FINAL ABIERTO

La pandemia acelera conflictos pero puede permitir una transformación profunda

 

Un profundo sentimiento de desazón y miedo impregna al mundo. Los días se suceden mientras la cuarentena congela a los ciudadanos de a pie en un espacio sin tiempo. Los muertos e infectados se acumulan a un ritmo exponencial mientras el virus se agazapa en los rincones mas ignotos para atacar en el momento menos esperado. Distintos países ocupan fugazmente el epicentro de la pandemia pero ninguno ha podido terminar con ella y las incógnitas se multiplican a diario. Una niebla cada vez más espesa recubre el derrotero de este episodio sin tiempo ni final cantado. Proliferan las voces que repiten al unísono un mantra salvador: cuando esto termine, el mundo será diferente. Esta es una expresión de deseos impregnada por el tufo de la derrota de un orden social que no garantiza la vida de sus habitantes.

Nadie puede predecir lo que vendrá después de la Covid-19. Sin embargo, una realidad se impone a diario: la cuarentena y la subsiguiente paralización económica mundial destripan la fragilidad y vulnerabilidad de un orden establecido que no respeta el contrato social intrínseco a toda sociedad. Este sistema ha maximizado ganancias de corto plazo a costa de revolcar impunemente a millones de personas en la miseria contaminando de paso el clima y el hábitat y amenazando la supervivencia del propio planeta. Esta acumulación inmensa de poder parece derrumbarse, sin embargo, ante el galope desmadrado de un virus que expone la falta de recursos materiales imprescindibles para proteger la salud y la vida humana. Esta contradicción descarna la crisis de este orden social global y abre las puertas a un cambio cuya textura, ritmo y destino final se desconocen.

Desde los orígenes del tiempo la humanidad ha luchado contra las fuerzas de la naturaleza para sobrevivir. Esta pelea desigual no ocurrió en soledad. La necesidad de reproducirse y de subsistir en un medio hostil llevó a los seres humanos a agruparse constituyendo los primeros núcleos de vida social basados en formas incipientes de división del trabajo y de autoridad. Esta organización social primitiva fue mutando en complejos sistemas sociales organizados en torno a un determinado modo de producción y a especificas formas de dominación que, mas allá de sus diferencias, han dependido de la vigencia de un contrato social. Sus formas, su grado de explicitación y el modo en que ha impregnado a la sociedad han variado en las distintas culturas y a lo largo del tiempo. Sin embargo, su esencia ha permanecido inalterable. Cuando la vida de los ciudadanos no puede ser garantizada por el orden social establecido, sobreviene la crisis. El resultado es siempre abierto.

 

 

Desintegración y cambio

Se olfatea el cambio y al mismo tiempo se vive la desintegración social. El pasado muere, pero el futuro aún no ha sido parido. En estos tiempos de pánico y confusión algunas voces del pasado se apresuran a marcar el territorio del futuro, tanto en los países mas desarrollados como en la periferia. Las reacciones tienden a ser idénticas, aunque capas de verborragia y confusión las diferencien. Por otra parte, mientras las élites formadoras de opinión se apresuran a imponer categorías que tienden a ocultar el sentido último de lo que acontece, los sectores económicos más poderosos detonan acciones, muchas veces silenciosas y oscuras, que buscan controlar los cambios para acrecentar su poder. Mientras tanto, los que son más y tienen menos se desesperan para enfrentar una situación que los hunde todavía mas en la miseria y los atornilla en la primera trinchera que será arrasada por el virus.

 

 

 

Planificación de la vida social

Por estos días el ex secretario de Estado Henry Kissinger salió del ocaso de su vida para expresar su preocupación ante la magnitud de los desafíos mundiales del presente, al que definió como un verdadero cambio de época. Apelando a la dirigencia, instó a recordar que “las naciones se cohesionan y florecen cuando creen en la capacidad de sus instituciones para prevenir las calamidades, detener su impacto y restablecer el equilibrio”. Los estragos causados por la pandemia y la incapacidad para contenerla han socavado la confianza de la población en las instituciones. Esto configura, según Kissinger, una situación extremadamente peligrosa. De ahí la necesidad imperiosa de planificar el futuro al mismo tiempo que se combate la pandemia. Si esto no ocurre el mundo que viene será un mundo en llamas (zerohedge.com 4 4 2020).

