La flexibilizacion laboral

El derecho del trabajo no tiene la culpa

 

Desde ciertos sectores, que uno podría identificar como fieles a la filosofía liberal, es continua y persistente la actitud de culpar al derecho del trabajo por las recurrentes crisis económicas.

Lamentablemente jamás explican por qué razón la Argentina con esa misma legislación laboral tuvo períodos de crecimiento del PBI y mejor distribución de la riqueza.

Los sectores empresarios que piensen en la evolución positiva de sus negocios se preocupan prioritariamente de temas como la apertura indiscriminada, la política fiscal, la capacidad de consumo de la población y su influencia sobre el mercado interno de las posibilidades de crédito, etc. Y muy al final de esos desvelos, si pueden bajar el “costo laboral”, mejor.

No pueden explicar que con la flexibilidad laboral que comenzó en los ’90 pasamos de una desocupación del 6% al 18,4% en 1995.

Me parece oportuno recordar los datos que recopilé en mi libro Una historia laboral jamás contada, sobre lo que ocurrió en la década del ’90 cuándo se afirmaba que el país y la situación de los trabajadores iba a mejorar sustancialmente con la precarización laboral: “Como resultado de la flexibilización laboral y de la desarticulación de la industria entre 1989 y 1999, el salario real industrial cayó un 3% y entre 1999 y 2003 lo hizo en un 13 % . La reducción de costos se hacía con el fin de ‘aumentar nuestra competitividad internacional’, suponiendo que bajo los nuevos incentivos aumentaría el ímpetu empresarial y se generaría más empleo. Sin embargo el desempleo, que había marcado el 8% en 1989, una cifra que en su momento ya era considerada alta, alcanzó el 24% en 2003. Todo ello en un contexto donde la Deuda Pública interna aumentó 546% durante el período. Las cargas sociales pasaron de representar del 49% al 34% del salario pero no lograron ningún tipo de incentivo a ‘blanquear’ trabajadores. Muy por el contrario, la informalidad creció del 25% en mayo de 1990 al 45% en mayo de 2003 y con la desprotección el peso de la producción industrial se redujo del 31 % en 1989 al 16% del producto interno en 2001”.

En 1976 la dictadura cívico-militar convirtió el derecho de huelga en un delito penal y mediante la regla estatal 21.297 modificó radicalmente el derecho del trabajo, atacando al corazón del mismo que es su naturaleza protectoria. De los 302 artículos de la ley 20.744 (de septiembre de 1974), derogó 27 y garantías para los trabajadores que normaba el texto originario.

¿Y qué pasó con la economía nacional? ¿Fue favorecida? ¿Creció el PBI? ¿Aumentó el empleo? ¿Bajó la deuda externa? ¿Aumentaron las inversiones? Todo lo contrario.

Estas reflexiones son una excepción a mi conducta de no caer en la autorreferencialidad, aunque a mí se refieran. Esta ocasión es la excepción a la regla. Estoy contestando a Daniel Artana, que en una entrevista dijo textualmente: “Tenemos problemas para invertir porque tenemos una regulación laboral que era vieja hace 40 años. Encima en la época kirchnerista la han empeorado con todos los cambios motorizados por Héctor Recalde.”

La mejor respuesta se la da nuestra historia, porque como decía el General Perón: “La única verdad es la realidad”.

Artana dijo que 40 años atrás esa legislación electoral ya era vieja. Coincidiendo con él, ¡la dictadura la hizo desaparecer! Sería bueno que explique Artana cómo le fue al país en ese período y con dolor en el alma, excluyo en el pedido de explicación el ataque a los derechos humanos. También sería importante que señale por qué habría sido “perjudicado el país… por los cambios motorizados por Héctor Recalde”.

 

 

Abogado Laboralista

Presidente de F.U.E.N.T.E.S
4 Comentarios
  1. María Dolores Costa dice

    Gracias por la claridad y la memoria.
    Igual, ya estoy vencida. Porque estoy grande, soy mujer y cada vez todo se aleja más. Nada me consuela. Se que del desánimo no sale nada bueno, pero es mi realidad y ya llevo varios meses.
    Saludos!

  2. Victoria dice

    Hist{oricamente los neoliberales hay usado la misma maniobra. El neoliberalismo obtiene su dirnero del mismo dinero, no de inversiones productivas. Para el neoliberalismo, que la riqueza genere trabajo es una cuestión concomitante, un efecto secundario de la búsqueda de riquezas sin límites. Puede ser una consecuencia deseable de la inversión del capital, pero nunca es una razón necesaria para el acrecentamiento del mismo.
    Las economías neoliberales son preeminente financieras y predatorias. A menudo cuentan con el apoyo de la clase productiva capitalista, que intuyen el reparto de beneficios que estas economías generan, un direccionamiento claro para obtener mas dinero con el que especular.
    Cuando se piden rebajas de salario, reducción de jubilaciones, despidos masivos del estado, pérdida de derechos se esta diciendo solo una cosa, dame lo que es tuyo, lo quiero yo.
    Nunca va a funcionar p;ara un trabajador, porque el trabajador es el expoliado en esa transferencia de riqueza.
    Si Artana y su fauna se dedicara a sacar dinero de la producción y no de la especulación, sería una sorpresa que se espresara así. Pero todos estos economistas mediocres pertenecen al club de Espert. Solo los idiotas le pueden creer.

  3. Maru Vicente dice

    No entiendo si la «»legislación electoral» que hace 40 años ya era vieja es un error de tipeo o es una ironía del citado Artana. Por lo demás, muy buena argumentación para enfrentar este nuevo ataque al derecho laboral.

  4. Laura R. dice

    Sr. Recalde , estudiaré de memoria esta nota . La entrecomillaré haciendo referencia a su autoría y le taparé la boca a gorilaje( intentando sanar a tanto ignorante inoculado con antiperonismo) . Siempre es un placer escucharlo y leerlo. Gracias por su sapiencia y su peronismo .

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