Elogio del final feliz

Un Poder Judicial más sano, noble y humano no calificaría como final feliz de película pero se le parecería mucho

 

Pocas cosas detesto más que los finales tristes. Donde los demás ven belleza, poesía o enseñanza, yo solo solo veo finales tristes y los odio. Si de mí dependiera, el mundo sería rosa barbie y las abuelas y las mascotas y los afectos vivirían para siempre. Las personas seriamos felices y no habría ni guerras ni hambre, ni desigualdad ni enfermedades más graves que un resfrío.

Tampoco existirían ninguna de las causas eficientes de los finales tristes. Como la muerte. Como el dolor. Como el miedo. Y claro, como la injusticia.

La aversión a los finales tristes viene de larga data. Creo que siempre estuvo ahí. Alguna vez mi papá me contó una película que se llamaba Nunca en domingo, donde una actriz que mi padre consideraba bellísima y que luego sería diputada y ministra –dos hechos que mi papa siempre resaltaba con admiración—, representaba a una “moza” (era la versión apta para menores) que los domingos no trabajaba y dedicaba el día a contarle a sus amigos las tragedias griegas, pero cambiándoles el final por finales felices. La idea me pareció deslumbrante y desde entonces dediqué buena parte de lo que me quedaba de niñez a cambiar el final de las historias que no me gustaban por tristes. Así Romeo y Julieta terminaban juntos y felices, Cruella de Vil se iba a vivir con los dueños de los perritos a una casa del campo, Jasón no abandonaba nunca a Medea y en las noches frías usaban el vellocino de oro para taparse y Quirón, mi adorado centauro, encontraba la cura para su herida y dejaba de dolerle.

 

Pero desafortunadamente, mi mundo de colores pastel y acaramelado no estaría existiendo. Cosa que descubrí cuando me pasó eso tan tremendo y que los adultos llaman “crecer”. Descubrí que Melina Mercouri no actuaba de moza sino de prostituta en Nunca en domingo y que la realidad era más dolorosa, menos mutable y que estaba llena de finales tristes, que aun hoy resisten las variaciones que supe escribir con letra infantil hace más de 30 años. Hasta mi nona Ruth, que leía con atención mis historias con finales cambiados y los celebraba con entusiasmo, un día se murió. Siempre he pensado que me hice grande el día que mi nona se murió. Han pasado 24 años y aun hoy la muerte me parece ese misterio doloroso y por completo innecesario, que un poco me enfurece y otro tanto me resulta aterrador.

 

 

Lo que me quedó de esa infancia rodeada de libros y de historias mágicas fue la lección de que las historias pueden tener versiones alternativas. Lección que por cierto me ha resultado muy útil para el ejercicio de la abogacía, donde lo que siempre hay son versiones en pugna de los hechos y su calificación.

Estos días he conversado con afiliados al club de los buenos y también con miembros del club de los malos (según mi muy personal calificación) sobre el affaire D’Alessio.

Me llamaron poderosamente la atención las versiones de algunos miembros del club de los malos. Uno de ellos, a quien debo reconocer que le tengo un enorme afecto personal con prescindencia de su filiación, sostuvo que toda la causa de D’Alessio era un armado. Que Daniel Santoro y hasta Carlos Stornelli eran ingenuos engañados en su buena fe, e hizo hincapié en lo que llamó “contradicciones” de algunos testigos y de algunas víctimas. Y me aseguró con énfasis que el armado de causas contra ex funcionarios kirchneristas que surge de la investigación que se lleva a adelante en Dolores iba a ser desmentido con pruebas, que no enunció pero me aseguró que existían.

Me quede pensando en esa charla. Voy a suponer que Daniel Santoro es ingenuo. (Aun cuando me cuesta horrores, porque lo he sufrido en su faceta mas vil.) Pero sigamos esa línea argumental: imaginemos que ingenuamente siguió a D’Alessio en la operación de Gabriel Traficante que se efectuó en el año 2016. También ingenuamente formó parte de la operación contra Cifuentes. Con toda buena fe se prestó a la operación de Brusa Dovat. Y también escribió sobre Porcaro pero claro, lo hizo de onda. Como también cubrió lo referido a Martínez Rojas desde una inocencia completa y así hasta el infinito. No puedo decir lo mismo sobre las notas que escribió contra Pedro Etchebest, quien denunció a D’Alessio y acreditó que “Marcelito” aseguraba tener influencia directa sobre Santoro. Y de más está decir lo difícil que sería atribuirle a la ingenuidad el hecho de que Daniel Santoro hubiese participado sin entender lo que hacía en la elaboración de informes de inteligencia sobre sus compañeros de trabajo en Animales sueltos.

