EL SALVAVIDAS CHINO

El principal interesado en el 5G de Huawei es Telecom, del grupo Clarín

 

El salvavidas chino llegó justo a tiempo, porque el ‘swap’ vencía originalmente el viernes pasado y no a fin de mes como creían en la Cancillería. Pero al margen del detalle, lo que la urgencia puso de manifiesto es lo difícil que le va a resultar a Alberto Fernández maniobrar en la nueva normalidad geopolítica post-Covid para sacar al país de la postración en la que él mismo admitió que está sumido.

En ese mismo salón, en el que Federico Sturzenegger y Lucas Llach quedaron retratados para la posteridad junto a su vulnerada meta de inflación del 10% (+/-2%) para 2018, volvieron a debatirse entre empanadas un par de bifurcaciones estratégicas.

Fue al día siguiente de la presentación de Fernández por videoconferencia ante el Consejo de las Américas, un lobby del establishment neoyorquino que alberga a críticos furibundos de Donald Trump pero que comparte la preocupación del magnate por el desafío financiero, político y ahora también tecnológico de los chinos a la supremacía global norteamericana.

Es algo estructural y a la vez urgente. Desde la campaña electoral, Gustavo Béliz y Jorge Argüello trabajan para que la gestión de Fernández haga equilibrio entre las dos potencias en una oscilación que no le deje dudas a Washington de su permanencia en el “Hemisferio Occidental”, como denominan allá a los que consideran sus dominios inexpugnables. Pero la pandemia alteró esos planes incluso más que otros. Si bien el coronavirus debutó en Wuhan, también migró rápido. Y castigó mucho más a Occidente.

Bastan dos datos de la Universidad John Hopkins para dimensionarlo: Argentina (44 millones de habitantes) superó quince días atrás a China (1.393 millones de habitantes) en casos confirmados. Hoy está cerca de duplicarla (tiene 141.900 infectados vs 86.096).

La mortalidad argentina cada 100 mil habitantes, en tanto, ya es 18 veces la del gigante asiático. La estadounidense, 136 veces. La correlación con la economía es directa: el FMI pronostica que la economía estadounidense se contraerá 8% este año y recuperará apenas la mitad de eso en 2021, mientras que la china se mantendrá en el terreno positivo en 2020 (+1%) y crecerá 8,2% en 2021.

En un equipo económico con muchos posgrados en Estados Unidos, como el propio Martín Guzmán, el que más insiste con la tesis de que  COVID va a catapultar a China a una paridad de poder con el Tío Sam mucho antes de lo previsto es Sergio Chodos. Abogado y apasionado por la diplomacia, el ahora representante argentino ante el FMI se quedó varado en Washington durante casi tres meses por el cierre de fronteras y recién dos semanas atrás volvió a reunirse con su familia en Buenos Aires, previa cuarentena.

“Con esto ya está: el siglo XXI es de Asia”, le dijo a Guzmán al llegar. El publicitado pero relativamente modesto plan de reconstrucción que aprobó la Unión Europea esta semana tampoco augura que el Viejo Continente vaya a terciar en esa pelea por la punta.

 

 

Dragones de fuego

La pregunta, en ese contexto, es en quién planea apoyarse el Presidente para salir de la postración. La renovación de los dos ‘swaps’ con el Banco Popular de China, que datan de las gestiones de Martín Redrado y de Sturzenegger, representan unos U$S 18.500 millones de los 43.350 millones de reservas brutas que hoy mantiene el Central después de los pagos de deuda que hizo Guzmán. Es decir, agua en el desierto. Y llegaron antes que la refinanciación de la deuda de USD44.000 millones que dejaron Mauricio Macri y el FMI como herencia envenenada.

