Encomendándonos a la santa risa

Las colectoras del humor para fugar de los atascos del malestar social y economico

 

Muchos argentinos lo saben y lo ejercitan cotidianamente: se fugan del malestar social y económico por las colectoras del humor. En espectáculos, en la radio y muy especialmente en sedes digitales, se practica la libre bajada de línea, se defienden convicciones con pensamiento e ironía, se resiste la difícil coyuntura en base a videos de gracia punzante y efectiva y memes ingeniosos y cargados de ideología. Están los que los hacen y los que los leemos para reírnos.

Dady Brieva dejó de ponerse en la piel del policía del pensamiento de Macri después de que un día, de paseo en un shopping, lo atacaron a él y a su familia. Pero no es que se llamó a silencio. En plena campaña, lanzó su idea de una CONADEP del periodismo. Propios y ajenos le cayeron encima, asociándolo a aquel Herminio Iglesias que incendió un cajón en 1983. Admitió: “Solo procuraba examinar la conducta de medios y periodistas que desde hace unos años vienen construyendo un guión cinematográfico”, explicó, y se atajó: “Soy el que hago el fuego. Nunca espero los aplausos para el asador”. Con nobleza que obliga al reconocimiento, declaró: “Todo el que esté cerca de los 70 años hizo algo por el peronismo. Pichetto fue del club.  Pero ya no es más. Sin desconocer su historia, habría que retirarle el carnet».

Y hablando del compañero de fórmula de Mauricio Macri. Muchos saltean su verdadero nombre y apellido y, en secreto o en petit comité, lo mentan como desde hace tiempo Verbitsky lo presenta en esta publicación: Micky Vainilla, uno de los inefables muñecos de la dupla Capusotto-Saborido. Vainilla es en la ficción un cantante pop, pero sospechosamente germanófilo de los años ’40, no solo por el bigotito que usa. Sus inclinaciones se explican desde los títulos de sus canciones: Gordita, Qué tendrá ese mestizo, Que vaya a La Salada o Mi country alambrado. Está claro: el personaje desprecia a aquello que percibe como distinto y desde sus melodías discrimina por aspecto, color de la piel, condición social, elección sexual. En el marco electoral del 2015 Diego Capusotto declaró que iba a votar a Scioli porque no quería un Presidente como Micky Vainilla, aludiendo a quien finalmente resultó elegido. Muchas de las recientes declaraciones de Pichetto le siguen dando la razón a Capusotto y al director de El Cohete.

La actriz Verónica Llinás aparece como protagonista de unos cortos en video en los que personifica a una mujer de clase alta, despistada y cautivada por el cambio. Dialoga por celular con una tal Memeca. “El riesgo país ya llegó a los 1800 puntos. Eso es bárbaro, porque los podemos cambiar por millas y nos vamos todos a Disneylandia”, propone.

 

 

En Facebook, la actriz Mónica Cabrera publicó unos videos en los que interpreta a un ama de casa de clase media. Vía teléfono fijo dialoga con alguien, dejando entrever sus profundos baches informativos y su resquemor por la política. En otro responde a una muy desafortunada frase del funcionario González Fraga y se disculpa por haberse excedido en lujos durante el kirchnerismo. “Perdón, porque comí brócoli con ajo. ¿Qué necesidad había, existiendo el repollo y la zanahoria? Les juro: también llegué a tomar café Cabrales. Y miren qué pretenciosa que he sido que preferí actuar en teatros, cuando podía habérmelas arreglado haciendo malabares en una esquina o cantando tangos en el subte”.

 

 

 

 

Tipos lúcidos como Alejandro Dolina lo expresan con una sagacidad especial en una entrevista: “Para quienes dicen que todos los políticos son lo mismo, les contesto que para un analfabeto todos los libros son iguales”.

 

 

Las redes hablan

Al ratito nomás de conocerse las elocuentes cifras de las PASO, internet se llenó de memorables comentarios satíricos, demostrativos de que en la pulseada de la vida el humor le tuerce el brazo al horror.

  • ¿Se acuerdan cuando el dólar superó los 18 pesos y hacíamos chistes con que ya era mayor de edad? Bueno, ahora que pasó los 60 ya tiene turno para el examen de próstata.
  • Cambiemos es un festival de rock: están Divididos, Decadentes y hasta Las Pelotas.
  • Hoy mismo Bonadío empieza a investigar a Cristina por el robo de ayer.
  • Tanto decirle chorra, al final les ganó por afano.

Y después de los anuncios presidenciales posteriores a la elección, los estiletazos irónicos se multiplicaron.

  • Macri me hace acordar a Cablevisión. Cuando lo vas a dar de baja te tira una promo.
  • No es lo mismo que te manden a dormir a que te inviten a soñar.
  • Alguien imagina un futuro billete de 5.000 pesos con la figura del perro Dylan, la mascota de Alberto Fernández.
  • También pueden escucharse canciones de la murga Esa te la debo como el tema Game of Trolls o leer un bonito poema de Teresa Parodi que termina diciendo: Por eso hay fiesta en el pueblo / Les Fernández son la causa.