El Financial Times (FT), uno de los principales voceros de las finanzas internacionales y del pensamiento neoliberal, ha reconocido que la pandemia ha expuesto la enorme fragilidad y vulnerabilidad de una organización social, que es el resultado de cuatro décadas de políticas publicas que será necesario revertir. En el futuro “los gobiernos tendrán que aceptar un rol más activo en la economía. Deberán percibir a los servicios públicos como una inversión en lugar de un pasivo, deberán buscar formas de hacer menos inseguro al mercado de trabajo. La redistribución volverá a estar en la agenda… y el salario universal básico y los impuestos a la riqueza” deberán ser incorporados a la misma pues para “demandar el sacrificio colectivo hay que ofrecer un contrato social que beneficie a todos” (ft.com 3 4 2020). Así, para el FT el camino hacia un futuro distinto pasa por un aggiornamento del keynesianismo para legitimar al orden social.

Esta apelación no se da, sin embargo, en el vacío. Constituye la música de fondo en un escenario signado por una batalla entre diversos actores sociales con intereses divergentes que pujan por obtener ventajas económicas y políticas de todo tipo. En esta pelea, que viene de lejos, el Estado ha intervenido constantemente en la economía a través de diversas políticas especificas. Ahora, en plena crisis, algunas de las instituciones cumplen un rol crucial. Entre ellas se destaca, como vimos en la ultima nota, la intervención rápida y profunda de la Reserva Federal en el mercado financiero apropiando y distribuyendo recursos para salvar a algunos en detrimento de otros. Este revoltijo oculta otro hecho de singular importancia: algunos grandes intereses económicos han quedado resguardados de la crisis y parecen prosperar con la pandemia. En particular, las grandes corporaciones que dominan la alta tecnología y la producción de medicamentos y vacunas aprovechan la pandemia para afianzar su poder económico y político al amparo de un Estado en las sombras cada vez mas poderoso que hace del espionaje el centro de su accionar.

La necesidad de contener a la pandemia vuelve aceptable socialmente un uso cada vez más abierto, profundo, y diversificado del seguimiento y la observación de la vida intima de los ciudadanos de a pie. Así, mientras la pandemia y la cuarentena resultante han paralizado a la producción imponiendo un resquebrajamiento de las cadenas de valor global, también ha abierto una ancha avenida por la que transitan otros grandes intereses económicos que configuran un capitalismo de espionaje. Este encuentra ahora una vía para legitimar su poder en la sociedad. Nada, sin embargo, es definitivo. Todo dependerá de la fuerza relativa de los distintos sectores en pugna, y de su capacidad para imponer sus intereses sobre el conjunto de la sociedad.

 

 

Endeudamiento y falta de liquidez en dólares

Desde principios de marzo, la paralización de la producción global ha tenido un severo impacto sobre el mercado financiero internacional, provocando una vertiginosa caída del valor de las acciones y bonos, que por su magnitud y rapidez ha superado todo lo conocido hasta ahora. Esto motivó una inmediata intervención de la Reserva Federal, que con diversas acciones generó los mecanismos necesarios para otorgar liquidez al mercado financiero y evitar una catástrofe inmediata. Esta, sin embargo, sigue a la vuelta de la esquina y es consecuencia del crecimiento desmadrado de un endeudamiento global en dólares que no puede ser contrarrestado por el crecimiento de la producción.

La deuda global en dólares ha crecido un 40% en relación a lo que era antes de la crisis financiera de 2008. Hoy asciende a los 255 billones de dólares (trillions) y representa un 322% del PBI mundial. Esto indica un crecimiento constante e irreversible de la brecha entre el aumento de la deuda y el crecimiento económico. Según el FMI, una crisis de menor envergadura a la del 2008 podría detonar el default de un 40% de la deuda global de las corporaciones no financieras, hoy uno de los focos mas vulnerables del sistema financiero internacional (cnn.com 14 3 2020).

