.

Mas allá de la fuerte expansión monetaria de los últimos dos meses, el stock de deuda remunerada del BCRA (pases pasivos: es decir colocaciones a 1 día de los bancos  en el BCRA  a una tasa prefijada, y LELIQs: colocaciones de los bancos a 7 días a una tasa de interés pactada en la licitación) asciende a $ 1,5 billones de pesos. Esto es casi equivalente al total de la base monetaria y representa aproximadamente el 56% de las reservas (ámbito.com, 15 1 2020). El año pasado se pagaron $ 693.000 millones de pesos en intereses de LELIQs. Hoy este problema se ha potenciado, pues si bien el crecimiento de las LELIQs esta contenido, los pases pasivos que se renuevan diariamente han crecido exponencialmente en  los últimos tiempos. Este año habrá que pagar a los bancos  una cifra astronómica en concepto de intereses, frente a la cual palidecen todos los impuestazos que se quieren imponer al resto de los actores sociales.

Esta situación se da en un contexto cambiario donde, a pesar del cepo, la brecha entre el dólar oficial y el dólar bolsa (MEP), el contado con liqui (CCL) y el dólar blue constituyen ventanas de atracción para los pesos que circulan. Esto es especialmente notable en el caso del dólar bolsa, una inversión legal que se hace a un valor inferior al del dólar solidario/turista y permite a cualquiera persona o empresa saltar fácilmente el cepo y comprar dólares con importantes ganancias.

En estas circunstancias, a principios de esta semana se conoció la intención de la provincia de Buenos Aires de postergar el pago de su deuda. La misma asciende a U$S 11.907 millones y equivale al 84% de los ingresos anuales de la provincia. Un 77% de la misma esta denominada en dólares. La deuda tiene vencimientos de U$S 2.705 millones en 2020, de los cuales U$S 277 millones deben ser pagados el 26 de enero: U$S 250 millones de capital, U$S 26 millones de intereses. A principios de la semana el gobernador anunció “que el esquema y situación que dejo el gobierno anterior no es sostenible” y propuso la postergación del pago del capital en dólares hasta el próximo 1 de mayo mientras negocia con los acreedores. Esto motivó la intervención de diversos dirigentes de Juntos por el Cambio y de Hernán Lacunza, ex Ministro de Economía de la provincia. En esencia negó toda responsabilidad sobre la magnitud de la deuda, la enorme proporción en dólares y la acumulación de vencimientos en un corto periodo de tiempo, estrategia similar a la seguida con el endeudamiento nacional. Se reiteró el criterio de culpabilidad asignado al voto popular: “Argentina y la provincia recuperaron a fin de 2015 el crédito y terminaron de perderlo después de las PASO” (infobae.com, 15 1 2020).

 

Hernán «¿Quién, yo?» Lacunza, ex Ministro de Economía de Buenos Aires.

 

 

Mas importante aun, se acusó al gobernador de “montar un relato porque no quiere pagar”, afirmando “que la provincia está en condiciones de afrontar los pagos” y detallando recursos que supuestamente tendría disponibles, más la ayuda que iría a recibir del gobierno nacional (lpo.com, 14 1 2020; infobae.com, 15 1 2020). Así, el ministro que reperfiló deuda en pesos a raudales antes de irse en diciembre del 2019 contribuyó con sus declaraciones a obstaculizar la negociación con los acreedores y a fogonear el temor a supuestas malas intenciones del oficialismo para provocar un default en un primer vencimiento de la deuda. Esto a su vez agitó el fantasma de las consecuencias que este default podría tener a nivel de otras deudas provinciales y de la posible activación de  clausulas de cross-default de otros títulos bonaerenses, llevando a un posible desmadre generalizado de la deuda provincial. Estas circunstancias voltearon el precio de las acciones y bonos argentinos y echaron leña al fuego de la volatilidad en el mercado de cambios, aumentando el martes la brecha cambiaria del dólar bolsa, del 30 al 35%.

Este episodio reveló una vez más que no hay límites para la oposición del macrismo. Su objetivo inmediato es impedir el funcionamiento del gobierno. Se sigue el libreto de Macri: sembrar el caos por doquier para atar de pies y manos al gobierno del FdT a la política de ajuste y endeudamiento ilimitado del FMI.

