Entre la furia y la reacción

Estallidos sociales en la nueva configuración regional 

 

La decisión del Supremo Tribunal de Brasil de cambiar la doctrina sobre la prisión preventiva abre las puertas a la libertad del ex Presidente Lula y pone en crisis la operación continental de persecución contra dirigentes políticos, pergeñada durante el último lustro para debilitar los liderazgos populares dentro de América Latina. La resolución judicial se suma a una serie de acontecimientos que parecen reconfigurar el contexto regional al transmitir un conjunto de malas noticias para el entramado hegemónico continental. Mientras que el Presidente de Estados Unidos se debilita al ser acusado de manipular la relación diplomática con Ucrania para beneficiarse electoralmente, el promocionado oasis del neoliberalismo latinoamericano, Chile, queda expuesto en sus contradicciones, sus falacias y sus inequidades. Por su parte Evo Morales obtiene su reelección en primera vuelta por más de un 10 por ciento de ventaja respecto al segundo y el resultado exhibe la violencia brutal de una minoría tributaria de los lenguajes racistas puestos en boga por las nuevas formas de supremacismo.

La región ha ingresado en una fase de conflictividad generalizada, cuyo enfrentamiento medular se centra en las políticas impulsadas por el Departamento de Estado. El neoliberalismo se constituyó, desde la década del ’70, en el dispositivo estructural ideado para viabilizar la apertura indiscriminada de los frágiles mercados locales, para reforzar la primarización de las economías (para beneficio prioritario de las corporaciones trasnacionales que han liderado la denominada globalización) y para entorpecer la integración regional.

El agotamiento del tercer ciclo neoliberal aparece acompañado de una fuerte resistencia por parte de quienes buscan, en forma exasperada, conservar sus espacios de poder, mantener el nexo con los centros financieros internaciones y garantizar la posibilidad de darle continuidad a la fuga de capitales hacia los paraísos fiscales. La aplicación de medidas ortodoxas sugeridas por los organismos multilaterales, articuladas con prácticas de represión estatal, han sido los elementos básicos para imponer el control estratégico que hoy se ve desafiado. El proceso digitado por Washington ha intentado disuadir la protesta social, manipular las conciencias y debilitar los lazos de los referentes sociales son sus bases. También se ha buscado fragmentar las identidades políticas nacionales y populares, con el objeto de generar restricciones en la capacidad de los países latinoamericanos para tomar decisiones autónomas. Se pretendió, además, evitar la desarrollo de las relaciones multilaterales respecto, fundamentalmente, de China y Rusia, para cercenar la presencia de ambos Estados, etiquetados por Washington como potenciales competidores estratégicos.

Los niveles de disputa se han incrementado durante las últimas semanas y diversos estudios de contingencia de los centros de investigación internacionales, influyentes entre los funcionarios del Departamento de Estado, advierten sobre su probable ramificación. Los papers describen la situación como crítica, y consideran que el malestar regional, provocado por la desigualdad creciente, puede extenderse en los próximos dos años desde Haití, Honduras Ecuador y Chile hacia Perú, Colombia y Paraguay [1]. Para contribuir a evitar dicha contaminación, con el indudable objetivo de enmascarar las verdaderas causas que motivan las actuales movilizaciones sociales, los medios de comunicación hegemónicos recurrieron  —en las últimas semanas— a la terminología utilizada durante la Guerra Fría, acusando al castro-chavismo de estar conspirando contra una pretendida concordia del continente [2].

La presidencia de Donald Trump intentó desde 2016 disolver los acuerdos de integración regional generados por los gobiernos progresistas desde principios de siglo [3]. Con ese cometido se promovió el nacimiento del Grupo de Lima –conformado por los gobiernos identificados con el neoliberalismo— y se alentó el hostigamiento al gobierno de Nicolás Maduro. El último capítulo de esa ofensiva fue la pretendida activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), con el que se le dio continuidad a la amenaza injerencista. Luego de dos años de actividad, el Grupo de Lima sufrió su primera baja con el triunfo de Andrés Manuel López Obrador (AMLO)  en México, y prolongó su traspié al conocerse la victoria del Frente de Todxs en Argentina el último 27 de octubre.