La deuda publica de los Estados Unidos, centro del capitalismo global monopólico, asciende a los 25.3 billones de dólares (trillions). Esto se suma a los 14 billones de deuda por consum y a los billones de dólares de deuda corporativa. Todas estas magnitudes contrastan con la cantidad de dólares “físicos” circulantes que, según la Reserva Federal, hoy ascienden a 1,75 billones de dólares (trillions) (federalreserve.gov 12 2 2020). No existen pues en el sistema financiero dólares en efectivo en cantidad suficiente como para enfrentar una corrida que pueda desatarse en cualquier punto del sistema financiero internacional.

La actual falta de liquidez de dólares salió a la intemperie en septiembre del 2019 con la crisis en el mercado de pases interbancarios (repo) norteamericano. Esto motivó la intervención inmediata de la Reserva Federal, inyectando diariamente liquidez al sistema financiero. Sin embargo, lejos de ser resuelto, el problema estalló a plena luz del día en la crisis de marzo y motivó masivas intervenciones financieras de la Reserva Federal a través de distintos mecanismos, algunos creados especialmente para absorber activos financieros con problemas. Este jueves se anunció otro refuerzo de 2,3 billones de dólares (trillions) que incluirá la absorción de los bonos basura (junk bonds). Así, en la práctica la Reserva Federal ha nacionalizado al mercado de bonos en todas sus distintas acepciones. A pesar de esta activa intervención, el valor del dólar ha seguido en ascenso, poniendo en evidencia, conjuntamente con otros indicadores, la persistencia de la falta de liquidez en el mercado financiero internacional (zerohedge.com 8 4 2020).

Entre las medidas adoptadas en marzo, la Reserva Federal resucitó mecanismos usados en 2008 y creó otros nuevos con el objeto de asegurar una línea de swaps para proveer de dólares tanto a los principales bancos centrales del mundo como a otros que pudieran necesitarlos. El FMI, a su vez, ha recibido una demanda de dólares por parte de las economías emergentes de una magnitud sin precedentes en su historia. Actualmente estudia la posibilidad de ofrecer un paquete de ayuda especial, con garantías de la Reserva Federal, destinado a cubrir la escasez de dólares en el corto plazo (bloomberg.com 6 4 2020). Existen sin embargo dudas sobre el alcance de la medida ante una demanda cada vez mayor por parte de países que enfrentan a corto plazo vencimientos de deuda e intereses en una moneda cada vez mas difícil de conseguir y en circunstancias en que la paralización de la producción y el comercio global afectan a la demanda y a los precios de los bienes que ellos exportan.

La pandemia obliga a estas economías a utilizar parte de sus recursos para proteger la salud de su población y asegurar la alimentación de vastos sectores golpeados por la crisis. Esto aumenta la dificultad que tienen para el pago de los intereses de su deuda en dólares. Reflejando esta realidad cada vez más complicada, la apreciación del dólar ha incentivado una salida de capitales desde esta economía que es tres veces superior a la registrada durante el mismo periodo correspondiente a la crisis financiera de 2008 (reuters.com 9.4 2020). Todo indica entonces que el posible default de la deuda en dólares de las economías emergentes constituye a corto plazo un importante factor de riesgo para la estabilidad del sistema financiero internacional.

Esto coloca a países como el nuestro ante una encrucijada candente, e impone la necesidad de articular las medidas necesarias para desdolarizar lo más rápidamente sus economías y buscar una independencia creciente del dólar en sus transacciones comerciales y financieras.

 

 

Pandemia y desestabilización política

La cuarentena y la consiguiente paralización de la producción global ha asestado en los países más desarrollados un golpe brutal a los sectores más vulnerables de la sociedad y a las pequeñas y medianas empresas, principales proveedoras de empleo. Los gobiernos han articulado medidas de apoyo financiero que implican un enorme aumento del gasto fiscal. Estas medidas, sin embargo, solo cubren un corto lapso. Su objetivo es impedir la ruptura de la cadena de pagos pues esto tendría enorme impacto sobre las deudas contraídas, el desempleo y el hambre de los sectores mas vulnerables y podría dar lugar al estallido de la protesta social.

