ELECCIONES AL RITMO DEL FMI

Más importante que las candidaturas es el programa que permita salir de este caos

 

Irrumpe 2019 de un modo avasallador y encuentra a Macri durmiendo la siesta de sus interminables vacaciones. El país, en cambio, se precipita en una aguda recesión impuesta por un FMI al comando de la política económica. Esta renuncia de soberanía nacional es naturalizada por el oficialismo e ignorada por vastos sectores de la oposición envueltos en los prolegómenos de la campaña electoral. Estos olvidos ocurren al calor de la creciente presión de los medios concentrados que buscan imponer la agenda de la continuidad a cualquier precio: desde la bolsonarizacion del macrismo hasta la emergencia de una oposición peronista bendecida por la racionalidad.

Este ruido ininterrumpido anega a un país que parece hundirse en la noche de la desesperanza impuesta por una política económica que condena a la recesión continua y a la permanente amenaza de una corrida cambiaria. El objetivo del FMI es dolarizar la economía. Esto ya fue intentado sin éxito en otras dos oportunidades de un pasado no tan lejano. Habiendo aprendido la lección, hoy el FMI aplica sus políticas con celeridad e intensidad inusitadas. Disponiendo del control absoluto de la economía, busca imponer un endeudamiento externo al infinito a partir de la introducción de cambios estructurales destinados a obstaculizar una alianza entre sectores sociales y políticos orientados hacia el desarrollo nacional y la inclusión social. Estos objetivos son la antítesis del endeudamiento externo ilimitado. Son además objetivos imposibles de lograr sin una activa intervención del Estado en la economía en resguardo de la moneda propia, del crecimiento económico y de la participación del conjunto de la ciudadanía en sus beneficios.

Hoy tenemos un estrangulamiento monetario, fiscal y financiero sin precedentes, que impone una dolarización encubierta, con tasas de interés prohibitivas para los sectores productivos. Tasas que, sin equivalente en el mundo, coexisten con una banda cambiaria que asegura su continuidad en el tiempo. Se pretende así garantizar un valor del dólar que supuestamente permitirá desarticular la suba de los precios. Esto ocurre al mismo tiempo que se mantiene la posibilidad de fuga de divisas y de remisión de utilidades al exterior asegurando así una demanda de dólares ilimitada. Esta conjunción de variables impone la permanente amenaza de una crisis cambiaria. Al mismo tiempo que esto ocurre con la política monetaria, se dolarizan las tarifas, los precios de los combustibles y los precios de todos los sectores que tienen control monopólico de sus respectivos mercados

Así, no puede extrañar que la capacidad adquisitiva del salario haya caído un 13.5% entre octubre del 2017 y el mismo mes del 2018, que su depreciación en dólares haya sido del 50% y que hoy se incluya entre los salarios más bajos de América Latina. Tampoco que la industria lleve 7 meses en caída libre y se haya derrumbado un 13,9% en noviembre en relación al mismo mes del año anterior, o que la inflación haya sido del 47% y la destrucción de puestos de trabajo, el desempleo, y la caída del consumo sigan acelerándose. En este marco de pauperización se disparan las tarifas y precios de los combustibles dolarizados, la deuda externa, la fuga de capitales y el riesgo país. El país que gobierna el FMI produce alimentos para 400 millones de habitantes, pero parte de su población tiene hambre y cerca de un tercio es pobre. Es un país que destruye empleo y no puede generar los dólares que necesita para pagar su deuda externa; que, sin control soberano de su política económica se encamina a enajenar sus recursos naturales y a devenir inviable.

 

El año electoral

En tal contexto se inicia el año electoral. Mientras el oficialismo prepara todos los artilugios políticos posibles para asegurar a los mercados que todo seguirá como hasta ahora, la pieza central de esta operatoria ya ha sido instalada. Mas allá de los errores políticos cometidos, Macri, el mejor equipo de los últimos 50 años y el FMI han logrado endeudar al próximo gobierno, cualquiera sea su signo político, con una deuda externa de 304.746 millones de dólares con grandes vencimientos a cortísimo plazo y con un préstamo del FMI de 50.000 millones de dólares que, habiendo sido desembolsado durante este gobierno, deberá ser pagado íntegramente por el que gane las elecciones. ¿Como se hará para lograrlo? De eso no se habla

