Hagan lo que tengan que hacer

Tiempos de definiciones con un pueblo lleno de necesidades, en el momento más álgido de la pandemia

 

 

Discursos que marcan rumbos

Si los enunciados se tradujeran en hechos, Argentina habría encontrado la forma de remontar la destrucción de la tercera ola neoliberal en cabeza de Mauricio Macri. El tono del discurso presidencial de apertura del año legislativo así parece mostrarlo, al igual que los recules del espacio propio de quienes temen confrontar más allá de las palabras con los dueños del poder y sus sacristanes. O una patada en el tablero o una patada en el agua. Los tiempos cercanos lo dirán. Lo que está claro es que el status quo actual marcaba un claro declive de la esperanza popular, harta de malos tratos y de saqueos escandalosos.

Judicializar la deuda y juzgar a los responsables implica un punto de inflexión. Si se ejecuta rápidamente se recrean las expectativas, si la intención se pierde en aguas de borrajas vuelve el desánimo y la desilusión. No es posible la conciliación y el consenso sobre el olvido de tamaño saqueo a las arcas de todos. La reforma judicial está a tono con lo mismo. No solo la corporación defiende privilegios, sino que también los jueces orgánicos del saqueo no toleran ninguna modificación al funcionamiento de su impunidad consagrada.

La declaración de la ex Presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la causa de dólar futuro redondeó la crítica presidencial al funcionamiento del Poder Judicial. Una exposición sin medias tintas que, a pesar del carácter remoto de la exposición, golpeó a los jueces nombrándolos por su apellido, lo que pocas veces se ve en los pasillos judiciales.

Relató una por una las maniobras para armar la causa y el encubrimiento que la Justicia viene haciendo desde hace décadas de los robos de los poderosos y la inacción judicial. Recorrió el megacanje, el sobreseimiento de Federico Sturzenegger, su vuelta al poder con el gobierno de Mauricio Macri y la impunidad garantizada. Cuando habla Cristina el escenario político se conmueve; la cadena nacional virtual sacudió al lawfare como institución, al establishment como clase y estremeció los cimientos de Comodoro Py. La lapidaria frase de la Vicepresidenta rechazando el pedido de sobreseimiento cabe como anillo al dedo a toda la dirigencia judicial y política: “Hagan lo que tengan que hacer”.

 

 

Carlos Rosenkrantz y Mauricio Macri: “amigos de oro” en turbios negocios mineros.

 

 

No se trata solamente de la campaña electoral de medio término, sino de la posibilidad de modificar la tendencia recesiva concentradora y de fuga permanente que caracterizó al macrismo. Si el discurso presidencial se hubiese escuchado un año atrás, en pleno estado de gracia del gobierno triunfante, sin la incertidumbre de la pandemia, el análisis sería más fácil. Hoy la duda está más en los hechos que en las palabras. El ritmo del proceso es fundamental para revertir el orden dado. La ofensiva parlamentaria es irreemplazable. La oposición sabe mucho de detener iniciativas y jugar al desgaste. Lo que no parece comprender es que el deterioro político de Mauricio Macri es irreversible.

La apertura de las sesiones ordinarias debe traducirse en el punto de partida de una renovada agenda de temas en discusión. En el Poder Judicial se removió el mar de fondo y apareció con total nitidez el entramado de intereses en juego. El propio Julio Piumato, secretario general de los judiciales federales, asumió la defensa de la Corte y se distanció de las acusaciones presidenciales. El sistema armado durante el macrismo no se desmonta con buenos discursos ni con acuerdos corporativos.

Néstor Kirchner enfrentó a la mayoría automática presidida por el comisario Julio Nazareno con una intensa campaña que logró modificaciones sustanciales, que luego se fueron amortiguando por fallecimientos y jubilaciones. Los jueces de Macri que entraron por la ventana terminaron con las pocas virtudes cortesanas que quedaban y hoy son el centro del problema. La comisión de expertos y prestigiosos juristas ha entregado una serie de recomendaciones que, anuncio mediante, deberían ser parte de una reforma más profunda que la mera ampliación de los juzgados penales y la selección del Procurador General.

El mensaje en las redes del viceministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak pone en valor la gran apuesta de los hechos con una blitzkrieg vacunatoria en toda la provincia con sabor a revancha y olor a relanzamiento de gestión. “Emitimos 144.000 turnos de vacunación de mañana al domingo. Además están llegando 20.000 mensajes de WhatsApp por hora avisándoles. Vamos a seguir vacunando a todo vapor. Y poniendo el hombro para salir adelante”. La vacuna es bandera pero es apenas el comienzo.

 

 

Sube la temperatura del debate

“No hay capacidad nacional para administrar la Hidrovía. Para que el dragado sea efectivo deben ocuparse empresas internacionales, porque ni el Estado ni las empresas locales tienen capacidad para hacerlo.” El ministro Mario Meoni, hombre proveniente del Frente Renovador y de los equipos políticos de Sergio Massa, pretendió dar por clausurado un debate que cada vez adquiere mayor volumen.