 

 

Fondos de inversión y turbulencia financiera

Estas circunstancias ocurren en una coyuntura financiera internacional de extrema fragilidad. El nivel de deuda mundial emitido hasta fines del 2019 se acerca a los U$S 257 billones (trillion dollars), cifra récord en la historia de las finanzas (iif.com january 2020). Una de las consecuencias de este enorme endeudamiento ha sido la política de tasas de interés cercanas a cero o negativas seguidas por los bancos centrales de los países mas desarrollados. Hoy la deuda con tasas de interés negativas asciende a los U$S 11,5 billones. La Argentina, con un riesgo país que gira en torno de los 1800 puntos básicos, tiene cerrado el mercado de capitales desde 2018. No puede, por lo tanto, beneficiarse de los niveles de tasas de interés cercanos a cero que imperan actualmente. Enfrenta la renegociación de su deuda con tasas de interés muy altas, y tiene por principales acreedores a varios de los fondos de inversión más importantes del mundo y al FMI.

En notas pasadas hemos visto que la crisis de liquidez aqueja al mercado de pases interbancario (repo) norteamericano, donde ocurre el financiamiento de corto plazo de buena parte de las entidades financieras no reguladas (shadow banking) y en particular de los fondos de inversión. Estos últimos tienen problemas de liquidez intrínsecos, dada su conformación con miles de activos con distintos grados de riesgo y difíciles de desprender rápidamente ante un evento riesgoso. El análisis de la performance en la ultima década de los fondos de inversión muestra que solo el 11% ha tenido un desempeño superior al esperado. Una cifra récord de fondos de inversión han desaparecido de la escena en el 2019, entre ellos algunos de los más importantes (zerohedge, 8 1 2020). Esto ha llevado a Michael Carney, gobernador de la Banca de Inglaterra, a advertir sobre el riesgo sistémico que presentan los fondos de inversión, la mayoría de las veces  saturados de activos ilíquidos (reuters.com, 26 6 2019).

Hoy existe consenso sobre el papel que jugaron los fondos de inversión en la crisis de liquidez del mercado de pases interbancario norteamericana, desatada en septiembre del 2019 (bis.org, 8 december 2019). Su peligrosidad sistémica y su rol de eslabón mas débil ante una posible nueva falla del mercado de pases ha llevado a la Reserva Federal a considerar, en caso de que fuese necesario, la posibilidad de instaurar mecanismos de inyección de liquidez directa a los fondos de inversión y otras entidades financieras (zerohedge.com, 14 1 2020).

Así, los fondos de inversión están ante una espada de Damocles. Por un lado,  las características de las finanzas internacionales regidas por tasas de interés negativas o cercanas a cero los obligan a maximizar ganancias en condiciones cada vez más riesgosas.  Por el otro lado, tienen severos problemas de liquidez y por eso mismo, representan un riesgo para todo el sistema financiero internacional. Esta situación parece brindar a la Argentina capacidad de maniobra en la reestructuración de su deuda externa para no someterse a las exigencias, los tiempos y las condiciones que le quieran imponer sus acreedores externos, en buena medida constituidos por grandes fondos de inversión.

 

 

 

 

4 Comentarios
  1. apico dice

    Los espacios de poder que vos ganas, deben ser ocupados, si no lo haces, te lo ocupan otros,por lo general, tu enemigo. Hay dos opciones, pensar que a medida que pase el tiempo te podes consolidar y dar mejor batalla, o creer que el enemigo,si vos sos tímido,te va a esperar. El tiempo,no es neutro, y siempre juega en contra de los mas débiles, en este caso, vos. Un saludo peronista.