Pareciera entonces que más allá de las teorías conspirativas y las intenciones subjetivas, las políticas seguidas por el FMI han tenido un eje central: la planificación tanto de un endeudamiento externo ilimitado como del control político que lo vuelva posible. Las políticas de este gobierno desnudan los intereses que subyacen a la falacia de sustituir al Estado por el mercado como ente organizador de la vida social. Sin embargo, las bombas de humo lanzadas por los medios concentrados logran intensificar prematuramente el calor de una campaña electoral que se disgrega en candidaturas en lugar de concentrarse en un programa de políticas que permitan salir del caos actual. En el centro de esta maraña está el Estado y su intervención en la economía y en la política. Este gobierno, clamando por la libertad de mercado, ha concentrado un poder económico, político y mediático pocas veces visto, utilizando los resortes del Estado e imponiendo políticas y cambios estructurales que benefician a unos pocos en detrimento de la gran mayoría. Esto, sin embargo, no es algo que surge de las veleidades macristas en los confines del hemisferio sur. Es algo que se replica por doquier y se advierte en la propia crisis que azota a la producción y a las finanzas mundiales. Esto nos lleva al análisis de lo ocurrido el último mes en la coyuntura internacional.

 

 

Coyuntura económica internacional

Las causas estructurales que explican la precariedad del mundo capitalista actual se sintetizan en un fenómeno por demás significativo: un crecimiento exponencial de la deuda global que no puede ser contrarrestado por el crecimiento de la producción mundial. Mientras esta última tiene un débil desempeño, la deuda global se multiplica exponencialmente. Esto implica, entre otras cosas, que cada vez se requiere un mayor nivel de endeudamiento para obtener el mismo nivel de crecimiento económico. Esta situación tiene su ejemplo más nítido en las tres primeras economías en el ranking del poder económico mundial: Estados Unidos, China y Japón. Estos tres países representan más de la mitad de la deuda global. En 2007 era de 167 billones de dólares (113 billones de dólares si se excluye a las instituciones financieras). Hoy es de 247 billones de dólares (187 billones de dólares excluyendo a las instituciones financieras) y representa el 320% del PBI global. (bloomberg.com 26 12 2018).

China ha experimentado un enorme crecimiento de su deuda total. De acuerdo con el Institute of International Finance (IIF), la deuda total china paso de representar el 171% de su PBI en 2008 a 299% en 2018 (ft.com 25 7 2018). En 2017 las autoridades chinas encararon un mayor control sobre bancos y agencias financieras y especialmente sobre la “banca en la sombra” (entidades financieras que operan al margen de las regulaciones chinas facilitando la intermediación crediticia (bis.org 2018). A pesar de ello la deuda no financiera ha pasado de 6 billones de dólares en 2007 a 29 billones de dólares a principios de 2018 (ft.com 5 2 2018).

A su vez, la deuda pública de Estados Unidos ha crecido en el mismo periodo un 40% y hoy se aproxima a los 22 billones de dólares. La deuda de su sector corporativo supera ampliamente el nivel que tenía en 2007 y más de la mitad es considerada de baja calidad. La deuda de corporaciones norteamericanas susceptible de ser defaulteada en el cortísimo plazo es hoy de 3 billones de dólares, un 65% superior que en 2007.

En este contexto de endeudamiento global, la especulación y las burbujas de precios dominan los mercados de acciones, bonos y monedas amenazando la estabilidad del conjunto del sistema financiero internacional. Esta inestabilidad se ha agravado en 2018 debido a la creciente militarización de la política económica norteamericana y sus consecuencias, entre ellas el inicio de una guerra comercial con China. Esta guerra repercute directamente sobre el mercado norteamericano de acciones gracias al rol protagónico de las grandes corporaciones tecnológicas norteamericanas con fuerte inserción en la economía china. Esto constribuye a develar la fuerte incidencia de la intervención directa de los gobiernos y sus instituciones sobre la economía y las finanzas mundiales.

En efecto, el mercado de acciones norteamericano fue afectado en 2018 por tres fenómenos decisivos.

