El sobreviviente M

Juan Bautista Mahiques arma un bastión de la justicia cambiemita en la fiscalía de la Ciudad

Los integrantes de la mesa judicial del macrismo empezaron a levantar sus petates con miras al próximo 10 de diciembre. La mayoría volverá a sus estudios, otros intentarán seguir en la función pública. Un extremo lo ocupa Bernardo Saravia Frías, procurador del tesoro, que el jueves reunió a su tropa y en un brindis por el día del abogado del Estado llamó a no bajar la guardia ante los abusos al derecho que ve venir con el retorno del peronismo al poder. El otro, Juan Bautista Mahiques, flamante fiscal general de la Ciudad de Buenos Aires, quien se ganó el mote del único sobreviviente de la mesa judicial y ya acomoda las fichas de Daniel Tano Angelici en la justicia porteña.

En su tiempo de esplendor, la mesa judicial funcionaba como el dedo del César. Pulgar para arriba y alguien pasaba a convertirse en juez. Pulgar para abajo y se activaban los mecanismos para deshacerse de ese magistrado. En ese círculo cerrado estaba sentado Mahiques, que supo amasar poder mientras lidiaba con los dos asuntos más complicados: los jueces y las cárceles. Salió sin quemarse, pero sin prevenir ningún incendio.

El 29 de octubre, juró como fiscal general de la Ciudad en un acto en el Teatro Colón. Consiguió fotos que lo mostraron como un tendedor de puentes más allá de la grieta judicial. Durante los primeros tres días, reorganizó el mapa de poder en la fiscalía. Mientras empezaban la mudanza los recién llegados, Mahiques pidió licencia hasta el lunes.

 

Fin de una era

La primera resolución que firmó el hijo del casador Carlos Mahiques lleva el número 497/2019 y le acepta la renuncia a Luis Cevasco, que estuvo a cargo de la fiscalía general desde la partida de Martín Ocampo. No son pocos los que acusan a Cevasco y su política criminal por las alcaidías llenas en la Ciudad de Buenos Aires.

Veterano de la carrera judicial, Cevasco tuvo varios hitos en su carrera, como oponerse a que se juzgue a Jorge Rafael Videla por la apropiación de bebés durante la dictadura. Años después, denunció y pidió que encarcelen a los metrodelegados.

Desde la Asociación Argentina de Fiscales fue uno de los organizadores de la marcha por Alberto Nisman y criticó públicamente a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner. También despotricó contra la procuradora general Alejandra Gils Carbó, a quien acusó de ser una funcionaria judicial militante. El encono con Gils Carbó era de larga data. Como contó el director de El Cohete, al asumir en 2012, la procuradora había desarticulado una comisión para reformar el ministerio público que conformaban casualmente Cevasco y su entonces jefe, Germán Garavano.

Cevasco colgará los guantes el 30 de diciembre. Su lugar será ocupado por Javier Martín López Zavaleta.

 

El hombre detrás del poder

La segunda resolución que rubricó Mahiques fue la que designa a Pablo Garcilazo como fiscal general adjunto de gestión. Un día después, le delegó funciones varias: reglamentos, contrataciones, reorganizar la estructura interna, caja chica y fondos especiales. Es decir, tendrá la firma y la chequera.

Garcilazo no sale en los books de fotos como Mahiques, pero construye poder subterráneo como buen hombre del riñón de Angelici. Fue funcionario en el PAMI de Víctor Alderete. Después, pasó al Consejo de la Magistratura. Como secretario de la Corte, fue el subjefe del Cuerpo de Auditores del Poder Judicial de la Nación. En su nombramiento, Mahiques destacó que estuvo a cargo de la auditoría del fuero federal en materia de corrupción. Fue una iniciativa del tradicional Colegio de Abogados de la calle Montevideo, con apoyo de otras ONGs, y que sirvió para meter las narices en los juzgados y poner contra las cuerdas a algunos jueces federales.

La ex pareja de Garcilazo, Marianela Marzi, también es del círculo de Mahiques. Pasó del Consejo de la Magistratura de la Ciudad al órgano nacional de selección de jueces de la mano del actual fiscal general. En mayo de este año, tuvo un gran ascenso al ser designada por Oscar Aguad como directora nacional de Inteligencia Estratégica Militar.