¿Qué hubo que entregar a cambio de esos 130 mil millones de yuanes? En el Central aseguran que no mucho. Y que el principal interés de los chinos es abrir canales de comercio sin pasar por el dólar, algo que con Argentina no lograron instrumentar hasta ahora pese a la magnitud del intercambio bilateral. Ese proyecto de desdolarizar era para el largo plazo pero la pandemia lo adelantó al mediano. En abril, cuando el virus recién empezaba a golpear a Sudamérica, China ya desplazó a Brasil y se convirtió en el principal socio comercial de nuestro país.

¿Pidió acaso Beijing para renovar el swap que Huawei provea los equipos para instalar el servicio 5G en el país? El Gobierno asegura que no, y que el principal interesado en comprarle esa tecnología al gigante que acaba de echar Boris Johnson del Reino Unido a pedido de Washington es Telecom, del grupo Clarín.

¿Reclamó acaso Xi Jinping que se mantenga el acuerdo con el FMI para renovar ? No solo no lo hizo sino que aceptó inmediatamente remover esa cláusula, que se había introducido a pedido de Sturzenegger. ¿Pidió algo en relación a las represas de Santa Cruz, la mayor obra de ingeniería china en toda la región? Reactivarlas y apurarlas, como pide siempre. No más.

Esa aparente generosidad del país de los dragones no borra las desconfianzas de un gobierno que hace gala de su pragmatismo pero que por formación y trayectoria tiene más lazos con el imperio menguante que con el creciente. Argüello, por caso, suele subrayar puertas adentro el “desastre” que a su juicio hizo China en África, donde le ganó de mano a los capitales norteamericanos en todos los proyectos extractivos y de infraestructura de los últimos 20 años. “Es comparable solamente con lo que hicieron los europeos en el siglo XIX”, dice.

Cuando era embajador en Portugal y atendía desde ahí a Cabo Verde, un archipiélago especialmente pobre donde solo hay 12 embajadas extranjeras y que por su ubicación sirvió en el siglo XIX como central de entrenamiento y acopio de esclavos tras su captura en el continente, Argüello tuvo la ocasión de ver cómo se despliega el capital chino allí donde hace y deshace a gusto.

El presidente caboverdiano de entonces, que le pedía siempre de regalo libros de Jorge Luis Borges y de Raúl Zaffaroni, lo llevó una vez de visita a una represa que construía una empresa china. No solo flameaban banderas chinas. Todos los trabajadores, hasta el último, también eran de esa nacionalidad.

 

 

De Susan a Vicentin

Las condiciones de Estados Unidos y el FMI son más conocidas. El tema Huawei, al menos por ahora, no está sobre la mesa, quizá porque en Washington tomaron nota de que Argentina fue uno de los últimos países es desplegar la tecnología 4G. Pero sigue siendo una incógnita lo que pedirá el Fondo para patear sus vencimientos hacia adelante.

Con el establishment de Wall Street, la discusión es sobre los negocios ya instalados. Y por eso Fernández volvió a apoyarse en Susan Segal, aun cuando el Consejo de las Américas llegó a condecorar a Macri con su Insignia de Oro en octubre de 2018, cuando su plan económico ya había colapsado. “Susan es de Susan y es del gobierno que esté a cargo.

Dirige una fundación que armó David Rockeffeller y negocia con todos los gobiernos. Pero su preferido es Argentina y no hay otra que te dé 135 mil viewers en simultaneo para una presentación como la de Alberto”, explicó a BAE Negocios uno de los que organizó la reunión de esta semana.

El común denominador de la reunión previa a la presentación fue ése: eran todos potenciales inversores para la pospandemia en la economía real. Algo que el Presidente está dispuesto a salir a buscar aun a riesgo de entregar más de lo que preveía al inicio.

¿Y el capital local? Nadie espera demasiado de él en términos económicos, pese a las declamaciones y a puestas en escena como la del 9 de Julio. “Con que no se sigan yendo alcanza”, resumió la misma fuente del gabinete. No solo pensaba en Marcos Galperin, el CEO de Mercado Libre que se volvió a vivir a Uruguay apenas asumió Fernández.