  1.  la política de la Reserva Federal centrada en el aumento de las tasas de interés y la creciente restricción monetaria. Tratando de recuperar espacio y capacidad de maniobra para el manejo de las tasas de interés ante la eventualidad de una recesión, esta política paradójicamente amenaza con hacer estallar las diversas burbujas de precios en los distintos mercados.
  2. la intensificación de la guerra comercial con China ha afectado el valor de las acciones de las grandes corporaciones tecnológicas norteamericanas, erosionando su rol protagónico en el mercado financiero.
  3. la presión de Trump sobre el presidente de la Reserva Federal a fin de imponerle la restauración de la política de facilitación monetaria y tasas de interés cercanas a cero seguida desde fines de 2008 hasta hace aproximadamente dos años contribuyó a la inestabilidad en el mercado de acciones. Acosado por el golpe blando desatado en su contra desde que accediera a la Presidencia (MPR, IADE 2017) y buscando protagonismo en las elecciones norteamericanas de medio término, Trump intentó incentivar el desarrollo del mercado de acciones tratando de ejemplificar por esta vía el éxito de su política económica y el cumplimiento de su promesa electoral de restituir la grandeza económica a los Estados Unidos.

 

Mirá cómo tiemblo

Desde principios de octubre estas tensiones hicieron temblar a las acciones de las grandes corporaciones tecnológicas insertadas en la economía china. En los primeros días de diciembre se hizo evidente que el diálogo entre Trump y Xi Jinping en el ámbito del G20 no alcanzaría ningún resultado concreto. Esto intensificó el derrape del valor de las acciones de Apple y otras grandes corporaciones norteamericanas, afectando asimismo a todos los mercados de acciones del mundo. La constante presión pública de Trump sobre la Reserva Federal, la negativa de esta a cambiar de política, la intempestiva consulta del Secretario del Tesoro con los presidentes de los seis principales bancos norteamericanos para asegurarse de su estado de liquidez y la convocatoria al equipo de expertos financieros que constituyó el comité de crisis de activa participación en 2008 (the plunge protection team), culminaron en una masiva venta de acciones en vísperas de Navidad. Así, un rayo de luz penetró la polvareda levantada por la volatilidad de las acciones e iluminó súbitamente al principal problema que azota a las finanzas internacionales: la falta de liquidez en dólares. Es decir, la insuficiencia de dólares para afrontar transacciones financieras masivas en caso de pánico bursátil y/o de una eventual corrida por los depósitos bancarios. Hacia principios del 2019 la Reserva Federal empezó a emitir señales de que reconsideraría su política en el futuro logrando atenuar las pérdidas ocurridas en el valor de las acciones en los últimos días de diciembre.

Estos incidentes han permitido vislumbrar la vulnerabilidad de la economía internacional, amenazada hasta el hueso por problemas estructurales imposibles de resolver. El estímulo dado a la economía por Trump con el aumento del gasto militar y la eliminación de impuestos a las grandes corporaciones hoy muestra sus límites en el tendal de grandes corporaciones, que, como Sears en los últimos días, quiebran o se someten a una brutal reestructuración, ahogadas por la deuda corporativa y por la pérdida del valor de sus acciones. En el polo ideológico opuesto, China, gobernada por el Partido Comunista, con fuerte planificación estatal de su economía y devenida en el motor del crecimiento económico mundial de las últimas décadas, asiste hoy al retraso de su crecimiento con evidencias de caída de la producción industrial, del empleo, de las ventas minoristas y del consumo (chinabeigebook.com 2018; monthly economic update publishing.service.gov.uk/government, china, agosto 2018).

A imagen y semejanza de lo acontecido en el hemisferio occidental desde 2008, la economía china no parece reaccionar positivamente a la política de facilitación monetaria seguida por el Banco Central Chino en los últimos años. Asimismo, la reforma financiera de 2017 no ha logrado controlar drásticamente las actividades de la “banca en las sombras”, que conjuntamente con la deuda no financiera ponen en riesgo la estabilidad de las finanzas chinas. Para Mark Carney, gobernador del Banco de Inglaterra, el sector financiero chino se ha desarrollado enormemente siguiendo las premisas que gobernaron a las finanzas internacionales y llevaron a la crisis de 2008. En su opinión, China constituye hoy uno de los mayores riesgos para la estabilidad financiera mundial (reuters.com 12 9 2018).