Es demasiado, incluso para que alguien intente ensayar la tesis de que “Santoro es más bueno que Lassie y más tonto que el tonto mas grande que se conozca”.

La tesis sobre la ingenuidad de Stornelli es aún más insostenible. Nadie conversa ingenuamente con otro respecto de la posibilidad de plantarle droga al “ex” de una actual relación. Y ya como fiscal, nadie ingenuamente plantea hacer cámaras ocultas a abogados defensores. Ni toma declaraciones de personas “puestas en emergencia psicológica”. Ni mucho menos permite que el “ponedor en emergencia” presencie la declaración. Y la filme. Tampoco hay ingenuidad en tomar dos declaraciones a un Marcelo D’Alessio cualquiera y usar esas declaraciones para volver a procesar a personas varias, cuya falta de mérito había sido dispuesta por tu superior, después de que el peritaje utilizado para procesar a esas personas fuera considerado trucho. Y eso es lo que hicieron Stornelli y Bonadío con la causa que se conoce como “Gas Licuado”. Procesaron a Julio De Vido, a Roberto Baratta y a otros en base al peritaje de un señor que se llama Cohen, que básicamente copió los datos de internet. Hacer eso está mal. Pero además de estar mal, no es legal. Por eso no solo se anuló el peritaje, sino que se procesó al tal Cohen por falso testimonio. Pero Carlos Stornelli (a.k.a. “el ingenuo”) tomó los datos que incorporó el testimonio de D’Alessio a la causa de Gas Licuado y retorció sus ya viejos argumentos y solicitó de nuevo el procesamiento con los mismos fundamentos. Y como bien cabe suponer, el entrañable Bonadío se lo concedió.

El dato de color es que las dos declaraciones de un D’Alessio cualquiera no fueron incorporadas al expediente cuando se efectuaron –en noviembre de 2018— , sino el 14 de febrero de 2019, y habiendo tomado estado público la denuncia contra D’Alessio, esas declaraciones rápidamente fueron desglosadas del expediente y se enviaron a sorteo como una nueva causa. Lo cual parece bastante normal, si no fuese porque precisamente es lo contrario a lo que hicieron Stornelli et Bonadío con la declaración de Cabot y que dio origen a la causa de las fotocopias de los cuadernos. Verán entonces que la ingenuidad no es lo que aparece en estos tejes y manejes, sino más bien lo contrario.

La maravillosa tesis según la cual la denuncia de Etchebest es una causa armada, también parece cuanto menos “ingenua”. Hay quien me dijo que Etchebest es el jefe de todos, incluido D’Alessio. Si así fuese, ¿porque D’Alessio aceptaría hacer un trabajo que termina con él preso?

He visto situaciones de abuso laboral, pero este parece un tanto extremo, a decir verdad. Es como la inverosímil tesis de que Diego Lagomarsino llevó a la casa de Alberto Nisman una pistola registrada a su nombre, para que luego fuese usada para asesinar al fiscal Alberto Nisman.  Y señalo a propósito de esto: Diego Lagomarsino tiene la rara condición de ser un señor que está procesado por partícipe necesario de un homicidio, sin que nadie tenga la más puta idea acerca de quién podría ser el autor material de ese “homicidio”. Cosas veredes, Sancho….

Pero volvamos a la tesis de la “causa armada”. Para sostenerla afirman —por ejemplo—, que los mensajes de WhatsApp que aportó Etchebest en la denuncia contra D’Alessio estarían trucados. Así por ejemplo afirman que la reunión en Pinamar duró menos de 40 minutos y no las casi cuatro horas que aparecen denunciadas. Y que los mensajes que intercambiaron Etchebest y D’Alessio fueron posteriores a que la reunión finalizara y que son parte del mismo montaje que organizaron “conjuntamente” Etchebest y D’Alessio. Y por el que D’Alessio está preso, no olvidemos.

Es curiosa esta mención porque desde el principio de la causa la famosa reunión en Pinamar ha sido negada primero por D’Alessio y por Stornelli. Cuando aparecieron los videos que daban cuenta de dicha reunión, D’Alessio señaló que había sido un encuentro accidental. Luego aparecieron los mensajes de WhatsApp donde Stornelli y D’Alessio acordaban dicha reunión. Entonces Stornelli reconoció la existencia de la reunión y señaló que D’Alessio había ido a mostrarle cierta información. Curiosa información debía mostrarle a Stornelli, el falso abogado D’Alessio que requirió una alocada vuelta en camioneta y un llamado para saludar a Alejandro Fantino, quien tenía a su papá muy enfermo por esos días.