  2. Luis Juan dice

    Estimada Mónica:
    Brillante análisis.
    Una digresión, si me permite.
    Claudia González Castro, en su ensayo “El legado de la oligarquía y la herencia de las dictaduras” (/journals.openedition.org/polis/11082), refiere en alguno de sus párrafos:
    “…Ningún continente parece estar tan cohesionado históricamente como el nuestro, en el que cada periodo histórico, es la réplica o el anticipo del país vecino. Las dictaduras militares, herederas del sistema oligárquico, agregan una particularidad difícil de explicar en la historia americana, pero que a todos nos resulta altamente significativo y que permite entenderlas como consecuencia de un derrotero común, o una determinada forma de habitar el continente.”
    “…Un determinante de los regímenes militares es la idea de jerarquía social, herencia ideológica y económica de la clase social oligárquica. En los primeros pasos de los estados independientes de América latina, se establece un nuevo grupo de dominio entre los emergentes comerciantes, mineros, hacendados y cafetaleros, con sus respectivas consecuencias. La Oligarquía tuvo un extenso periodo de desarrollo y predominio en el que primeramente capturaron el poder económico con la explotación de recursos y la consiguiente acumulación de capital entre familias, para posteriormente conquistar el poder del estado. De esta manera, la capacidad de decisión se concentraba en un grupo social reducido, vinculado familiarmente. En los relatos historiográficos del periodo de modernización figuran dinastías como la de Melendez-Quiñones, cafetaleros de El Salvador; los Cousiño, carboníferos en Chile; los Gildemeister, salitreros en Perú; los Santamarina, terratenientes en Argentina, y otras familias enriquecidas efecto de la activación del comercio exterior con la sociedad europea de la era industrial, que junto al protagonismo económico erigen un poder simbólico detentado a través de una determinada forma de vida, basada en el lujo y la arrogancia, que los caracterizó como referentes sociales.”
    “…La oligarquía, no fue una clase social propiamente tal, sino más bien, una categoría política, que cohesionados por sus intereses económicos ejercieron opresión y dominio. Organizaron la sociedad a partir del concepto de hacienda como cónclave de la institución familiar. Establecieron además una particular forma de relación entre empleador-empleado (inquilinaje en sectores rurales) con fuerte dependencia económica y un naturalizado ejercicio de la coerción física.”
    “El poder económico de la oligarquía prontamente trascendió a lo político, ya que la apropiación y control de la masa trabajadora le permitió utilizarla como estrategia en las contiendas electorales haciendo uso del voto de sus obreros (Cavarozzi, 1978). Sin duda, este modelo de relación laboral ha dejado marcas indelebles en el inconsciente colectivo latinoamericano, que emerge como recuerdo traumático en la literatura, en textos como Casa de Campo (Donoso, 1978), La Casa de Los Espíritus (Allende, 1982), que narran el inquilinaje campesino y sus relaciones de opresión y sumisión. Por otra parte, Baltazar Castro y Baldomero Lillo, escriben sobre la traumática experiencia de los trabajadores mineros en Sewel (1953) y Sub-Terra (1904). Junto al trauma del martirio y explotación del trabajador, América Latina conserva una singular manera paternalista de relacionarse con las clases privilegiadas y sus valores asociados, como el dinero y el poder.”
    “…Durante el predominio de la clase oligárquica, los Estados debieron enfrentar una serie de conflictos de clase (la amplia brecha social abre paso a la lucha social); conflictos étnicos (el despojo de tierras indígenas y su consiguiente descontento) y territoriales (como la Guerra del Pacífico del cono sur por el dominio de las salitreras) que generaron la necesidad de una fuerza que apoyara y resguardara sus intereses políticos y económicos. Para ello, la oligarquía invirtió en la formación e instrucción de un ejército que hasta entonces no existía. La prosperidad del momento facilitó una inversión cuantiosa en la profesionalización militar en la línea germánico-prusiana, reorientando la formación militar que existía hasta el momento, conformando un cuerpo militar al servicio de los intereses e ideología de la clase oligárquica. En lo económico, resguardó sus intereses de clase; en lo racial se hace parte del menosprecio y el despojo del indígena; en lo social, es un agente represivo de la contienda social y en lo político, aprueba el autoritarismo y el empleo legítimo de la violencia (Quiroga, 2002).”
    “…Las dictaduras emergen como una manera de enfrentar el desarrollo de los movimientos socialistas que irrumpen en los años 30, con el componente posterior de la guerra fría y la consolidación de Estados Unidos como potencia internacional tras la segunda guerra mundial. Efectivamente, el posicionamiento de EEUU en la jerarquía mundial, es determinante al examinar los golpes de estado militares avalados por Norte América. Lo habitual era que militares buscaran el consentimiento de la embajada norteamericana antes de dar el golpe de estado, de esta forma obtener una mayor legitimidad y reconocimiento internacional. Esto, sin contar con los quiebres del orden institucional que fueron directamente impulsados desde Washington. Estados Unidos reforzó la posición de los golpistas invirtiendo millones de dólares en los ejércitos latinoamericanos, especialmente con préstamos que permitieron renovar el vetusto armamento disponible.”
    Ganesh Sitaraman, bajo el título “Cómo triunfa la oligarquía: Lecciones de la Antigua Grecia” (sinpermiso.info-22/10/2017), escribió (cito algunos párrafos):
    “Hace unos cuantos años, mientras investigaba para un libro acerca de cómo afecta la desigualdad económica a la democracia, un colega mío preguntó si Norteamérica corría verdaderamente el riesgo de convertirse en una oligarquía. Nuestro sistema político, afirmaba, es una democracia. Si la gente no quiere verse gobernada por élites opulentas, podemos votar para echarlas.”
    “El sistema, dicho de otro modo, no se puede “amañar” para que funcione en favor de los ricos y poderosos, a no ser que la gente esté como mínimo dispuesta a aceptar un gobierno de los ricos poderosos. Si la opinión pública en general se opone al gobierno de las élites económicas, ¿cómo es, entonces, que los opulentos controlan tanto del gobierno?”