Tal vez estas sean las razones que han motivado recientemente al FMI y al Banco Mundial a advertir que las potencias económicas mundiales no se han preparado lo suficiente para enfrentar la recesión que se avecina en el horizonte (zerohedge.com 7 1 2019; cronista.com 8 1 2019). En el mismo sentido, pero mucho más clara y definitoria, es la apreciación de Ray Dallio, presidente de Bridgewater, uno de los fondos de inversión financiera más grandes del mundo. Dallio considera que China es responsable del milagro económico más grande de la historia, y advierte sobre la necesidad imperiosa de cooperación entre China y Estados Unidos aprovechando sus respectivas fortalezas. Asimismo, resalta la enorme importancia de la cultura china que históricamente fue muy intervencionista en lo económico y en lo político y a su juicio constituye uno de los pilares que hizo posible el milagro económico. “China es hoy como una compañía gigante con muchas subsidiarias, algunas bajo el control directo del gobierno, otras bajo su control indirecto” (zerohedge.com 6 1 2019).

 

No hay cómo sustituir al Estado

Por distintas vías diversos acontecimientos recientes han puesto de manifiesto en las últimas semanas la importancia que tiene la activa intervención de los gobiernos y sus instituciones sobre la actividad económica y financiera, no solo de los países sino del mundo entero. La sustitución del Estado por la mano oculta del mercado que pregonan el FMI y el gobierno argentino, no es otra cosa que una cortina de humo que pretende esconder las formas en que desde el Estado se interviene en la economía y en la política con el objeto de imponer una mayor concentración de la riqueza en pocas manos.

 

 

De ahí la necesidad de reflexionar sobre estas problemáticas y de elaborar las políticas de Estado que permitan al próximo gobierno salir del descalabro actual. Si esto no ocurre, el FMI y este gobierno habrán logrado condicionar el resultado de las próximas elecciones.

 

Cada vez que hablamos de billones, corresponde al inglés trillions.

 

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4 Comentarios
  1. Luis Juan dice