También en Nicky Caputo, autoexiliado en Miami y en una grave crisis familiar por el desarraigo y por el temor a las represalias que lo invade más seguido de lo que quisiera. ¿Le quieren sacar Edesur, donde mantiene cerca de un tercio junto a sus socios? Las fuentes oficiales juran y perjuran que pese al “clamor” de los intendentes jamás se barajó.

Con lo que sí promete (otra vez) volver a la carga el Gobierno es con Vicentin. “Quedate tranquilo que a los accionistas que llevaron adelante el vaciamiento los vamos a correr”, le dijo el Presidente a Claudio Lozano el martes por la noche, después de que el verdadero cerebro de la expropiación se quejara en público por lo que consideró el “retroceso” del Plan Perotti. La hoja de ruta, según le anticipó, es la de un cram down con la forma de un fideicomiso financiero. Habrá que ver.

 

 

* Publicado en Bae Negocios

 

10 Comentarios
  1. Hector G. Vega dice

    Excelente la información y la sobriedad con la expones Berco!
    Contas que las obras de infraestructura que lleva a cabo China en los países africanos se ejecuta íntegramente con mano de obras china. Favor agregále un detalle: en su mayoría esos trabajadores emigrantes son convictos encarcelados en China.
    Fueron liberados solo para trabajar en el exterior y en ningún articulo de los «contratos de cooperación» firmados con los países africanos se preveé su destino cuando las obras finalicen…………

  2. Pedro dice

    Creo a mi humilde entender que las negociaciones con desigualdades de poder, no llevan a un óptimo resultado, pero creo que es mejor socio China que EU, porque no se entromete con las decisiones internas de cada país como el imperio del norte, a travez de su embajada o lawfere, entorpeciendo acciones de gobierno.

  3. Alfredo dice

    El riesgo de nuestra relación con China es repetir el modelo de primarización de la economía. El desafío es construir un vínculo inteligente que posibilite la progresiva transformación de nuestra matriz productiva en un mundo globalizado donde somos jugadores menores (oh!!! nuestras crisis recurrentes de provisión de dolares, la conocida «restricción externa») . China no se comporta de la misma manera en todos los contextos ni países. Hasta ahora, con Argentina, las condicionalidades no han presentado el carácter que tienen las del imperialismo norteamericano. Considerando el interés nacional, para resolver «el mientras tanto» resulta mucho mas beneficiosa la relación con China. Habrá que ver cuáles son los grados de autonomía que logramos en la relación. Como todo en este mundo, no hay nada asegurado. También consideremos que los chinos piensan en larguísimo plazo y que quizá, a la vista de la historia, imaginen otras formas de relación entre países un poco más equilibradas.

  4. cristina nagy dice

    A estas beldades, una más. En África, no sólo laboran chinos en las infraestructuras regaladas a cuatro manos por chinos sino que esas industrias son , , , las contaminantes que se sacan de encima.

  5. Santiago dice

    O sea q como los grandes empresarios de la argentina son todos fugadores de divisas y choriplaneros que viven subsidiados por el estado, pero ademas no quieren invertir un mango porque son profundamente macristas, el gobierno apuesta a extranjerizar aun mas la economia. Y como eua nos tiene de patio trasero y ya nos cansamos que tiren la basura para aca, entonces nos abrimos a la posibilidad de ser el patio trasero, porque no?, de china. Desde ya que clarin la ve antes que cualquier otro y ya se suma al 5g comunista… mira que ideologico que resulto magnetto? China es tan o mas imperialista que eua o gran bretaña, sus inversiones en el extranjero estan orientadas a suplir la falta de recursos naturales fronteras adentro, dicho de otro modo, invierten en lo que ellos no pueden producir por falta de recursos naturales. Quieren saber que le toca a la argentina en ese modelo internacional? Eureka, mas primarizacion y a lo sumo algo de produccion energetica.

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