En la Argentina, la pandemia ha sido aprovechada por los sectores económicos más poderosos y por el círculo de dirigentes políticos próximos al ex Presidente Macri para desestabilizar al gobierno tratando de imponer un levantamiento de la cuarentena en circunstancias en que nos aproximamos al pico máximo de infecciones. El supuesto objetivo de este levantamiento es minimizar las pérdidas económicas. En esta arremetida, algunos grandes empresarios violan los DNU emitidos por el Presidente y concretan despidos masivos, incluso sin respetar las disposiciones del Ministerio de Trabajo. A su vez, los grandes bancos privados dilatan el desembolso de créditos blandos garantizados por el BCRA y destinados al pago de los salarios por parte de las pequeñas y medianas empresas. Esto aumenta la posibilidad de una inmediata ruptura de la cadena de pagos, con su inevitable impacto sobre la situación social y las posibilidades de conflicto.

Al mismo tiempo, dirigentes del entorno de Macri fogonean las criticas y el levantamiento de la cuarentena para impedir el supuesto “empoderamiento” del Presidente. (Alfredo Cornejo entre otros, lanacion.com 7 4 2020) Todos estos actores sociales han invisibilizado desde siempre a la pobreza, fenómeno que han contribuido a potenciar con sus acciones privadas y públicas. Ahora todos se oponen a un impuesto para recaudar fondos para enfrentar una crisis alimentaria y sanitaria que se agrava con la pandemia. Este contexto de odio social adquiere todo su significado a través de las invectivas de un concejal suplente del espacio UCR-PRO convocando a la pandemia para concretar “la limpieza étnica que todos merecemos” y es necesaria para terminar con los “peronchos, los negros” y “sus planes… capaz que el país así arranca” (cadena3.com 8 4 2020).

En estas circunstancias el gobierno ha cometido errores logísticos en los primeros días del pago de los haberes a jubilados y sectores mas vulnerables. Estos errores, inadmisibles, han puesto en riesgo la efectividad de la cuarentena y se suman al episodio de los sobreprecios pagados por el Ministerio de Desarrollo Social en la compra de alimentos. En todos los casos se han reconocido los errores cometidos y se ha sancionado a los culpables, retrotrayendo las ventas. Sin embargo, estos episodios erosionan la credibilidad del enorme esfuerzo que todos los días se hace desde todos los niveles de gobierno.

Por otra parte, el pago de sobreprecios pone al descubierto la vigencia de una mafia enquistada desde hace décadas en todos los niveles vinculados a las contrataciones de bienes y servicios del Estado. Esto es un verdadero Caballo de Troya que desestabiliza la posibilidad de concretar un proyecto de inclusión social votado masivamente. En este sentido, el traslado del control de precios a los intendentes debiera ser acompañada por una mayor participación de los movimientos sociales, ONGs y organizaciones barriales de los respectivos territorios para aumentar la efectividad de la medida y desarticular un posible clientelismo cuyas consecuencias son la antítesis del cambio que se busca.

La pandemia acelera el estallido de conflictos inevitables, pero por primera vez en mucho tiempo la índole de la crisis abre la oportunidad de una transformación social a condición de avanzar en la dirección correcta y con la participación ciudadana en el control de la gestión.

 

 

 

 

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10 Comentarios
  1. Luis Juan dice

