Hacer botellas

Soplar y hacer poemas

como botellas musicales

que se tocan solas

cuando las mueve

el viento del Este

que importa la buena nueva:

ha nacido Mao Tse Tung

(lo escribo así

porque soy

apegado a las tradiciones

revolucionarias).

Si Mao viviera

tendría un coro de muchachas

tirando de su casaca de seda.

Sus alpargatas serían rojas

porque el Camarada cuida

el detalle cuando escribe

sus famosos versos:

«¡Traidores los días que huyeron!

¡Maldigo las esperanzas confusas!»

Mao enfurece,

la tinta (china)

está seca

y la birome azul

borronea.

«Las aguas azotan tibios

acantilados nubosos».

El Gran Timonel se despacha

contra los reformistas:

«En este minúsculo globo

unas cuantas moscas

se golpean contra el muro.»

¿No resulta raro

cómo se tejen

las hilachas

de la historia?

Creímos saber,

creímos saber saber

pero eran siluetas

del cine primitivo

de los sueños.

Alejandro cabalgó

hasta Persia

y conquistó todo a su paso

pero quedó atrapado

en los corcoveos

de un muchachito.

Ni los emperadores

ganan las batallas

ni los profetas

las pierden.

Todos los bípedos

implumes

insertan su notita

en la botella

y esperan

que la ruleta

fluctuante

revele la cifra.

No digo que escribir

amor

sea más fácil

que poner

guerra.

Sí que es más apto

para fabricar

reclutas.

Soplar

y hacer batallas

soplar

e inflar

las velas

en contraviento

soplar

y encender

las velas

para que los muertos

reposen

de la marea

de vivir.

 

4 Comentarios
  1. Ricardo Gandolfo dice

    Excelentes poemas, Roberto Jacoby!

  2. Tununa Mercado dice

    Roberto, esta veta poética es para explorar. Un tajo en la realidad. Y vos minero.

  3. jh dice

    almirante, admirar,
    palabras mayores estamos ante

  4. eva dice

    para sanar mi médico me recectó una poesía cada día así que ahora andoy buscandoy poesías dura tarea ideal para personas pacientes

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