    “…En su fascinante y perpicaz libro, Classical Greek Oligarchy, Matthew Simonton nos lleva de vuelta al mundo antiguo, en el que se acuñó el término oligarquía. Una de las amenazas primordiales consistía en que los oligarcas llegaran a dividirse y que alguien de entre sus filas desertara, se pusiera al frente del pueblo y derribara a la oligarquía.”
    “Para impedir que esto ocurriera, las élites de la antigua Grecia desarrollaron instituciones y prácticas para mantenerse unidas. Entre otras cosas, aprobaban leyes suntuarias, que impedían extravagantes demostraciones de su riqueza que pudieran atizar la envidia, y utilizaban el voto secreto y las prácticas de creación de consenso para garantizar que las decisiones no condujeran a a un mayor conflicto dentro de sus cuadros.”
    “Si bien la clase dominante debe permanecer unida para que la oligarquía permanezca en el poder, la gente tiene asimismo que estar dividida, de modo que no pueda derribar a sus opresores. Los oligarcas de la antigua Grecia utilizaban por tanto una combinación de coacción y cooptación para mantener a raya a la democracia. Concedían recompensas a los informantes y encontraban ciudadanos maleables que desempeñaran cargos en el gobierno.”
    “Esos colaboradores legitimaban el régimen y le proporcionaban cabezas de puente para llegar hasta el pueblo. Por añadidura, los oligarcas controlaban los espacios públicos y los medios de vida para impedir que la gente se organizara. Echaban a la gente de las plazas ciudadanas: una población difusa en el campo se veía incapaz de protestar y derrocar a un gobierno de un modo tan efectivo como un grupo urbano concentrado.”
    “Trataban también de mantener la dependencia de la gente común de oligarcas individuales concretos para su supervivencia económica, de modo semejante a cómo los jefes de la mafia de las películas mantienen relaciones paternalistas con el vecindario. Leyendo el relato de Simonton, resulta difícil no pensar en cómo la fragmentación de nuestras plataformas de medios de comunicación constituye una ejemplificación moderna de división de la esfera pública, o de cómo a empleados y trabajadores se les disuade de expresarse.”
    “La discusión más interesante se centra en cómo los antiguos oligarcas utilizaban la información para preservar su régimen. Combinaban el secreto en la gobernación con mensajes selectivos dirigidos a públicos determinados, de un modo no muy distinto del de nuestros modernos asesores y consultores de comunicación. Proyectaban poder mediante rituales y procesiones.”
    “Al mismo tiempo, trataban de destruir los monumentos que eran símbolos del éxito democrático. En lugar de proyectos de obras públicas, dedicados nominalmente al pueblo, se atenían a lo que podemos entender como filantropía para sostener su poder. Los oligarcas financiaban la creación de un nuevo edificio o el embellecimiento de un espacio público. Resultado: la gente apreciaba el gasto de la élite en esos proyectos y la clase alta, que quedara memoria de su nombre para todos los tiempos. Al fin y al cabo, ¿quién podía estar en contra de oligarcas que demostraban tal generosidad?”
    “…Pero si bien reconoce que las antiguas oligarquías salían de entre los opulentos, una limitación de su trabajo es que se centra primordialmente en cómo perpetuaban su poder político los oligarcas, no su poder económico.”
    “Para comprender eso, debemos pasar a un clásico inmediato de hace solo unos años, Oligarchy, de Jeffrey Winters. Winters sostiene que la clave de la oligarquía estriba en que un conjunto de élites dispone de suficientes recursos materiales para gastarlos en asegurar su estatus e intereses. A esto lo llama “defensa de la riqueza”, y lo divide en dos categorías. “Defensa de la propiedad” implica protección de la propiedad existente: en los viejos tiempos esto significaba construir castillos y muros, hoy implica el imperio de la Ley. La “defensa de la renta” se refiere a proteger las ganancias; en nuestro tiempo, significa abogar por impuestos reducidos.”
    “El desafío de observar cómo opera la oligarquía, afirma Winters, es que normalmente no pensamos en el dominio de la política y el de la economía como algo fusionado. En su núcleo central, la oligarquía entraña concentrar poder económico y utilizarlo para fines políticos. La democracia se hace vulnerable a la oligarquía porque los demócratas se centran tanto en garantizar la igualdad política que pasan por alto la amenaza indirecta que surge de la desigualdad económica.”
    “Winters sostiene que existen cuatro clases de oligarquías, cada una de las cuales persigue la defensa de la riqueza por medio de diferentes instituciones. Estas oligarquías se categorizan basándose en si el dominio de los oligarcas es personal o colectivo, y en si los oligarcas recurren a la coacción.”
    “Las oligarquías guerreras, como los señores de la guerra, son personales y están armadas. Las oligarquías de dominio como la mafía son colectivas y están armadas. En la categoría de las oligarquías desarmadas, las oligarquías de sultanato (como la Indonesia de Suharto) se gobiernan por medio de conexiones personales. En las oligarquías civiles, la gobernación es colectiva y se aplica mediante leyes, en lugar de serlo por medio de las armas.”
    “Erigen un sistema legal que está distorsionado para que obre a su favor, de manera que su comportamiento ilegal rara vez resulta castigado. Y sostienen todo esto mediante la financiación de campañas y un sistema de cabildeo que les permite influir de modo indebido en la política. En una oligarquía civil, estas acciones se sostienen no a partir del cañón de un fusil o por la palabra de un hombre, sino mediante el imperio de la Ley.”
    “Si la oligarquía funciona gracias a que sus dirigentes institucionalizan su poder mediante la ley, los medios de comunicación, los rituales políticos, ¿qué hacer? ¿Cómo puede tomar la delantera la democracia? Winter hace notar que el poder político depende del poder económico. Esto sugiere que la única solución consiste en crear una sociedad más económicamente igualitaria.”.
    Salvando mi precariedad académica en el estudio pormenorizado de la historia de la humanidad, no obstante, sostengo: Nihil novum sub sole.