    Estimada Mónica:
    Siempre tan elocuentes sus análisis, los que comparto casi absolutamente. Lo del casi, es porque sí creo en las teorías conspirativas y que la humanidad está a merced de un grupo de elite muy reducido y poderoso que todo lo controla.
    Tal vez por ello, Giussepe de Lampedusa en su libro “Il Gattopardo”, haya referido a que todo debe cambiar, para que todo permanezca inalterable. Siempre refiriéndose al poder real, por cierto. El que está en las sombras y del que nadie habla ni osaría hablar, si es que conoce algo.
    En un interesante blog que desapareció hace pocos años de internet “El robot pescador”, que también contenía otro blog con sugestivas noticias “La Gazzeta del Apocalipsis”, que aún se puede ver algo, pero dejó de publicar; me permitió, intuyendo que no estaría demasiado tiempo a disposición, extraer algunas cosas que comparto con usted, a los fines de poner en contexto más puntual lo del casi:
    Dentro de un artículo más extenso, referían al proceso de elección en España. En uno de los subtítulos del mismo: LA CLAVE ESTÁ EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, referían:
    La mayoría de gente, ante la aparición de un nuevo líder político, acostumbra a centrar la atención en su aspecto, en su actitud, en su discurso y en sus presuntos principios políticos o ideológicos.
    Es decir, en todos aquellos aspectos aparentes que adornan a un político.
    Y es precisamente al hacer esto, cuando todos caemos en el engaño.
    Para saber realmente a quién representa un líder político y su partido, también debemos fijarnos en cómo se le promociona en los medios de comunicación.
    Estar atentos a qué tempos se siguen, qué nivel de exposición mediática tiene, cuantos y qué medios de comunicación se implican en su promoción y sobretodo, qué función desempeña ese líder y ese partido para el funcionamiento de todo el sistema en su conjunto, con independencia de lo que el líder declare o de la ideología que nos venda.
    Debemos ser conscientes de que los medios de comunicación de masas son el reflejo directo de los intereses de aquellos que albergan el auténtico poder y por lo tanto, cualquier elemento que aparezca en dichos medios, tiene una función de ingeniería social y de servicio a los intereses de los más poderosos.
    Y esto es así por una simple razón: los mass media están en manos de grandes poderes económicos y financieros, pues son los únicos que pueden sufragar los costes elevadísimos de la producción televisiva.
    Habrá quien afirme, con cierto grado de razón, que cualquier persona o grupo puede llegar a aparecer ocasionalmente en radio o televisión y exponer lo que piensa, con un cierto grado de libertad.
    Pero si lo que expresa esa persona o ese grupo no resulta conveniente a los poderes fácticos, podemos tener por seguro que su aparición será puntual y que jamás volverá a hacer acto de presencia ante las cámaras, si no es para ser desacreditado.
    En el mundo de los grandes medios, a nadie se le da espacio continuadamente para que exponga sus opiniones si sus ideas resultan incómodas o ponen en peligro las bases del sistema.
    Siempre habrá quien aduzca que en la televisión lo que prevalece es la audiencia y que en la caja tonta aparecen aquellos personajes que interesan al público y que generan negocio.
    Pero este razonamiento, que parece lógico, no se ajusta a la realidad de las cosas, al menos cuando hablamos de política o de control social.
    Y los ejemplos abundan.
    No veremos a anarquistas en las tertulias televisivas, ni tampoco veremos a grupos anti-sistema, por más pacifistas que sean, promocionados constantemente en los grandes medios.
    Para empezar, demuestra que en lo referente a la política, las cadenas de televisión obedecen a los intereses de sus amos, pasando por encima de los ránquings de audiencia y por consiguiente, de su propio negocio, lo que significa que su función principal no es ganar dinero, sino ejercer de vehículo propagandístico y de herramienta de manipulación social de las masas al servicio del poder establecido.
    Como vemos, los tiempos y la elección de los momentos, son esenciales para manipular a las masas.
    Y es que todo el mundo puede verlo con sus propios ojos.
    Como vemos, estamos ante un conjunto de maniobras políticas muy simples, pero perfectamente diseñadas, cuya función, es básicamente, mantener el sistema intacto, a la vez que se convence a la población a través de los medios, de que las cosas están cambiando y que todo se está moviendo.
    Todo este conjunto de manipulaciones se basa enteramente en la gestión de las emociones de las personas y de los grandes grupos.
    La masa se queda hipnotizada con las palabras del títere y no se pregunta quién está detrás de todo.
