García, el de la guía

Varios lectores me avisaron la semana pasada que el Mono Villegas también había grabado un disco de folklore. Por esta vía les contesto que lo conocía pero no lo incluí porque me suena como una clonación mecánica de las versiones de Adolfo Ábalos. Muy correcto pero sin alma. Como ejemplo opuesto, recordé a Carlos García. Encontrarlo en la web es una tarea ardua, por razones obvias. Pero aquí tenés una muestra de su pianismo exquisito.

García además tocaba tangos, también en forma estimable. No encontré nada en internet y tuve que recurrir a mi discoteca. Creo que vale la pena.

Tengo también un disco grabado con la Orquesta del Tango de la Ciudad de Buenos Aires, que García dirigió junto con Raúl Garello. Pero no lo incluí por la misma razón que tuve con el disco folklórico del Mono. Lo que me llamó la atención es que fue grabado el 9 de diciembre de 2001, en vísperas de la tragedia.

Me hizo recordar una historia que contaba Juan José Güiraldes. Durante los días de la Revolución Francesa, el conde de Mirabeau, redactor de la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano y autor del proyecto de expropiación de los bienes eclesiásticos, se descompuso al ver las matanzas en las calles y se inclinó sobre un muro para vomitar en el Sena. Ya aliviado se dio cuenta que a su lado había pescadores que sostenían sus cañas ajenos a nada que no fuera su actividad. No estoy muy inspirado, así que te dejo las conclusiones a vos.

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