La primera consecuencia de ambas mutaciones electorales quedó expuesta con la conformación de una tercera posición, alternativa a las dos existentes: frente al Grupo de Lima, conformado por los países que siguen las directivas de Washington, se consolidó la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), con eje en Caracas y La Habana. Frente a ambas, a partir del nexo entre México y Buenos Aires,  se empieza a configurar el Grupo de Puebla, que intentará tender puentes hacia la integración regional, la autonomía regional y la revalorización de la diplomacia, impulsando los principios de no intervención en los asuntos internos de terceros países, principio histórico de las relaciones exteriores de gran parte de los países latinoamericanos [4].

Las movilizaciones en Haití, Honduras, Ecuador y Chile, y la violencia impulsada en Bolivia por quienes pretenden desconocer el triunfo de Evo Morales, son parte de una tensión geopolítica que escenifica la lucha por el control de una región que Washington se empecina en reclamar como propia. Otra vez, como en los dos siglos anteriores, irrumpe por los intersticios de la historia del continente la imperecedera frase de Simón Bolívar: “Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”.

 

La alcaldesa Patricia Arce rociada con pintura, vejada y obligada a caminar descalza por la oposición a Evo Morales.

 

 

 

[1]. http://bit.ly/2K4u5MC y http://bit.ly/2CsnTKq

[2]. http://bit.ly/2CrhT4o

[3]. http://bit.ly/2NWXSs1

[4].  Honrubia Hurtado, Pedro Antonio: Lecciones de América Latina para los pueblos de Europa. En: http://bit.ly/2rqjPYN

 

--------------------------------

Para suscribirte con $ 250/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 500/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 1000/mes al Cohete hace click aquí

4 Comentarios
  1. Luis Juan dice

    Estimado Jorge:
    Impecable análisis.
    Una digresión.
    Edmundo Moure (Chile- piensachile.com) escribió bajo el título “La metáfora infame” un texto interesante. Si bien el texto se refiere a Chile, es aplicable a toda nuestra América Latina. Algunos párrafos:
    “Tiresias era ciego desde joven. Según las versiones, su ceguera fue causada por
    la diosa Atenea (que lo castigó por haberla sorprendido mientras se bañaba) o por la diosa Hera (tras mediar en una disputa sobre el placer que tenía con Zeus), aunque en ambos casos le fue concedido en compensación el don de ver el futuro.”
    “Impresionante y patética la ceguera de la clase política chilena, exacerbada en este gobierno de plutócratas, encabezado por uno de los máximos jerarcas millonarios de Latinoamérica. Tanto se han alejado de la realidad cotidiana de esa mentada «inmensa mayoría», a la que no dejan de apelar en la demagogia de sus discursos, que se habituaron a mirarla como una suerte de difusas siluetas pululando en una dimensión semejante a esos multiversos de que nos hablan algunos esclarecidos científicos.”
    “…Esta actitud, de absoluta inadvertencia de lo que tienes más allá de tus narices, es común, no solo entre miembros de las clases dominantes, sino en un más amplio sector de «aspiracionales», y aun «fachos pobres» o simples desclasados que pugnan por participar de la cena de los amos, aunque sea en el sustituto menor de la «mesa del pellejo».”
    “Por otra parte, nos encontramos con el complemento mediático que orquesta la ceguera nacional; me refiero a la televisión abierta, esa especie de casa de remolienda y vitrina de la farándula necia, donde se ejerce un pseudo periodismo ramplón, articulado para mentir, desinformar y embrutecer mediante las luces fatuas de un constante espejismo, proceso que es otra faceta de la ceguera que nubla la precaria “razón de la sinrazón” en la que vivimos inmersos.”
    “Hoy, nos ha estallado en la cara la metáfora infame de la ceguera, en su doble cara, como una serie de actos criminales planificados e infligidos por la manu militari y policial que sirve de escudo y arma al poder aleve. Mediante el uso de la disuasión perversa, estos fusileros del averno llevan ya más de doscientos compatriotas -ciudadanos del remedo de república chilena con que nos engaña la estadística-, cegados o tuertos por la pericia criminal de mílites mercenarios que cumplen su cometido sin cuestionamientos, sin descifrar ni intuir las artimañas de una voluntad superior, en procura de acrecentar esa ceguera colectiva que permite al “invidente político” seguir siendo el amo de una plutocracia servida por desalmados usurpadores.”
    “A estos jóvenes, al revés de Tiresias, se les ha velado el futuro, ojalá no para siempre, por una mano canalla que defiende la sacrosanta “propiedad privada”, aunque su adquisición provenga, en el caso del mandamás de La Moneda y de varios de sus adláteres, del saqueo, el robo o la estafa reiterada, cumpliendo a cabalidad la definición de Bakunin para lo que éste definía como “derecho de apropiación”.”
    “En el contexto de esta falsa moral, el incendio de un edificio, el hurto en locales de comercio o la destrucción de bienes públicos, son exhibidos por el gobierno y los medios de comunicación a su servicio, ya sea de manera voluntaria o por censura e intervención previas, como “atentados inaceptables”, mientras se justifica y apoya a las fuerzas represivas por su ferocidad demencial en contra de la población desarmada, premiando a los uniformados con “bonos de comportamiento eficaz”. Entretanto, los crímenes de lesa humanidad, perpetrados contra la integridad física de los manifestantes, quedan en un segundo plano, como incidentes menores o sucesos “accidentales”.”
    “…¿Qué nos espera ahora, ciudadanos?
    Quizá Tiresias hubiese podido respondernos, pero está demasiado lejos, como lo están Grecia, su cultura y el extraviado humanismo que los hombres de la Ilustración soñaban, hace más de dos siglos, en el oxímoron de la mejor utopía posible.”
    Federico García Lorca escribió: «A veces, cuando veo lo que pasa en el mundo, me pregunto ¿para qué escribir? Pero hay que trabajar, trabajar. Trabajar como forma de protesta. Porque el primer impulso de una persona al despertar en un mundo lleno de toda clase de miserias e injusticias debe ser gritar: ¡protesto!, ¡ protesto!, ¡protesto!».
    En 1936 reafirmaba en El Heraldo de Madrid su conciencia crítica frente a las desigualdades económicas: «Mientras haya desequilibrio económico, el mundo no piensa. [«¦] El día en que el hambre desaparezca, va a producirse en el mundo la explosión espiritual más grande que jamás conoció la Humanidad. Nunca jamás se podrán figurar los hombres la alegría que estallará el día de la Gran Revolución”.
    Rafael Alberti relató la muerte de su amigo: «Lorca estuvo dos o tres días en el calabozo de la Gobernación Militar de Granada y una mañana, junto a un zapatero que era cojo, lo sacaron y lo llevaron primero a una casa que estaba en las afueras de Granada, donde metían a todos los presos que luego fusilaban, frente a una zanja. Allí mataron a este pobre zapatero y a Federico. Parece que esto lo había contado un chofer, Federico no había caído muerto inmediatamente por los balazos y se le oyó gritar: ‘No estoy muerto’.»

