Hola Europa, Chau Sudamérica

Uruguay y Brasil no pudieron con Francia y Bélgica.

«Hoy se terminó un sueño, pero así como se termina uno empiezan otros, en Copas Américas y partidos de clasificación, y vamos a pelear por conseguirlos. Duele perder, pero quizás ésta es nuestra realidad y, hoy, no la pudimos superar». El maestro Tabárez no pudo con Francia. Uruguay esperó y Francia con sus estrellas lo acorraló. Los charrúas tuvieron un muy buen desempeño en este mundial. Hoy expusieron poco fútbol y el toque de los franceses los complicó. Podrían haber empatado el partido, pero faltó peso. Uruguay sintió la ausencia de Cavani en los goles y en las pelotas paradas. La celeste hizo lo que pudo.

Un dato de color. En 2013 en Estambul se jugó la final del Mundial Sub 20, que encontró a Francia y Uruguay como finalistas. El campeón fue el equipo de Europa. Hoy muchos de esos jugadores se enfrentaron nuevamente en el estadio de Nizhni Nóvgorod: por Francia, Alphonse Areola, Paul Pogba y Florian Thauvin, por la celeste Gastón Silva, Jose María Giménez, Diego Laxalt y Giorgian De Arrascaeta. En Rusia, más maduros, el trabajo de esa generación se notó. Francia es un plantel joven que no  luce inexperto y se ubica con un promedio de edad que alcanza las más bajas del mundial. Y si bien se lo vio más cómodo en el partido contra Argentina, hoy mostró sus alternativas.

Francia simplemente fue superior. Una libélula en la boca del arquero Lloris no logró incomodarlo, Uruguay tampoco. A los cuarenta Varane anotó el primero. Tras el  error de Muslera, Griezmann, que come asado y toma mate, tuvo el segundo. No lo gritó. «Era un  partido muy importante para mí, pero no festejé el gol  porque enfrente tenía amigos. Inclusive al final no tenía ganas de celebrar la victoria. Es por respeto a todos los amigos uruguayos que me enseñaron muchísimo en el fútbol» dijo el delantero francés. Otro fundamental para Les Bleus fue Kanté que con su habilidad, táctica e inteligencia, resulta de los mejores de esa selección. Klyian Mbappé tuvo menos espacio que el partido contra la albiceleste (Diego Laxalt ocupó esa marca) pero no lo complicó. A la pregunta sobre por qué Deschamps lo saca antes de que terminen los partidos, todavía no le encontré respuestas. Los leo.

Bélgica se lo llevó bien. Fue contundente y su rival no. Neymar pidió la pelota todo el partido y se encontró solo. Brasil extrañó a Casemiro, su cinco posicional que se quedó sin jugar por la tarjeta amarilla que le sacaron frente a México. La exquisitez de Lukaku, el desequilibro de Hazard y la inteligencia de De Bruyne ahogaron a la defensa brasileña. La atajada de Courtois se llevó todos los aplausos. En el segundo tiempo Bélgica se replegó y Brasil fue a buscarlo. Renato Augusto entró por Paulinho para ser un volante con llegada y con el milimétrico pase de Coutinho, encontró su gol.

La semifinal será de Europa. La última vez que pasó esto fue en el 2006 (Italia, Alemania, Francia y Portugal). Los europeos fueron igualando la gambeta, el entendimiento y la habilidad sudamericana. Planificaron, entrenaron y evolucionaron. Bélgica con su constancia es un caso, Francia con su renovación es otro. Los favoritos ya no están en Rusia. En los mundiales, los candidatos se construyen en la cancha. Bélgica juega y gana.   

«Hay cosas que se explican solas. Bolivia no tiene el poderío de Alemania, Uruguay no tiene el de Inglaterra. Lo extraño es que esta parte del mundo haya conseguido lo que consiguió. Hay diferencias económicas, de infraestructura, de todo», remató filosófico el maestro Tabárez.