    Estimada Mónica:
    Impecable con plus.
    Si usted me permite, me da pie para una digresión pensada a partir de su brillante análisis.
    En efecto, desdolarización (donde el único que maneje los dólares sea el Estado) y desmonopolización -incluida la mediática y de telecomunicaciones- (con paquetes accionarios mayoritarios controlados por el estado, en todos los recursos estratégicos -incluido el rubro alimentos-) serán esenciales, así como pensar qué haremos con la banca privada, uno de los grandes problemas. Caso contrario, el destino como país será de conformidad a lo que dispongan los titiriteros, más allá de las buenas intenciones.
    Un artículo publicado por un sitio desaparecido de internet (elrobotpescador), hacía mención en 11/4/16: “…Todos sabemos que el número de ciudadanos de EEUU implicados en el escándalo de los “Papeles de Panamá” es muy bajo, o al menos, pocos nombres se han hecho públicos… Sin embargo, llama la atención que justo un día después de la liberación de los documentos, la oficina central del Servicio de Impuestos Internos de EEUU (IRS), sufriera un oportuno incendio que obligó a cerrar las oficinas centrales durante toda la semana… Tengamos en cuenta que el edificio fue cerrado y que los trabajadores fueron enviados a su casa aproximadamente 45 minutos antes de que las llamas envolvieran el sótano, “debido a problemas eléctricos con el sistema de aire acondicionado”, según declaró un portavoz del IRS… Hasta ahora, no ha habido ninguna notificación por parte de las autoridades que esclarezca si el incendio en el IRS fue un accidente o fue premeditado y es probable que esta noticia no sea revelada… Sin embargo, es importante señalar que la sede del IRS es uno de los edificios más seguros del país, lo que haría casi imposible que alguien provoque un incendio en el sótano a menos que dispusiera de una autorización de acceso a la zona… ¿Podría haber alguna relación entre este incendio y la liberación de los “Papeles de Panamá”?… ¿Existe la posibilidad de que hubiera algún cabo suelto que borrar? Quizás aquí se pueda aplicar ese viejo dicho de “piensa mal y acertarás”…”.
    El sitio antes referido, en otro artículo interesante hacía referencia a los mecanismos cerebrales que le dan vida y sentido a las películas y refería luego de explicitar los mismos: “…El Sistema funciona de forma parecida a una película que te absorbe por completo hasta que te convierte en espectador y personaje a la vez, con tu propio rol dentro del argumento general. Como sucede cuando ves un filme, tu mente desactiva muchos de los mecanismos de detección de la realidad tangible y los deja en segundo plano, permitiendo que sean sustituidos por mecanismos ficticios que configuran nuevas lógicas, como las propias de cualquier mundo de fantasía cinematográfico…Somos una panda de alucinados que nos hemos sumergido tanto en la “película” que nos la hemos creído como si fuera algo real… Como vemos, el Sistema cambia la percepción del mundo ante nuestros ojos simplemente porque desactivamos los mecanismos de detección de la realidad y aceptamos la instauración de nuevas lógicas de funcionamiento, igual como sucede al ver cualquier película… Sin embargo, al salir del cine te encuentras con un inmenso universo fuera de encuadre…un lugar inhóspito en el que los justos no triunfan por el simple hecho de ser justos y en el que no habrá una recompensa garantizada por tus buenas acciones, gentileza del “gran guionista que rige tus destinos”. Se trata de un mundo terrorífico que parece dominado por el azar, en el que las cosas suceden o no suceden y en el que los acontecimientos no son ni buenos ni malos, sino que simplemente son o no son. Para no afrontar esta insoportable verdad, los seres humanos hemos creado todas las “películas”…y especialmente esa inmensa película hipnótica que inunda nuestra mente y que se llama Sistema…Gracias a esa magna obra de ficción, todo ha adquirido sentido durante milenios… Pero ha llegado la hora de despertar, porque lo que antaño fuera un bálsamo se ha convertido finalmente en un veneno…”.
    Otro sitio que compartía análisis en igual sentido (gazzetta del apocalipsis) -también censurado-, cuando además cerraron su canal de youtube, refería: “…Google, Youtube, Facebook o Twitter, elementos al servicio de la CIA, del gobierno de EEUU y por lo tanto de las élites que controlan el mundo, solo quieren que consumamos y que compartamos entre nosotros estupideces vacías de contenido…”.