El hijo de Garcilazo, Gonzalo, formó parte de la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado (DaJuDeCo) desde que pasó a depender de la Corte. En el máximo tribunal, dicen que Gonzalo ya no trabaja en esa dependencia, aunque su nombre sigue en la nómina de personal de la Corte. Algo similar sucede con Mahiques, que sigue listado como secretario letrado de la Procuración General de la Nación hasta el 30 de septiembre último. Fuentes cercanas al fiscal dicen que presentó la renuncia hace tiempo.

 

Escuchas y algo más

Uno de los repatriados por Mahiques fue Juan Ramella, un abogado joven que estaba al frente del área de escuchas directas de la DaJuDeCo, una de las áreas más controversiales y a las que se vinculó con las filtraciones que llenaron horas de televisión con conversaciones de la ex presidenta e integrantes de su gabinete. Desde esa oficina, siempre señalaron a Comodoro Py y a los servicios por las filtraciones.

Ramella fue uno de los primeros en llegar de la mano de Juan Rodríguez Ponte al edificio ubicado en Los Incas a principios de 2016, cuando Mauricio Macri puso esa dependencia en manos de la Corte en un intento de minar el poder de la procuradora Gils Carbó. Tuvo incidencia directa en la selección del personal de la Dirección, que se nutrió de hijos e hijas de jueces y fiscales.

Ramella había desembarcado en septiembre en la Fiscalía General. Cuando llegó Mahiques, lo ascendió a secretario general de segunda instancia en la Secretaría General de Gestión. Es uno de sus hombres.

Mahiques también hizo un enroque y eligió como fiscal coordinador de Cámara a Eduardo Javier Riggi, con quien tienen algunas coincidencias. Por ejemplo, ser hijos de jueces de la Cámara Federal de Casación Penal.

 

Los disciplinarios

Con el mismo cargo que Ramella, llegó Alberto Andrés Nanzer desde la Procuración. Pero Tato Nanzer tendrá más responsabilidades y se hará cargo de la Secretaría General de Gestión desde el 30 de diciembre.  La abogada Sol Purita también pidió licencia para irse a la Fiscalía de la Ciudad. Ex funcionaria del Ministerio de Justicia, fue recientemente nombrada en la Procuración pero no volverá al menos hasta fines de 2021 para sumarse a la gestión Mahiques.

Nanzer y Purita son funcionarios de la Secretaría Disciplinaria y Técnica de la Procuración, que dirige Juan Manuel Casanovas, de excelente relación con Mahiques. Cerca del nuevo fiscal no niegan que Casanovas vaya a dar el garrochazo. “Si viene, no quiere decir que lo esté rescatando, es que lo trae porque es un técnico”.

Casanovas tiene la botonera de los expedientes disciplinarios en el Ministerio Público. Puede acelerar o dejar en un limbo las investigaciones contra fiscales. Por su área pasa todo lo relacionado con Carlos Stornelli, que esta semana anunció que depondrá la rebeldía para presentarse ante el juez federal Alejo Ramos Padilla. La pareja de Stornelli, Florencia Antonini Modet, trabajaba bajo la órbita de Mahiques en la Subsecretaría de Asuntos Penitenciarios.

 

Cambiemitas en fuga

La fama de rockstar judicial antecede a la jura de Mahiques como jefe de los fiscales de la Ciudad, pero cuentan que, al día siguiente del acto en el Colón, tenía más de 400 mensajes. Muchos eran para felicitarlo y otros tantos para pedirle asilo.

Hijo mayor del actual presidente de la Cámara de Casación, tiene un hermano en el quinto piso del edificio de Comodoro Py: Ignacio. Esteban, el tercer hermano, es diplomático. Tuvo un paso por el Ministerio de Justicia en la gestión de Mauricio Macri, pero hace un tiempo volvió a la Cancillería. Tienen una hermana mujer que no está vinculada a la Justicia. Juan Bautista, de 39 años, está casado con María Victoria Ordoñez, cuya terna para un juzgado de familia se elevó en septiembre al Ejecutivo.

Mahiques integra y formó su propia familia judicial. La hospitalidad y los brazos abiertos son casi un mandato. Del Ministerio de Justicia de la Nación, calculan que serán alrededor de 60 los retornados. Entre otros están María Fernanda Rodríguez, quien asumió como secretaria de Justicia tras la designación de Santiago Otamendi en el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad, y Martín Casares, el jefe de gabinete de Garavano.

Hora de volver para muchos y de seguir sumando poder para Mahiques.

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