HACIA DÓNDE VAMOS

Hay que visibilizar el drama de los sin techo y movilizar la conciencia colectiva para resolverlo

 

Una diabólica mutación del virus expande el impacto de la pandemia en el mundo y parece rasgar las vestiduras que recubren con diplomacia a la violencia de las relaciones internacionales. En muy poco tiempo de gestión, el Presidente Biden ha profundizado los enfrentamientos de la era Trump con China y ha abierto nuevas áreas de confrontación directa con otros países, y especialmente con Rusia.

Esta semana, los organismos de inteligencia norteamericanos dieron a conocer un informe sobre la supuesta intervención cibernética de Rusia en las últimas elecciones para facilitar la reelección de Trump. Al comentarlo, Biden califico al Presidente Putin de “asesino… sin alma”. Sostuvo que tendrá que “pagar las consecuencias” si se comprueban los hechos del informe, y anticipó que ya se están considerando sanciones de distinta índole (zerohedge.com 17 y 18 3 2021).

También endureció esta semana su posición con China: aumentó las restricciones a las ventas de componentes y tecnología norteamericana a las corporaciones tecnológicas chinas y conformó un comité especial para garantizar la seguridad de Taiwán. Por si esto fuera poco, aplicó sanciones económicas a 24 funcionarios chinos y de Hong Kong un día antes de la primera reunión con una delegación del gobierno chino. La misma puso en evidencia que se profundiza el enfrentamiento con China que iniciara Trump (zerohedge.com 11, 14, 18/ 3 2021).

A dos meses de asumir el gobierno, las políticas adoptadas dejan trascender la influencia creciente del grupo de dirigentes neoconservadores de la era Bush que ahora dominan las áreas de seguridad nacional y política internacional. Existen, sin embargo, factores estructurales que explican la persistencia de una diplomacia centrada en el ejercicio de la fuerza. Uno de ellos radica en las demandas crecientes de una industria de guerra que ha sido y sigue siendo la cara invisible de un capitalismo global monopólico, que hoy esta en crisis. En esta dinámica, el aumento del presupuesto militar norteamericano juega un rol crucial. Hoy el mismo equivale al presupuesto combinado de los diez países con mayor inversión militar en el mundo. Hay, sin embargo, algo más: el fenómeno de la “puerta giratoria”, oportunamente denunciado por el Presidente general Eisenhower en 1961.

El mismo alude al reclutamiento de miembros de las Fuerzas Armadas en retiro, por parte de las corporaciones que producen armamentos. Ocupando posiciones clave como ejecutivos, lobbistas, miembros del directorio, etc., presionan al Congreso y a los medios de comunicación para asegurar contratos que garantizan jugosas ganancias. Un estudio del Proyecto de Control Gubernamental (Project on Government Oversight, pogo.org) muestra que solo en 2018, 20 corporaciones de armamentos reclutaron un total de 645 ex militares y ex funcionarios y miembros del Congreso. El actual Secretario de Defensa, Lloyd Austin, ilustra el fenómeno: retirado como general del Ejército en 2016, pasó inmediatamente a formar parte del directorio de Raytheon, una de las principales corporaciones que producen armamentos. Al asumir Biden fue catapultado a la conducción del Pentágono.

 

 

Biden y el general Austin, los dos lados del mostrador.

 

 

Además de la “puerta giratoria” hay otros fenómenos, entre los que se destaca —como hemos visto en otras notas— la integración creciente del espionaje a las distintas áreas del Estado y la influencia creciente de un pequeño grupo de monopolios tecnológicos que dominan el ciberespacio. Hoy estos controlan la obtención, procesamiento, almacenamiento, disponibilidad y manejo de todo tipo de datos. Esto les permite imponer su lógica de acumulación de ganancias a todo el planeta y les da un lugar privilegiado en la industria de guerra. Poco a poco proyectan su control sobre distintas áreas del Estado y sobre el mercado dando lugar a una nueva dinámica de conflictos locales y globales.

El control de las tecnologías de punta de la cuarta revolución industrial y su utilización en la guerra constituyen hoy el centro de la disputa entre las potencias mundiales. Eric Schmidt, ex ejecutivo de Google y Presidente de la Comisión Nacional de Inteligencia Artificial, advirtió recientemente al Congreso norteamericano que “el liderazgo de China en áreas claves de la tecnología representa una crisis nacional que debe ser enfrentada inmediatamente… abandonando el fundamentalismo del mercado e impulsando… proyectos al estilo del Proyecto Manhattan”, que con fuerte intervención estatal derivo en el desarrollo de armas nucleares utilizadas durante la Segunda Guerra (zerohedge.com 11. 3 2021).