    En un artículo del 20/11/13, dicho sitio refería: …No somos conscientes de ello. Pero hay una auténtica guerra por controlar nuestra fantasía. Todo aquello que soñamos, imaginamos y somos capaces de concebir y crear… Porque una fantasía libre ataca los pilares fundamentales del sistema: la base psíquica instalada en tu mente sobre la que se asienta todo lo organizado y establecido. Todo ello puede ser derruido con una sola chispa mental, con un solo concepto imaginado de la nada. Y el Sistema lo sabe muy bien.
    Y así es como, de la misma forma en que centra tantos esfuerzos en programarnos a través de la educación, el sistema invierte ingentes cantidades de energía en limitar y canalizar nuestra fantasía, en condicionar todo aquello que imaginamos y soñamos, para que no se salga de los límites controlables por la maquinaria. El sistema se sustenta en pilares meramente psíquicos y no tanto físicos, como sutilmente te han hecho creer hasta ahora.
    La estructura “visible” del sistema no es más que una representación externa de los mecanismos instalados en nuestro cerebro. Pongamos un ejemplo: el dinero.
    Sabemos que en nuestro mundo el dinero lo mueve todo. ¿Pero sabes una cosa? El dinero solo existe en tu mente, no es un ente real y tangible. Lo que es tangible son los billetes y las monedas, cuya presencia es física. Pero en realidad solo son pedazos de papel y de metal a los que llamamos “dinero” y a los que, al hacerlo, otorgamos una determinada función y un determinado valor abstracto. Si un día tú decides que ese billete solo es un trozo de papel y no le otorgas el valor que tiene como dinero, sino solo su valor tangible, físico y real, es decir, el de estampita con dibujitos, el dinero muere. Literalmente. Porque para ti, eso ya no será “dinero”. Pasará a ser lo que siempre ha sido: papel con dibujos.
    De verdad, puedes hacer desaparecer el concepto de dinero de tu vida cuando quieras, porque éste solo reside en tu mente. Así es el sistema.
    Tan débiles son sus cimientos. Solo vive en nuestra psique, es puro software, como el programa de una computadora… Para el sistema tiene una importancia capital que no puedas concebir nada más allá de las reglas que el propio sistema te impone. Que no seas capaz de soñar un mundo nuevo. Porque eso podría destruirlo para siempre, de un solo chispazo.
    Este video del año 2014, todavía no ha sido eliminado: https://youtu.be/8uZMQEiD1mM
    Resulta asombroso que tanto libros como películas del género ficcionario se hayan anticipado tanto a los tiempos.
    Desde el Edipo Rey de Sófocles, con Tebas asolada por la epidemia, a la Historia de la guerra del Peloponeso de Tucídides, con narraciones impresionantes sobre la peste en Atenas. En el caso de Edipo era un viaje al autoconocimiento.
    El Diario de Samuel Pepys, atravesado por la Gran Peste de Londres de 1665, refiere en un párrafo: “Me pregunto qué pasará con la moda de las pelucas cuando acabe la plaga, pues nadie se atreverá a comprar pelo por miedo a la infección, por si se lo han cortado a gente muerta por la plaga”.
    La Peste, de Albert Camus, Tuvo varias interpretaciones alegóricas, pero prevaleció la de que se trataba de una metáfora del auge del fascismo y la deshumanización.
    Podríamos seguir mencionando libros como Decamerón -de Giovanni Boccaccio-, Apocalipsis -de Stephen King-, Ensayo sobre la ceguera -José Saramago-, Soy leyenda -Richard Matheson-, Guerra Mundial Z -Max Brooks-, Epidemia -Robin Cook-, La peste escarlata -Jack London-, Diario del año de la peste -Daniel Defoe-, Pandemia -Franck Thilliez-, La montaña mágica -Thomas Mann-, El amor en los tiempos del cólera -García Márquez-, El último hombre -Mary Shelley-, Los ojos de la oscuridad -Dean Koontz-, La tierra permanece -George R. Stewart-, La carretera -Cormac McCarthy-, Los días de la peste -Edmundo Paz Soldán-, Journal of the Plague Years -Norman Spinard-, Estación Once – Emily St John Mandel-, El libro del día del Juicio Final -Connie Willis-, Severance -Ling Ma-. Películas como Resident Evil (2002), Contagio (2011) y Epidemia (1995), entre otras. Algunos hablan de armas biológicas y casi todas las referencias parecen escritas por alguien del futuro -por su similitud con la contemporaneidad-.
    A su vez, hay artículos a los que su gran capacidad de análisis podrá sacarle provecho:
    Inmunología y Agrotóxicos -Eduardo Martín Rossi-, que se puede obtener en pdf.
    https://consumidoresorganicos.org/2020/03/12/experto-en-armas-biologicas-habla-sobre-el-nuevo-coronavirus/
    http://www.elespiadigital.com/index.php/noticias/confidenciales/29184-2020-04-13-17-23-02
    http://www.elespiadigital.com/index.php/noticias/confidenciales/29080-2020-04-06-14-42-36
    https://www.bibliotecapleyades.net/scalar_tech/esp_scalartech_cellphonesmicrowave122.htm