 

 

Lo único armado en ese argumento parece ser que el argumento es lo armado. Y si vamos a hablar de causas armadas, voy a pasar por alto la causa del peritaje de Gendarmería sobre la muerte de Nisman, cuyo resultado fue anunciado y publicado en un diario antes de que el peritaje siquiera comenzara. También voy a omitir la causa en la que dos testigos juraron y perjuraron haber visto al juez Sebastián Casanello en la quinta de Olivos, para terminar condenados por falso testimonio. Esta última la recordé recientemente por la vinculación con un personaje que aparece en forma marginal en el “D’Alessiogate”: el ex miembro de la SIDE y fiscal Eduardo Miragaya. Porque al final de todas estas historias, los nombres tienden a repetirse con una constancia que envidiaría Max Planck. Demasiados cuerpos negros, demasiada materia oscura.

Como consecuencia de la denuncia de Etchebest, salió a la luz un bastante aterrador entramado de personas que se dedican al armado de causas. Causas contra los ex funcionarios kirchneristas. Causas que se basan en arrepentidos y testimonios direccionados. El más impresionante de los casos es el que involucra a quien yo llamo el “Rey de los Arrepentidos”, el ingenioso hidalgo Leonardo Fariña. Que aparece citado por D’Alessio desde el principio. Y que fue la primera voz que salió en defensa de Carlos Stornelli.

La abogada de Leonardo Fariña en las épocas en que este se apasionaba tanto con arrepentirse, que incluso se arrepentía de haberse arrepentido, denunció que las declaraciones de Fariña estaban guionadas. Los potenciales guionistas, cuyos nombres han circulado pero omitiré consignar por falta de pruebas –¡Manzana!— escribían mails que luego Fariña debía reiterar en sus declaraciones judiciales y ante la prensa. También señaló la letrada que el intermediario era ni más ni menos que Germán Garavano, Ministro de Justicia de Mauricio Macri e “imbécil” según Elisa Avelina Carrio. La abogada aportó dichos mails y su lectura resulta asombrosa. El origen de los mails es algo que aún debe determinarse.

Pero quienes sostienen que esto también es parte de un armado, dicen que la abogada aceptó arriesgar su buen nombre y hasta su matrícula como abogada en cumplimiento de un muy particular –y también claramente abusivo— régimen laboral.

Aseguraron desde fuentes cercanas al Ministerio de Justicia, tanto que se sientan en el mismísimo sillón de ese ministerio, que la reunión donde se habría empezado a acordar el arrepentimiento de Fariña está grabada. Debo señalar que para un gobierno que va primero a los medios y luego al Poder Judicial, Garavano ha demostrado una prudencia infinita al no llevar dicha prueba a los medios de comunicación. Tampoco la ha llevado al Poder Judicial, es justo decirlo también. La prueba anunciada aún no ha sido hecha pública.

Analizo cada uno de los detalles de la historia alternativa. Y no logro encajarlos en una historia consistente y verosímil. Ni siquiera con el agregado de una cofradía malévola de abogados de ex funcionarios kirchneristas que trabajan a destajo para armar no se entiende bien qué estrategia. Argumento reiterado por Luis Majul hasta el cansancio. Con más intención de injuriar que pruebas, debo añadir.

Debe ser porque soy abogada, que me parece lo mas normal del mundo, incluso exigible por parte de cualquier persona, que si su nombre aparece en una causa donde se da cuenta de tareas de inteligencia ilegal, le pida a cualquiera de sus abogados que se presente para recabar la información que pudiere haber. Y que si ha sido víctima de ese tipo de tareas de inteligencia ilegal, se presente como querellante. Y si alguien da testimonio de la planificación de actividades que pudiesen poner en riesgo la seguridad personal de otro alguien, que ese otro alguien se presente como denunciante.

No sé, tal vez Majul y algunos de sus colegas crean que hay personas que no tienen derecho a defensa y que ejercerlo es vulnerar alguna ley. Creencia que podría surgir de la lectura inadvertida de los titulares de algunos diarios, pero que debo señalarles, no es más que una creencia. Todos los habitantes de la Nación Argentina siguen teniendo derecho a defensa y su ejercicio sigue siendo un ejercicio legítimo de derechos.