    Es algo que a mucha gente, aún le cuesta de entender: los que controlan los grandes medios de comunicación de masas, pasan totalmente de la política.
    Los que realmente acaparan el poder, saben que las pasiones políticas y las ideologías de izquierdas y de derechas, son para los pobres y para los imbéciles, de la misma manera que antes lo eran los valores religiosos y los pecados.
    Es decir, controlan simultáneamente ambos espectros ideológicos, ofreciendo a los respectivos públicos que los siguen, embobados con las respectivas ideologías, aquel producto que tanto anhelan para seguir siendo manipulados a conveniencia.
    Y es que en realidad, es muy fácil manipular a las masas.
    No hace falta un máster en psicología en Harvard para manipular a la población, ni haber estudiado en institutos secretos con conocimientos avanzados y esotéricos; ni tan solo hace falta disponer de una inteligencia privilegiada.
    Gran parte del éxito a la hora de controlar a la población, consiste en limitar la capacidad de distanciamiento de los individuos y su visión de conjunto…
    Limitar la capacidad de distanciamiento radica en que la mayoría de gente sea incapaz de distanciarse del ruido mediático del día a día.
    Constantemente somos bombardeados con una nueva ración de polémica política, con un nuevo caso de corrupción que salpica a algún partido, con una nueva declaración altisonante de alguna marioneta, que levanta ampollas en un sector u otro; acabamos hipnotizados por el cruce constante de declaraciones, de acusaciones y de respuestas, con el que nos inundan a través de las tertulias y las noticias.
    Este bombardeo de información política incesante, ligado a las filias y las fobias que genera cada facción, acaba inundando la mente de las personas y colapsando sus emociones, perfectamente programadas y vehiculadas a través del odio al enemigo político.
    Cada día surge una nueva noticia específica y concreta sobre la que depositar nuestra ración de indignación momentánea, de manera que nunca llegamos a condensar toda nuestra irritación, toda nuestra rabia o todo nuestro rechazo, ni nos elevamos por encima de la anécdota diaria para alcanzar una visión de conjunto que desemboque en estrategias globales.
    Somos incapaces de distanciarnos de nuestras propias tendencias ideológicas y eso nos impide observar a los diferentes partidos y líderes políticos, no por lo que dicen o afirman, ni por sus presuntas ideologías políticas, sino por la función que desempeñan dentro del sistema.
    Si la gente no se hubiera dejado arrastrar por las pasiones desatadas en las diferentes tertulias televisivas y por las declaraciones altisonantes de unos y otros, todo el mundo se habría dado cuenta de que los partidos y líderes políticos que actualmente tratan de vendernos como presuntas alternativas, en realidad están desempeñando un papel al servicio de los mismos poderes fácticos de siempre.
    Pero la mayoría de gente no querrá aceptarlo, por más obvio que sea y por más que lo tengan delante de las narices.
    Preferirán dejarse hipnotizar por el pim-pam-pum del día a día de las tertulias televisivas, como una gallina queda hipnotizada mirando una linea trazada en el suelo.
    Y es que en el fondo, la mayoría de personas, sean progresistas o conservadoras, sean partidarias del gobierno actual o sus más enconadas detractoras, lo que desean, por encima de todo, es tener un pastor al que seguir fielmente.
    Sabemos que en todos los países hay ovejas; pero también sabemos que no todas las razas de ovejas son iguales ni tienen las mismas características.
    Por esa razón, en España debemos estar especialmente orgullosos: nuestras ovejas no son especialmente guapas ni ofrecen la mejor lana, pero lo que nadie podrá discutir es que su borreguismo es absolutamente legendario…
    De otro artículo cito:
    En su nuevo libro, El Club de los inmortales (Ediciones B), Estulin continúa desarrollando sus ideas en torno a una élite financiera mundial que lo controla todo y cuyo objetivo, que es la tesis central de este libro, es, y ha sido siempre, preservar su situación privilegiada, aunque esto pase por arrollar al resto de la población.
    “El plan de la élite siempre ha sido desindustrializar y despoblar el mundo”, asegura Estulin.
    Los gobiernos son títeres de la élite financiera mundial y el que no lo quiera ver que no lo vea”.
    Este modelo ya no funcionaba, necesitaban otro modelo, un modelo basado en la tecnología, pues si controlan la tecnología ellos vuelven a controlar el mundo”.
    Los dos cambios a nivel informático más importantes son el smartphone y el GPS. Están atados a tu culo 365 días al año, 24 horas al día. ¿Por qué crees que la calidad de las cámaras son tan altas? Porque la élite quiere ver lo que estás viendo, y lo ven a través de tu teléfono.
    Quieren ver cómo te organizas y para eso crean las redes sociales. El modelo ha cambiado. El control es total en todo”.
