El silencio de los tres jueces

¿No era mejor que los tres jueces explicaran sus razones en las instituciones y no en los medios?

“El sistema no castiga a sus hombres: los premia. No encarcela a sus verdugos: los mantiene”
“Quién mató a Rosendo”. Rodolfo Walsh.

La Corte Suprema de Justicia de la Nación habló sobre el caso de los jueces Pablo Bertuzzi y Leopoldo Bruglia. La escueta sentencia sabe a poco. El Senado anuló sus traslados y  regresan, junto a su par Germán Castelli, a sus trabajos de origen. Voy a pasar por alto la discusión pública sobre la forma en que los jueces pueden ser trasladados. Me voy a detener en algunos interrogantes que permanecen sin respuesta. Los interrogantes surgen del comportamiento de los tres magistrados y también de las acciones de las instituciones. Se trata de preguntas genuinas que nos hacemos muchos ciudadanos a los que nos preocupa la vida institucional, porque nos parece que la salud de nuestras instituciones es vital para la democracia.

¿Cuál es la razón por la que algunos jueces, y los nombrados en particular, aceptan traslados que desde el plano formal no tendrían impacto en su carrera? En términos de jerarquía y salario a Bertuzzi, Bruglia y Castelli no les cambió nada. Los dos primeros, además, pasaron de dictar sentencias que absuelven o condenan ciudadanos a una tarea que parece de menor calibre, como revisar los pronunciamientos de los jueces de primera instancia. Hubiese sido muy saludable que los tres magistrados, empleados públicos al fin, nos hubiesen explicado a los ciudadanos las razones de sus preferencias. Sobre todo, porque el stress institucional solo genera más desconfianza en la alicaída Justicia.

¿Por que razón los magistrados escogieron el camino de la ley, como indica la Constitución, cuando creyeron que sus derechos estaban siendo vulnerados, y porque no fueron luego a la Comisión de Acuerdos del Senado que estaba cumpliendo con un procedimiento también legal? En el caso del juez Castelli, incluso, la pregunta es más profunda: ¿por qué no concurrió al Senado pero declaró por televisión?  “Si me quieren sacar, que me saquen a los empujones”, afirmó. ¿No era mejor que los tres jueces explicaran en las instituciones sus razones? Y si no confían en ellas, ¿no correspondía que públicamente expresaran sus razones y que como jueces de la Nación recorrieran los caminos que la ley contempla para esos casos?

Se especuló mucho en la discusión pública sobre qué haría la Corte. Es verdad que se expidió, pero la sensación de muchos ciudadanos es de un vacío. ¿No debería la Corte haber explicado la compatibilidad de toda esta historia con la Constitución desde el momento en que Mauricio Macri ordenó los traslados hasta la actualidad?

Es cierto que el procedimiento judicial tiene muchos momentos y que, desde el plano formal, lo que la Corte hizo es correcto ya que en un futuro y mediante un recurso extraordinario tendrá una nueva oportunidad de resolver. No obstante, en medio de semejante clima de violencia y desconfianza, ¿no era más saludable que el máximo tribunal asumiese su rol de cabeza de un poder del Estado y definiese de una vez por todas la cuestión? Al no hacerlo, es inevitable regar el árbol de la especulación que ya tiene demasiadas ramas y hojas. Un solo ejemplo: ¿los supremos piensan usar el caso de los traslados para discutir las recomendaciones de la comisión de juristas que debe sugerir algunos cambios al Presidente Alberto Fernández? No lo sabemos, pero si la Corte hubiese hablado no tendríamos dudas.

Mientras los jueces, los senadores y los integrantes del Consejo de la Magistratura dilatan este tipo de conflictos, el presidente del Banco Central de la República Argentina vinculó el mercado del dólar “libre” al narcotráfico y a la venta de armas. Dijo, textualmente, “es lo mismo que ir a un desarmadero”. Sobre una afirmación de este calibre, de parte de una autoridad con responsabilidades altísimas, la Justicia permanece en silencio…

 

 

* Publicado en el blog #DosJusticias

 

 

--------------------------------

Para suscribirte con $ 250/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 500/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 1000/mes al Cohete hace click aquí