 

 

Mario Meoni es ministro de Transporte y hombre de confianza de Sergio Massa.

 

 

“Indigna pensar que en todos estos años no se han articulado controles por parte del Estado y que cosechas, productos industrializados, contrabando de mercancías y tráfico de personas han sido, deliberadamente, dejados fuera de la supervisión de los sucesivos gobiernos desde la década del ’90. Por lo tanto, desde la Corriente Federal de Trabajadores consideramos que todas las funciones y tareas atinentes al desenvolvimiento del corredor fluvial deben estar en manos del Estado nacional con plena intervención de los gobiernos provinciales y de los legisladores y legisladoras respectivos».

«A su vez, resulta absolutamente imprescindible la participación del Movimiento Obrero de la provincia de Santa Fe, en particular de todos los sindicatos involucrados en esta problemática específica. Debe quedar en claro que esta necesidad no sólo tiene que estar dirigida a preservar las fuentes de trabajo, sino que debe apuntar a la función esencial de que los trabajadores y trabajadoras estén plenamente integrados en los órganos de decisión y seguimiento”. El duro comunicado de la Corriente Federal Santafesina da cuenta de la temperatura del debate sobre la re-licitación de la hidrovía y el dragado del canal Magdalena.

Se trata del control del contrabando más gigantesco de la historia, que tal como señala la CFT se viene perpetrando desde las privatizaciones menemistas. Cargas a ojo calculando tonelajes por líneas de flotación, traslado en camiones a Paraguay para eludir las retenciones, contaminación generalizada del sistema para la venta en negro de cooperativas y privados.

Todos juegan en esta discusión: Axel Kicillof, embajador sin cartera del kirchnerismo duro, fijó su posición. Insistió en la obra del canal Magdalena y puntualizó que no se puede cortar un organismo en dos y debe discutirse la reintegración del sistema portuario nacional, que en los ’90 fue privatizado. A su entender, la discusión de la vía navegable Paraguay-Paraná tiene que estar atada a la discusión del canal de Magdalena. “Estamos cansados de que se hable de estos ilícitos y que el Estado no tenga suficientes elementos para controlar”, remató el gobernador.

 

 

La unidad es el camino

El Sindicato del Personal de Dragado y Balizamiento que conduce Juan Carlos Schmid levantó las medidas de fuerza en defensa de los puestos de trabajo del sector en la Hidrovía Paraná-Paraguay tras la declaración ministerial de la conciliación obligatoria. La unidad que se había puesto de manifiesto con el respaldo de CGT de San Lorenzo, CATT y Fempinra durante la dura huelga por la paritaria aceitera a fines de 2020 continúa su camino natural.

 

Fempinra (Schmid) y Aceiteros (Yofra) acordaron la formación de una Confederación Sindical.

 

 

En esta línea de compromiso el paso hacia la unidad de la Fempinra de Juan C. Schmid y la Federación Aceitera de Daniel Yofra es la señal sindical en el sentido correcto del desafío que debe enfrentar el movimiento obrero. La CGT de San Lorenzo repudió el despido de 73 trabajadores de la firma Buyatti. Coletazos de la estafa de Vicentin que la terminan pagando siempre los trabajadores, con sus puestos de trabajo. La regional de la CGT, solidaria con el sindicato aceitero, se apresta a sumarse a las medidas de fuerza que ellos resuelvan.

El escandaloso concurso de acreedores de la firma Vicentin sigue su marcha de jangadero por las turbias aguas del poder judicial santafesino, y los pequeños acreedores ahorcados por la estafa ruegan en silencio que una vez más el Estado se haga cargo de sus problemas. Con deudas dolarizadas a los bancos extranjeros y pesificadas a los productores locales, la maquinaria de destruir créditos apuesta al paso del tiempo. El amague presidencial de la expropiación se perdió en el horizonte de las decisiones de fondo que los integrantes del espacio propio, en este caso el gobernador Omar Perotti, lograron neutralizar.

Otra muestra de los cálculos provocadores de las grandes patronales la ofrecen Paolo Rocca y sus plantas Ternium-Siderar-Techint. Despidos, rebajas salariales, flexibilización, persecución a delegados sindicales durante la pandemia. Tras la conciliación obligatoria en el conflicto de la planta de Techint en Canning rebrotó el conflicto, con una parálisis total de la producción, trasladándose la protesta a la planta Siat de Valentín Alsina y con los primeros síntomas de estallar también en Campana. En todos los casos tiene que ver con negativas empresariales a reconocer el carácter de actividad siderúrgica en Canning, de cobertura de planteles en Valentín Alsina y de suspender nuevamente empleados en Campana. Todas decisiones de Rocca, que consciente del conflicto que conllevan, aprovecha nuevamente la crisis para optimizar sus ganancias. El patrón-símbolo del poder económico no ha dejado pasar un solo día del gobierno de Alberto Fernández sin protagonizar algún conflicto. Mientras, Antonio Caló sigue impertérrito como si los obreros que protestan pertenecieran al gremio papelero.

