Estados Unidos quiere saber si sigue

En vísperas de la visita de Trump, una encuesta inquiere si seguirá Cambiemos o volverá Cristina

 

El 12 de octubre, el Proyecto Argentina del Wilson Center y la consultora Poliarquía presentaron en Washington Argentina Pulse, una encuesta que en vísperas de la visita del presidente Donald Trump a Buenos Aires, donde participará en la cumbre del G20, sondea las opiniones de los argentinos sobre las relaciones con Estados Unidos y las otras potencias mundiales, acerca del gobierno de Trump y de organizaciones multilaterales como las Naciones Unidas, el Mercosur y el Banco Mundial. Las conclusiones fueron expuestas por Benjamin N. Gedan, director del programa del Wilson Center, y Alejandro Catterberg, el presidente de Poliarquía. El anuncio previo explicita que el punto de partida de la investigación es discernir si en 2019 la Alianza Cambiemos obtendrá una prórroga de cuatro años a su mandato o volverá el fantasma del kirchnerismo y cuales son los riesgos para Estados Unidos de la relación de la Argentina con China y Rusia. Como escribió Trump en la Estrategia de Seguridad de los Estados Unidos, firmada en diciembre de 2017, en esta década su país no debe ya concentrarse en el terrorismo sino en la competencia con «potencias rivales, [como]  Rusia y China, [que] intentaban cuestionar la influencia, los valores y la riqueza de Estados Unidos».

Lo dicen en forma menos directa: «Si bien la influencia geopolítica de la Argentina se ha incrementado —fue anfitriona de la reunión de ministros del G20 en diciembre pasado y lo será el mes próximo de la cumbre presidencial del grupo—,  el país pasó por momentos de aislamiento y sigue siendo una de las economías menos abiertas del mundo. Mientras la Argentina vuelve a comprometerse globalmente, buena parte de la comunidad internacional se mueve en la dirección opuesta, en una era de creciente populismo y nacionalismo. En este contexto, las opiniones de los argentinos acerca de las tomas de posición de su país son cada vez más importantes para ponderar, entender y seguir bien de cerca, a medida que se aproximan las elecciones presidenciales del año próximo». Estos son los resultados:

Opinión de los argentinos

sobre comercio, política exterior y asuntos globales.

La mitad de los argentinos considera que Estados Unidos es la potencia mundial líder, 15% cree que China aventaja a Rusia en la lucha por el segundo puesto y para el 6%, Rusia ocupa el segundo lugar. Siete de cada diez argentinos creen que los Estados Unidos son tan o más importantes que hace diez años. La mayor parte de esos siete cree que esa influencia estadounidense es negativa para el resto del mundo. Los argentinos esperan un
debilitamiento de los Estados Unidos y un fortalecimiento del gigante asiático para los
próximos 10 años.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En general los argentinos ven en forma positiva a las mayores potencias extranjeras, pero los Estados Unidos reciben las peores calificaciones, detrás de China, Rusia y la Unión Europea.

 

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El 29% de los argentinos creen que deberían priorizarse las relaciones con Estados Unidos, y tanto Brasil como China reciben la preferencia del 21%.

Las opiniones de dos tercios de los argentinos sobre Trump son negativas. El 38% lo califican como malo y el 28% como muy malo, contra apenas 2% que lo considera muy bueno y 26%, bueno.

 

 

 

Las percepciones sobre Trump varían según los alineamientos de quienes responden: prevalecen las positivas entre los partidarios de Macrì y las negativas entre los opositores.

 

 

A la pregunta sobre los principios que deberían guiar la política exterior, las opiniones se repartieron tres tercios equivalentes: ventajas comerciales, seguridad nacional y valores nacionales.

 

 

Y respecto de las organizaciones multilaterales, las preferidas de los argentinos son el Mercosur, las Naciones Unidas, la OEA, el Banco Mundial y, en último lugar, el FMI.

Como otra muestra de su interés por discernir cuál será el futuro de la Argentina, el Wilson Center también invitó a exponer y responder preguntas a Sergio Massa, quien tomó distancia del kirchnerismo pero anunció que el próximo gobierno deberá reestructurar el «horrible acuerdo» con el FMI.

 

Massa con el director del Proyecto Argentina, Benjamin Gedan, y el corresponsal de La Nación, Rafael Mathus Ruiz.

 

--------------------------------

Para suscribirte con $ 250/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 500/mes al Cohete hace click aquí

Para suscribirte con $ 1000/mes al Cohete hace click aquí

6 Comentarios
  1. Luis Juan dice

    Estimado Horacio:
    Creo que el Imperio sabe que no sigue, pero esa no es su preocupación, sino el modelo de gigantesca transferencia hasta donde fuere posible y un poco más también, lo que, juntamente con el brutal endeudamiento (con garantía de recursos naturales) dejan a su merced al país entero. Este país ya dejó de pertenecer a los argentinos (el tercer ensayo, luego de la dictadura y el menemato, así lo acredita).
    Las tres bases imperiales en nuestro país, da la garantía de continuidad geopolítica necesaria y, además, la absoluta impunidad de sus representantes vernáculos que llevan adelante su voluntad.
    No habría forma alguna de que semejantes cipayos y lacayos, luego de lo que han realizado pudieran estar un solo día más al frente del destino de un país deliberadamente empobrecido a favor de sus detractores, los amigos de estos, las transnacionales imperiales y los intereses geopolíticos de los verdaderos titiriteros, si no tuvieran en primer lugar, el aval y beneplácito de esos titiriteros y, la connivencia explícita del poder real local, el funcional opo-oficialismo, la CGT, el Poder Judicial y el mediático que se entrelaza con todos ellos.
    Para garantizar la continuidad de la estrategia geopolítica imperante, estará la opción de un Bolsonaro (para lo cual Pichetto viene haciendo méritos para el cargo) y/o, en su caso, un golpe militar (no creer que esto último es tan descabellado, ya que si uno ve el comportamiento de una parte importante de la sociedad, convencida o llevada de las narices por los poderes de la desinformación, no es tan utópico). El accionar actual de las fuerzas de seguridad, es sólo una cuestión de grados, a los fines comparativos.
    Macrí, al igual que Menem oportunamente, son absolutamente descartables, pero serán protegidos en su impunidad, gracias a los servicios prestados.
    Sí sería utópico pensar (a no ser que cinco de las diez familias que gobiernan el mundo, así lo deseen, por resultar una mejor estrategia luego del shock producido), una vuelta de Cristina.
    Personalmente, ya lo dije en otra oportunidad, fue la mejor presidente/a que tuvo este país (a pesar de todos sus errores). No la expondría en la inmediatez de estos tiempos violentos, ya que no veo, por ahora, intentos de devolver parte de todo lo que le han quitado al pueblo (no lo digo en relación a los pequeños personajes que gobiernan este país y sus poderes formales –que no está en su voluntad-, sino al verdadero poder en las sombras).

Dejá tu comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.