7 Comentarios
  1. Luis Juan dice

    Estimada Catalina:
    Excelente crónica analítica.
    Una humilde digresión si me permite:
    Santiago Mayor (actualidad.rt.com) publicó un artículo en 19/9/2016 titulado “América Latina. ¿Ante un Nuevo plan Cóndor?”, respecto del cual transcribo algunas líneas.
    “…Un muy breve editorial del diario ecuatoriano ‘El Telégrafo’ denunció el ataque sistemático contra las figuras del expresidente de Brasil, Lula da Silva, y quien fuera mandataria de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en lo que denomina «un nuevo Plan Cóndor».
    «Es evidente que no se trata de una simple coincidencia. Si antes fueron los grupos armados dentro de las instituciones militares latinoamericanas, ahora es con los aparatos judiciales y mediáticos», sostuvo el medio de comunicación.
    Sin embargo, el periódico aclaró que, a pesar del cambio de tácticas, «detrás siempre están los mismos». Usan «el arma del desprestigio, la difamación y el recurrente señalamiento de que todo lo que hacen los líderes y gobiernos progresistas termina en corrupción». Es que en caso de haber elecciones en cualquiera de esos países, estas figuras «ganarían» la Presidencia. «No cabe duda de que es una estrategia con un solo objetivo: recuperar el poder imperial, la hegemonía neoliberal y acabar con todo un periodo de avances sociales muy significativos, erradicación de la pobreza y soberanía nacional», afirmó ‘El Telégrafo’.”
    Cristina, dijo: “El editorial del Telégrafo tiene razón: “Es evidente que no se trata de una simple coincidencia.»”
    “…Consultada por RT, la periodista y analista internacional Micaela Ryan expresó que «estamos viviendo un proceso de recomposición de las fuerzas conservadoras en la región» que «tiene un grado de coordinación con Estados Unidos».
    Sin embargo aclaró que, desde su perspectiva, la concepción de un plan sistemático «va dirigida contra procesos de los pueblos y no contra líderes en particular». En todo caso, «el ataque que podemos ver hoy contra Lula y Cristina tiene que ver más con el amedrentamiento a esos pueblos que con las figuras en sí mismas».
    Ryan también apuntó que «estos procesos no se dieron de manera total», ya que «no hemos vivido una década sin intervenciones del imperialismo». Al respecto, recordó «el golpe en Honduras y en Paraguay» y coincidió con Correa en que existió durante todo este tiempo un plan de «desestabilización de los gobiernos a partir del accionar antidemocrático e ilegal de determinadas fuerzas políticas que ocupan poderes en el Estado; entre ellos, el Poder Judicial».
    …Finalmente, la periodista argentina, que residió tres años en Caracas, destacó la necesidad de «pensar que no se trata solamente de los líderes que encabezan eso procesos, sino de los aprendizajes de los pueblos» y que el caso de Venezuela «lo grafica perfectamente».
    «Creo que la lección que nos deja Venezuela, cuando vemos el retroceso de algunos procesos, es justamente la necesidad e importancia de que se le restituyan los derechos políticos al pueblo. No solo los económicos y sociales», dijo. Y añadió que «en algún punto», tanto en Argentina como en Brasil eso «se ralentizó y, frente a las embestidas de la derecha, no hubo la capacidad de movilización popular necesaria» para hacerle frente. «No estamos ante la resolución de estos procesos que se han iniciado en el siglo XXI, pero sí hay un plan sistemático que viene a disciplinar a los pueblos para lograr el control territorial de los recursos», concluyó.”
    Alberto Dalla Via (UBA), en un artículo titulado “Los jueces frente a la política” (scielo.org.mx), refería: “…Es que en realidad, a nuestro entender, el quid del problema o la «clave de bóveda» se encuentra determinado por cuál es el método o razonamiento que siguen los jueces para resolver sus casos; cabe decir, si el mismo responde a una lógica articulada, reconocible, en el marco del deber ser, propia del método del silogismo o la subsunción del razonamiento jurídico, o si es puro arbitrio; en el primero de los casos estará definida y confirmada una decisión jurídica bajo la firma de una sentencia, en tanto que en el segundo de los casos la sentencia será una mera o simple apariencia y nos encontraremos ante una decisión política.”

  2. Bali dice

    Y Mahiques el de Casación Federal? Que habra prometido a los Senadores para que le dieran el acuerdo sin haber rendido para el cargo federal como exigió la Corte en la Acordada. Nadie dice nada y es el único sin examen que sigue haciendo daño, salvó a quienes garantizo impunidad a cambio de que lo mantengan flojo de papeles.

Dejá tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.