LA BALLENA BLANCA

La oposición decía que era una excursión de pesca. Ahora no sabe qué hacer con lo que encontraron

 

Entre tantas descalificaciones, la oposición sostuvo que el juicio político contra los cuatro integrantes de la Corte Suprema de Justicia constituía una excursión de pesca, a ver qué enganchaban. Tal vez esto sea cierto en algunos de los casos que vienen tratándose en un par de reuniones semanales. Pero no en lo que se refiere a la Obra Social del Poder Judicial de la Nación. Al abrirse ese capítulo se corporizó ante los investigadores una ballena blanca, y ahora los cambiemitas no saben qué hacer con ella. Sobre todo porque no la arponeó el obsesivo capitán Ahab Moreau, sino que el enorme cetáceo se acercó voluntariamente, con una gran cantidad de información producida en el propio tribunal, pero que Juan Carlos Maqueda, Carlos Fernando Rosenkrantz y Horacio Rosatti intentaron sustraer del conocimiento de la comisión que preside la diputada Carolina Gaillard.

La ballena blanca es el contador Héctor Marchi, quien durante casi dos décadas fue el administrador de la Corte, designado por su paisano Ricardo Lorenzetti, pero confirmado por quienes lo desalojaron de la presidencia del tribunal en 2018. Es un hombre de nivel. No todos saben que fue ministro de Hacienda del gobierno de Santa Fe. Lo despidieron ahora de la Corte (con un traslado a un cargo irrelevante en una instancia inferior) por desobedecer la orden de ocultar la información que el Congreso solicitaba. Básicamente una auditoría sobre el desorden inverosímil en la Obra Social y la negligencia que le hizo perder no menos de 3.000 millones de pesos, por dejar en una cuenta corriente no remunerada, fondos que debían colocarse en un plazo fijo. Pero también un mail de Maqueda en el que admite ante sus compinches lo que públicamente negaba: que la Obra Social estaba bajo su responsabilidad, extraordinario ejemplo de transparencia y probidad republicana. Que todo quede de palabra, que se las lleva el viento, pero sin papeles que sirvan como prueba.

Marchi dijo que Silvio Robles fue el autor principal, pero no único, de las amenazas que recibieron él y sus colaboradores, que incluyeron seguimientos. Esto se potenció cuando la auditoría dejó el periodo de Aldo Tonon, que respondía a Maqueda, y abarcó el de Mariano Althabe, designado por Rosatti.

La versión taquigráfica que podés leer aquí es para un capítulo de la historia de la mafia en el Poder Judicial.

 

 

 

 

 

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