  2. Pedro Reig dice

    El Capitalismo también muta. Es el más peligroso de los virus. Todos lo sabemos. No da tiempo a resolver un antídoto y, de hacerlo, se apropiará de sus derechos y patentes introduciendo «mejoras de producto» que devaluarán su precio. Además,¿ cómo en un país en que los insumos tecnológicos escasean, se va a dilucidar el genoma de un virus desconocido?. Un país en que sus periodistas «sobreros» impulsan el ocultamiento de tan importante descubrimiento. En qué los multimillonarios en dólares se irritan ante el rumor que se les impondría un impuesto a aquellas empresas, unipersonales o no, gananciosas de más de un millón de dólares en el año anterior – 2019 -. Los blanqueados por DNU jamás trajeron al país sus divisas y los «chacareros alta gama», tampoco. Para solucionar tanta irregularidad TODOS, en su justa proporción, debemos contribuir. Hay en CABA 135.000 comerciantes que no entregan ticket oficial ni operan con tarjeta de débito. No es extraño si un ex-mandatario fugó su fortuna del país y en diletante actitud solicitaba inversiones. Los bancos – nombre que reemplaza el de usureros – ganaron 1 billón (dicen) en el trampeo Lebacs-Lelics. ¿Sus gestores?:libres. Los bancos liquidan intereses a sus clientes entre un 18 y un 22% menor a los intereses que cobran por «prestarle» dinero. Y así el Capitalismo «muta». Y roba. Entonces y al fin de mis días – soy muy viejo – procuraré combatir con el enemigo más poderoso cual es la tríada perversa: bancos, prensa y judicial. Por encima de ellos su forma explícita del más puro delito: la globalización. Querida Sra. Peralta Ramos: no olvide estas palabras: «el deseo de pertenecer a, aturde la razón de los oprimidos» Paulo Freire, Pedagogía del Oprimido. Y allá irán, subyugados por un sartén mágico, un rodillo para pintar promovido en un todo ya televentas; un nuevo auto o un monoambiente inhabitable a solicitar un crédito o adquirir «con DNI y tarjeta de crédito» cualquier bien que los consagrará como los súbditos dóciles de un Paraíso posible, haciéndolos esclavos, de por vida, de su maldad infinita. Pese a los adelantos tecnológicos, los embusteros ocupan importantes lugares. Impulse Usted estos slogans : «No me banco al banco» o «La Banca no me banca» y luego me cuenta. Pedro Reig i Aumedes – Arquitecto en cuarentena. Ah….de la UBA, sirvo en aclarar, epistolar mente, claro.
    Matrícula CPAU 10028

  3. Roberto Pintos dice

    Impecable artículo como siempre Mónica. El Financial Times, como The Economist, The Wall Street Journal y algunos mas se presenta como un vocero autorizado de la burguesía mundial. Su mensaje es claro, y en sintonía con lo que vienen advirtiendo hace tiempo personajes como Nick Hanauer o Bill Gates: algo van a tener que resignar de sus fabulosísimas ganancias, a riesgo de terminar perdiendo todo.

  4. Hector dice

    muy bueno la nota de Patricia Peralta Ramos sobre el lo que seria el DIA DESPUÉS, sino intervienen las naciones mas poderosas léase China, Rusia y parte de Europa y que están en condición es de enfrentar a las nacionaes hegemonícas, esto lamentablemente va a seguir igual y mientras el dinero de toda la humanidad este en manos de 10 corporaciones y no se distribuya para abajo para cambiar las condiciones sociales, culturales y económicas de la población mundial mas olvidada lamentablemente la próxima pandemia va a ser a escala bíblica…gracias por permitirme dar mi opinión…

  5. Ivan dice

    Comeglio:
    Tus comentarios son lo más importante del cohete.
    Elijo una nota, la abro y si no hay comentario tuyo, la dejo para después . Abrazo

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