    Y, una última reseña de otro artículo:
    Mucha gente se niega a creerlo, pero las personas más poderosas del mundo y sus servidores más directos, aquellos a los que calificaríamos como la élite mundial y sus esbirros, están convencidas de que la superpoblación es la causa principal de los problemas que enfrenta el mundo.
    Realmente creen que los humanos son una plaga sobre la tierra y que si no se hace nada para limitar la explosión demográfica, nos enfrentaremos a un futuro lleno de pobreza, guerras y sufrimiento, en un planeta desolado y sucio.
    Cualquier cosa que reduzca la población humana es considerado algo positivo para los seguidores de esta filosofía.
    •John P. Holdren, asesor científico de Barack Obama:
    “Un programa de esterilización de las mujeres después de su segundo o tercer hijo, aunque se trate de una operación más dificultosa que la de la vasectomía, podría ser más fácil de implementar que tratar de esterilizar a los hombres. El desarrollo de una cápsula de esterilización a largo plazo que puede ser implantado bajo la piel y que se pueda retirar cuando se desee el embarazo abre posibilidades adicionales para el control de la fertilidad coercitiva. La cápsula podría ser implantado en la pubertad y podría ser extraíble, con permiso oficial, para un número limitado de nacimientos”
    •Ezekiel Emanuel, ex-asesor de Salud del presidente Obama y uno de los arquitectos del proyecto de salud pública Obamacare:
    “La sociedad sería mucho mejor si las personas no trataran de vivir más allá de los 75 años”
    “la sociedad y las familias estarían mejor si la naturaleza sigue su curso con rapidez y prontitud”
    “Es ineficiente desperdiciar recursos médicos en aquellos que no pueden tener una alta calidad de vida”
    •Sir David Attenborough, presentador de TV del Reino Unido:
    “Somos una plaga sobre la Tierra. Es algo que veremos claramente en los próximos 50 años. No es sólo el cambio climático; es una cuestión de espacio, de encontrar lugares para cultivar alimentos para esta enorme horda. O limitamos nuestro crecimiento de población o la naturaleza lo hará por nosotros”
    •Paul Ehrlich, ex asesor científico del presidente George W. Bush y autor de “The Population Bomb”:
    “A nuestro entender, la solución fundamental es la reducción de la escala de las actividades humanas, incluyendo el tamaño de la población, manteniendo su capacidad de consumo de recursos dentro de la capacidad de carga que tiene la Tierra”
    “Nadie, en mi opinión, tiene derecho a tener 12 hijos o incluso tres, a menos que el segundo embarazo sea de gemelos”
    •Ted Turner, fundador de la CNN:
    “Una población total mundial de entre 250 y 300 millones de personas, con una disminución del 95% desde los niveles actuales, sería lo ideal”
    •Viceprimer ministro de Japón, Taro Aso (sobre los pacientes médicos con enfermedades graves):
    “No se puede dormir bien cuando se piensa que todo está pagado por el gobierno. Esto no se resolverá a menos que les demos prisas por morir”
    •David Rockefeller:
    “El impacto negativo del crecimiento de la población en todos nuestros ecosistemas planetarios se está convirtiendo en algo terriblemente evidente”
    •Roger Martin, activista ambiental:
    “En un planeta finito, la población óptima que proporciona la mejor calidad de vida para todos, es claramente mucho menor que el número máximo que permite la mera supervivencia. Cuantos más seamos, menos habrá para cada uno; menos personas significan una vida mejor”
    •Bill Maher, presentador de la cadena HBO:
    “Estoy a favor del aborto, estoy a favor del suicidio asistido, estoy a favor del suicidio regular…Hay demasiada gente, el planeta está demasiado lleno de gente y tenemos que promover la muerte”
    •Penny Chisholm, profesora del MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets):
    “El verdadero truco es, en términos de tratar de estabilizar la población por debajo de los 9 mil millones, conseguir que las tasas de natalidad en los países en desarrollo disminuyan tan rápido como sea posible. Y eso permitirá que el número de seres humanos en la tierra se estabilice”
    •Philip Cafaro, profesor de la Colorado State University:
    “Acabar con el crecimiento de la población humana es una condición necesaria (pero no suficiente) para la prevención del cambio climático global catastrófico. De hecho, no basta con reducir el crecimiento, sino que es necesario reducir significativamente la población actual para conseguirlo”
    •Eric R. Pianka, profesor de Biología en la Universidad de Texas:
    “No tengo nada contra la gente. Sin embargo, estoy convencido de que el mundo, incluyendo a toda la humanidad, sería claramente mucho mejor sin tantos de nosotros”.