Sin firmar la inocencia ni la culpabilidad de nadie, porque carezco de la autoridad de hacerlo. Y señalando que el estado de inocencia es un principio –y un derecho y una garantía— que corre para todos por igual sin importar a qué club pertenecen, sí quiero decir algo: la investigación que se lleva adelante en Dolores es, a mi criterio, una de las mas importantes que se ha llevado adelante en el Poder Judicial. Porque en ella se devela una de las partes más horribles del poder en la Argentina. El poder que extorsiona. El poder que corrompe. El poder que mata. El poder que, desde los suburbios de la peste, funciona sin ley ni límites ni nada que se parezca. El poder que muchos abogados presentimos, incluso vislumbramos apenas un instante, como un agujero de infinita miseria. El que pocos se atreven a pronunciar o poner nombre. Y que, hasta ahora, nadie se había animado a investigar.

Y déjenme decir también, en un arranque de optimismo, y como clara enunciación de esperanza: el resultado final de esa causa debería ser un Poder Judicial más sano, más noble, más humano. No calificaría como un final feliz, mi deseo, pero firmo con las dos manos que es un final necesario, imprescindible, como principio, como punto de partida, de algo que se ha hecho difícil en estos tiempos. Un Poder Judicial más Justo.
Y que Romeo se salve con Julieta y que sean felices por siempre jamás.

 

20 Comentarios
  1. Ernesto Oscar dice

    Querida Graciana, mil gracias por ser. Un viejo que ama la inteligencia, la verdad y la belleza te abraza con admiración y cariño.

  2. Carlos dice

    Querida Graciana me enteré de tu existencia en una jornada que yo creí histórica, durante la batalla de la Ley de Medios. ¿quién es esa heroína desconocida que expone de esa manera impecable frente a los pícaros de la Corte? ¡Parece que sale fuego de la pantalla de la tele! ¡Qué jornada! Ahora parece que la mierda nos tapó, con AFSCA y todo… pero esta historia aún no termina… ¡promovamos el final feliz, entonces! Me alegro mucho de que existas, Graciana.

  3. Susana dice

    Creo que todos los que luchamos por un mundo mejor también compartimos la esperanza de finales felices. Yo siempre le tuve miedo a los cuentos que me leían cuando era niña y entonces, igual que vos, me dediqué a cambiar los finales de nuestros clásicos para mis hijos. Gracias, Graciana, porque una persona que sueña con los finales felices y los comparte, nos hace mejores seres humanos.

  4. Juan carlos carrión dice

    Estimada Señora.-No soy ni abogado, ni nada cercano a esa profesión, solo un anciano, jubilado como marino Mercante, que ha visto mucho mundo y prefiere este del sur planetario.-Solo sepa que mucha gente como yo la admira, valora su esfuerzo desde el mismo dia en que dejó al colorado sin palabras.- Siga. sepa que la apoyamos con nuestro sentimiento.-No afloje.-

    1. Cecilia dice

      Excelente síntesis de toda una trama que a los mortales nos cuesta entender. Te admiro mucho Graciana, y creo que tu rol es de suma importancia en esto de ” volver a creer en la justicia”. Gracias por el artículo.

  5. Gabriel Méraud dice

    Siempre bella.

  6. Oscar dice

    Tu ABUELA es celebratoria de la vida. Y vos heredaste también eso. Por que la vida es eso: vivir, transmitir, transferir y seguir Pa’lante, como los perros que tienen la cabeza adelante. Te cuento dos finales felices de películas. Zardoz de 1974 con Sean Connery ya desjamesbondizado. Finalizando la peli los ancianos de una colonia de humanos muy evolucionados que habían logrado la inmortalidad, le piden al personaje de Sean que por favor los mate por qué llegaron a la conclusión que era al Pepe seguir viviendo. A mí me pareció un final feliz. Mientras tanto el bueno de Sean se dedicaba con sus gendarmes a matarnos a todos los otros humanos, la resaca de la humanidad. La otra peli es de 1971. Saltando los charcos. Director Karel Kachina, checoslovaco. Al final la madre oye el trote de un caballo y una lágrima de sus ojos cae del rostro y la cámara registra su recorrido por el busto protuberante de esa mamaza. Gracias GRACIANA. Recordatorio: a las 11 de mañana lunes, un colega tuyo (boga) juez de la ciudad, con la inestimable colaboración de la fuerza pública, pretende secuestrar los archivos de las Madres en la sede de H.Irigoyen. Nuestra memoria. Pobre infeliz. Pretende parar la historia.