La expansión del poder de estos monopolios también engendra conflictos locales de nueva índole: entre monopolios y entre estos y el Estado. Esto ha llevado al Estado chino, dominado por el Partido Comunista, a imponer severas regulaciones intentando dividir a los monopolios tecnológicos chinos y bloqueando su influencia en ciertas áreas, desde las finanzas a los medios de comunicación (i.e: Tencent, AliBaba, Ant Group entre otros, zerohedge.com 12 y 15 3 2021). En los Estados Unidos, el aumento de la digitalización de la economía ha dado nuevo vuelo al control irrestricto de los monopolios tecnológicos sobre la economía y las finanzas. En la periferia, sin embargo, este control se mediatiza a través de la dinámica de conflictos inherentes a la situación de dependencia.

Paradójicamente, un mundo en crisis, violento y militarizado no logra matar en el huevo a la protesta social. Su clamor se escucha en los lugares más inesperados. Su capacidad disruptiva se enraíza en la fuerza colectiva. Un problema crucial del momento actual radica en el correcto diagnóstico de los males que nos aquejan y en la capacidad de articular las alianzas locales e internacionales que permitirán sumar las fuerzas necesarias para crear un mundo más justo y equilibrado.

 

 

 

Crisis financiera y cuestionamiento en Estados Unidos

Una parte significativa de los estímulos financieros otorgados por Trump en 2020 para mitigar el desempleo provocado por la pandemia alimentó la inversión financiera de pequeños ahorristas que, como hemos visto en otra nota, desataron con sus inversiones un shock financiero importante. Nucleados en la plataforma digital reddit, los wallstreetbets (WSB) emprendieron una cruzada para aumentar el precio de ciertas acciones que eran jaqueadas por las posiciones en corto de algunos grandes fondos financieros. Buscaban hacer ganancias e infligir una derrota a las “ballenas” (whales) que, habiendo provocado la crisis financiera de 2008, fueron salvadas por la Reserva Federal a costa de los peces chicos del momento. En esta cruzada, los WSB infligieron serios daños a algunos fondos de inversión. También sufrieron perdidas. El movimiento subsistió y ahora parece volcarse hacia las acciones vinculadas con las criptomonedas (bloomberg.com 13 3 2021).

A pesar de los pequeños montos invertidos, el enorme número de inversores convierte a los WSB, si actúan en una misma dirección, en una fuerza de gran poder disruptivo. De acuerdo a una encuesta reciente, el Deutsche Bank estima que un 37% del nuevo estímulo de 1,9 billones (trillions) de dólares aprobado recientemente implicaría “un poder de fuego” del conjunto de los pequeños ahorristas de aproximadamente 30.000 millones (billions) de dólares. Otra encuesta estima que un 67% de estos ahorristas invertiría el estímulo en bitcoins, la estrella de las criptomonedas.

Con una capitalización de mercado estimada en 1.1 billones (trillions) de dólares, la meteórica valorización del bitcoin ha atraído recientemente a los monopolios tecnológicos y a los bancos. Los primeros ya han invertido 9.000 millones (billions) de dólares, de los que el 80% corresponde a Tesla, Microstrategy, y Square Inc (usnews.com 8 3 2021). Morgan Stanley, a su vez, ha sido el primer banco en ofrecer inversiones en bitcoins y criptomonedas a algunos de sus clientes con grandes patrimonios. Goldman Sachs ha abierto una mesa de transacciones con criptomonedas (zerohedge.com 1 3 2021) y Visa está trabajando con algunas billeteras bitcoin para posibilitar la traducción del bitcoin a una moneda fiduciaria (decrypt.com 17 3 2021). Estas “ballenas” buscan hacer ganancias especulativas y protegerse de la desvalorización del dólar ( zerohedge.com 15 3 2021). Sin embargo, pareciera que el bitcoin apunta también a otros fenómenos.

Su creciente demanda puede relacionarse con la perdida de atractivo del dólar como moneda internacional de reserva como consecuencia de políticas monetarias que han encerrado a la Reserva Federal en un brete. El bitcoin también contribuye a visibilizar el potencial disruptivo de las acciones de un conjunto de individuos nucleados en una red global que escapa a las regulaciones de los Bancos Centrales y a la estructura financiera tradicional. Asimismo, el bitcoin presenta ahora un nuevo escenario donde distintas formas del enfrentamiento entre los peces chicos y las “ballenas” puede agregar mas volatilidad y riesgo a las finanzas internacionales. Un indicador del interés de los pequeños ahorristas en el bitcoin radica en las 28.185 maquinas ATM que operan con bitcoins desde kioscos y estaciones de nafta a lo largo de los Estados Unidos. Cerca de la mitad entraron en actividad en los últimos cinco meses, en paralelo con el desarrollo de WSB (reuters.com 15 3 2021).