  3. HERNÁN DE ROSARIO dice

    En su artículo la socióloga Mónica Peralta Ramos considera que la oposición busca polarizar el escenario político, profundizar la grieta, poner en ejecución una estrategia antisistema que termine por desmoronar al gobierno de Alberto Fernández. Para ello nada mejor que valerse de su alianza con los medios de comunicación hegemónicos para taladrar las mentes de millones de argentinos con el discurso del miedo y el odio hacia los sectores populares. Para la autora el macrismo está decidido a emplear tácticas que hacen recordar a Joseph Goebbels, experto en el arte de la manipulación de las masas.
    En el artículo aparece una foto de Goebbels y al verla inmediatamente busqué algunos datos de su biografía para recordar quién fue este personaje. Goebbels nació el 29 de octubre de 1897 y con Hitler en el poder asumió como ministro de Ilustración Pública y Propaganda del Tercer Reich, cargo que ocupó entre 1933 y 1945. Fue un excelente orador, un antisemita convencido y, fundamentalmente, un emblema del Holocausto y un experto en el arte de la manipulación de la opinión pública, arte que se apoyaba en los siguientes principios:
    Principio de simplificación y del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.
    Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.
    Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.
    Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.
    Principio de la vulgarización. Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.
    Principio de orquestación. La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas. De aquí viene también la famosa frase: «Si una mentira se repite lo suficiente, acaba por convertirse en verdad».
    Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público esté ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.
    Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sonda o de informaciones fragmentarias.
    Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen el adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.
    Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.
    Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente de que piensa «como todo el mundo», creando una falsa impresión de unanimidad.

    Goebbels, qué duda cabe, sabía de manipulación psicológica de las masas, a tal punto que, aunque cueste reconocerlo, sus principios fueron aplicado (y seguirán siendo aplicados) por los gobiernos democráticos del primer mundo. Este fanático, demagogo y totalitario se suicidó junto a su esposa el 1 de mayo de 1945. Previamente envenenó a sus seis hijos.

  4. gerardo senderowicz dice

    Vos lo decís…. ellos no necesitan políticos de fuste que argumenten nada; tienen al periodismo de guerra trabajando por un sueldito de miseria, comparándolo con los de los jefes, que se dedican a atacar y atacar al gobierno entrante.
    No es una relación igual entre un poder y otro, ellos tienen la información, nosotros la formación y las ideas, pero no alcanza.
    Es fundamental una conadep de los políticos, los periodistas, y todo aquel que haya colaborado con el régimen para poner blanco sobre negro en el tapete de la verdad.
    Lo que dice Lacunza…»que la PBA perdió el crédito después de las Paso»…mas o menos podría llegar ser, pero con la deuda total, la composición y y sus vencimientos, que no se haga el sota.
    Blandos, así nos va a ir.
    TODO ESO DEBE SER CLARO, PUBLICITARLO LO ANTES POSIBLE EN MEDIOS PROPIOS PARA QUE LA CLASE MIERD, MEDIA LO TENGA ESCRITO EN UN LIBRO TIPO CONADEP¡¡¡¡¡

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