 

 

Cuervos merodeando en el trabajo ajeno

“Tengo que informarles que ArreBeef no va a trabajar más”, dijo por megáfono Hugo Borrell, el propietario de un frigorífico en Ramallo. Anunció el cierre definitivo de la planta y el despido de 1.000 empleados. Sin justicia, sin ley, sin telegramas. Todo parece un chantaje a sus trabajadores con inversores brasileños sobrevolando como cuervos en el negocio.

En el marco de la salvaje ofensiva patronal, los empleados acusan al titular del Sindicato de Trabajadores de la Carne en la Zona Norte, Luis Pérez, de entregar sus derechos y exigen la realización de elecciones. Pérez pudo mantenerse en el cargo con el aval de Borrell, ya que las medidas de aislamiento dispuestas por el Covid-19 impidieron los comicios. Los operarios solicitan mejoras salariales (ganan apenas 20.000 quincenales, incluidas las extras) y trabajar según el convenio. Por ello comenzaron un paro por tiempo indeterminado.

 

 

«Esta fábrica va a dejar de funcionar, no tiene marcha atrás”, arengó el dictador-propietario.

 

El conflicto generó conmoción en Ramallo, por lo que la ministra de Gobierno Teresa García y el gobernador Axel Kicillof contactaron a los intendentes de la zona para garantizar los empleos. El impacto económico, productivo y social en la zona es significativo. “Esta situación no se va a revertir, venga quien venga», recalca Borrell.

 

 

Patagonia rebelada

En Río Negro, los docentes pararon dos días ante una oferta salarial que consideran insuficiente. La Unión de Trabajadores de la Educación de Río Negro (UNTER) paró en toda la provincia con alto acatamiento, en rechazo a la recomposición salarial propuesta por Arabela Carreras. Desde el gobierno remarcaron que el sueldo que se acordó en la Paritaria Nacional Docente prevé una suba que alcanza los $27.500 y los $31.000 en marzo. “Una miseria para los altos costos de vida de la zona patagónica”, replican desde la base gremial.

La Asociación Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) convocó a una marcha en el primero de cinco días de paro, luego de haber considerado las propuestas salariales del gobierno provincial. El secretario general del gremio, Marcelo Guagliardo, manifestó que “el gobernador tiene la obligación de convocar a la mesa de negociación», y que la marcha “es el comienzo de una lucha que va a ser la más larga de todas las batallas”.

En la mañana del jueves estaba convocada la legislatura de Chubut para aprobar la zonificación minera que tiene un gran rechazo de los chubutenses. El proyecto obtuvo la aprobación en comisiones con votos oficialistas y opositores. Una gran movilización recorrió la capital sureña y se levantó la sesión por faltas de seguridad para la asamblea legislativa.

 

Manifestantes que se oponen a la megaminería cortaron rutas en Trelew.

 

 

La policía del gobierno de Mariano Arcioni reprimió con balas de goma y gas lacrimógeno a activistas ambientales que manifestaban. Cuando entre la movilización popular y el poder político no hay mediación, los grandes problemas se resuelven en las calles. En Chubut la representación popular está malherida y la sociedad está en estado de movilización permanente. La Patagonia espera nerviosa la llegada del frío.

 

 

Es Devoto o la gloria

El mundo laboral no detuvo sus reclamos por la pandemia. La vida sigue, como lo demuestran los combativos cordobeses de la Coopi, que aún con media comisión directiva afectada por el Covid, siguen lidiando por sobrevivir a la decisión del Municipio de Carlos Paz de enterrarla viva después de medio siglo de servicios a la comunidad. Por un lado, el ministro de Trabajo Omar Sereno tratando de incorporar 118 trabajadores al municipio tras el traspaso, mientras la comuna solo acepta 94. Una nueva marcha recorrió Córdoba capital de Vélez Sarsfield y La Cañada al monumento de Tosco en defensa de la Cooperativa y el municipio sigue presionando sobre la jueza para voltear la medida cautelar que está frenando el proceso. El conflicto continúa en pleno desarrollo.

Cuando las decisiones reemplazan a las palabras, la política baja del limbo simbólico y encarna combates concretos que suelen cambiar el ritmo de la historia. Las dos horas del discurso presidencial en la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso pasarán a la historia como el punto de partida de un gobierno popular comprometido con su tiempo. También pueden recordarse como un recurso retórico que le enrostró la inconducta democrática a una oposición desbocada e irresponsable, pero quedó en eso. Son tiempos de definiciones con un pueblo lleno de necesidades y carente de protagonismo en el momento más álgido de la pandemia.