  7. Ciceron dice

    Graciana es abogada, debería saber añgunas cosas:

    1- Porcaro NO puede justificar por qué recibió U$ 1 millon de la ruta del dinero K, hecho comprobado por la justicia. Tampoco puede justificar su patrimonio, hecho comprobado por la justicia. Y así con todos los nombres propios que tira. ¿O piensa revestir en acrìlico a ladrones como Martinez Rojas, Cifuentes o Traficante? Seamos serios por favor.

    2- Lagomarsino no cuenta con ninguna coartada para probar que tal como declaró, Nisman le pidió un arma. NINGUNA. Sòlo su palabra.

    3- ¿Qué explicación encuentra Graciana, acerca del hecho de que el actual conductor de Minuto Uno en C5N, Fernandez Llorente, sea socio del extorsionador ex comisario y detenido Anibal Degastaldi, socio como dice ud de D’alessio?

    1. Ricardo Alberto Comeglio dice

      Algunas respuestas que se me ocurren sin ser experto en los temas:
      1) No existe ninguna “ruta del dinero K”, siendo ello un invento periodístico sin sustento jurídico y judicial alguno. Hay investigaciones en curso que tratan de determinar la existencia de ilícitos presuntamente cometidos con dinero obtenido por un empresario llamado Lázaro Báez y a eso se lo llama maliciosa y erróneamente “ruta del dinero k”. Por ende lo que Porcaro pueda o no justificar respecto a suma alguna, está condicionado a su relación con el dinero de Lázaro Baez, no del Estado, siendo algo completamente diferente a la hora de ser juzgado y de mera incumbencia personal de los señalados, no de la actuación de una asociación ilícita destinada a robar dinero del Estado, algo que periodísticamente intentan imponer. No se pide que no se escriba sobre Porcaro ni que su patrimonio no sea investigado, sino que se pide que se señalen con claridad jurídica el hecho investigado, las pruebas que sustentan la acusación y la demostración de dónde está lo obtenido ilegalmente. Si hay pruebas que hagan entender utilizando el sistema de la “sana crítica”, único permitido por la Corte Suprema de Justicia para analizar una causa penal (en Argentina los jueces no tienen permitido tener íntima convicción de nada, como en Brasil), si existiese ese entendimiento, digo, entonces que se apliquen las condenas correspondientes a sus responsables, pero no antes ni utilizando métodos antijurídicos e ilegales.

      2) Lagomarsino no tiene que demostrar su inocencia porque la Constitución ya lo señala como inocente sin necesidad de acto alguno de su parte. Si vos creés que prestarle el arma al Fiscal Nisman era para que alguien más lo matara con ella o, mejor aún, que Lagomarsino fue el que lo mató, sos vos el que debe demostrar que eso ocurrió, no Lagomarsino que no ocurrió. Tenés un problema ahí respecto a las garantías constitucionales que no te juega a favor tuyo, precisamente, porque si a mí se me ocurriera acusarte por ser cómplice de Lagomarsino en razón que te vi dándole la mano la mañana del sábado en que ocurrieron los hechos y advertí que junto a esa estrechada de manos le pasabas un paquete, entonces sería suficiente para que te inculparan en la muerte de Nisman. ¿Te parece lógico eso? No, por supuesto que no. Si yo afirmo que eso pasó con vos, tengo que demostrarlo ya que tu inocencia está garantizada por la Constitución. Espero lo entiendas para sacarte los sesgos al analizar hechos y no pensar como quieren los medios hegemónicos que lo hagas. Están en juego TUS garantías constitucionales, no sólo las de Lagomarsino.

      3) La sociedad de Fernandez Llorente con Degastaldi, una vez más, debes probarla. No alcanza con sólo expresarla. Me vuelvo a repetir y te mando a leer mi respuesta al punto 2) anterior. Pero, además, aún siendo socios tendrías que demostrar que esa sociedad sirvió para la comisión de un ilícito y probarlo también. Menuda tarea por delante te está quedando como para que tus 3 puntos puedan ser contestados por Graciana.