    •Margaret Sanger, fundadora de Planned Parenthood (organización no gubernamental asociada a la Federación Internacional de Planificación Familiar):
    “Todos nuestros problemas son el resultado de un exceso de reproducción entre la clase obrera”
    “La cosa más misericordiosa que una familia numerosa podría hacer por uno de sus hijos, es matarlo”
    •Alberto Giubilini de la Universidad de Monash en Melbourne y Francesca Minerva, de la Universidad de Melbourne, en un artículo publicado en el Journal of Medical Ethics:
    “Creemos que cuando se producen situaciones tras el nacimiento parecidas a las que justifican el aborto, debería permitirse lo que llamamos ‘aborto post-nacimiento’.
    Proponemos llamarlo ‘aborto post-nacimiento’, en lugar de llamarlo ‘infanticidio’, para enfatizar que el estatus moral del individuo muerto es comparable con el de un feto…en vez de compararlo con el un niño. Por lo tanto, decimos que matar a un recién nacido podría ser éticamente permisible en las mismas circunstancias en las que lo sería un aborto.
    Tales circunstancias incluyen los casos en los que el recién nacido tiene el potencial de tener una vida aceptable, pero el bienestar de la familia está en riesgo”
    •Nina Fedoroff, asesora de Hillary Clinton:
    “Tenemos que continuar disminuyendo la tasa de crecimiento de la población mundial; el planeta no puede soportar mucha más gente”
    •David Brower, primer Director Ejecutivo del Sierra Club:
    “La maternidad debería ser un crimen punible contra la sociedad, a menos que los padres tengan una licencia del gobierno. Todos los padres potenciales deberían ser obligados a utilizar sustancias químicas anticonceptivas y el gobierno debería suministrar antídotos a los ciudadanos elegidos para la maternidad”
    •Thomas Ferguson, ex funcionario de la Oficina del Departamento de Estado para Asuntos de Población:
    “Debemos reducir como sea los niveles de población. Todos los gobiernos pueden hacerlo de forma limpia, como hacemos nosotros (en EEUU), o tendrán el tipo de problemas desastrosos que tienen en lugares como El Salvador, Irán o Beirut. La población es un problema político. Una vez que la población está fuera de control, se requiere de un gobierno autoritario, incluso del fascismo, para reducirlo…”
    •Mijail Gorbachov:
    “Tenemos que hablar con más claridad acerca de la sexualidad, de la anticoncepción, del aborto, asuntos de control de la población, debido a la crisis ecológica que experimentamos. Si conseguimos reducir la población en un 90%, ya no habrá suficientes personas para provocar grandes daños ecológicos”
    •Jacques Cousteau:
    “Con el fin de estabilizar la población mundial, deberíamos eliminar 350.000 personas cada día. Es algo horrible decirlo así, pero es igual de malo no decirlo”
    •Pentti Linkola, ecologista finlandés:
    “Si pudiera apretar un botón, yo me sacrificaría sin vacilar si eso significara que millones de personas morirían”
    •Príncipe Phillip, esposo de la Reina Isabel II y co-fundador del Fondo Mundial para la Naturaleza:
    “Si pudiera reencarnarme, me gustaría volver como un virus mortal, con el fin de contribuir a resolver la superpoblación”
    ¿Aún crees que los planes de despoblación masiva de las élites son fruto de la imaginación de cuatro paranoicos?
    No hay más ciego que el que no quiere ver… (terminaba el artículo).
    En algún comentario a este prestigioso portal de análisis crítico, me permití referir a los proyectos H.A.A.R.P y SURA, complementarios de las fumigaciones espaciales a gran altura y que ocurren en todo el mundo, los denominados CHEMTRAILS.

  2. Marcelo dice

    💞Amo El Cohete a la 🌜!!
    ✌✌

  3. Si se avecina otra crisis mundial como la de 2008 y este artìculo brinda datos contundentes al respecto, el descalabro macrista quedarà completamente a la intemperie y muy probablemente sea barrido si dicha crisis tiene, como mìnimo, la misma intensidad que la de hace 11 años. Uno de los problemas que tenemos con este gobierno (me refiero a Cristine Lagarde y sus secuaces) es que los empleados nativos del FMI que nominalmente estàn a cargo del ejecutivo no parecen entender mucho de dicha crisis mundial en ciernes. Desde ya, el inquilino de la Rosada, sabemos, es un ignorante total en economía internacional, nacional, etc…

  4. José Murray dice

    Muy interesante aporte para reflexionar sobre nuestra lamentable situación nacional y nuestras opciones a futuro.
    Además del desastre que nos autoinfligimos votando a este equipo de avaros , corruptos y miopes, la globalización está llevando al capitalismo an un descontrol muy peligroso que, si no se toman medidas de regulación mundial, irán acentuado las desigualdades sociales y los desequilibrios del ecosistema. Lamentablemente si no cambiamos el rumbo vamos hacia una catástrofe

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