 

 

Empoderamiento de los mas vulnerables

Esta semana, la desaparición durante tres días de una niña de 7 años que vivía en la calle arrojó un potente haz de luz sobre el principal drama que el país enfrenta: la miseria que precipita a una enorme proporción de la población y de los niños a un precipicio abyecto y sin futuro. Esto ocurre en un país que tiene el potencial para producir alimentos para 400 millones de personas. Ocurre también, en la ciudad más rica donde el ingreso por habitante equivale al de Bélgica. Un censo de la Asociación Civil por la Igualdad estimó la existencia de 7251 adultxs y 871 niñxs en situación de calle en la Capital en 2019. El Intendente minimiza el problema y ha hecho poco y nada para resolverlo.

Por esas casualidades de la vida, mientras la niña deambulaba perdida reapareció el jefe político del Intendente para presentar un libro que anticipa la próxima vuelta de la tribu al gobierno del país. Esta vez, no bailó una macumba, pero exudó un zafarrancho de mentiras que explican por qué su madre tuvo que pegarle de niño para que no mintiera tanto (noticias.perfil.com 23 2 2019). Este jefe enseña a mentir al infinito y pregona el miedo y el odio hacia “los de abajo”, postulando a los cuatro vientos que un “pobrismo” plagado de choriplaneros es la causa de la decadencia nacional.

El drama de la niña es también una bofetada a todos los habitantes de este país que, a pesar de los esfuerzos realizados en todos los frentes, no hemos puesto las energías suficientes para visibilizar el drama de los sin techo y movilizar la conciencia colectiva para resolverlo. La pobreza no salió de un repollo. Macri y el FMI pusieron el broche de oro a este fenómeno y la pandemia le dio un lustre especial. Sin embargo, no nos engañemos: este drama empezó tiempo atrás cuando nos atamos de pies y manos a las corporaciones transnacionales promoviendo la industrialización en condiciones de abyecta dependencia tecnológica. Se profundizó luego con un desarrollo agropecuario enroscado a los agronegocios y dependiente de paquetes tecnológicos importados. Y se condimentó fuertemente con el creciente despotismo de la especulación financiera. Todo esto se hizo al amparo de políticas neoliberales orquestadas por el FMI.

Un documento reciente de la titular de esta institución encuentra ahora que la concentración económica es un obstáculo para el crecimiento y que la pandemia ha agudizado este proceso en el mundo entero, y especialmente en las economías emergentes (eleconomista.com.ar 18 3 2021). Habría que recordarle al FMI su rol en el pasado y aclararle que los pagos que debemos hacer este mismo año para saldar vencimientos de la deuda contraída con el Club de Paris y con su préstamo stand-by chuparán buena parte del saldo del balance comercial estimado para este año. Entre chauchas y palitos no quedarán prácticamente divisas para financiar las importaciones que hoy requiere la industria para mantener el tibio despegue. También sería bueno recordarle que, si reconvertimos su préstamo en uno de facilidades extendidas a 10 años y un poco más, el país no podrá generar las divisas necesarias para liquidar los vencimientos promedio anuales de su préstamo e impulsar al mismo tiempo el crecimiento industrial. Si agregamos a estos vencimientos los de la deuda privada reestructurada, tendríamos que enfrentar desde 2025 un flujo de vencimientos promedio anual de 15.000 millones de dólares, casi el 3% del PBI. ¿Cómo hace el país en esa situación para reactivar la producción, generar empleo y dar de comer a los carenciados? Según el Observatorio PYME el 62% de las empresas manufactureras dependen hoy de insumos importados y solo en 2020 la importación de bienes de capital, intermedios e insumos representó el 8% del PBI.

De ahí la importancia de saber hacia dónde vamos y de enhebrar los subsidios y exenciones impositivas que se están otorgando ahora con un plan destinado a cambiar la matriz productiva actual. Esta es una tarea titánica, que incluye el control efectivo de la formación de precios por parte de los monopolios locales. En este sentido, el gobierno ha adoptado una medida importante, el SIPRE, destinado a seguir digitalmente la evolución de precios e insumos en las distintas cadenas de valor de las principales empresas del país. Muchos grandes empresarios se resisten a dar esa información y en vísperas de elecciones, contribuyen a la futura vuelta de la tribu al gobierno sobrefacturando sus precios. No hay, pues, tiempo para perder. De ahí que, tomando los recaudos que impone la pandemia, seria importante impulsar nuevas formas de participación en el control de precios que permitan el empoderamiento de la población mas vulnerable y visibilicen el drama de la miseria actual.