  2. Miguel Socolovsky dice

    La siguiente carta fue enviada a El Correo Ilustrado de La Jornada, México, el 11/11/2019

    «Perón, 1955…Allende, 1973…Evo Morales, 2019»

    Siento un profundo orgullo por la actitud del Gobierno de México y de la Nación mexicana toda, por el otorgamiento de asilo político al Presidente de la República Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, siguiendo así una larga tradición histórica de asilo: republicanos durante la guerra civil española 1936-1939; argentinos , chilenos y uruguayos durante las dictaduras en Sudamérica de los años ’70-’80.

    Es momento de la Resistencia a la dictadura oligárquica, racista e imperialista en Bolivia, en forma análoga a la Resistencia Peronista 1955-1958 posterior al derrocamiento de Perón en 1955, llevado a cabo por los mismos enemigos de los pueblos que, incansablemente, buscan su segunda y definitiva independencia.

    Miguel Socolovsky
    Investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM

  3. Miguel Socolovsky dice

    La siguiente carta fue enviada a EL Correo Ilustrado de La Jornada, México, el 11/11/2019:

    «Perón, 1955…Allende, 1973…Evo Morales, 2019»

    Siento un profundo orgullo por la actitud del Gobierno de México y de la Nación mexicana toda, por el otorgamiento de asilo político al Presidente de la República Plurinacional de Bolivia, Evo Morales Ayma, siguiendo así una larga tradición histórica de asilo: republicanos durante la guerra civil española 1936-1939; argentinos , chilenos y uruguayos durante las dictaduras en Sudamérica de los años ’70-’80.

    Es momento de la Resistencia a la dictadura oligárquica, racista e imperialista en Bolivia, en forma análoga a la Resistencia Peronista 1955-1958 posterior al derrocamiento de Perón en 1955, llevado a cabo por los mismos enemigos de los pueblos que, incansablemente, buscan su segunda y definitiva independencia.

    Miguel Socolovsky
    Investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM

  4. Leonardo dice

    Impecable analisis como siempre Jorge,mil gracias.

Dejá tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.