Hablando en plata

Lijo procesó a Brito pero salvó al Banco Macro, como si hubiera actuado a título personal.

 

El procesamiento del banquero Jorge Brito por su rol en el gerenciamiento de Ciccone Calcográfica va develando la ruta del dinero, una vez que fracasaron los intentos de atribuir los fondos al ex ministro de Economía Amado Boudou.

El juez Ariel Lijo pretende que Brito no actuó como titular del Banco Macro sino a título personal, como amigo de Boudou, pero naturalmente no puede explicar la lógica de esta extravagancia, a contramano de los “no podía ignorar” del doctor Glock.

Es ciencia difusa que el desembarco oficial en la empresa impresora de papel moneda fue dispuesto por el ex presidente Néstor Kirchner para evitar que quedara en manos de Boldt SA, por su vinculación con el ex senador Eduardo Duhalde y porque no hubiera sido razonable que la impresión del dinero argento quedara en manos de una casa de apuestas.

Lo que no se ha dicho es que otro interesado en el negocio era el Grupo Clarín, con el que Kirchner había roto relaciones por el apoyo de Héctor Magnetto a la Sociedad Rural en el conflicto por las retenciones, en lo que coincidía como de costumbre con la embajada de los Estados Unidos. EL CEO del Grupo Clarín fue premiado en Washington por la organización Freedom House, entre cuyos sostenedores están el fondo buitre de Paul Singer que litigó contra la Argentina y el propio Departamento de Estado. Este año el ex contador de Rogelio Frigerio, hijo de un cantinero de Chivilcoy, figura con más de mil millones de dólares en la lista de los 50 argentinos más ricos de la revista de negocios Forbes.Brito también la integra.

 

Premiado por «resistir e l intento oficial de avanzar contra las voces críticas”

 

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