  8. Andrés Diéguez dice

    Querida Graciana Peñafort

  9. JOE AUBERGINE dice

    Y déjenme decir también, en un arranque de optimismo, y como clara enunciación de esperanza: el resultado final de esa causa debería ser un Poder Judicial más sano, más noble, más humano

    Querida boga… este sistema de justicia es ante todo MUY HUMANO….. y por lo tanto la sanidad y la nobleza que usted le otorga a la raza … sólo son PROyeccciones de su alma bondadosa y justa

    1. Pablo dice

      Te queremos Graciana, tus notas no hacen tan bien! Abrazo

  10. Pedro Fidel Parentti dice

    Muy buena nota, esclarecedora de lo que implica vivir en un Estado de Derecho, algo que, muchos personajes mediáticos, judiciales y políticos, parecen desconocer o sencillamente descartar. La misma “urgencia” que algunos tienen para expresar que, la causa que lleva adelante el juez Alejo Ramos Padilla, está “armada”, señala de por sí una postura que recuerda a las peores etapas de la persecución, represión y exterminio que vivió la sociedad argentina: las Madres de Plaza de Mayo se enfrentaron al poder cívico-militar, judicial y mediático que las acusaban de desprestigiar a la Argentina y fueron estigmatizadas como “las locas de Plaza de Mayo”. Dra Graciana Peñafort, gracias por la claridad de sus exposiciones. En mi opinión, Leonardo Fariña puede ser asociado a el personaje de Tom Castro, en el relato de Jorge L. Borges, El inverosímil impostor, Tom Castro, en Historia de la Infamia Universal.

  11. Carlos Dell dice

    Prueben leer cualquier escrito de Graciana una mañana de lluvia ,como lo estoy haciendo ahora ….es una experiencia maravillosa …un final felíz . Otra vez , Gracias Graciana

    1. ana sipowicz dice

      Coincido con Carlos Dell Dice, aunque en Cordoba tengamos un sol radiante, leer su escrito reconforta el alma
      Gracias Dra Graciana Peñafort

  12. JOE AUBERGINE dice

    Debería asumir que su entrañable y NECIO amigo es un partícipe necesario(como tantos otros inocentes virtuales)del estrago doloso que la banda cambiemita está haciendo con nuestra Patria…. es lo mismo que adorar a la cucaña(el palo enjabonado) que una y otra vez abusa de nuestros esfuerzos para al final mandarnos al punto de partida.. En cuanto a Cristina y su “Banda” han USAdo los mismos argumentos legales de una manera más sofisticada en algunos casos emblemáticos… y de aquellos polvos estos lodos(como diría el guau guau)Desgraciadamente la realidad nunca nos muestra finales felices

  13. Lucas Varela dice

    Estimados amigos abogados,
    Desde mi visión de ingeniero, es justo que dos más dos sea cuatro. Pero admito que otros (abogados quizás), no estén de acuerdo.
    Es La Ley la que nos une y asocia. Defendamos a La Ley, y confiemos en que el Juez Ramos Padilla la sabrá administrar.
    Yo, ingeniero, creo en los finales felices, y se hará justicia. Finalmente, dos mas dos volverá a ser cuatro.

  14. Ricardo Alberto Comeglio dice

    El Juez Ramos Padilla les acaba de dar la mayor oportunidad procesal, democrática, republicana y ajustada a derecho, para presentar ante él todas las pruebas que tienen del supuesto “armado” de la causa, porque le acaba de imponer a la AFI de Arribas y Majdalani, la obligación de aportarle todo lo que hicieron para realizar la contrainteligencia en relación a la actuación de D’Alessio y su grupo de tareas, ya que si todos los organismos oficiales señalan que éstos no pertenecían a su organización y era tan pública la actuación mediática y judicial de D’Alessio y ese grupo de tareas, entonces no cabe más que suponer que nuestro servicio oficial de inteligencia disparó todas las alarmas de seguridad como para investigarlos y producir así todas las pruebas que ahora tiene oportunidad de entregarle a Ramos Padilla para que éste verifique que todo se ha tratado de un “armado”.
    Démosle una vez más el derecho de defensa y ajustémonos por completo al principio de inocencia. Esperemos a ver qué le contesta la AFI, Arribas y Majdalani al Juez Ramos Padilla.
    Si nada le contestan o no pueden probar nada, además de la consecuente inmediata renuncia de los titulares del servicio de inteligencia por carecer de ella, además, quedaría más que consolidado entonces que la teoría del “armado” está armada.

  15. Eduardo dice

    Podria parafrasear mil cosas pero todas me llevarian a decir SALUD…. exelente resumen de una realidad insoslayable, exisito testimonio de una verdad que duele pero cura.
    Me encanto…. cuidemos a este joven juez que trae vientos de cambios y de estos hermosos seres humanos que escriben valientemente la verdad…aun se puede soñar.

  16. Diego dice

    Gran analisis. Por Todo este entramado Pi/mafioso judicial es necesario y urgente una nueva Constitución Nacional.

Dejá tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.