 

 

Del otro lado

No pocos y reconocidos humoristas señalaron que las chanzas más eficaces son las que se hacen en contra y no a favor. Probablemente por eso la clase de humor que predomina en el oficialismo es el del fastidio recurrente. Juan Acosta, un actor cómico que varias temporadas atrás impuso en el ciclo de Antonio Gasalla un personaje llamado Naboletti, discurre en tuiter llamando pedorros al conductor Mariano Iúdica y al periodista Luis Ventura, a los que acusa de trabajar para la derrota. Por si hacía falta, estableció: “Yo trabajo para el triunfo, porque amo a Macri”. Otro conocido intérprete que dicharachea sobre tópicos de actualidad es Alfredo Casero. “No defiendo a Macri –alega el ex Cha Cha Cha—, solo me protejo de Cristina”. Y dirigiéndose al votante de la provincia de Buenos Aires, enjuicia: “Tal vez mucha gente prefiere un cajón como inodoro, en lugar de cloacas». Ellos procuran ponerle algo de humor a lo que funcionarios como Alejandro Rozitchner y Fernando Iglesias defienden muy en serio.

Filósofo y asesor presidencial, Rozitchner ya en 2016 había sorprendido con un gag formidable. El anuncio de un Taller de Entusiasmo en cuatro clases cuyos principales ejes eran Positividad Inteligente, Entusiasmo y superación del melodrama, Escritura y Ganas de vivir. Iglesias, uno de los diputados del oficialismo que con mayor énfasis defendió una propuesta reciente de aumento de las dietas, imaginó que las consecuencias de la ola polar de principios de julio y que aún se prolonga (con el saldo de gente durmiendo en la calle e incluso muertos por la baja temperatura) eran una opereta kirchnerista. Pese a sus esfuerzos, ninguno superará la irrisoria propuesta que en 2018 acercó el emprendedor y ex ministro de Modernización de la ciudad y en ese entonces legislador porteño Andy Freire. Como si le arrojara un tortazo de crema a la cara de los ciudadanos, preguntó: «¿Te pusiste a pensar cómo podés convertir en plata a todos esos lugares de tu casa que durante las vacaciones no vas a usar: el jardín, para camping; el quincho y la parrilla; el sillón, el cuarto, la bicicleta, el auto?»

Freire hablaba en serio. Por suerte dejó afuera de la oferta al perro y a la pareja.

 

 

Humor por mayor

Faltaría establecer con seriedad de encuestador (serio, dije, no los que la pifiaron en las encuestas recientes) o con chapa de antropólogo, qué influencia tuvieron en el proceso electoral que culminó el 11 de agosto y que aún sigue dando para el asombro estas observaciones socarronas. ¿Nada? ¿Algo? ¿Un poco, nomás? Quién sabe.

Lo cierto es que los cáusticos chascarrillos siguieron y esta semana no le perdonaron al Presidente una confusión menor: que en el acto de asunción del nuevo ministro de Economía dijera que era lunes cuando era martes. En cualquier caso, estos ingeniosos epigramas tienen mucho de burlones y son menos zafados que el hit del verano que, por cierto, continúa vigente en otras estaciones del año.

Continuarán surgiendo, la mayor parte desde la libertad, el sentido del humor y el anonimato, de acá al último domingo de octubre y también después. Ojalá que ese camino venga colmado de apuntes jocosos y no de enfrentamientos. Con frecuencia el buen humor político establece miradas atrevidas, pero capaces de revelar más que cualquier análisis trascendente. Seguirán siendo respiritos aliviadores, caricias significativas para el alma y alrededores, defensas reparadoras frente a lo que duele o no se entiende. Estos son los últimos caídos en el humor público:

  • Siguen destruyendo a las pymes: acaba de cerrar una fábrica de globos.
  • (Con la imagen de Alberto Olmedo hablando por teléfono): Vieja, enchufá la heladera y limpiá la parrilla. Vuelve Cristina.
  • (Otro de similar estirpe gastronómica muestra la imagen de un suculento corte de carne a la parrilla): Votar a Les Fernández es un salto al vacío.
  • Les voy a dar 2.000 pesos. Pero si en octubre vuelven a votar mal, me los devuelven.

 

 

 

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3 Comentarios
  1. Lujan dice

    Genial Carlos ! Humor para promediar ante la «malaria» social, política e intelectual…. Es justamente de lo que carece-además- la casta dominante: el buen sentido del Humor

  2. María Costa dice

    Hola! Muy buena recopilación de humor.
    Mi preferido Ale Dolina.
    Si se puede agregaría a Guillermo Aquino en Sobredosis de TV, y a Rischimuzzi.
    Se necesita humor como M. Vainilla para comprender desde la risa que a sus ojos, me refiero a los ojos diabólicos del poder, somos todos feos, sucios y malos. Igual todavía no saben que co existimos y sus lujos son nuestras miserias.
    Gracias!

  3. patricia dice

    Para mi,la mejor crítica que ha habido al llamado «periodismo de guerra» del monopolio (especialmente en lo ateniente a sus formas) lo hizo Capusotto/saborido en el sketch «Periodismo Inquisitivo» donde «Claudio Tepongo» (Capusotto) entrevista al músico de rock David Van Troglio(al que acusa de drogadicto y homosexual) y su equipo de colaboradores(como los que tiene Lanata) le busca en el patio de su casa para encontrar una bóveda con drogas,dinero,etc.) Imperdible el texto y la actuación de Capusotto en el rol de «periodista inquisitivo».

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